Capítulo III: Secuencia didáctica Matemáticas
1.1 Principios didácticos propios del sector de aprendizaje
…Siempre esperé con ansias la clase de tecnología en donde debíamos desarmar una linterna, o aquella clase de ciencias en la cual teníamos que ir al jardín a sembrar distintas plantas… lamentablemente, siempre fueron pocas…
“La única forma de aprender ciencia es haciendo ciencias” (Golombek, 2008, p.21).
Existen variadas formas de llevar a cabo una clase, todo depende de cómo esté planificada, del objetivo que se quiera concretar, de los aprendizajes esperados, del contexto, entre otros. No obstante, las clases en las cuales siempre hay aprendizajes están estrechamente relacionadas con el hacer, lo cual en las clases de ciencias no es la excepción, sino más bien, la base para muchas de
ellas. No es lo mismo ver una imagen de un circuito eléctrico que construir uno y poder palpar a ciencia cierta de lo que estamos hablando. Además, es in situ donde aparecen las mayores interrogantes, ¿cómo podrá preguntarse algo el estudiante si no lo está viviendo?
La observación sistemática, el análisis, la clasificación, la comparación, la experimentación y una serie de habilidades que pueden ser desarrolladas a través de las clases de ciencias dan pie a las llamadas “habilidades de pensamiento científico”, las cuales no podrían efectuarse sin la participación activa de los estudiantes.
“Las evidencias están a la orden del día: es la participación activa de los estudiantes en las clases, y no la típica transmisión vertical de información o el uso de laboratorios basados en recetarios, la que tiende a garantizar el aprendizaje de las ciencias” (Golombek, 2008, p.34).
En síntesis, el aprendizaje de las ciencias en niños, niñas y jóvenes cobra relevancia en cuanto toma sentido para cada uno de ellos, cuando debe realizar una observación acerca del crecimiento de una planta y comprende el proceso de nutrición de ésta, para luego cuestionarse acerca de la contaminación ambiental versus la desforestación de bosques, y finalmente desarrollar una actitud de cuidado, respeto y defensa de la naturaleza. Por esto, es necesario captar su interés a través de distintas actividades en las cuales se consideren sus experiencias y conocimientos previos, junto con sus intereses, pues así logrará asociar los nuevos conceptos asociados, generar distintas habilidades de orden científico y por último desarrollar actitudes que potencien la participación social en cuanto a las preocupaciones que se genere en base a su entorno.
En este sentido, resulta necesario trabajar la enseñanza de las ciencias con un modelo que abarque la interacción entre estudiantes con la situación problema. El modelo de Educación en Ciencias Basado en la Indagación (ECBI) será la base para la implementación de la secuencia didáctica.
“El modelo de Educación en Ciencias Basada en la Indagación (ECBI) está orientado a facilitar que alumnas y alumnos desarrollen las habilidades y destrezas adecuadas para construir en forma activa y en colaboración con sus pares y el docente los conocimientos de Ciencias planteados en el currículo” (López, 2012, p.1).
Mediante este modelo se pretende enfatizar en la participación de los estudiantes por sobre la del docente, generando instancias de diálogo entre el docente y el curso, y por sobre todo, entre los mismos estudiantes, fomentando el trabajo colaborativo. Al respecto, López (2012) señala, “en el modelo indagatorio el profesor se aleja de la tradicional exposición de contenidos y prioriza la
participación de los escolares estimulando la reflexión, el debate, la argumentación fundamentada" (p.3).
Una de las premisas claves en el desarrollo de la enseñanza de las ciencias con enfoque indagatorio, consiste en la explicitación de las preconcepciones o ideas previas que tienen los estudiantes acerca de una situación o fenómeno, la cual sirve como guía para las decisiones curriculares del docente. En este sentido, Moreira (1997) señala que “el conocimiento de las ideas previas permite la elección de los conceptos que se enseñarán, las experiencias de aprendizaje que entren en conflicto con las expectativas (…) y el cuidado al momento de presentar los objetivos de las actividades propuestas” (p.28). A su vez, las preconcepciones de los estudiantes deben ser trabajadas a lo largo de todas las clases, pues con ello se lograrán dar cuenta de la importancia del cuestionar aún las ideas propias con el fin de mejorar los propios aprendizajes. Como menciona Harlen (1989), “si las ideas “cotidianas” iniciales no se transforman gradualmente en otras más útiles, las técnicas de procedimiento verán limitados sus efectos y, en consecuencia, su contribución a la comprensión” (p.49).
El registro juega un rol fundamental en el área de las ciencias, pues a través de éste se puede lograr analizar la sistematización de las observaciones o investigación a realizar, por esta razón se brinda una importancia crucial al cuaderno de ciencias, en el cual los estudiantes podrán registrar y representar sus observaciones, las cuales a su vez, constituyen un elemento de evaluación continua para el docente.
Por un lado, el cuaderno de ciencias orienta a los estudiantes a desarrollar su capacidad de producción escrita en base a las actividades de indagación científica que se lleven a cabo durante las clases, esto, además de generar lazos interdisciplinares con la asignatura de lenguaje, potencia su capacidad de razonamiento lógico al establecer secuencialmente las distintas etapas que se desarrollen durante dicha indagación.
Por otra parte, el cuaderno de ciencias resulta una interesante fuente de información para que el docente pueda ir evaluando el progreso de los aprendizajes de cada estudiante con el fin de apoyarlos en la medida que sea necesario. Además, el uso del cuaderno de ciencias sirve como aproximación al trabajo realizado por los científicos, como señala López (2014):
“La utilización del Cuaderno de Ciencias implica una aproximación a formas de trabajo propias del quehacer de científicos al replicar en el aula el registro riguroso de las situaciones y los eventos suscitados en la búsqueda de respuestas o soluciones a un
problema planteado, considerando sus variables contextuales” (En: Romero, R., Everaert, C., Robles, C. p.54).
Al respecto, la metodología de uso del cuaderno aplicada por el colegio se basa en la creación de Fichas de trabajo que son incorporadas al mismo. Éstas serán creadas durante la planificación de las clases con el fin de identificar preconcepciones, formular hipótesis, explorar en el conocimiento, reflexionar y sistematizar los aprendizajes. Según señala Carretero (2005), “el profesor debería elaborar sus propios instrumentos o técnicas para identificar y evaluar las ideas de sus alumnos” (p.29).
Algunas de las técnicas señaladas por Carretero (2005) consideradas en la elaboración de las Fichas de trabajo son:
a. “Elaboración de problemas sobre aspectos concretos de los contenidos que se van a enseñar, potencialmente problemáticos para la comprensión del alumno” (p.31).
b. “Elaboración de mapas conceptuales” (p.31).
c. “Observación directa de un fenómeno en el laboratorio y responder a preguntas formuladas por el profesor/investigador sobre aspectos concretos” (p.31, 32).
Las Fichas de trabajo serán incorporadas al cuaderno de ciencias con el objetivo de generar una labor coordinada entre ambos procesos.
El registro tanto de las actividades desarrolladas como de las metas y objetivos cumplidos juega un rol fundamental en la interiorización y desarrollo de la metacognición de los procesos de aprendizaje de cada estudiante. Por esta razón, el cuaderno de ciencias, como insumo para la producción escrita y evaluación de los procesos de aprendizajes, cobra importancia en la medida que va siendo utilizado clase a clase.
Finalmente, se puede señalar que la enseñanza y aprendizaje de las Ciencias Naturales se puede enfocar hacia la alfabetización científica con el fin de que las personas sean capaces de resolver problemáticas individuales y sociales que atañen el diario vivir, como señala Ligori, L., y Noste, M. (2005):
“…a través de la alfabetización científica no se pretende formar futuros científicos, si no ciudadanos capaces de interpretar los fenómenos naturales y tecnológicos para desempeñarse en la sociedad que les toca vivir, y de actuar en forma crítica y responsable frente a los problemas sociales relacionados con la ciencia” (p.56).
1.2 Fundamentación de los contenidos disciplinares y metodología a