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Punto final: da por concluido un texto.

In document Manual Critico de Estilo (página 57-65)

SIGNOS DE PUNTUACIÓN

3. Punto final: da por concluido un texto.

El doble espacio

Después de punto, se da doble espacio cuando hay un cambio radical en el texto. Dicho cambio, no necesariamente tiene que estar introducido o anunciado por una cabecita.

1. Cambio de narrador. 2. Cambio de persona.

3. Cambio de apartado o sección. 4. Cambio de tema.

5. Introducción de incisos (como se puede ver a lo largo de este manual).

Otros signos de puntuación

Apóstrofe: minuto. Indica la elisión que se hace en la lengua oral de una vocal, por ej. m’ijo = mi hijo; pa’l = para él.

@ Arroba: este símbolo, cuyo significado original se refiere a una unidad de peso, actualmente se utiliza para indicar la palabra inglesa at ‘en’, cuando se anota una dirección electrónica: [email protected], lo que significa que el usuario rosinaconde se encuentra en el servidor de axtel.net.

* Asterisco: se emplea, en general, para hacer una llamada o aclaración a pie de página, cuando no siguen muchas otras (en este caso se emplean los números), o cuando se trata de notas que quieren diferenciarse de las notas numeradas. En ese caso, se ponen uno o más asteriscos, conforme el número de notas agregadas. Tradicionalmente, cuando había dos o tres notas en una página, se repetían los asteriscos según el número de veces que habían sido utilizados: *, **, ***. En la actualidad, para no repetir los asteriscos hasta el infinito, algunas instituciones, como el INSP, utilizan los

siguientes símbolos en las notas a pie de página para distinguirlas de las referencias: *,

, , §, **, ††, ‡‡, §§, †††, ‡‡‡, §§§, etc.

/, // Barra: por regla general, las barras indican separación. La simple puede usarse para separar un verso de otro cuando se escriben seguidos; la doble indica un cambio de estrofa: “Aunque tú eres, mi señora,/ sola tú, señora mía,/ la que destruye en un hora/ los años de mi alegría.// ¡Oh, si alguna vez volvieses/ esos tus ojos hermosos/ a mis males lastimosos/ porque de mí te dolieses!//” [Fernando de Herrera, “Yo moriré tan ufano”, en Poesía castellana original completa, ed. Cristóbal Cuevas, México, Rei, 1985 (Letas Hispánicas, 219), p. 192].

“ ” Comillas dobles: tienen múltiples usos. Pueden destacar algo; distinguir el título de un artículo, un cuento o una parte de un todo; indicar ironía (dice que es “abogado”); indicar duda respecto de un concepto.

<< >> Comillas francesas: son equivalentes a las dobles. También pueden utilizarse, como las simples, para distinguir una cita que aparece dentro de otra.

‘ ’ Comillas simples: suelen llamarse comillas de sentido cuando sirven para indicar el sentido de un término, por ej.: chichón ‘hinchazón o protuberancia en la cabeza debida a un golpe’, quizá relacionada con chicha ‘carne’ y con el italiano ciccione ‘divieso, tumor, furúnculo’ (que deriva de ciccia ‘carne’, originalmente voz del lenguaje infantil por el latín tardío isicia, del latín insicia, insicium ‘relleno; picadillo’, de

insecare ‘cortar’) [Guido Gómez de Silva, Breve diccionario etimológico de la lengua española, México, El Colegio de México, FCE, 1988, p. 205].

Se usan, además, para distinguir una cita cuando ésta aparece dentro de un texto que estamos citando entre comillas: “Su padre le dijo que no quería que saliera con esos ‘vagos’, porque podría ‘meterse en problemas’, y que no respondería por él.” © Copyright ‘derecho de reproducción’.

[ ] Corchetes: indican datos, comentarios o cualquier otro detalle que pone el investigador en un texto. Por ejemplo, irá entre corchetes cualquier elemento que se añada o modifique para ajustar una cita: “Desde el siglo XVIII se consideró a los incunables como los tesoros más preciados de las grandes bibliotecas, y a partir [de] la segunda mitad de la centuria decimonona se inició el estudio científico de sus características” [Agustín Millares Carlo, “Capítulo VI. Los incunables”, en

Introducción a la historia del libro y de las bibliotecas, México, FCE, 1971 (Col.

Lengua y Estudios Literarios), p. 113].

Guión mayor: se usa para abrir el diálogo en un texto narrativo e indicar las acotaciones del narrador:

—Está muy bonito —dijo—, ¿cuánto te costó?

Asimismo, se usa para separar palabras o frases que se intercalan, como incisos en una oración. Indica una pausa mayor que la coma, pero menor que el paréntesis. (Cuando se escribe en máquina de escribir, como no tiene guión mayor, se sustituye por dos guiones menores: --.) También se utiliza para hacer una acotación en un diálogo o una cita. Ejemplo: “La letra —dice— que regularmente se encuentra en los libros manuscritos es la que llamaron <<monacal>>, y que en el siglo XII se extendió

por toda Europa con increíble velocidad.” [Millares Carlo, “El libro manuscrito”, en

Introducción a la historia del libro..., op. cit., p. 48].

- Guión menor: sirve para marcar la separación silábica. También permite indicar la posición que ocupan algunos elementos. También conocido como guión de unión, se utiliza para unir palabras que se oponen por su significado o que denotan contradicción: guerra ruso-japonesa, conflicto árabe-israelí, relaciones México- Estados Unidos, examen teórico-práctico, estudio científico-humanístico, relaciones franco-mexicanas; pero es incorrecto utilizarlo para unir un prefijo al lexema, por lo tanto, escribimos: sociocultural, sociopolítico, angloamericano, vicerrector, subdirector, subgerente, coproductor, coordinación, subterráneo.

> Mayor que; lleva a: laite > leche. < Menor que; proviene de: leche < laite.

( ) Paréntesis: puede encerrar una frase incidental, sin enlace necesario con los demás miembros de su periodo, cuyo sentido interrumpe y no altera. Supone una separación mayor que las comas o los guiones. En los textos narrativos se utilizan para los

apartes:

—¿Eres Fernando? ¿No traías la llave?

El pescador enmudeció sin querer, tímido. (Él no era Fernando. Era otra persona. Una persona distinta, con nariz larga y ojos afilados; con unas manos enflaquecidas y enormemente sucias y con una cabeza revuelta.)

Entonces un ruido de sábanas y luego de pies descalzos se anticipó al de la puerta, de par en par en seguida. (“No faltaba más. Aquí está en su casa. Qué se le ofrecía.”)

[José Revueltas, “El corazón verde”, en Dios en la tierra, México, Era, 2002 (Obras Completas, 8), p. 29.]

En los textos dramáticos, se utilizan para las acotaciones que proporciona el autor, dentro de los diálogos, al director y a los actores acerca de la escenografía, vestuario, expresiones, movimientos, gestos, apartes, etc.

VÍCTOR: Mira, David, por favor, no quieras jugar al “a ver quién tiene más cara de

pendejo”. Yo te vi: saliste del baño platicando con un ruco de cabello canoso.

DAVID: Ah, ¿ese es tu coraje? (Sonríe.) ¿Y por qué no empezaste por allí? Sí

sabes quién es ese tipo, ¿no...? (VÍCTOR lo mira con gravedad.) Tu suegro. Era tu suegro... el papá de tu/ ... de Angélica.

VÍCTOR: Y para seguir con tu jueguito, también vas a decir que no sabías que es

maricón.

DAVID: Je, ps, n-no... Bueno... Con razón.

VÍCTOR: Con razón qué.

DAVID: (Se pone de pie.) Nada. Nomás; dije “con razón” por... por decir algo.

[José DIMAYUGA, “Me duele que te vayas”, en Hotel Pacífico. Díptico teatral,

En los textos históricos, políticos, sociológicos, científicos, etc., los paréntesis se utilizan para indicar el año de nacimiento y muerte de un personaje, o el periodo en que se lleva a cabo cierto acontecimiento: “A mediados de 1608, el duque de Lerma nombra virrey de Nápoles a don Pedro Fernández de Castro, VII conde de Lemos (1576-1622), quien era su yerno”.

§ Párrafo. Para indicar plural, se usa doble. Ej.: Para una mayor comprensión del tema, véase los §§ 25 y 37.

% Por ciento. Hay ediciones que utilizan el símbolo (como El Colegio de México) y otras que lo usan desatado (como la Secretaría de Educación Pública); sin embargo, en los diálogos, se acostumbra usarlo desatado:

—De acuerdo con las estadísticas, el diez por ciento de los estudiantes del diplomado no había terminado la licenciatura.

Segundo. 5’ 10” [cinco minutos con diez segundos]. También puede usarse para indicar repetición exacta de lo que está en la línea superior.

(!) (?) El signo de exclamación indica sorpresa o posible censura respecto del dato o afirmación que se consigna. El de interrogación indica duda.

... Puntos suspensivos: denotan que queda incompleto el sentido de una oración o cláusula o que no concluye una serie de elementos. También pueden sugerir temor o duda, o lo inesperado o extraño de lo que ha de expresarse después. Indica, también, omisión de alguna parte del texto que se copia. (Cf. [...]) NOTA: después de los suspensivos, igual que después de dos puntos, se usa minúscula, a menos que

—Todos pensábamos que... tú sabes, que... bueno, está bien, para qué le hago al cuento: todos pensábamos que tú y Margarita eran amantes.

[...] Suspensivos entre corchetes: se usan para indicar los cortes que hacemos entre pausas del texto indicadas por suspensivos para los fines de nuestra investigación. Por ejemplo: “Los príncipes borgoñones guardaban en las cámaras de sus tesoros toda una serie de románticas reliquias de héroes: una espada de San Jorge [...] En todo esto, confúndense íntimamente las esferas de la fantasía caballeresca y la fantasía religiosa” [Johan HUIZINGA, “Capítulo 4. El ideal caballeresco”, en El otoño de la

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