PARA ATENDER Y PROTEGER A LOS MIGRANTES
3.1 PROGRAMAS DE PROTECCIÓN AL MIGRANTE EN MÉXICO
3.1.1. ANTECEDENTES
Los primeros grupos de protección a migrantes se formaron a principios de la década de los años 90, con el Grupo Alfa de Mexicali (Tecate), Baja California; el grupo Beta de Tijuana, Baja California también y el Grupo Ébano de Matamoros, Tamaulipas. Su origen político más probable se remonta a la Cumbre Presidencial de México y Estados Unidos, entre los presidentes Carlos Salinas de Gortari y
George Bush Sr, en Monterrey, Nuevo León, en noviembre de 1990.76
El Grupo Beta de Tijuana se formó en agosto de 1990, por iniciativa de un grupo del personal del municipio de Tijuana, y luego de un año de existencia como el Grupo Piloto de operaciones en protección a migrantes, se le dio la autorización como Grupo de Protección al Migrante (GPM), con la participación de la Secretaría de Gobernación, a través del INM, el Gobierno de Baja California y el Gobierno del Municipio de Tijuana.
De esta manera, el primer Grupo Beta se conformó con 45 elementos, 15 por cada nivel de gobierno, más personal administrativo de apoyo proporcionado por el Instituto Nacional de Migración (INM). Para sus operaciones, el Grupo Beta, se formó en subgrupos de 3 agentes, uno por cada nivel de gobierno, los cuales debían cubrir tres turnos de 8 horas para cubrir las 24 horas del día.
Se proyectó que realizaran recorridos en horarios no predecibles, por medio de patrullas y otras unidades de apoyo, camionetas todo- terreno, para cubrir una línea de 36 kilómetros entre Playas de Tijuana y la Garita de Otay.
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No obstante, el Dr. Jorge Bustamante menciona que los Grupos de Protección a Migrantes, surgieron de una idea original del Lic. Miguel Limón Rojas, Subsecretario de Gobernación en 1989, cuando junto con el Dr. Bustamante se trabajó en el diseño de un grupo policiaco sui generis, de protección a migrantes, el cual se proyectó que debía ser evaluado cada tres meses por un Consejo Consultivo de amplia representación civil y gubernamental. Véase Jorge Bustamante. Cruzar la Línea. La migración de México a los Estados Unidos. México: FCE, 1997.p.286.
La operación del Grupo Beta de Tijuana resultó tan exitosa, que pronto se convirtió en el modelo para los otros GPM, especialmente el grupo de Tecate, antes Grupo Alfa.77
Los factores de creación de los grupos de protección a migrantes se pueden considerar tanto endógenos como exógenos. Entre los factores endógenos se suele mencionar que se originaron en las comunidades fronterizas como reacción ante los altos índices de asalto y crímenes en contra de los migrantes que intentaban pasar al vecino país del norte en forma indocumentada. Entre los factores exógenos, destaca el interés de las autoridades de los Estados Unidos por cerrar la frontera a los masivos flujos migratorios.
Esto último se puede identificar como una expectativa por parte de las autoridades federales estadounidenses, lo cual las motivó a apoyar el surgimiento de los GPM, aunque posteriormente dichos grupos no han respondido a la lógica que en su momento quisieron conferirles las autoridades de dicho país.
Ello, porque los grupos de protección a migrantes no tienen la función de detener a los migrantes, sino de orientarlos, ofrecerles ayuda en caso de accidentes, deshidratación, hipotermia o picaduras de animales ponzoñosos, protegerlos de criminales y advertirles los peligros que corren al intentar el cruce indocumentado a los Estados Unidos.
Por su parte, las autoridades mexicanas, tanto en el plano estatal como en el plano federal, encontraron cierta utilidad en los GPM, al permitirles contar con un discurso que les otorgaba cierta autoridad moral para exigir a Estados Unidos la protección de los propios nacionales.
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Valadez Sánchez, Alma Elizabeth, El Grupo Beta – Tijuana en la Frontera Norte de México. Tesis para optar por título de Licenciada en Relaciones Internacionales .México UNAM –FCPyS; 2000.p.80.
En este sentido, se podría considerar a los GPM como una acción interna, llevada a cabo por las autoridades mexicanas, con el propósito de proteger a los migrantes nacionales en el territorio propio y emplear dicha iniciativa como un acto que puede repercutir favorablemente en la política exterior del país. Lo anterior es relevante cuando se observa el comentario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre su visita a México en Julio de 1996:
“[…] la labor efectiva y humanitaria que lleva a cabo el Grupo Beta con el objetivo de proteger a la población migrante en contra de los abusos y atropellos a que está expuesta dicha población por parte de distintos grupos de delincuentes.”
Por su parte, la CNDH, en el segundo informe sobre las violaciones a los derechos humanos de los trabajadores migratorios mexicanos en su tránsito hacia la Frontera Norte, comentó que el Grupo Beta de Tijuana “es probablemente el cuerpo policial más eficiente y honesto que opera actualmente en el país.”
El doctor Jorge Bustamante, apunta sobre este grupo original de protección a migrantes lo siguiente:
“Hubo al principio de la corta historia de esta fuerza, muchos incidentes de enfrentamiento a balazos entre policías del Grupo Beta y de otras corporaciones que se resistían a perder el filón de ingresos por extorsión, de varios millones de dólares al año. Hubo ataques en los medios de comunicación local a las operaciones del Grupo Beta, calificado como anticonstitucional por quienes se vieron afectados por ellas. Otros también perjudicados en sus criminales intereses recurrieron a la difamación y acusaron falsamente a miembros del Grupo Beta para desprestigiarlos ante la comunidad. Nunca les ha sido comprobada ninguna de las acusaciones de abuso o corrupción. En fin se trata de un grupo de policías del que nos podemos sentir orgullosos los tijuanenses y los demás mexicanos. Un grupo cuya fama de honestidad ha trascendido las fronteras y es reconocido públicamente en amplios círculos de Estados Unidos como excepcionales ante los cuerpos policiales en México”.78
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