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PRUEBA DE LA QUERELLANTE EN RELACIÓN A LA DEMANDA CIVIL:

PRUEBA TESTIMONIAL DE LA QUERELLANTE .

12) Prestó declaración Carmen Gloria Muñoz Quilodrán, run 7.223.954-7, casada, 61 años, médico, domicilio laboral Avenida Huasco 392 Vallenar, quien previa promesa en resumen manifiesta que su sobrino Sebastián, de cuyo primo es mamá adoptiva, fue asesinado en diciembre del año dos mil dieciocho, de lo cual se enteró en su casa, cuando Claudia Vergara, mamá de Sebastián y sobrina de su esposo Alejandro González, le informó que su sobrino había sufrido un impacto de bala y estaba en el Hospital Provincial del Huasco, por lo que se comunicó con el médico tratante, quien informó la gravedad de las lesiones, el pronóstico de la situación y que terminó con el fallecimiento de aquél.

Enseguida, resalta el impacto que generó en la familia el fallecimiento de Sebastián, a quien conoce desde que nació, porque es parte de la familia, describiéndolo como un tipo muy alegre, positivo, al que le gustaba la música; era muy atento, caballeroso, siempre con buena disposición “si uno le pedía algo por ejemplo”, pudiendo dar fe que era un niño normal, pero sobre todo muy bondadoso, generoso y estaba comprometido con causas nobles, ya que era parte del cuerpo de bomberos de Vallenar; de muchos amigos, amistoso, solidario, inteligente, respetuoso y buen primo también.

Enfatiza que el impacto fue bien profundo “yo creo que hasta el día de hoy yo todavía como que no me convenzo”, sobre todo en la mamá, quien está devastada hasta la fecha “cualquiera puede entender que una muerte violenta de esta naturaleza como afecta a una familia”, añadiendo que Sebastián es padre de “dos chiquititas”, una de las cuales vive en la casa de la abuela por un problema familiar de la mamá, y que Sebastián era muy buen papá, permanentemente responsable y preocupado de sus niñas, las que quedaron solas, ya que él las mantenía y con las mamás de sus niñas tenía una buena relación “de hecho celebramos una de las últimas navidades, estaban las dos mamás, las dos niñas”, por lo que había una buena relación con ellas también.

No puede dar fe de lo que hizo Sebastián el último día de su vida, no obstante se comenta que no estaba en la casa de la mamá, sino que el accidente ocurrió en otro lugar, ya que justo se había independizado y había arrendado una casa o pieza “me

TRIBUNAL DE JUICIO ORAL EN LO PENAL COPIAPÓ parece que era como un mes” antes, es decir, recién se había ido de la casa, a lo que adiciona que al papá de Sebastián, Patricio Cisternas, lo conoció cuando era chico y, luego que se separaron, no supo más de él, por lo que al parecer no estuvo muy presente en la vida de Sebastián, a quien “crio la Claudia”.

13. Prestó declaración MARGARITA VIRGINIA CAMPILLAY GARROTE, run 13.175.456-6, casada, 42 años, cajera, domicilio se lo reserva el tribunal prohíbe su divulgación en cualquier forma, quien previo juramento en resumen indica que a Sebastián, papá de su nieta, lo conoció el año dos mil doce, el cual estuvo viviendo con ellos en Calama y luego acá en Vallenar, describiéndolo como una persona muy buena, “muy de casa”, voluntario de bomberos, “muy amigo mío, fue como mi hijo, hasta el último día él me fue a buscar, me mostró su casa que había arrendado últimamente en Torreblanca, donde tenía arregladas sus cositas, su arbolito”, pues quería llevar a su nieta y juntar a su otra hija, oportunidad en que “me pasó el duende mágico que le tenía a su hija y una muñequita ‘Lol’, fue justo el quince de diciembre cuando fue el… la licenciatura de mi nieta”, día en que la llevó a comer y le mandó fotos, “todas esas cosas yo las tengo en el celular”.

Precisa que su nieta es Pía Cisternas, quien cumplió ocho años el veintiséis de marzo, la que se licenció de kínder el día de la muerte de Sebastián, quedando con daño psicológico por no ver más a su papá, “yo le mandé a hacer una taza porque ella me dijo que no se quería olvidar nunca más de la carita de su papá”, y como él había enviado las fotos, las sacó y le mandó a hacer un tazón con la última foto que se tomó antes que le quitaran la vida, cuando estaba en su casa, a la cual “llegaron estos tipos a arrebatarle la vida”.

Menciona asimismo, que Sebastián siempre cumplía sus obligaciones como papá, porque vivió con ellos en Calama; siempre estuvo presente, era una persona muy alegre, muy voluntarioso, siempre trataba de ayudar a las personas, fue voluntario de bomberos y se dirigió “para el interior” cuando ocurrieron los aluviones; jamás perjudicó a nadie y no cree que haya conocido a la gente que terminó con su vida, pues solo uno o dos meses antes se había ido a vivir a la casa, la que conoció ese día.

A continuación, asegura que ha sido testigo de lo doloroso que ha sido para la mamá el “día a día convivir con este dolor tan grande” de que a su hijo le hayan quitado la vida, quien le tenía mucha confianza y le contaba todas sus cosas, “yo

TRIBUNAL DE JUICIO ORAL EN LO PENAL COPIAPÓ ahora estoy con los papás desde el momento ‘uno’ que sucedió esto, y de hecho nos hemos acercado mucho más… he visto a la mamá sufrir, a la mamá llorar, no dormir… todo esto que trajo esta tragedia tan grande que fue haberle quitado la vida a Sebastián”, acompañándola incluso al lugar donde están los restos de Sebastián, cuando han celebrado su aniversario y su cumpleaños, antes de la pandemia.

Atestigua finalmente que Sebastián tiene tres hermanos más, una sordo muda, Claudia Nicol y Carlitos, que es el más chico, “de once años si no me equivoco, por ahí”, a quien la mamá algo le contó que unos tipos le habían hecho daño y por eso a Sebastián le había pasado esto.

14. Prestó declaración don ABDO MIGUEL CAIMANQUE LIQUITAY, run 19.400.552-0, soltero, 28 años, técnico vertical especialista en altura, domicilio se lo reserva el tribunal prohíbe su divulgación en cualquier forma, quien previo juramento en resumen indica:

En cuanto expresa que Sebastián Cisternas fue un muy buen amigo suyo y un pilar fundamental en lo que es ahora y la especialidad del trabajo que ejerce, ya que conoció a Sebastián cuando tenía dieciocho años, tiempo en que militaban en la juventud del partido socialista, dentro del cual le mostró el camino de bomberos de Chile, por lo que perteneció a la Primera Compañía de Bomberos de Vallenar y se desarrolló hasta llegar al cargo de capitán y comandante subrogante, de manera que sin su apoyo y visión de esta institución jamás podría haber entrado y aprendido la labor en que está ahora, que se trata de una labor de alto riesgo, en la que se necesita mucho estrés y confianza en sí mismo, la que él le dio en vida y dentro de todo lo que le enseñó “bomberilmente hablando”.

Refiriéndose a la vida cotidiana de Sebastián, por lo que sabe, él era mecánico y también hacía parte de electricidad; tenía dos hijas que deben bordear los diez años, por lo que era padre de familia, comprometido con la causa y con las personas de Vallenar, porque brindaba mucho apoyo voluntario en distintos lugares, y de la vida personal lo cataloga como muy buen amigo y persona, comprometido con sus pares y que nunca dejó de lado a quien requiriese algún tipo de ayuda, recordando que él estuvo trabajando en su tiempo en la empresa “Lipigas”, dentro de lo cual una señora, adulto mayor, lo llamaba para comprar el gas, y como no tenía el dinero para poder comprarlo, él desde su bolsillo costeaba ese balón y se lo reponía sin mayor reparo, e igualmente evoca que cuando ya dejó de ser bombero y sucedió un incendio

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en el casco histórico de Vallenar, ubicado en los terminales de buses, apoyó por tres días consecutivos en la ayuda de llevar agua, pedir comida y barras de cereal a los voluntarios y ayudar en ese sistema.

Al término de su declaración, lo describe físicamente como “un poco gordito”, de unos cien kilos “puede ser ochenta, pero menos no”, más o menos “de mi porte… debe haber medido uno setenta y cinco, setenta, por ahí… era moreno, de pelo corto y eso”, quien no tenía ningún tipo de relación con las personas implicadas en su muerte, porque no era una persona que estuviese involucrada “en malos pasos… entonces que tampoco era de los tipos que andaba en la calle o andaba cometiendo algún tipo de ilícitos”, como tampoco se mezclaba con personas que fuesen “de esa índole”.