Se han presentado algunos pocos ejemplos de un enjambre de arreglos cambiarios utilizados en distintas latitudes del mundo para enfrentar serios desequilibrios en sus balanzas de pagos durante distintos períodos del siglo XX. Pero quizás los años cincuenta podían caracterizarse como la edad de oro del STCM. Sin embargo, El FMI inició para esos años, una campaña de relajación y posterior eliminación de los controles de cambio, así como, de unificación de los tipos de cambio en todos los países miembros. Campaña que mostró sus frutos a finales de los años sesenta cuando muchos países unificaron su tipo de cambio. Cuadro No 2.3
113 Asselain, Jean Charles y Plessis, Alain, “Exchange Rate Policy and Macroeconomic Performance: A Comparison of French and Italian Experience between the Wars” en Feinstein, Charles, Banking, Currency and Finance in Europe Between the Wars, Oxford, 1995.
114 Marion, Nancy, European Dual Exchange Rates, en Kiguel, Miguel, Saul Lizondo y Stephen O´Connell, Op., Cit., páginas 359-383.
Ya en la década de los noventa existían aún importantes restricciones a los movimientos de capital en muchos países miembros y los últimos brotes de tipos cambiarios no unificados se habían vivido en algunos países ex-socialistas para enfrentar el proceso de transición hacia la economía de mercado.
Cuadro No 2.3
Sistemas Cambiarios en América Latina 1955 y 1960
Final de 1955 Final de 1960 Tasa Fija Cuba República
Dominicana República Dominicana El Salvador El Salvador Guatemala Guatemala Haití Haití Honduras Honduras México México Panamá Panamá Nicaragua Tasa Flotante Argentina Bolivia Paraguay Perú Tasas
Múltiples Argentina Brasil Brasil Colombia Bolivia Costa Rica
Chile Cuba
Colombia Ecuador Costa Rica Uruguay Ecuador Venezuela Nicaragua Chile Paraguay Perú Uruguay Venezuela
F. Collings, Recent Progress in Latin America Towards Eliminating Exchange Restrictions, IMF, Staff Papers, Vol VIII, n 2, 1961.Pág 275.
La mayoría de países con tasas flotantes a finales de 1960, eran sistemas mixtos.
Para 1960115 Argentina, Bolivia, Nicaragua, Paraguay y Perú habían aplicado reformas con programas de estabilización. Bolivia en diciembre de 1956, Paraguay en agosto de 1957, Argentina diciembre de 1958, Uruguay septiembre de 1960, Nicaragua en 1959, mientras que Perú ya había eliminado buena parte de las restricciones de divisas en 1949 pero retorno al tipo dual en mayo de 1960, para luego establecer un régimen de flotación. También fueron simplificando los
115 Para una visión más general de la experiencia del STCM en los años cincuenta y su posterior desaparición ver los trabajos ya citados en el capitulo I de esta tesis, Vries, Margarita, Multiple Exchange Rates, Expectations and Experiences, Staff Papers, Volumen XII, Número 2, Julio de 1965. También Aldcroft, D y Oliver, M., Exchange Rate Regimes in the Twentieth Century, Edward Elgar Publishing, UK, 1998.
arreglos cambiarios en Ecuador y Brasil. Igual se dieron reformas en Islandia en 1960, Turquía en 1960 y Yugoslavia en 1961. El Fondo Monetario señalaba para entonces que la estabilidad del tipo de cambio dependía de la situación de balanza de pagos y la posición de reservas del país. En esos momentos muchos países habían firmado acuerdo con el Fondo que incluían procesos de saneamiento de su economía y reorganización del mercado cambiario.
2.6 Conclusiones
El uso del Sistema de Tipo de Cambio Múltiple (STCM), como se trató de demostrar con algunas experiencias por países, tuvo diferentes modalidades en distintos lugares del mundo durante el siglo XX. En los años treinta, si no antes, estos arreglos y las restricciones a la convertibilidad aparecen en la economía internacional. El uso del sistema fue ampliamente difundido durante los años de entre guerras, pero también los gobiernos de algunos países recurrieron a él en períodos posteriores, como las crisis de 1974 y 1982.
La experiencia internacional muestra que el sistema es flexible para responder rápidamente ante un choque externo. Por ejemplo, la crisis petrolera en los casos de Venezuela o México o la crisis económica por la que estaba atravesando Chile o España, situaciones todas que afectaban la balanza de pagos y requerían un ajuste cambiario inmediato, lo menos costoso posible, en términos de inflación, para evitar una devaluación abrupta o la fuga de capitales. También se encontró que la aplicación del sistema ofreció mejores resultados en el corto plazo que como incentivo para lograr cambios al interior de la base productiva en el mediano plazo, ya que por ejemplo, en los casos de Venezuela, Chile o México, la eliminación del sistema se dio cuando la balanza de pagos fue mejorada desde afuera por la recuperación en los precios del petróleo o del cobre según el caso y no por los resultados ofrecidos por la implantación de cambios diferenciales.
En España, se observó en la ejecución del sistema un cierto conflicto entre los objetivos para los cuales había sido creado. Si los tipos múltiples tenían como objetivo fomentar el proceso de industrialización, la clasificación de las importaciones debía obedecer a un objetivo proteccionista, pero en este caso, dicha clasificación revestía algunas contradicciones, por ejemplo, se subvencionó la entrada de alimentos ofreciendo una competencia desleal a los productores españoles. También, las importaciones de elementos de transporte fueron muy penalizadas, esto no era coherente con la idea de comunicar los mercado regionales, en busca un una mayor integración interna, la cual pudiera rebajar costos y estimular la producción nacional. Por el lado de las exportaciones, las investigaciones muestran que durante estos años, las exportaciones no lograron aprovechar el incentivo cambiario. Ya que no se logró ningún efecto positivo con respecto a la composición de ellas, es decir, no se diversificó y el peso de la industria manufacturera dentro del total de exportaciones no aumentó
significativamente. Pero es necesario tener en cuenta que estos resultados se dieron bajo un complicado sistema de control de cambios y en una economía poco menos que cerrada, por consiguiente era muy difícil cumplir con las metas de modernización y ampliación de la base productiva para desarrollar el país en esas circunstancias.
De otro lado, la introducción del sistema condujo al despilfarro de recursos y la presencia de funcionarios corruptos, características propias de las actividades de los buscadores de rentas, ya que en España el sistema de tipos múltiples se aplicó bajo un régimen político dictatorial, en donde se otorgaban beneficios a quienes lo sostenían, por tanto, este sistema cambiario que de por si es arbitrario bajo un gobierno que no rendía cuentas sobre sus actos a sus conciudadanos, este tenía más posibilidades de derivar hacía una gran corrupción.
En el caso chileno, este país adoptó en varios momentos el STCM desde 1936 hasta 1973. Aunque se podría decir que la etapa en la cual el sistema fue más ampliamente utilizado fue entre 1936 y 1956. Con una mayor complejidad entre 1948 y 1956. En estos años se observó que el STCM no consiguió contribuir en forma efectiva para regular el comercio exterior, evitar devaluaciones bruscas y reducir la inflación, ya que esta última se mantuvo en dos dígitos e incluso en niveles altos en esos años. Además, tampoco le fue muy bien en los resultados como herramienta de fomento industrial.
En Venezuela, durante el primer episodio de la puesta en marcha del STCM en 1956, su organización fue relativamente sencilla y tenía como objetivo facilitar el ajuste de la balanza de pagos y fomentar algunas exportaciones diferentes al petróleo. Luego en 1961, el sistema fue ampliado con la inclusión de una tasa flotante para las principales operaciones de capital y la remesa de divisas. Este sistema cambiario tenía como objetivo reducir los desequilibrios en la balanza de pagos pero no lo consiguió. Por el contrario, se reimplantó el sistema de tipo de cambio fijo unificado con la reforma de 1964 debido a la inestabilidad del comercio exterior, los desajustes de la economía real y también por las presiones del FMI por relajar los controles de cambio y eliminar los sistemas cambiarios segmentados.
En el segundo episodio en que Venezuela contó con STCM, mejor se podría caracterizar como un sistema de tipo de cambio dual, ya que las dos tasas del mercado preferente eran fijas y atendían las principales actividades de la cuenta corriente, mientras que, a la tasa libre se destinaban las operaciones de capital y las importaciones suntuarias, como en otros países. Hausman argumenta que no se cumplió con el objetivo para el cual fue implantado el sistema, es decir, la balanza de pagos fue mejorada gracias a los buenos precios internacionales del petróleo y no por una política cambiaria y fiscal sostenible.
El sistema cambiario fue inestable y aunque las devaluaciones lograron reducir el diferencial cambiario y el crecimiento de los medios de pago reales en el corto
plazo, las expectativas de nuevas devaluaciones no fueron sofocadas, se acumularon inventarios y se alentó una mayor inflación. A esto se suma la ineficiencia en la asignación de recursos propios de un sistema de cambio dual, los incentivos para sobrevaluar importaciones y subvaluar exportaciones y la clara muestra de la ineficiencia de la autoridad para controlar los flujos de divisas y el comercio de mercancías.
Finalmente, es muy interesante observar como a través de la experiencia internacional se puede hacer cualquier combinación para conformar la estructura del STCM, la más usual ha sido la coexistencia de un tipo de cambio fijo oficial con la formación de tipos diferenciales a partir de esa tasa oficial mediante el uso de gravámenes o primas. Modalidad que puede ampliarse generalmente con la inclusión de tipos de cambio de mercado. Además puede también combinarse el uso de tipos duales antes o después de usar tipos múltiples. Aquí también ha prevalecido la modalidad a través de la cual se crea un tipo fijo oficial aplicado a la cuenta corriente y un tipo fluctuante al que debían cotizarse las operaciones de capital. Sin embargo, también podía darse el caso de configurar un sistema dual con dos tasas fluctuantes (Chile), con dos tasas fijas y una fluctuante (Venezuela) y resulta llamativa la singularidad del sistema dual aplicado por la autoridad mexicana durante la crisis del petróleo en los años ochenta, la estrategia consistió en fijar un tipo de cambio controlado en un nivel realista (ligeramente subvaluado) y un tipo flotante muy alto, para que en un plazo de 9 meses convergieran los dos tipos de cambios. Esta medida en efecto logró desestimular la compra de dólares pero ejerció presiones inflacionarias. Sólo la rápida estabilización de los precios del crudo, favoreció la recuperación de las reservas internacionales en dos años y en julio de 1985 se permitió que el peso flotara en forma vigilada.
CAPITULO III
El CONTROL DE CAMBIOS EN COLOMBIA
3.1 Introducción
Para poder comprender y analizar con claridad los alcances y limitaciones en la implantación del sistema de Tipos de Cambio Múltiples en Colombia es fundamental entender el marco en que estas decisiones fueron tomadas, es decir, bajo el Sistema de Control de Cambios durante el período en estudio.
Este capitulo esta compuesto por seis secciones. La primera sección corresponde a esta introducción. En la segunda sección se hace una breve presentación de la experiencia del sistema de control de cambios a nivel internacional mediante una breve descripción de los casos de España y de algunos países de América Latina. En la tercera sección se caracteriza el Sistema de Control de Cambios que funcionó en Colombia. Se identifican sus objetivos iniciales, la aparición o eliminación de algún objetivo según los propósitos de desarrollo económico establecidos por el gobierno y el papel que debía jugar el control de cambios en ese esquema. Luego se describe y analiza el funcionamiento del sistema y sus distintos cambios en las diferentes etapas de su evolución desde su creación hasta 1974, mediante el seguimiento de los actores y las instituciones que tuvieron a su cargo su accionar para poder entender las interrelaciones de política económica llevadas a cabo a través del desarrollo histórico del sistema de control de cambios.
Por ejemplo, el Control de Cambios en Colombia desde su creación y hasta 1967 no tuvo dentro de sus objetivos explícitamente el fomento al proceso de industrialización. Pese a esto, durante los vaivenes de los años cincuenta estuvo más cerca de realizar tareas en esta dirección que antes. El estudio del control de cambios también ha permitido demostrar como a través de la reforma de 1957 se crearon las condiciones para organizar el sistema de manejo y ejecución de la política de comercio exterior colombiana, que antes estaba en manos de entidades dispersas con funciones desvinculadas entre si, produciendo importantes ineficiencias. Además, con este ordenamiento institucional se separa del Sistema de Control de Cambios labores que no le eran propias pero que había asumido por la problemática antes descrita.
En la cuarta sección se definen las restricciones cuantitativas a las importaciones impuestas en el ámbito colombiano durante el período en estudio y sus principales características durante el período en estudio. En la quinta sección se hace una evaluación de la vigilancia efectuada en la ejecución del sistema de control de cambios en el caso colombiano y en la última sección se presentan las conclusiones.