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Subdirectora General de

Educación de

la UNESCO

La relación entre la educación, la nutrición y la salud exige un enfoque más integrado y sistémico de la salud y la nutrición en las escuelas, así como una acción coordinada para ampliar la escala de las políticas y los programas eficaces y de múltiples componentes.

Las Naciones Unidas y los organismos multilaterales han respondido a este llamamiento, formando una nueva asociación en torno a “Impulsar la salud y nutrición escolar”, en un compromiso colectivo para promover la salud y la nutrición de los niños en edad escolar, a fin de que puedan aprender y crecer, alcanzar su pleno potencial y configurar el futuro de sus comunidades y países. La asociación incluye a la FAO, la Alianza Mundial para la Educación (GPE), la UNESCO, UNICEF, UNSCN, el Grupo del Banco Mundial, el WFP y la OMS.

Al reconocer que la inversión eficaz en la salud, la nutrición y el bienestar de los alumnos a través de programas de salud y nutrición en las escuelas se pueden lograr grandes avances en materia de desarrollo, la asociación está aumentando sus esfuerzos para garantizar que la salud y la nutrición en las escuelas sea una prioridad fundamental en los programas

nacionales, regionales y mundiales de fomento del capital humano de los países. Sobre la base de las asociaciones existentes para la salud y la nutrición en las escuelas, los socios de la coalición se comprometen a alinear sus esfuerzos y a movilizar su amplia gama de capacidades técnicas, conocimientos especializados y experiencia trabajando con los gobiernos y otros socios para el desarrollo como parte de un impulso mundial en materia de salud y nutrición en las escuelas. Los socios identificaron cuatro áreas prioritarias para el trabajo conjunto: 1. Incidir de forma conjunta para movilizar financiación y apoyo. 2. Generar y difundir más y mejores datos sobre la salud y la nutrición

escolar para supervisar de manera crítica los progresos realizados y fundamentar las políticas y la programación a todos los niveles. 3. Proporcionar guías y estándares coordinados y basados en pruebas. 4. Brindar asesoramiento y apoyo coordinados sobre políticas para

fomentar políticas y programas multisectoriales integrados en los sistemas educativos nacionales.

La asociación invita a los gobiernos y otros socios a renovar sus propios compromisos con la salud y la nutrición en las escuelas y a aumentar y armonizar mejor las inversiones y los esfuerzos para que

las intervenciones de eficacia demostrada se amplíen y respondan de manera integral a las necesidades de aprendizaje y crecimiento de los niños.

La renovada asociación nació en una reunión interinstitucional organizada por la UNESCO en París en julio de 2019. Los participantes en la reunión afirmaron unánimemente la importancia decisiva de la salud y la nutrición en la escuela como parte esencial del desarrollo del niño y puente para el logro de resultados en materia de educación inclusiva. Además, reconocieron la necesidad de que los programas abarquen una gama completa de intervenciones que se ejecuten mediante una acción coordinada entre los sectores y los socios para maximizar las inversiones en educación y aprendizaje.

Al reflexionar críticamente sobre los esfuerzos realizados por las Naciones Unidas en el pasado, los participantes reconocen el actual desajuste de las inversiones entre los sectores de la salud y la educación y la escasa visibilidad de la salud escolar en el ODS 4 (Educación de calidad) y el ODS 3 (Buena salud y bienestar). Las limitaciones de los enfoques actuales también se relacionan con la forma en que los agentes trabajan juntos y priorizan las acciones. Con demasiada frecuencia, las intervenciones independientes no abordan las necesidades críticas de los alumnos de manera integral. Si bien sabemos qué es lo que funciona, faltan directrices y estándares compartidos para orientar la acción conjunta y promover programas amplios. A escala mundial, hay muy poco seguimiento sistemático del estado de salud y nutrición de los niños en edad escolar, y no disponemos de información exhaustiva sobre los tipos y la cobertura de los servicios de salud escolar disponibles por país. Además, hay un conocimiento y un uso limitados de las pruebas disponibles para respaldar la toma de decisiones. 

Sobre esta base, en 2019 la UNESCO y el WFP volvieron a convocar un grupo interinstitucional sobre salud y nutrición en las escuelas11 con el objetivo de fortalecer la colaboración entre los organismos de la ONU y promover un enfoque interinstitucional más eficaz e integrado sobre la salud y la nutrición en las escuelas. Los miembros del grupo colaboran para determinar las prioridades, ampliar la labor conjunta mediante intervenciones de base empírica y promover la acción colectiva en materia de salud y nutrición escolar (véase el Recuadro 4.1). Como respuesta a la crisis del aprendizaje agravada por la COVID-19, en 2020 el Secretario General de la ONU lanzó una importante campaña llamada Salvar nuestro futuro. Esta campaña tiene como objetivo repensar la educación y desarrollar una nueva perspectiva para los niños durante la próxima década. Está liderado por la Comisión de Educación e incluye a UNICEF, la UNESCO, la GPE, ECW y el Banco Mundial, entre otros.

11. El Programa Mundial de Alimentos (WFP), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Asociación Mundial para la Educación (GPE), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Comité Permanente de Nutrición del Sistema de las Naciones Unidas (UNSCN) y el Banco Mundial.

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La agricultura, la educación,