2. LA INTELIGENCIA EMOCIONAL 21
2.8 PROBLEMAS PRESENTADOS Y PROPUESTAS PARA EL FUTURO 62
El presente trabajo de investigación relaciona la IE y la adaptación psicosocial basándose en la siguiente idea: el uso inteligente de las emociones en el pensamiento puede estar relacionado con las competencias sociales y con importantes comportamientos adaptativos (Mayer y Salovey, 2007). Teniendo en cuenta que estamos en “el principio de la curva de aprendizaje sobre la inteligencia emocional” (Mayer y Salovey, 2007, pág. 44) y que en la IE se incluyen habilidades interrelacionadas que ayudan a las personas a procesar la información emocional, se esbozan a continuación algunos de los problemas
y/o críticas que proceden realizarse por su importancia en el desarrollo del presente trabajo.
Es necesario aclarar qué aspectos teóricos de la IE son susceptibles de contrastación empírica y cuáles no. Este es un aspecto imprescindible para la necesaria continuidad investigadora todavía sin resolver quizá por la popularización mediática del término (Mestre, Comunian y Comunian, 2007) y la definición de su dominio muestral.
La investigación deberá aportar, en adelante, una comprensión más profunda de la IE respondiendo a la posible ampliación del concepto, y examinar los procesos que subyacen a la IE, dilucidando su base genética o aprendida. Para ello son necesarios estudios longitudinales poco frecuentes en la actualidad.
Avanzar a un concepto integrado y consensuado de IE requiere de renovados esfuerzos en la investigación básica de la emoción. Investigar sobre las emociones resulta clave para el desarrollo de nuevos instrumentos de evaluación. Probablemente, las clasificaciones actuales no carezcan de artificialidad y las interacciones entre emociones simples, tan importantes en la vida cotidiana, resultan fundamentales para el enfoque de procesamiento emocional de la información, lo que entraña dificultades añadidas.
Se podría continuar esta línea de investigación vinculando los procesos psicológicos básicos a la IE, dado que la percepción, la atención, el aprendizaje, el lenguaje, la cognición o la memoria están presentes en el procesamiento de la información emocional (Mestre, Comunian y Comunian, 2007).
Igualmente, es necesario aumentar el cuerpo de conocimientos disponibles, ya que el estudio de una habilidad tan capital en el ser humano debe presentar necesariamente las dificultades inherentes a su complejidad. Por ejemplo mediante la búsqueda de validez incremental, a través de investigaciones que utilizando medidas de habilidad (v.gr. MSCEIT y TESIS) y medidas objetivas (por ejemplo, de adaptación escolar) se provocan estudios predictivos con resultados importantes para el individuo y la sociedad, ya que prestan apoyo a concepciones amplias de la inteligencia al examinar
capacidades relacionadas con las emociones, lo que tienen importantes implicaciones en la vida de las personas (Gardner, 1983).
Se han hallado dificultades en relación a las propiedades psicométricas de ciertas pruebas. Algunos trabajos, por ejemplo Carney y Harrigan (2003) han puesto en evidencia las pobres correlaciones que existen entre las pruebas de ejecución existentes y criterios externos u otros métodos de evaluación, como cuestionarios o puntuaciones otorgadas por pares. Las autoras acaban concluyendo que las correlaciones significativas se obtienen siempre entre el mismo tipo de método, aunque mida rasgos o elementos distintos de la sensibilidad social, mientras que el mismo rasgo medido por distintos métodos no obtiene correlaciones importantes. Este resultado supone un cuestionamiento de raíz a las pruebas autoinformadas desarrolladas hasta la fecha.
Asimismo, las dificultades psicométricas se relacionan con la utilización de contextos demasiado específicos: La dificultad de hallar muestras amplias y universales continúa siendo un impedimento importante. La mayoría de los estudios existentes se han realizado en el ámbito educativo y en el entorno laboral, lo que acarrea muestras demasiado homogéneas. Otro problema similar es la acotación excesiva de las poblaciones, en especial si albergan características especiales.
Se debe abordar la necesidad de utilizar y desarrollar medidas de habilidad o ejecución. Dado que algunas de las medidas más ampliamente usadas de autoinforme no discriminan las habilidades emocionales percibidas de los rasgos de personalidad (Brackett y Mayer, 2003) y/o son más propensas al autoengaño o al falseamiento y tienden a correlacionar débilmente con los test de ejecución (Brackett y Mayer, 2003; Mabe y West, 1982; Paulhus, Lysy y Yik, 1998). En adelante, se debe tener en cuenta que “si nuestra meta es evaluar aspectos emocionales relacionados con destrezas y conocimientos de estrategias de regulación, las medidas que mejor se ajustan a este propósito son las medidas de ejecución” (Extremera y Fernández-Berrocal, 2007; pág. 120).
65 En este contexto, y, en relación al MSCEIT, la ausencia de sincronía y simultaneidad en los estímulos empleados, podría considerarse como uno de estos déficit, dado que en una interacción socioemocional real la información se transmite por varias vías simultáneamente, y, las interacciones reales siempre se desarrollan en un contexto, necesario para la interpretación correcta de la interacción. En la gran mayoría de los test disponibles en la actualidad se utilizan estímulos que resultan artificiales o sencillos, como el reconocimiento visual de emociones a través de fotografías.
En relación al TESIS, se debe señalar como limitación aquello inherente a la forma de presentación sus estímulos, ya que por muy fielmente que una escena cinematográfica retrate una situación social, en la vida real ésta siempre resultará más compleja. El director favorece que nos fijemos en algunos detalles y que obviemos otros. La posición de la cámara, la música que acompaña la escena, la iluminación, la entonación y la dicción de los actores, por citar sólo algunos aspectos, son recursos que se emplean para controlar nuestra atención, aunque no lleguemos a advertirlo. En la vida real no existen tales guías y disponemos de mucha más información (olores, sensaciones táctiles, datos históricos de las personas, etc.). Además, la capacidad de movernos, de interaccionar con los sujetos (por ejemplo, dirigiéndoles unas preguntas determinadas) y de modificar activamente el entorno son, sin duda, recursos fundamentales imposibles de trasladar a la pantalla. Por último, otro inconveniente del TESIS radica en la saturación de aspectos propios de la cultura occidental presente en las secuencias cinematográficas.
En estas páginas se ha tratado de ofrecer al lector diversas salvedades en torno al concepto y modelo de IE capacidad cognitiva, sugerencias, líneas futuras de investigación y críticas a los métodos/instrumentos de evaluación utilizados en el presente trabajo con la finalidad de apoyar la continuidad en la investigación del constructo IE.