• No se han encontrado resultados

CAPITULO I MARCO TEÓRICO

EPIGRAFE 2. Principios

2.5. Principio de Favorabilidad

El 10 de febrero de 2014 se publicó en el Registro Oficial el Código Orgánico Integral Penal (COIP), mismo que en el Libro I regula el ámbito penal sustantivo, por su parte, el principio de favorabilidad tiene reconocimiento constitucional en el art. 77 numeral 5 de la Carta Política del Ecuador, a saber: “Art. 77.‐ En todo proceso en el que se determinen derechos y obligaciones de cualquier orden, se asegurará el derecho al debido proceso que incluirá las siguientes garantías básicas: 5. En caso de conflicto entre dos leyes de la misma materia que contemplen sanciones diferentes para un mismo hecho, se aplicará la menos rigurosa, aun cuando su promulgación sea posterior a la infracción. En caso de duda sobre una norma que contenga sanciones, se la aplicará en el sentido más favorable a la persona infractora.”, el referido principio de favorabilidad también se encuentra reconocido en la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica en su art. 9: “Artículo 9. Principio de Legalidad y de Retroactividad Nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según el derecho aplicable. Tampoco se puede imponer pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito. Si con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la imposición de una pena más leve, el delincuente se beneficiará de ello. La Corte Interamericana de Derechos

Humanos en el Caso Ricardo Canese vs Paraguay (2004) ha interpretado dicho principio en los siguientes términos: “En este sentido, debe interpretarse como ley penal más favorable tanto a aquella que establece una pena menor respecto de los delitos, como a la que comprende a las leyes que desincriminan una conducta anteriormente considerada como delito, crean una nueva causa de justificación, de inculpabilidad, y de impedimento a la operatividad de una penalidad, entre otras. Dichos supuestos no constituyen una enumeración taxativa de los casos que merecen la aplicación de la retroactividad de le ley penal más favorable. Cabe destacar que el principio de retroactividad se aplica respecto de las leyes que se hubieren sancionado antes de la emisión de la sentencia, así como durante la ejecución de la misma, ya que la Convención no establece límite en este sentido. Asimismo, el principio de favorabilidad se encuentra reconocido en el Libro Preliminar del Código Orgánico Integral Penal en el art. 5 numeral 2: “Artículo 5.- Principios procesales.- El derecho al debido proceso penal, sin perjuicio de otros establecidos en la Constitución de la República, los instrumentos internacionales ratificados por el Estado u otras normas jurídicas, se regirá por los siguientes principios: … 2. Favorabilidad: en caso de conflicto entre dos normas de la misma materia, que contemplen sanciones diferentes para un mismo hecho, se aplicará la menos rigurosa aun cuando su promulgación sea posterior a la infracción”. La reforma penal integral que entro en vigencia el 10 de agosto de 2014 se constituye en una ley penal más favorable o más benigna para aquellos procesados y condenados que se encuentran actualmente privados de su libertad por los delitos que se deroguen o cuyas penas se reduzcan. Es decir, la cobertura del principio de favorabilidad se extiende a lo penal sustantivo (principios, teoría del delito, infracciones, etc.), penal adjetivo (procesal) y penal ejecutivo (penitenciario). De acuerdo a la Disposición Transitoria Primera del COIP “los procesos penales, actuaciones y procedimientos de investigación que estén tramitándose cuando entre en vigencia este Código, seguirán sustanciándose de acuerdo con el procedimiento penal anterior hasta su conclusión, sin perjuicio del acatamiento de las normas del debido proceso, previstas en la Constitución de la República, siempre que la conducta punible esté sancionada en el presente código. Respecto de lo cual, el art. 360 numeral 5 del Código de Procedimiento Penal del 2000, establece que la promulgación de una ley penal más benigna es una causal del recurso de revisión y que la competencia para conocer el mencionado recurso es de la Corte Nacional de Justicia, a saber: “Art. 360.- Causas.- Habrá lugar al recurso de revisión para ante la Corte Nacional de Justicia, en los siguientes casos: 5. Cuando se haya promulgado una ley posterior más benigna; en la actualidad, a pesar del denodado esfuerzo de sus jueces, la Corte Nacional de Justicia

continúa arrastrando miles de causas anualmente, a las que aparentemente se le deberían sumar otras miles de causas más en razón de la aplicación del principio de favorabilidad vía interposición de recursos de revisión, es entonces deber primordial del Estado constitucional, social y democrático de derechos y justicia garantizar sin discriminación alguna el efectivo goce de los derechos establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales, de acuerdo al art. 3 numeral 1 de la Constitución de la República del Ecuador, según reza el art. 11 de la CRE, el ejercicio de los derechos se regirá por entre otros los siguientes principios: - Los derechos y garantías establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales de derechos humanos serán de directa e inmediata aplicación por y ante cualquier servidora o servidor público administrativo o judicial, de oficio o a petición de parte. - En materia de derechos y garantías constitucionales, las servidoras y servidores públicos, administrativos o judiciales, deberán aplicar la norma y la interpretación que más favorezca su efectiva vigencia, ya que el más alto deber del Estado consiste en respetar y hacer respetar los derechos garantizados en la Constitución. En el art. 76 de la CRE se establece que toda persona tiene derecho al acceso gratuito a la justicia y a la tutela efectiva, imparcial y expedita de sus derechos e intereses, con sujeción a los principios de inmediación y celeridad; en ningún caso quedará en indefensión. El incumplimiento de las resoluciones judiciales será sancionado por la ley. Mantener la competencia exclusiva para el análisis de la aplicación de la ley penal más benigna. Ya que no hacerlo conspira contra la tutela efectiva y expedita de los derechos, y no se compadece con los principios de inmediación y celeridad. A partir de la vigencia del COIP las privaciones de libertad de los ciudadanos procesados o condenados por delitos derogados y cuyas penas reducidas ya hayan sido cumplidas se convierten no solo en ilegítimas sino en detenciones arbitrarias. El principio de responsabilidad consagrado en el art. 15 del Código Orgánico de la Función Judicial (COFJ) establece que el Estado será responsable en los casos de error judicial, detención arbitraria, retardo injustificado o inadecuada administración de justicia, violación del derecho a la tutela judicial efectiva, y por las violaciones de los principios y reglas del debido proceso. Todas las servidoras y servidores de la Función Judicial, cualquiera sea su denominación, función, labor o grado, así como los otros operadores de justicia, aplicarán el principio de la debida diligencia en los procesos a su cargo. Serán administrativa, civil y penalmente responsables por sus acciones u omisiones en el desempeño de sus funciones, según los casos prescritos en la Constitución, las leyes y los reglamentos. Las juezas y jueces serán responsables por el perjuicio que se cause a las partes por retardo injustificado, negligencia, denegación de justicia o quebrantamiento de la ley, de

conformidad con las previsiones de la Constitución y la ley, incluso la falta o negativa de despacho por parte de los jueces de solicitudes de ciudadanos privados de la libertad beneficiados por el principio de favorabilidad o de ley penal más benigna implica una violación a sus derechos y garantías, lo cual les acarrearía responsabilidad administrativa, al haber cometido una infracción grave, en los términos del art. 108 numeral 8 del COFJ, a saber: “Art. 108.- INFRACCIONES GRAVES.- A la servidora o al servidor de la Función Judicial se le podrá imponer sanción de suspensión, por las siguientes infracciones: 8. No haber fundamentado debidamente sus actos administrativos, resoluciones o sentencias, según corresponda, o en general en la substanciación y resolución de las causas, haber violado los derechos y garantías constitucionales en la forma prevista en los artículos 75, 76 y 77 de la Constitución de la República., ya que el propio COIP tipifica en el art. 160 el delito de privación ilegal de libertad, en el que sanciona con pena privativa de libertad de uno a tres años a la o el servidor público que prive ilegalmente de libertad a una persona. Justamente los directores de los centros de rehabilitación social y los propios jueces pueden convertirse en sujetos activos de este delito, al no resolver de forma expedita los pedidos de libertad de los procesados beneficiados por una ley penal más favorable. La Constitución reconoce que todos los hombres nacen libres en el literal a), numeral 29 del artículo 67, en tal sentido, corresponde al sistema judicial garantizar dicha libertad y la aplicación del principio de favorabilidad o de ley penal más favorable o benigna de forma efectiva, expedita inmediata y con celeridad, siendo evidente que la normativa del Código de Procedimiento Penal del 2000 (a la cual debía someterse según la Disposición Transitoria Primera del COIP) no contiene un procedimiento, institución o mecanismo que permita una ágil resolución de los incidentes que se verifiquen por la aplicación del principio de favorabilidad cuando entro en vigencia el COIP, es necesario remitirnos a éste novel cuerpo penal integral para buscar una vía que permita la discusión severa de este tipo de incidentes, justamente en búsqueda de una ley penal más benigna sea ésta procesal penal o de ejecución penal. En virtud de lo expuesto, el principio de favorabilidad de rango constitucional, convencional y legal obliga al Estado a disponer directamente sin necesidad de petición de parte interesada la inmediata libertad de todos los ciudadanos privados de la libertad que hayan dado cumplimiento íntegro a sus penas o que se encuentren cumpliendo prisiones preventivas por delitos que el COIP no sanciona con penas superiores a un año de privación de libertad, en aplicación de la ley penal más benigna. Esta es realmente la interpretación constitucional que más garantiza la efectiva vigencia de los derechos a la libertad y a la tutela judicial efectiva de los encarcelados.