I. 3.1.2.2 Retención de las categorías verbales
I.3.2 Problemas en la interpretación de los NE: lecturas eventivas vs lecturas resultativas
Uno de los aspectos más problemáticos y, por ende, más polémicos abordados por los estudios en torno al fenómeno de la nominalización consiste en la posibilidad que tienen algunos ND de recibir tanto una interpretación que designa el evento descrito por su VB –eventiva– como una que refiere el resultado del mismo –resultativa–. Esta situación, que se produce en muchas lenguas además del latín, es ilustrada en (40), donde un mismo ND, aedificatio, derivado de aedifico ‘construir’, puede tener dos interpretaciones distintas según su contexto: una, como NE, ejemplo (40a), y otra como Nombre de Resultado (NR), ejemplo (40b).
40) a. uotum patris Capitolii aedificatione persoluit (Cic. Rep. 2.44)
“cumplió el voto paterno sobre la edificación del Capitolio [= edificar el Capitolio]” b. aedificatio autem diuisa est bipertito (…) (Vitr. 1.3.1)
“La construcción está dividida en dos partes (…)”
En este apartado se busca ofrecer un panorama general de los distintos tratamientos y reformulaciones que ha recibido esta dicotomía evento/resultado. Sin embargo, no serán abordados aquí de forma particular los criterios que han sido definidos para la desambiguación entre una y otra interpretación, tema que será tratado en detalle en el capítulo II, ni tampoco los modelos de representación expuestos por algunas de las teorías.
Dentro de los estudios que han abordado esta problemática distinción –lectura eventiva vs. resultativa–, uno de los trabajos que sin duda ha tenido una mayor influencia y difusión ha sido el de Grimshaw (1990). Desde una perspectiva lexicalista, esta propuesta explica la diferencia existente entre ambas interpretaciones gracias a la presencia o ausencia de una estructura argumental asociada a los ND; así pues, habría dos clases de nombres, “nouns with a complex event interpretation have an argument !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
12 Estas formas, en realidad, se identifican más con las denominadas Construcciones con Verbo Soporte (CVS) (cf. § II.3.3.1.3).
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structure, which must be satisfied, and other nouns do not” (Grimshaw 1990, 54-5). Es importante señalar que, a pesar de que los NR, específicamente aquellos que son nombres prototípicos, no tienen una estructura argumental relacionada con la de sus VB, implican, en las situaciones en las que son empleados, la existencia de ciertos “participantes”13. El trabajo de Grimshaw ofrece, además, una serie de criterios o contextos con el fin de distinguir entre una u otra lectura en el caso de nombres ambiguos (cf. capítulo II).
Ahora bien, siguiendo las bases trazadas por Grimshaw, Alexiadou (2001) explica las diferencias existentes entre los nominales eventivos y los de resultado a partir de las proyecciones verbales, específicamente la aspectual (AspP) y la de voz (vP), que son capaces de asumir los primeros por oposición a los últimos. Por una parte, la presencia de una proyección AspP permite explicar las propiedades aspectuales que los nominales eventivos poseen, por ejemplo, la posibilidad de llevar modificadores adverbiales; por otra, la presencia de una proyección vP da cuenta de la lectura eventiva que estos nombres asumen. Así pues, la diferencia entre ambos nominales no radica en la presencia de una estructura argumental, como afirma Grimshaw, sino en la presencia de dichos estratos funcionales. En efecto, para Alexiadou ambos tipos de nominales pueden tomar argumentos internos.
Desde un enfoque sintáctico, esta distinción entre lecturas ha sido explicada por Picallo (1991, 1999) para el caso concreto del español y del catalán. Las diferencias presentadas por ambas interpretaciones son definidas en términos de la alternancia activa/pasiva que puede presentar un mismo ND. Esta situación se hace patente en la selección de la preposición que introduce el Agente dentro de la construcción de un ND; así pues, un nominal activo en español tendrá un Agente introducido por la preposición de y denotará el efecto o el resultado de un evento o proceso, mientras que en un nominal pasivo el Agente aparecerá como complemento de por (o por parte de) –de forma análoga a sus correspondientes perífrasis verbales pasivas– y hará referencia al evento (o proceso) mismo. Se recogen en (41) dos de los ejemplos aducidos por la autora para ilustrar esta diferencia:
41) a. La traducción de Emilio de una carta de Epicuro
[Lectura resultativa] b. La traducción de una carta de Epicuro por (parte de) Emilio
[Lectura eventiva]
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13 De hecho, como se demostrará en el análisis de los ND en -tio, algunos NR tienen la posibilidad de actualizar toda la estructura argumental de sus VB (cf. § IV.3.2).
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Por lo que respecta a los nominales “intransitivos”, solo los nombres derivados de VB inacusativos que actualizan su argumento Sujeto son considerados como eventivos, los restantes son interpretados como NR.
Otros estudios han intentado sobrepasar los problemas que conlleva una distinción tan polarizada y han propuesto ampliarla. En esta línea de trabajo se encuentra la propuesta de van Hout (1991). La clasificación que propone esta autora centrándose en el holandés parte de la discusión y análisis de tres criterios: la opcionalidad del argumento interno, la contabilidad del nominal y la selección de la preposición que introduce el argumento Agente; atendiendo a estos parámetros se propone la existencia de cuatro tipos de nominales, como se puede observar en la Tabla 1.
Tabla 1. Propuesta de clasificación de los ND (van Hout 1991)14
Legenda:
PP = Prepositional phrase
Obl. Int. Arg. = Obligatoriness of the Internal Argument n.a. = Not applicable
La escala 1-4 establecida por esta clasificación responde a un incremento gradual de la delimitación aspectual (es decir, de la perfectividad) de los diferentes tipos de nombres. Así pues, estos pueden ser vistos en la escala como más y más nominales (nouny). En este sentido, al principio el proceso de delimitación da al evento descrito por el nombre un sentido de compleción –valor 1–, mientras que al final la delimitación
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14 Tal como afirma van Hout, aunque Zubizarreta (1987) ya señala algunos de estos y otros factores, y sugiere la idea de que los diferentes tipos de nombres derivados pueden ser ubicados en un espectro (donde los nombres del tipo 1 se encuentran en un extremo y los del tipo 4 en otro), su trabajo no ofrece una explicación en profundidad sobre esta distribución.
Denotation Countable Obl. Int.
Arg. Door- PP van- PP Examples 1 Process Event – + + – destruction, terugtrekking ‘retreat’ 2 Process Event + – + + assassination, marteling ‘torture’ 3 Result Object + – – + description, selectie ‘selection’
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elimina del nombre la última parte del “origen del evento”, esto es, su estructura eventiva, y, en consecuencia, da lugar al nombre más “nominal” –valor 4– (van Hout 1991, 79).
Por otra parte, desde una perspectiva construccionista y más reciente, Sleeman & Brito (2010a, 2010b) distinguen tres valores para las nominalizaciones: dos valores “verbales”, diferenciados tan solo gradualmente, y un valor propiamente “nominal”. El punto de partida de este trabajo consiste en afirmar que la diferencia entre los NE y los NR, frente a lo postulado por Grimshaw (1990) y –en cierta medida– por Alexiadou (2001), es aspectual, pero no eventiva.
Como se observa en la Tabla 2, el Aspecto (–/+ result) permite diferenciar entre los nombres de proceso y los nombres de resultado; sin embargo, esta diferencia, en opinión de las autoras, no impide que ambos tipos de nombres sean eventivos; prueba de ello es que ambos se comportan de manera similar por lo que respecta a la proyección de argumentos, la pluralidad y la elección de determinantes.
Los tres valores de las nominalizaciones son establecidos, entonces, en función de la Agentividad: las nominalizaciones más “verbales” documentan la presencia del rasgo Agentividad sobre la Voz, rasgo que hace que los Agentes aparezcan codificados por by- phrases; por su parte, las menos “verbales” no presentan este rasgo, hecho que identifica a los Agentes como participantes en el evento y que los codifica por medio de of-phrases. Por último, aquellas nominalizaciones en las que las proyecciones de Aspecto y Voz están ausentes son nombres de objeto que, como es evidente, no son eventivos.
Tabla 2. Valores de los ND (Slemman & Brito 2010a)
Legenda: Asp = Aspect vP = voice Projection AspP = Aspect Projection
La complejidad que entraña la noción de “resultado” expresada por muchos ND es el eje central de la propuesta de Bisetto & Melloni (2007). Este estudio de corte lexicalista explora la posibilidad de que la estructura semántica de los VB transitivos, específicamente su representación léxico-conceptual, pueda ser un criterio para predecir
Asp [– result] Asp [+ result]
vP [+ agentive] Process nouns with a by- phrase Result nouns that admit a by-phrase
vP [– agentive]
Process nouns that admit two of-phrases
Unaccusative process nouns
Result nouns with of-phrases Unaccusative result nouns
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el tipo de NR; de este modo, solo los predicados complejos, esto es, los predicados caracterizados por una estructura compuesta de una actividad y un cambio de estado (por ejemplo, construir, corregir), pueden formar nombres que presenten una interpretación ambigua entre NR y NE; condición que es necesaria, pero no suficiente.
Según esta propuesta, existen tres clases de verbos que son susceptibles de producir nombres derivados con ambas interpretaciones. La Tabla 3 recoge las distintas clases de verbos, con sus subgrupos, y las ejemplifica.
Tabla 3. Clasificación de los VB según la tipología de los NR derivados (Bisetto & Melloni 2007)
Para cada una de estas clases de verbos se identifican no solo los nombres de resultado –y en menor medida los nombres de evento– que pueden derivar, sino también las propiedades morfológicas y sintácticas –e incluso pragmáticas– de estos nombres; por ejemplo, si son fácilmente pluralizables, si pueden llevar un argumento interno o si son susceptibles de sufrir transposiciones metonímicas.
Este mismo interés por la noción de “resultado” subyace a la propuesta de Jaque & Martín García (2012). Este trabajo que se focaliza en las nominalizaciones no eventivas –resultativas– en español propone realizar una distinción entre dos tipos de nominalizaciones: las de objeto resultante (La enorme construcción) y las de estado resultante (La desaparición de Juan durante tres años). La diferencia entre ambos tipos de nominalizaciones consiste en que las nominalizaciones de estado resultante tienen propiedades aspectuales y pueden llevar argumentos (cf. ejemplo (42)), mientras que las de objeto resultante, no (cf. la agramaticalidad de los ejemplos de (43)).
Clase Subgrupos Ejemplo
Verbos de resultado-
objeto Verbos que crean un objeto/entidad nuevo construir, crear
Verbos resultativos de acción
Verbos de creación (a partir de una
entidad existente) traducir
Verbos de modificación corregir
Verbos no resultativos de
acción
Verbos de actividad (excepción: tienen una estructura
eventiva simple)
administrar
Verbos sin modificación o afectación
del objeto transferir
Verbos con tema afectado no referencial (sin cambio de estado)
o
Verbos con objeto eliminado (con cambio de estado)
pulir
o
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42) La desaparición de Juan duró varios años 43) a. La enorme construcción (*de la casa)
b. *La enorme construcción durante años
En resumen, la revisión de estos trabajos nos invita a reflexionar sobre la idoneidad de una división tan radical como la que plantea la dicotomía lecturas eventivas vs. resultativas, dada la diversidad de tratamientos y –más aún– de ampliaciones que ha recibido esta división. No obstante, sin poder aducir pruebas –por ahora– que confirmen esta observación, baste con decir que a priori esta dicotomía parece ser mucho más compleja de lo que algunas propuestas han querido ver.