Capítulo V: Intereses de la Industria y Objetivos de Largo Plazo
5.3 Principios Cardinales del Sector Industria de la Música en el Perú
De acuerdo a D’Alessio (2010), los principios cardinales proporcionan las directrices que debe evaluarse con relación a los intereses del sector industrial, basados en intereses comúnes y opuestos a los competidores y aliados los mismos que dan pie al desarrollo de la Matriz de Intereses de la Organización.
Si bien se ha definido cuáles son los intereses de la industria de la música en el Perú, y de su sector nacional, es también obvio que, al estar inmersos en un mundo globalizado y
altamente competitivo, su desarrollo dependerá, en mayor o menor medida, del
desplazamiento que la música en el Perú logre en las diferentes industrias musicales del entorno.
Igualmente habrá que considerar a otras industrias que no necesariamente son del rubro musical, pero que van a competir con el presupuesto familiar que se puede destinar al disfrute de cualquier actividad de esparcimiento; tal es el caso de (a) el teatro, (b) los parques temáticos, (c) los juegos, (d) las ferias, (e) el Internet, (f) el deporte, (g) el cine, (h) la
gastronomía, entre otras diversas modalidades afines.
En primer lugar, de acuerdo con la pirámide de Maslow (1970), se debe reconocer que en las necesidades del ser humano existen diferentes prelaciones de satisfacción; por tanto, no se debe poner al mismo nivel los requerimientos de las necesidades de vivienda, ropa,
alimentación, salud y seguridad, con la necesidad de ocio y esparcimiento, dentro del cual se encuentra la música.
En segundo lugar, todos los hogares disponen de un presupuesto familiar destinado en alguna medida para el esparcimiento y la diversión. Dependerá entonces del valor agregado que cada rubro ofrezca al consumidor y de la disposición a pagar que cada uno de estos hogares tenga por el producto que se le pone a su alcance. Así será importante la
infraestructura desarrollada para la explotación de la música. Las externalidades causadas por la piratería fonográfica arruinan la disposición del público a pagar por un disco de música, cuyo precio en el mercado informal alcanza un monto de S/. 2.50 o US$ 0.9.
En tercer lugar, se debe considerar la importancia que tiene la música para las
diferentes empresas proveedoras de contenidos (Youtube, Sonicomusica.com, Enladisco.com, Buenamusica.com, Musica-online.org) y, en general, para las redes digitales y las empresas de telecomunicaciones, que buscan una mayor marginalización de sus ingresos evadiendo el pago por la explotación de derechos de autor y conexos de las obras que comercializan
ilegalmente. Estos emporios empresariales usan su poder mediático y político para dilatar y/o desconocer las remuneraciones que normalmente deberían efectuar a sus titulares o
representantes.
Es importante considerar y reconocer que la condición de intangibilidad que tiene la música, a diferencia de otros productos totalmente tangibles, le confiere a la industria musical una clara desventaja competitiva. El no pago de productos de condición física o material tangible (ropa, comida, servicios públicos, transporte, seguridad, vivienda, entre otros) provoca el recorte inmediato del bien o servicio. Esta es una facultad que no se puede
alcanzar en la música precisamente por su condición material de intangibilidad y el amplio o fácil acceso a ella. Esta situación se exceptúa en el caso de los conciertos en vivo.
Finalmente, y solo para mencionar alguna causa más que compite y desplaza a la industria musical peruana, está el gran repertorio musical extranjero, principalmente de origen americano (en inglés o español), que se ha posicionado desde hace décadas en el mercado peruano. Esto se debe a sus ventajas competitivas, logradas a través de los años gracias a los siguientes componentes: (a) tecnología, (b) inversión, (c) influencia social, (d)
marketing, (e) mayor tutela legal, entre otros.
Basta recordar la extensa lista de exitosos artistas extranjeros que han sido impuestos en las principales radioemisoras del Perú a lo largo de las últimas décadas para reconocer esta realidad. Por todo lo expuesto, se aprecia que la industria de la música en el Perú tiene, luego de la evaluación de los principios cardinales, los siguientes stakeholders: (a) los
competidores, entre estos a la música extranjera (principalmente anglosajona, española, argentina y mexicana); (b) la piratería fonográfica; (c) los sustitutos, conformados por otras actividades de esparcimiento (deportes, teatro, cine, gastronomía, entre otros); (d) los
Influencia de Terceros. Existen diversas instituciones y organizaciones que influyen
en el proceso de toma de decisiones del sector, entre éstos tenemos: (a) Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC), (b)
INDECOPI; (c) Ministerio de Cultura, y (d) Congreso de la República La CISAC es la
organización que congrega a las SGC tanto de música como audiovisual. Sus directrices están plasmadas en un conjunto de reglas profesionales que buscan establecer lineamientos de gestión estandarizados a nivel mundial. Asimismo, esta organización faculta a las SGC a establecer convenios de reciprocidad con SGC hermanas, y sirve como plataforma de entendimiento y ejecución de acciones comunes que favorezcan el derecho autoral.
INDECOPI es el ente tutelar de las SGC en el Perú, por lo tanto es la institución encargada de hacer cumplir con la legislación de Derecho de Autor y velar para que la gobernanza de cada SGC sea acorde a lo dispuesto en el marco de dicha ley, entre otras funciones. Actualmente, esta institución, a través de la Oficina de Derecho de Autor, viene propiciando la implementación de una ventanilla única, desde la cual se pueda realizar la gestión de recaudación de Derechos de Autor y Conexos.
El Ministerio de Cultura es el ente encargado de la promoción de las iniciativas culturales, así como la preservación del acervo cultural en todas sus dimensiones, incluidas las artes musicales. Las funciones principales del Ministerio de Cultura son formular, ejecutar y establecer estrategias de promoción cultural de manera inclusiva, las cuales le facultan a realizar acciones de conservación y protección del patrimonio cultural (Ministerio de Cultura, 2013).
Por otro lado, El Congreso de la República, al ser la institución encargada de la creación, formulación y promulgación de las leyes, tiene un rol fundamental en el sector ya que tiene la facultad de realizar modificaciones al D.L. Nro 822, con repercusiones
realizadas ante instancias parlamentarias han permitido otorgar pensiones de gracia a connotados autores y/o artistas peruanos.
Lazos pasados y presentes
Las Sociedades de Gestión Colectiva relacionadas a la Industria de la Música en el Perú son los ejes principales en el desarrollo de esta industria, ello debido a la ausencia de empresas fonográficas inexistentes a causa de la piratería. Sin embargo, el origen de las sociedades conexas por parte de los interpretes (ANAIE) y de los productores fonográficos (UNIMPRO) tuvo demasiadas confrontaciones, lo cual ha generado desconfianza que se ha prolongado en el tiempo. Al disolverse ANAIE y creada su reemplazante SONIEM estos conflictos del pasado no han sido superados y redundará en contra de un desarrollo pacífico y colaborador en este sector.
Una situación similar ocurre entre APDAYC y UNIMPRO quienes se han enfrentado muchas veces en el mercado al competir por el mismo usuario, lo cual también ha terminado por generar un clima de desconfianza que seguramente dificultará la formación de una ventanilla única.
Por otro lado, la antigua Cámara de Editores del Perú tuvo serios desencuentros con APDAYC por lo que el clima de confianza entre estas instituciones no es el más apropiado para conformar una Cámara Nacional de la Industria de la Música Peruana.
Contrabalance de Intereses
Si bien la ventanilla única es un formato reconocido como eficaz y eficiente en otras latitudes de América como: Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela, entre otros; en el Perú no existe la predisposición de los titulares conexos de entregarle la administración total a APDAYC, lo cual se opondrá a una fácil integración de la ventanilla única y Cámara Nacional de la Música Peruana.
Por otro lado, las compañías fonográficas como IEMPSA, DISVENSA, DIM, SONO SUR, entre otras, y que antes operaban como rivales, hoy se han fusionado por lo cual la Cámara Nacional de Productores Fonográficos se presenta totalmente factible de crearse.
A su vez, la Sociedad Nacional de Radio y Televisión ha manifestado públicamente su expreso deseo de no sufrir interferencias en la libre programación de sus contenidos, por lo cual la elevación de la cuota de música nacional será un proceso lento y de larga negociación salvo que esto se alcance mediante disposición legal tal como ha ocurrido en el Ecuador o como otra alternativa mediante la adquisición de radioemisoras por parte de APDAYC, lo cual es un proceso bastante avanzado.
Puede apreciarse entonces que hay un importante desbalance de intereses que tendrá que atenderse para llegar a los objetivos propuestos.
Conservación de los enemigos
Es sabido que la situación monopólica de las industrias desalientan la productividad ante la falta de competencia y por ello la presencia de UNIMPRO, SONIEM, APDAYC e INTERARTIS aunque no son agentes del mismo rubro pero si tienen por objetivo a un mismo usuario que utiliza diferentes derechos relacionados a la música obligará a una competencia que impulsará la gestión de estos agentes.
Por otro lado, el establecimiento de una piratería fonográfica analógica a niveles del 99% deberá impulsar a los agentes de la industria a desarrollar nuevos formatos digitales que permitan recuperar el mercado perdido.
Finalmente, el estándar alcanzado por otras sociedades de gestión extranjeras son una permanente amenaza en cuanto al desmembramiento de sus autores que son tentados a migrar a sociedades más desarrolladas y con mayores beneficios, lo cual termina convirtiéndose en un acicate para una mayor productividad de éstas.