Utilizando el trabajo con las creencias es posible eliminar los programas de miedo. Sigue la pista hasta el final preguntando por qué surgió este sentimiento, cómo surgió, y cuándo surgió. Si en algún momento llegas a un punto en que te estancas y no sabes en qué dirección seguir la pista, simplemente observa en silencio y el mismo diente le llevará a la respuesta y guiará a la nueva pista debes seguir. Es posible que el diente se remonte a otro tiempo y lugar.
A medida que el miedo se libera, se mueve a través del cuerpo. Sugiérele al cliente que toque o golpee suavemente la zona del timo (el centro del pecho) para liberar el sentimiento (la memoria celular) heredado de sus antepasados o grabado durante la infancia. El timo es uno de los lugares donde más predominantemente se guarda la energía emocional en el cuerpo. Los
golpecitos que se dan en distintas partes del cuerpo indican dónde están guardadas las emociones y en cuáles órganos.
Haber defraudado o traicionado a Dios es uno de los mayores miedos para las personas que tienen programas de conflictos con la Divinidad y asociado a este temor normalmente también encontramos el miedo de que no podrán realizar la misión que Dios les ha asignado. Pregúntale a la persona si tiene el programa "tengo una misión dada por Dios" e investiga—es decir, indaga o "escava" más a fondo—para determinar si hay algún miedo asociado con esta "misión dada por Dios". Haz las pruebas para detectar los programas "Dios me odia". "Dios me ha abandonado" y "temo a Dios". Todos estos son miedos erróneos que la gente tiene acerca de Dios.
En las miles de lecturas realizadas con tantas y tantas personas comencé a identificar un patrón de programas de miedo en un gran número de clientes. Este es el proceso que desarrollé a partir de esas sesiones relacionadas con distintos tipos de miedos.
Los siguientes ejemplos del trabajo para eliminar miedos están tomados de sesiones reales realizadas durante las clases de Sanando en Theta.
Ejemplo 1:
Practicante: ¿Cuál es tu mayor temor? Cliente: "Me da miedo ser pobre".
Practicante: "¿Qué sucederé si eres pobre? Cliente: Me quedaré en la calle.
Practicante: "Y, ¿qué sucederá si te quedas en la calle? Cliente: "Sufriré y me moriré.
Practicante: "Y, ¿qué sucederá si sufres y te mueres? Cliente: Me convertiré en nada.
El miedo real en este caso es el miedo a "convertirse en nada".
Ejemplo 2:
Trabajé con una señora que le tenía miedo a la altura. El programa es "le tengo terror a la altura".
Al trabajar con una fobia como el temor a la altura debes guiar a la mente a través del laberinto del miedo. Pregúntale al cliente: "¿Qué es lo peor que podría suceder si tuvieras que enfrentarte a tu miedo más grande?"
Mujer: Me caeré por el precipicio. Todo es amarillo y no hay árboles. Vianna: ¿Cuándo fue la última vez que sucedió esto?
Mujer: No sé.
Vianna: ¿Qué sucede entonces? Mujer: La carreta me cae encima. Vianna: ¿Y entonces, qué sucede?
-Mujer: Estoy atrapada en el fondo de este precipicio y hace mucho frío.
Si te puede dar tantos detalles, la persona está recordando algo que realmente sucedió. No importa de dónde venga la memoria. Debes guiar al diente a través de todo el proceso para no dejarlo en medio de la situación que más temor le inspira.
Vianna: Y entonces, ¿qué sucede?
Mujer: Me muero deshidratada. Es terrible morirse deshidratado. Lo primero que te pasa es que te quedas ciego porque los ojos se secan".
La muerte no es el final cuando de miedos se trata.
Vianna: ¿Qué es lo peor que sucederá si te mueres? Mujer: Entonces mis hijos no me verían y los defraudaré. Vianna: ¿Qué es lo peor que sucederá si defraudas a tus hijos? ¡Mujer: Entonces defraudaré a Dios. ^Vianna: ¿Qué es lo peor que sucederá si defraudas a Dios? Mujer: Me quedaré para siempre en la oscuridad.
Vianna: Y entonces, ¿qué sucederá?
Mujer: No seré nada. Si defraudo a Dios yo no soy nada. Le tengo miedo a la nada.
"Le tengo miedo a la nada" es el programa más profundo en la mayoría de los "miedos más grandes" que tiene una persona. De hecho, es uno de los más grandes temores de toda la humanidad. El miedo a la nada es la aprehensión de que no hay nada más después de la muerte, de que Dios no existe, y de que nos convertiremos en nada.
Elimina "tengo miedo a la nada" y reemplaza ese miedo con el programa que introduzca el Creador-de-todo-lo-que-es. Normalmente este programa es "el Creador siempre me ama". Entonces llevamos a la persona de nuevo al alto precipicio.
Vianna: Piensa en ese alto precipicio. ¿Te hace sentir mal, mareada y con náuseas? Mujer: Qué extraño. Ya no me afecta.
Asombrosamente la señora queda libre del miedo a la altura. Hemos seguido la pista hasta el miedo real, que no era el temor a la altura, sino el temor de defraudar a sus hijos, defraudar a Dios y convertirse en nada.
Ejemplo 3:
El mayor miedo de esta señora era "me da miedo la profundidad del agua".
Vianna: ¿Qué es lo peor que podría suceder si estás en el agua? Mujer: Me ahogaré.
Vianna: ¿Qué es lo peor que podría suceder si te ahogas? Mujer: Tendría que regresar otra vez. Vianna: ¿Qué es lo peor que podría suceder si tuvieras que regresar otra vez?
Mujer: Es el cuento de nunca acabar. Defraudé a Dios y tengo que volver de nuevo. Vianna: ¿Qué es lo peor que podría suceder si volvieras de nuevo?
Mujer: Nunca termina. Estoy en un infinito tormento de tener que regresar otra vez y otra Vianna: Y, ¿qué sucederá entonces?
Mujer: Entonces tendría que regresar de nuevo. Voy a fracasar en mi misión. Vianna: Y, ¿qué sucederá entonces?"
Mujer: Tendré que regresar y morirme ahogada otra vez.
Vianna: Y, ¿qué sería lo peor que podría suceder si te ahogaras? Mujer: Tendré que regresar otra vez y otra vez.
Vianna: ¿Qué sería lo peor que podría suceder si tuvieras que regresar otra vez y otra vez? Mujer: Nunca terminaría. Estaré atrapada. Nunca volveré a estar con Dios.
Cuando una persona dice cosas como estas podemos adivinar que la creencia más profunda es "nunca volveré a estar con Dios". En un caso así, después de liberar el programa "nunca volveré estar con Dios" y reemplazarlo con "siempre estoy en la presencia del Creador" la persona quedará libre de todos sus miedos relacionados con el agua.
0 Debes tener bien presente que cada persona es diferente. No hay una sola forma de trabajar con las creencias que sir\>a para todos los casos. Por ejemplo, no puedes eliminar el programa "le tengo miedo a la nada " en el caso de todos los clientes que le tengan miedo a la altura. Cada persona es tan individual como un grano de arena en una playa. Los programas relacionados con miedos ocupan un gran espacio. Cuando hay un exceso de miedo hay problemas en las glándulas adrenales y en los pulmones.