Los jugadores más experimentados juegan muchos movimientos de memoria (su libro de aperturas puede llegar, o incluso superar en algunos casos, los 20 movimientos) y, en partidas de competición, suelen tratar de jugar aperturas que el contrario desconozca o con las que se sienta menos cómodo. Para prepararse las aperturas emplean distintos programas y bases de datos. Concretamente, lo más común: la base de partidas Thor (con unas 100.000 partidas), leída bien con el programa WZebra, bien con el programa Ntest (para Macintosh, el programa Cassio).
5.1.1.-Evaluación de posiciones
La mayoría de programas evalúa una posición mediante un número que indica el resultado previsto. El resultado por convenio se suele dar en fichas negras menos fichas blancas, por lo que un –2 significa que con esa posición las blancas ganarían por dos fichas (equivale a predecir un resultado de 31-33), mientras que con un +2 serían las negras las que tendrían ventaja y con un 0 sería una posición de empate teórico.
A veces no se sigue este convenio, pero en ese caso se suele indicar, por ejemplo: “+4 para las blancas” (si sólo se dijera +4, se entendería que es favorable para las negras).
Cada programa presenta sus evaluaciones de una o varias formas distintas, pero similares. Por ejemplo, el WZebra puede evaluar movimiento a movimiento o construir una tabla como la siguiente (la columna izquierda es de negras y la derecha de blancas):
Mov. Eval. Análisis Eval. Prof. Mov. Eval. Análisis Eval. Prof. 1: d3 +0.00 f5f6e6f4 +0.00 libro 2: c5 +0.00 c3c4e3f4 +0.00 libro 3: e6 +0.00 f6f5e6e3 +0.00 libro 4: f5 +0.00 f5f6e3d6 +0.00 libro 5: c4 -3.98 f6e3d6f7 +0.00 libro 6: e3 +3.98 e3f4f3c6 +3.98 libro 7: f4 -3.98 f4f3c6c3 -3.98 libro 8: f3 +3.98 f3c6c3d2 +3.98 libro 9: c6 -3.98 c6c3d2c2 -3.98 libro 10: e7 +2.69 c3d2c2b4 +3.98 1 11: e2 -2.69 e2d2f6g5 -2.69 12 12: d2 +2.61 d2f6g5f2 +2.61 12 13: f6 -3.05 f6g5f2c3 -3.05 12 14: g5 +1.50 g5f2c3d1 +1.50 12 15: f2 -2.52 f2c3d1c2 -2.52 12 16: c3 +2.31 c3d1c2b4 +2.31 12 17: g4 -9.51 d1c2b4e1 -2.31 12 18: h4 +9.15 h4d1c2b4 +9.15 12 19: d1 -9.88 d1c2b4d6 -9.88 12 20: c2 +10.15 c2b4d6c1 +10.15 12 Tabla 2
Primero presenta el movimiento jugado, luego la evaluación de la posición con el movimiento jugado, a continuación el análisis (la secuencia que él hubiera hecho) seguido de la evaluación de dicho análisis, que será diferente si WZebra consideraba mejor otro movimiento (primer movimiento de la secuencia). Finalmente, la profundidad con la que ha realizado la evaluación.
En el ejemplo, hasta el movimiento 4 los dos jugadores realizan movimientos considerados empates teóricos (al menos para le libro de aperturas de WZebra). En este caso WZebra puede recomendar otra secuencia, pero también será de empate. En el movimiento 5 las negras juegan un movimiento evaluado como –4 (si son dos decimales, indica que es aproximado, pero lo redondeamos; cuando WZebra presenta números sin decimales al final de la partida, quiere decir que está seguro de ese resultado porque ha analizado todas las secuencias posibles), es decir, que terminaría 30-34 a favor de las blancas. Con todo, el movimiento sigue estando en su libro de aperturas.
Se recomienda no preparar aperturas peores que –4. No porque no se vayan a cometer ‘errores’ mayores en el resto de la partida, sino porque se considera que realizar un sacrificio mayor para sacar al contrario de su libro de aperturas no funciona, debido a que el oponente seguramente tendrá muchas alternativas buenas y es imposible preparar respuestas para todas ellas.
Parece que en el movimiento 17 las negras cometen un error, pasando de una desventaja de entre –2 y –4, a una de cerca de –10. WZebra hubiera recomendado jugar 17.d1.
5.1.2.-Bases de partidas
La base de partidas más usada es la Thor, mantenida por Marc Tastet con partidas de campeonatos de todo el mundo.
Se consulta con la ayuda de un programa, por ejemplo WZebra. Primero es necesario seleccionar de toda la base las partidas con las que nos interese trabajar. Podría ser interesante, según el objetivo que se busque, trabajar sólo con los últimos años, incluir sólo determinados campeonatos, o, todavía más específico, elegir únicamente a un jugador y sólo partidas en las que éste haya jugado con negras (por ejemplo).
La información más útil que obtendremos es la frecuencia con la que se ha jugado un movimiento. Por ejemplo, podemos ver un diagrama como éste:
Diagrama 68
En el Diagrama 68 los valores mostrados son porcentajes. Se trata de la apertura no-Kung (tras 8.d2). En la tabla se indican estos y otros datos que pueden ser de interés y se obtienen con programas. La respuesta más corriente y teóricamente mejor es 9.C4, aunque si las blancas han elegido esta apertura (jugando 8.d2), seguramente sabrán cómo continuarla ante esa respuesta. En cambio, tal vez tengan más dificultades para saber de memoria cómo continuar con cualquier otra menos común. Sin embargo, los movimientos menos frecuentes también son los peores y p or lo general habría que descartar los evaluados con menos de –4. En este caso tenemos cuatro respuestas, o incluso podríamos incluir alguna más si queremos ser muy exhaustivos.
Movimiento % Partidas % ganan negras % ganan blancas % empate Evaluación 8.d2 100 1766 43,3 44,8 11,8 +0 9.C4 72 1274 43,2 41,4 15,3 +0 9.C6 5,3 93 57,0 40,9 2,2 -0,19 9.F4 18 325 43,1 53,8 3,1 -0,45 9.F3 2,2 38 42,1 52,6 5,3 -2,22 9.E2 0,4 7 14,3 85,7 0 -4,57 9.C2 1,6 28 10,7 89,3 0 -5,02 9.G6, G5, G4, B5 - 0 - - - -7,45 a –12,66 9.E1 0,1 1 100 0 0 -13,37 Tabla 3
En definitiva, habrá que elegir entre dos opciones principales: tomar alguna de las variantes más populares (en este caso 9.C4 y, a distancia, 9.F4) o arriesgar con alguna un poco más desconocida (9.C6 o 9 .F3, o peores). Puede ocurrir que arriesguemos, pero aún así el contrario conozca mejor la apertura, o que sus respuestas sean fáciles de encontrar y por lo tanto nuestro sacrificio no sirva para nada. Asimismo también puede ser que continuemos con las teóricas mejores, pero lleguemos a un punto en el que se nos agote nuestro libro de aperturas sin agotar el del contrario. En este caso también estaremos en una situación complicada.
Hay que tener cuidado con los datos tomados. Obsérvese en la tabla anterior que el porcentaje de empates es inusitadamente alto (15,3 % para la opción 9.C4, viniendo ya de un 11,8 %), pues lo normal suele ser entre un 2 % y un 5 % aproximadamente. En este caso se debe a la presencia en nuestra selección de partidas de unas cuantas en las que los contrincantes son programas de ordenador que empataron en bastantes ocasiones (los programas de ordenador de alto nivel tienen un porcentaje de empates mayor). Conviene revisar qué partidas estamos consultando.