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PROMOCION DE LA TECNOLOGIA

In document Deu anys d'Honoris Causa 1991 2001 (página 136-140)

Tecnología es un término ambiguo al que no todos le damos el mismo significado. Conviene que aclare el que voy a darle en mis palabras de hoy:

Entiendo por tecnología el resultado de la investigación aplicada, es decir, de la in- vestigación y desarrollo, I+D, como se co- noce generalmente la misma. En tal sentido: «Tecnología es el resultado de utilizar sis- temáticamente todo el conocimiento y to- da la experiencia para llegar a algo útil: un producto, un proceso de fabricación, un sis- tema, un servicio, una metodología»

Dada su formación, los técnicos jóvenes al incorporarse a las empresas pueden dar

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por supuesto que la tecnología debe cons- tituir la médula de las mismas y parte esen- cial del funcionamiento y planificación de su dirección. Las cosas no son así ni aun en las compañías intrínsecamente tecnológicas.

Esta realidad que ya pude advertir en mi prolongado contacto con la industria quími- ca durante mis 35 años en las Universidades de Valencia y Madrid como profesor de in- geniería química, la confirmé plenamente en los 10 últimos que como asesor estoy pa- sando en una gran empresa como Repsol S.A. En ella me encontré de nuevo a Robert Malpas ingeniero industrial británico que fue codirector en los años 1963-1965 de Alcudia S.A. en Puertollano, una de las empresas pre- cursora de la actual Repsol. Tras desempeñar destacados puestos en compañías como ICI, BP, Halcon Internacional, etc., es actualmente presidente de la firma Cookson Group y des- de hace algún tiempo Consejero de Repsol. Su experiencia le ha convencido de la necesidad de fomentar el empleo de la tecnología en las empresas, convirtiéndose en «leader» de una campaña a tal fin que se prolonga hace ya va- rios años. Tan es así que fue nombrado pre- sidente del grupo gubernamental inglés LINK para la promoción de la colaboración en in- vestigación entre la industria y las universida- des y centros académicos en Inglaterra. Dada su autoridad en la materia le invité a pronun- ciar una conferencia sobre la misma en la Real Academia de Ciencias de Madrid y colaboré con él en la versión castellana de la misma ya que quería pronunciarla en español. Muchos de los argumentos que le oí me he permitido utilizarlos en lo que voy a decir.

¿Por qué a las empresas les resulta difí- cil aprovechar eficazmente las muchas posi-

bilidades tecnológicas a su alcance, genera- das tanto dentro como fuera de las mismas? Aun pareciendo obvia para muchos la im- portancia de aprovechar la tecnología para mantener un desarrollo adecuado no lo es para todos. Son numerosos los ejecutivos a los que es necesario convencer de que de- ben invertir en tecnología más allá del míni- mo indispensable para salvar las apariencias. La sociedad en general tiene un vago con- cepto del I+D y hasta muy recientemente, a la ciencia, la ingeniería y la tecnología no se les prestaba suficiente importancia en el sistema educativo.

El problema de la necesidad de explotar la tecnología para un desarrollo armónico no es trivial ni fácil de argumentar con bre- vedad. Incluso los que lo consideran impor- tante, o bien se resisten a defenderlo, o son poco coherentes y convincentes en su ar- gumentación al hacerlo. Sin embargo cons- tituye el punto de partida fundamental que hay que plantear y que no puede ser eludi- do. Falla cualquier esfuerzo ulterior a menos que se admita inicialmente tal formulación.

Consideremos algunas razones impor- tantes de la necesidad de la tecnología.

1. Creación de riqueza

Robert Solow, economista americano, Premio Nobel de Economía en 1987 afirmó que a escala macroeconómica el principal factor de creación de riqueza es el aumento de produc- tividad alcanzable mediante la tecnología.

En una reciente reunión de una Asociación Británica de empresarios el economista in- glés James Ball decía:

«No puede juzgarse adecuadamente el cambio económico solamente en función de los cambios de magnitud de los factores de producción. Hay una fuerza acrecentadora, llamada progreso técnico o como se quie- ra...». «El segundo factor importante es el ca- pital humano, que constituye el impulsor úl- timo del sistema». Continúa… «Probablemente la interacción del capital humano y el pro- greso técnico constituye el factor crucial en el proceso del crecimiento»

No puede haber afirmación más taxativa de la necesidad de invertir tanto en perso- nas como en tecnologia.

Adviértase que estas manifestaciones es- tán hechas por economistas y no por técni- cos. Confiemos que administraciones e in- versores capten el mensaje.

2. Período de bajo crecimiento y

gran cambio tecnológico

En períodos de gran crecimiento como el de los años cincuenta y sesenta, la gran demanda de productos y servicios permi- tió a muchas empresas prosperar con la es- trategia del «yo también», es decir, copian- do a otros. En cambio en un período de crecimiento reducido es esencial la dife- renciación de los productos. Cada vez más éstos se venden por su eficacia además de por su precio.

La persecución de la denominada «cali- dad total» exige que los fabricantes conoz- can muy bien como se elaboran sus pro- ductos y su comportamiento al ser utilizados. Más de lo mismo o meras copias de otros ya no resulta una estrategia viable.

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3. Competencia internacional

Las barreras proteccionistas se han re- ducido de modo importante y continuaran haciéndolo en el futuro. El libre acceso a los productos del mercado internacional supo- ne la desaparición de refugios para los de segunda categoría y que la lealtad a los na- cionales sea sólo superficial.

La aplicación de la mejor tecnología, buen diseño y eficaz «marketing» internacional, au- menta la demanda de productos de calidad cada vez mejor y precios cada vez menores en términos reales.

4. Generación de nuevas

opciones

Los negocios necesitan renovarse constante- mente para sobrevivir y prosperar, de lo contra- rio declinan gradualmente hasta llegar impercep- tiblemente a una situación peligrosa.

La renovación, la mejora y la regeneración exigen la utilización eficaz de toda la tecno- logía disponible, interna y externa a cada compañía. Los desarrollos tecnológicos se generan en muchos sitios de cada empresa y no solo en sus laboratorios y talleres de I+D. Fuera de las empresas tales desarro- llos pueden encontrarse principalmente en las universidades, en centros de investigación oficiales o privados y en otras empresas con las que frecuentemente es posible colaborar. Resulta sorprendente descubrir en algu- nas empresas un importante acerbo de tec- nología tanto propia (incluidas las capaci- dades y especialidades de sus técnicos), como procedente del exterior. Tal acerbo está sin

embargo disperso y sin explotar, requirién- dose un buen liderazgo para su aprovecha- miento eficaz por parte de la empresa.

5. Tendencias ecológicas

y sociales

Las normas ambientales continúan en- dureciéndose progresivamente. Con el pre- tendido objetivo de «ningún residuo» se plan- tean interesantes oportunidades de desarrollo de productos y procesos.

Las iniciativas sobre eficacia energética y las políticas gubernamentales a tal respec- to están todavía en su infancia. Cómo fabri- car productos y cómo utilizarlos para mejo- rar sustancialmente el rendimiento energético es una de las opciones obvias que deben perseguirse de inmediato.

La generación de la energía que se requeri- rá en el futuro y la reducción de la contamina- ción que la misma produce serán objetivos transcendentes. Para compañías energéticas co- mo Repsol que fabrican millones de tonela- das de productos combustibles, la eficacia ener- gética es razón principal, no sólo en los procesos de producción sino particularmente en el em- pleo de sus productos. El rendimiento ener- gético se convertirá cada vez más en un ele- mento de servicio vendido con el producto utilizable como poderosa arma de mercado.

6. La inversión en tecnología es

rentable

Los estudios coste-beneficio en las acti- vidades de I+D demuestran que la rentabi-

lidad de la inversión en las mismas es muy elevada.

British Petroleum ha publicado reciente- mente cifras y Repsol S.A. ha completado un estudio que confirman este aserto.

La inversión en I+D puede ser la mas ren- table de todas las de la cartera de la compañía. Es importante convencer de que el gasto de I+D es una inversión y no un coste.

7. Tendencias del mercado

Son varias las tendencias del mercado que determinaran el desarrollo de productos y procesos en la próxima década. A modo de ejemplo citaremos tres de ellas, aunque hay muchísimas más, que harán crecer los be- neficios.

Miniaturización

Se tiende con ella al ahorro de materiales y energía, así como a facilitar el uso de los productos.

Agua

Se está convirtiendo en un recurso es- caso y caro. Debido a ello están siendo afec- tados los diseños de los dispositivos con- sumidores de agua. Tal es el caso de las lavadoras y lavavajillas en Japón y de las plantas industriales en todas partes.

En vez de «diluir y dispersar» como has- ta ahora habrá que «concentrar y filtrar». Medida y control

La aspiración a la «calidad total», las re- gulaciones ambientales y el mejor conoci- miento de productos y procesos, determina

que la medida y control sea un campo en rá- pida expansión que abre muchas y nuevas oportunidades.

MISION DE LOS TÉCNICOS

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