Mercedes González Fernández, Portavoz Adjunta Primera del Grupo Municipal Socialista de Madrid, con el visto bueno de su Portavoz,
interesando que el Pleno del Ayuntamiento inste al Área de Gobierno de Desarrollo Urbano “a que revise de manera inmediata el Plan General de Ordenación Urbana, para dar cumplimiento de manera efectiva al precepto establecido en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, que en su artículo 31.3 insta a que las Administraciones públicas tengan en cuenta en el diseño de la ciudad, en las políticas urbanas, en la definición y ejecución del planeamiento urbanístico, la perspectiva de género”.
El Presidente: Muchas gracias.
Tiene la palabra la señora González por un tiempo máximo de cinco minutos.
La Portavoz adjunta primera del Grupo Municipal Socialista de Madrid, doña María de las Mercedes
González Fernández: Buenos días.
(En este momento, cuando son las doce horas y dos minutos, abandona el Salón de Sesiones el Secretario General, ocupando su lugar en la secretaría el Subdirector General de Asistencia Técnica al Pleno, don Miguel Jiménez Gómez).
Déjeme unos segundos, presidente, para agradecer al personal de limpieza que está limpiando este atril y para decir que me alegro mucho de verles, no por una pantalla, me alegro de verdad, a todos y a todas; que se cuiden mucho,…
(Aplausos).
…que ya queda menos, que se cuiden mucho. Y déjenme una alegría especial que he tenido en este Pleno, que es ver a María José Camarero, que ha sufrido en sus propias carnes el virus, no solamente ella sino su familia, y de verdad he sido muy feliz al verla. Es el alma de este Pleno y es la que hace que muchas de las cosas que pasan aquí salgan bien.
Cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Este año, precisamente, se cumple el vigésimo aniversario de la designación de esta fecha por Naciones Unidas, quien definió como violencia contra la mujer todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública como en la vida privada.
La violencia contra las mujeres se ha convertido en un problema estructural cuyo combate tiene una importante dimensión política. Alcanzar la equidad de género pasa, necesariamente, por transformar las reglas sociales y los roles que subordinan a la mujer. Una forma de manifestación de esta violencia es el acoso callejero; los piropos no deseados, los silbidos, las miradas insistentes, los manoseos y el exhibicionismo son situaciones con las que convivimos todas las mujeres y niñas del mundo, y también en Madrid, generándonos sensaciones que van desde la incomodidad hasta el miedo.
El 25 de septiembre de hace cinco años nuestro país se comprometió, junto a otros 193 países, con los 17 objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas en lo que se ha denominado la Agenda 2030. Estos objetivos persiguen la igualdad entre las personas, la protección del planeta y la garantía de prosperidad como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible. De estos 17 objetivos, hay dos que me gustaría señalar aquí hoy: el objetivo 5, basado en lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas; y el objetivo 11, enfocado a lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.
Es obligación de todos garantizar que todas, niñas, jóvenes, mujeres adultas y ancianas, vivan en ciudades seguras e inclusivas en las que se puedan desarrollar sin miedo. Así, la igualdad entre mujeres y hombres se ha convertido en un principio jurídico universal reconocido por los derechos humanos y es un principio fundamental de la Unión Europea. También nuestra Carta Magna lo proclamó en su artículo 14: el derecho a la igualdad y a la no discriminación por razón de sexo. Y en marzo de 2007, el Parlamento español aprobó la Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, cuyo objetivo es lograr que la igualdad formal, presente en nuestro ordenamiento jurídico, se convierta en igualdad real de oportunidades para mujeres y hombres.
La mayor novedad de esta ley radica en la prevención de las conductas discriminatorias y en la previsión de políticas activas para hacer efectivo el principio de igualdad. Para ello, se incorporan pautas favorecedoras de la igualdad en todas las políticas, entre ellas las de vivienda y ordenación del territorio.
En concreto, la ley insta en su artículo 31.3 que las Administraciones públicas tengan en cuenta en el diseño de la ciudad, en las políticas urbanas, en la definición y ejecución del planeamiento urbanístico la perspectiva de género. Dicho precepto, persigue la consecución de una ordenación adecuada y dirigida, entre otros fines, a lograr la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
Sin embargo, hoy en nuestra ciudad no todas las personas pueden disfrutar de igual manera, ni moverse con el mismo grado de libertad, ni apropiarse con igual derecho de los barrios donde habitan, ni de sus calles, ni de los espacios libres, ni de los equipamientos urbanos. La ciudad es el escenario principal de nuestro modo de vida y el urbanismo no es neutro desde el punto de vista de género.
Como sabemos, el vigente Plan General data de 1997, por lo que ni contempla ni tan siquiera atisba la concepción y los análisis en materia de igualdad de género. Cierto es que desde el año 2017 los instrumentos de planeamiento que se están aprobando en el Ayuntamiento, bajo el marco de ese Plan General, incorporan un apartado específico en materia de género; conforme a una propuesta y con el grado de detalle que corresponde a cada uno, analizan el impacto que la nueva ordenación puede provocar en la igualdad de género. Sin embargo, dichos análisis, lejos de ser exhaustivos y reales, generalmente se limitan a enumerar una serie de principios que pudieran
favorecer la inclusión; pero no trascienden de eso, por lo que quedan en meras recomendaciones.
La realidad es que la capacidad de influencia del desarrollo urbano en la reducción de las desigualdades de género está siendo casi nula. Las recomendaciones que incluyen no calan, no llegan a la ciudadanía, y lo más importante, no se plasman de manera eficiente en la ciudad; son tan fútiles que se desvanecen, no trascienden del espacio papel.
Y esta situación, por lamentable que nos parezca, tiene su lógica: el modelo urbano ya está predefinido estructuralmente por el Plan General y, en consecuencia, sus documentos de desarrollo deben respetarlo, y como la perspectiva de género no fue un principio inspirador de la concepción del planeamiento, no puede impregnar ninguno de los desarrollos de este, por lo que se quedan en meras recomendaciones. Y son perfectas, efectivamente son de manual, pero Madrid no debe permitirse que sean solo de manual y, por tanto, tiene que hacer que se perciban en nuestras calles, sobre todo en sus beneficios sociales, culturales, sanitarios y humanos, que tenemos que hacer que lleguen a los vecinos de nuestra ciudad.
No podemos seguir con un plan general de ordenación urbana claramente sobrepasado en muchísimos aspectos y, por supuesto, en materia de género, en eso que usted llama ideología de género, en la que usted no cree, señor Almeida,…
(Observaciones del señor Martínez-Almeida Navasqüés).
Dice sí.
…y más cuando este debe ser uno de sus principios rectores.
Por si algo se conoce mundialmente a esta ciudad, a pesar de su alcalde, es por la hospitalidad y su capacidad integradora; dicho rasgo se debe trasladar también al espacio urbano y a lo que usted llama, señor Almeida, ideología de género.
Muchas gracias.
(Aplausos).
El Presidente: Muchas gracias, señora González.
Por parte del Equipo de Gobierno, tiene la palabra el señor Fuentes por un tiempo de cinco minutos.
El Delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano y Concejal del Grupo Municipal Ciudadanos- Partido de la Ciudadanía, don Mariano Fuentes
Sedano: Muchas gracias.
Señora González, la igualdad efectiva entre hombres y mujeres es un asunto por el que trabajamos cada día en este Ayuntamiento porque sabemos que todavía queda mucho por lograr.
Ustedes lo traen hoy vinculándolo al urbanismo y esto tiene que ver mucho con la seguridad, pero sobre todo con la percepción de seguridad en nuestras calles. La seguridad es un derecho fundamental que, por supuesto, guarda estrecha relación con la libertad de expresión, de decisión, de movimiento. Gracias a la puesta en valor de las experiencias y percepciones de las mujeres en la vida urbana, hemos superado la
máxima tradicional que reducía la seguridad ciudadana a la ausencia objetiva de criminalidad en nuestras calles.
Hoy en día ampliamos el campo de estudio y el enfoque a otros elementos clave, como por ejemplo el miedo; el miedo a ir solas por las calles por la noche, la necesidad de llamar a alguien para sentir su aliento mientras se va caminando por las calles por la noche, la necesidad de mandar un WhatsApp a los grupos cuando se llega a casa por la noche; todo eso lo conocemos y lo conocemos bien.
El Ayuntamiento de Vitoria ha investigado todos estos casos y en este sentido apunta a dos conclusiones importantes: más del doble de hombres que de mujeres afirman sentirse muy seguros al salir a la calle, el porcentaje de personas que declaran no salir solas por la noche es más del doble entre las mujeres que entre los hombres.
De este estudio se extraen algunos de los factores que generan inseguridad y que pueden servirnos para aproximarnos al planeamiento urbano desde la perspectiva de género: barrios con poca densidad con espacios amplios, poco caracterizados por la presencia de servicios y comercios; barrios y ámbitos con un único uso, como por ejemplo las zonas destinadas a actividad económica, únicamente; la iluminación, punto importante puesto que se generan puntos oscuros y lugares con la iluminación descuidada o estropeada; los parques, que son elementos centrales de los núcleos urbanos pero que, especialmente, de noche generan sensación de inseguridad; elementos que impiden el control visual, soportales, puentes, pasadizos subterráneos o zonas descuidadas.
Es evidente, como usted bien ha dicho, que en el año 97, cuando se aprobó el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid, la sensibilidad respecto de esta cuestión era distinta y los avances en materia de igualdad de género no eran los mismos que hoy en día. Sin embargo, afortunadamente y en estricta aplicación de la legislación vigente, el planeamiento de Madrid ya contempla a día de hoy la perspectiva de género. Así lo marca la ley y la exigente jurisprudencia que se ha ido consolidando sobre esta materia a lo largo de los años, y si no que se lo digan al Ayuntamiento de Boadilla del Monte con su Plan General de Ordenación Urbana.
Cumplimos la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, y además cumplimos la Ley 2/2016 de identidad y expresión de género e igualdad social y no discriminación, y la Ley 3/2016 de protección integral contra le lgtbifobia y la discriminación por orientación e identidad sexual, ambas de la Comunidad de Madrid, y además están presentes en todos los instrumentos de planeamiento que aprueba este Ayuntamiento de Madrid.
Hoy por hoy todos los planes parciales y especiales aprobados en desarrollo del Plan General y todas las modificaciones del Plan General, a partir de la entrada en vigor de las leyes citadas, vienen tomando en consideración, cada vez de manera más elaborada, las necesidades de los distintos grupos sociales y de los diversos tipos de estructuras familiares para permitir, en condiciones de igualdad, el acceso a los servicios e
infraestructuras urbanas y el disfrute de una ciudad segura e integradora.
También se tiene en cuenta, cada vez con mayor rigor, la perspectiva de género, utilizando los recursos existentes, favoreciendo la participación ciudadana y la transparencia, hecho que no cita usted en su proposición, que me extraña.
Además, la Dirección General de Planeamiento Urbanístico ha incorporado en sus trabajos las siguientes líneas de actuación, que atienden específicamente a las políticas de igualdad de género, que aunque usted no lo aprecia están ahí, señora González: potenciar la mezcla de usos del suelo para favorecer la accesibilidad funcional; la promoción de las relaciones personales, evitando la dispersión y la especialización de usos; además, en los planeamientos tramitados se ha procurado eliminar barreras intransitables para las mujeres y, de esta manera, se ha dotado de una mayor percepción de la seguridad, aun sabiendo todos que esto corresponde más a los proyectos de urbanización que se desarrollan a
posteriori.
Y por último, todas las figuras e instrumentos de planeamiento que se tramitan, incluyen un análisis desde la perspectiva de género, así como desde la posición de la infancia, adolescencia, familia y también en materia de accesibilidad.
Y es que aunque el Plan General no se revise de forma inmediata, sí estamos modernizando sus normas urbanísticas, viendo su desenlace y aprobación el año que viene con el objetivo, entre otros, de atender debidamente a la igualdad de género.
Muchas gracias.
(Aplausos).
El Presidente: Muchas gracias, señor Fuentes.
Tiene la palabra, por el Grupo Municipal VOX, el señor Fernández por un tiempo máximo de tres minutos.
El Portavoz adjunto y Tesorero del Grupo Municipal VOX, don Pedro Fernández Hernández: Gracias, presidente.
Una previa sobre las mascarillas: estoy viendo que varios concejales las están colocando encima de la mesa, se están intercambiando los bichitos; simplemente se lo digo por si sirve de información. Es verdad que la empleada de la Casa está siendo muy eficiente, pero yo creo que no es una buena práctica. En todo caso, voy al asunto en cuestión.
El último informe de Caritas en España señala los siguientes datos: 2,5 millones de trabajadores en pobreza; 8 millones de personas dependen de una relación de absoluta inseguridad en el empleo; 75 % de los hogares están sustentados por una persona en situación de inestabilidad laboral grave que no reciben ningún tipo de prestación; 65 % de trabajadores carecen de estabilidad laboral; 1,3 % de la población subsiste a base de empleos informales, es decir, economía sumergida; 7 % de las personas en España han recibido avisos de corte de suministros; el 28 % de este 7 % no cuenta con dinero para afrontar los gastos
relacionados con la vivienda: hipoteca, alquiler, suministros. Una situación dramática, estará de acuerdo conmigo, señora González, dramática. Y ante esto, la mayor preocupación de la izquierda es el diseño de la ciudad con la perspectiva de género. Permítame el comentario jocoso: la mayor preocupación de la izquierda es si se ponen pantalones y faldas a farolas y semáforos.
Al margen de que VOX no apoyará estas proposiciones en cuanto al fondo porque nunca hemos estado de acuerdo, entendemos que llevar esta proposición ahora con la que está cayendo, como se suele decir, está fuera de todo lugar.
Esta iniciativa, a nuestro juicio, refleja lo que es una mala política por una proposición inoportuna, refleja lo que decía Groucho Marx de la política, que es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.
Muchas gracias.
El Presidente: Muchas gracias, señor
Fernández.
Tiene la palabra la señora Perea por un tiempo máximo de tres minutos.
La Concejala del Grupo Municipal Más Madrid,
doña Pilar Perea Moreno: Buenos días a todos y a
todas.
El urbanismo, señor de VOX, es una potente herramienta para el cambio social, y la ciudad es su reflejo porque las ciudades tienen la capacidad de proporcionar algo para todo el mundo solo cuando se crean para todo el mundo.
Cuando hablamos de añadir perspectiva de género en el diseño de las ciudades y en los planes de ordenación urbana, hablamos de que estas ciudades sean más inclusivas, diversas, a escala humana, ciudades que atiendan a usos más complejos y también hablamos de una ciudad más segura, transitable y amable, le aseguro que no hablamos ni de faldas ni de pantalones.
Hay que insistir en esta perspectiva de género, baste como por ejemplo la Carta de Atenas, elaborada y firmada entre otros por Le Corbusier y Sert en 1933, un manifiesto urbanístico ensayado durante décadas donde la principal referencia para el diseño de la ciudad era el hombre, el hombre blanco de treinta años y metro ochenta, el famoso modulor de Le Corbusier que trabajaba, circulaba, habitaba y descansaba. Este documento olvida que las mujeres éramos y somos también protagonistas de la vida urbana y que hay personas con movilidad reducida, por ejemplo, que hay personas mayores y que, por tanto, los usos de ese espacio público son mucho más complejos y hay que reconocer otras necesidades.
El Plan General de Ordenación Urbana es uno de los documentos clave para el diseño de la ciudad. Es en gran parte el responsable de la ciudad que habitamos en su configuración física, económica y social, responsable por acción u omisión. Porque aprobado en 1997, este Plan General reproduce en su modelo el de una ciudad de nuevo pensada para el hombre.
Aprovecho para reconocer ahora mismo el trabajo…
(Se produce una interrupción del sonido por problemas técnicos).
El Presidente: No, no funciona el…
La Concejala del Grupo Municipal Más Madrid,
doña Pilar Perea Moreno: Aprovecho para
reconocer…
El Presidente: Vamos a ver si conseguimos que
se le oiga por megafonía para que pueda constar luego en acta.
A ver si le pueden activar el micrófono otra vez. Bueno, pues si no le importa acabar su intervención desde el escaño.
La Concejala del Grupo Municipal Más Madrid,
doña Pilar Perea Moreno: Muchas gracias.
Bueno, aprovecho para reconocer el trabajo de arquitectos, arquitectas y urbanistas que desde hace décadas insisten en revertir estas desigualdades.
En el mandato anterior se hizo un importante esfuerzo en integrar la visión y demandas de la gente y la perspectiva de género en la toma de decisiones a través de la participación en materia de planeamiento en el diseño de espacios públicos y equipamientos. Y este camino, que tan solo se había iniciado, no se debe abandonar. Tanto la perspectiva de género como la participación de las personas en las decisiones públicas son ambas imprescindibles para conseguir una ciudad mejor. Porque si pensamos en esquinas sin iluminación, calles sin salida, pasos bajo carreteras, espacios sin uso, grandes calles desangeladas como los PAU, escaleras sin alternativas accesibles, entonces entendemos que la medida del hombre blanco de metro ochenta se queda pequeña como modelo para diseñar ciudades si lo que queremos es no dejar a nadie fuera.
Votaremos a favor. Gracias.
(Aplausos).
El Presidente: Muchas gracias, señora Perea.
Tiene el turno de palabra la señora González por un tiempo de… aunque le figure un minuto cuarenta y nueve segundos, tiene treinta segundos más que ha utilizado antes para un tema personal.
(En este momento, cuando son las doce horas y diecinueve minutos, se incorpora al Salón de Sesiones el Secretario General, ocupando de nuevo la secretaría,