El WFP colaborará con el Banco Mundial y otros socios pertinentes para documentar los resultados de casi cinco años de aplicación del instrumento SABER (véase el Recuadro 2.6) y actualizarlo para que se siga utilizando como parte de la nueva Estrategia de Salud Escolar y Alimentación Escolar Universal del Banco Mundial. El WFP elaborará un instrumento operativo para evaluar con mayor eficacia las capacidades nacionales en materia de alimentación escolar y prestación de asistencia técnica. El WFP colaborará con socios como GCNF en una encuesta mundial sobre alimentación escolar. Esta publicación periódica de referencia consolidará e informará sobre el estado de la alimentación escolar en todo el mundo. Se elaborarán mejores indicadores de resultados para documentar y hacer un seguimiento de los resultados de las operaciones de alimentación escolar, en particular los relacionados con la nutrición y el desarrollo de las capacidades.
2: Incrementar la inversión en alimentación escolar: un nuevo modelo de financiación Se necesita un nuevo modelo de financiación que diferencie entre contextos. Los países de bajos ingresos y los países frágiles que no tienen la misma capacidad fiscal que los países de ingresos medios y altos siguen dependiendo del apoyo operacional del WFP, que a su vez depende de un conjunto limitado de donantes, lo que hace que los fondos sean impredecibles y las operaciones insostenibles. Para financiar sus operaciones, el WFP debe establecer un nuevo pacto con los donantes. Se necesita un enfoque multisectorial que incorpore a los donantes que tradicionalmente no han participado en la financiación de los programas de alimentación escolar, que combine la financiación de diferentes sectores y las corrientes de financiación humanitaria y de desarrollo. Se dispone de nuevos fondos multilaterales, especialmente en el sector de la educación, así como de mecanismos de financiación innovadores, que también deberían explorarse.
En países más estables y desarrollados, los gobiernos deben pasar de depender de actores como el WFP y las ONG a financiar sus propios programas nacionales. Los países podrían, por ejemplo, asignar fondos de socios bilaterales, negociar canjes de deuda, introducir impuestos o gravámenes internos específicos o trabajar en proyectos de responsabilidad social de las empresas con el sector privado. El WFP aprenderá a colaborar con los gobiernos en el diseño y la aplicación de enfoques innovadores de política fiscal para financiar programas nacionales y regionales de alimentación escolar. El reto para el WFP es apoyar a los gobiernos para que aumenten el acceso a esos fondos y, al mismo tiempo, asegurar la financiación de las actividades de fortalecimiento de las capacidades. Es necesario que el WFP refuerce su capacidad para gestionar, ejecutar y rendir cuentas de la financiación recibida de los socios del sector del desarrollo.
Las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo, así como los fondos temáticos como la GPE y otros, serán cruciales para hacer posible esta transición hacia la titularidad nacional y la sostenibilidad canalizando la financiación hacia los programas nacionales. Debería asegurarse la financiación para la asistencia técnica y la labor de desarrollo de la capacidad para que el WFP siga desempeñando su función de catalizador. El apoyo del sector privado ha resultado decisivo para la movilización de recursos, la promoción y la prestación de asistencia técnica con el objetivo de fortalecer los programas de alimentación escolar. El WFP seguirá colaborando estrechamente con el sector privado e identificando vías para ampliar la cooperación mediante mecanismos de financiación innovadores y donaciones individuales, a fin de contribuir a la reducción del déficit de financiación, especialmente en contextos frágiles.
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3: Actuar a través de alianzas para mejorar y fomentar la alimentación escolar
El WFP defenderá la cuestión de la salud y la nutrición escolar a escala mundial y abogará por que se le dé prioridad en la próxima década de acción hacia los ODS. A través de sus beneficios para la educación, la salud y la nutrición, la protección social y la agricultura local, el WFP reconoce que la alimentación escolar contribuye directamente al ODS 1 “Fin de la pobreza”, ODS 2 “Hambre cero”, ODS 3 “Buena salud y bienestar”, ODS 4 “Educación de calidad”, ODS 5 “Igualdad de género”, y contribuye indirectamente al ODS 8 “Trabajo decente y crecimiento económico”, ODS 10 “Reducción de las desigualdades”, ODS 12 “Producción y consumo responsables”, ODS 16 “Paz, justicia e instituciones sólidas” y ODS 17 “Alianzas para los objetivos”.
El WFP colaborará con sus socios para asegurar que se proporcionen de manera integrada los elementos adicionales de un conjunto integrado de alimentación escolar y salud para los niños, lo no forma parte de su competencia ni de sus ámbitos de especialización pero que, sin embargo, resulta crucial para los niños. Los enfoques conjuntos están demostrando ser más eficaces y rentables, incluidas las estrategias conjuntas de promoción y comunicación.
En julio de 2019, una reunión interinstitucional organizada conjuntamente por la UNESCO y el WFP destacó la importancia de una mejor colaboración entre los organismos de las Naciones Unidas en el contexto de la reforma de las Naciones Unidas y la necesidad de un nuevo enfoque interinstitucional de la salud y la nutrición escolar más eficaz, eficiente e integrado (UNESCO, 2020a). Bajo la dirección de la UNESCO, el WFP respaldará esta nueva oportunidad de asociación a escala mundial, regional y nacional.
El WFP actualizará sus asociaciones bilaterales con organismos como la UNESCO, UNICEF, UNFPA, la FAO, la GPE, el Banco Mundial y la Comisión Europea mediante nuevos memorandos de
entendimiento o planes de acción, según proceda. El WFP pondrá en marcha una iniciativa conjunta con UNICEF para proporcionar un paquete integrado de intervenciones de alimentación y salud escolar, WASH y nutrición. El WFP trabaja actualmente con la FAO en enfoques sostenibles de alimentación escolar con productos locales con miras a mejorar los vínculos entre los agricultores locales y los programas de alimentación escolar. Se prestará apoyo a órganos regionales como la Unión Africana para fortalecer su liderazgo en materia de alimentación escolar.
A escala regional y nacional, el WFP trabajará con los gobiernos como partes interesadas clave y con las agencias de las Naciones Unidas y las ONG para:
● mejorar la eficacia y eficiencia de los programas y proporcionar mejor y más información a los responsables de la toma de decisiones en el momento adecuado;
● participar y reposicionar la alimentación escolar en los debates de política nacional a un nivel adecuado y con las capacidades apropiadas;
● apoyar la toma de decisiones en la fase inicial destacando las compensaciones clave, las mejores