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QUE HACER CUANDO EL DIAGNOSTICO ES DIABETES?

In document Vivi Cervera Celebra La Sincronicidad (página 75-80)

15 ¿Qué sexo tiene tu alma?

QUE HACER CUANDO EL DIAGNOSTICO ES DIABETES?

1. Estar dispuesta/o a sanar. Cuando hablo de esta disposición me refiero a que existe cuando has mirado dentro de ti y te has dicho a solas: “realmente puedo sanar y quiero hacerlo!”. Cuando esto sucede, los caminos que te conducen a la curación se ponen ante tus ojos y sientes en ti la fuerza suficiente para transitarlos. Comienza a decir ahora mismo con conciencia, con intención: Estoy dispuesta a sanar. Yo puedo sanar. Yo tengo el don de elegir. Hazlo ahora mientras no has terminado de leer mi artículo.

2. Aprender. Este es el segundo escalón en tu curación. Aprende cómo funcionan tus glándulas realmente, qué hay en sus procesos que pueda ser útil en tu sanación, haz tus propios estudios sobre la célula y la inteligencia divina que ella contiene. Soy alguien que considera a la fe como una parte importante en el proceso de curación (fe es creer sin haber visto resultados), pero sé por experiencia propia que cuando le abres la puerta al saber, no necesitas de la fe para sanar. Sólo necesitas saber cómo y por qué a cada minuto de tu día estás creando vida en tu organismo. Al final de este artículo encontrarás una bibliografía creada para ti. Recuerda la frase que dice que el maestro aparece cuando el alumno está listo y en tu caso, el maestro puede ser un libro, una revista, el abrazo de un amigo, este artículo, un comercial de televisión, una canción, una meditación, tus sueños o tu propia voz cuando haces silencio. Cuando aprendes, puedes guiar tu vida de una manera casi mágica, porque conoces su mecánica, su funcionamiento, su realidad o su ficción, su origen y es fácil para ti comprender que tú eres la vida, que por lo tanto tu ser sólo puede manifestar perfección aunque ocasionalmente tenga que enfermar para saberlo.

3. Conectar con tu alma. Una vez que has aprendido el funcionamiento y el engranaje de la vida de la cual eres parte fundamental, entonces desarrolla una conexión íntima con tu alma. No eres tu cuerpo, eres un canal por donde puede pasar o atascarse la chispa divina que te rodea; entonces sal de tu cuerpo regularmente, practica la meditación para que aprendas a escuchar la voz de tu alma, que es la misma voz de Dios a la cual llamamos inspiración y que es diferente de la intuición. Practica la visualización creativa para que puedas trascender lo que es visible ante tus ojos. Integra a tu vida esa excelente terapia hawaiana llamada ho’oponopono (toda la información que necesitas está en mi blog y en cientos de sitios en internet) para que permitas que sea la divinidad quien actúe y no tu ego. Sabes bien que cuando eres inspirada/o, conoces el instante perfecto para descubrir los secretos casi vedados de la magia y de la alquimia en tu propio ser. Haz todo lo que sea necesario para nutrir tu vida diaria observándote con amor como si no fueras tú porque en realidad ese ser que cree que ha enfermado no es lo que tú eres.

4. Romper tus hábitos. Rompe los patrones, las pautas diarias de pensamientos tóxicos. Aunque el pronóstico médico sea el peor, aunque veas que en tus sesiones de

  diálisis tu ánimo decae, aunque estés a punto de perder una pierna o la hayas perdido, aunque sientas que tu momento de dejar este mundo está cerca, modifica tu manera de pensar. Perdónate aunque sientas que fuiste la víctima y por hacer parte de tu experiencia a otras personas; perdónate aunque creas que eres culpable; perdónate aunque creas que no mereces el perdón.

Regálate de manera permanente instantes de gratitud porque tu enfermedad te está mostrando cuáles son tus fallas a corregir. Al principio puedes decir simplemente: Gracias por este momento de mi vida. Y cuando vayan pasando los días de trabajo interior que te esperan, tendrás una conciencia más amplia para decir: Gracias por todo lo que he aprendido por medio de la diabetes. Y cuando sientas que puedes PERMITIR que la divinidad actúe en ti, entonces di: Gracias amado Universo porque estoy sana/o.

Nota: La alimentación ha sido un punto clave en el tratamiento de la diabetes; en occidente nos empeñamos en sanar las raíces emocionales de una enfermedad por medio de factores externos, del consumo de ciertas comidas que se consideran “saludables”, del alivio de síntomas y no de causas, siempre de afuera hacia adentro, sin lograr resultados positivos. De hecho gran parte de la humanidad continúa intoxicando su cuerpo y el medio ambiente con sus pensamientos auto destructivos mientras la otra parte de la humanidad estudia los diversos grupos alimenticios y su interacción con los integrantes de la cadena alimentaria.Pero la comida forma parte esencial de nuestro sistema de creencias. Se nos dijo que consumir grasa era perjudicial y lo creímos, así que pregúntate: si te hubieran enseñado que consumir grasa favorecía la longevidad, tú en este instante tal vez estarías pensando en la posibilidad de ser inmortal. El concepto de lo saludable o lo dañino sólo favorece a la industria de los productos light, pero me abstengo de sugerirte un sistema determinado para comer.

Generalmente el diabético consume ciertas comidas como parte de su dieta, deseando ingerir muchos otros alimentos “prohibidos”. Entonces yo me pregunto: Esta necesidad o deseo no satisfecho, ¿Va a parar a algún lugar? ¿Qué tanto daño hace al cuerpo físico y al cuerpo emocional esta necesidad no cubierta? ¿podría ser acaso que la cura sea más perjudicial que la enfermedad misma?

Libros recomendados (disponibles en este blog): Curación cuántica de Deepak Chopra.

Tú puedes sanar tu vida de Louise L. Hay. Gratitud de Louise L. Hay.

Afirmaciones científicas para la curación de Paramahansa Yogananda. El poder del ahora de Eckhart Tolle.

  Al McAllister – Ho’oponopono

Eric Pearl - Reconexión

Finalmente te dejo un escrito precioso sobre Merlín y hasta aquí llega mi artículo, sé que todavía queda mucho por escribir sobre diabetes. Si al leer el título de este texto te preguntaste qué es DICOAP, te puedo decir que es esa medicina que tú generas en tu interior: DISPOSICION, CONCIENCIA Y APRENDIZAJE. Entonces quédate a mi lado ya que en repetidas ocasiones te he manifestado que cada tema sobre el cual escribo es inspirado por ti, ya que tú me creaste, tú me hiciste como el orfebre a su pieza; esto no me hace perfecta, simplemente me hace sensible a tu necesidad de sanar que es también la mía. Lo siento mucho, perdóname, te amo y Gracias. Escribió Vivi Cervera para www.vivicervera.com (Un espacio multidimensional donde sanar), hasta pronto.

Lo mejor para la tristeza…

“Lo mejor para la tristeza –contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar– es aprender algo. Es lo único que no falla nunca. Puedes envejecer y sentir toda tu anatomía temblorosa; puedes permanecer durante horas por la noche escuchando el desorden de tus venas; puedes echar de menos a tu único amor; puedes ver al mundo a tu alrededor devastado por locos perversos; o saber que tu honor es pisoteado por las cloacas de inteligencias inferiores. Entonces sólo hay una cosa posible: aprender. Aprender por qué se mueve el mundo y lo que hace que se mueva. Es lo único que la inteligencia no puede agotar, ni alienar, que nunca la tortura, que nunca le inspirará miedo ni desconfianza y que nunca soñará con lamentar, de la que nunca se arrepentirá.

Aprender es lo que te conviene. Mira la cantidad de cosas que puedes aprender: la ciencia pura, la única pureza que existe. Entonces puedes aprender astronomía en el espacio de una vida, historia natural en tres, literatura en seis. Y entonces después de haber agotado un millón de vidas en biología y medicina y teología y geografía e historia y economía, pues, entonces puedes empezar a hacer una rueda de carreta con la madera apropiada, o pasar cincuenta años aprendiendo a empezar a vencer a tu contrincante en esgrima. Y después de eso, puedes empezar de nuevo con las matemáticas hasta que sea tiempo de aprender a arar la tierra.”

 

27. Azar vs. Sincronicidad

Esta mañana me levanté muy temprano y cuando encendí la emisora de clásicos de rock, mi alegría fue muy grande porque empezó a sonar la canción “Show me the way” de una de las mejores bandas de los 80’s llamada “Styx”. Había estado escuchándola en diversos lugares por espacio de varios días sin percatarme de la sincronicidad o el mensaje que guardaba para mí. Lo que me agradó de escucharla a esa hora fue sentir que llegaba a mi corazón porque el cantante por medio de la letra hace una petición de que le sea mostrado el camino a seguir, que es lo que usualmente solicito al Universo, precisamente porque olvido que el camino ya está trazado, olvido que ya lo he recorrido, olvido que yo misma lo construí. El sendero ya está hecho y sólo espera de mis pasos para volver a sentirse completo. Escuchando esa canción escribí parte de este artículo para ti.

Azar es una palabra que inventamos para darle una explicación a lo desconocido, a lo que aún no se ha explorado, a ese sitio oscuro, distante, impredecible, inmodificable. De ahí provienen las palabras: juegos de azar, destino, coincidencia y casualidad. Azar es un lugar imaginario donde no cuentan ni la voluntad del ser humano, ni la de Dios y sólo tiene lugar la suerte. A ese sitio relegamos muchas vivencias de nuestra cotidianidad, sin darnos cuenta de que todos los sucesos que se dan en el Universo son la consecuencia de una creación, del pensamiento de un ser vivo y por lo tanto tienen una misión, una vibración y su propia conciencia. Estamos tan dormidos viviendo la vida tan de prisa, que esa llamada telefónica que no llega, el pinchazo de una llanta, la noticia de un embarazo no deseado, la comida desagradable en un restaurante, la caída en el patio de la casa, la tristeza inesperada, la ruptura de una relación, la lluvia, el rechazo, el encuentro de un viejo amigo en la fiesta, la canción en el radio, la risa, un beso, la apatía, el aborto, problemas sexuales, el dolor emocional y nuestra inconformidad con la vida nos parecen sucesos casuales, inconexos y muchas veces sin justificación alguna para que ocurran. Es entonces cuando podemos optar por cualquiera de estas dos opciones: 1. Continuar creyendo en el azar o 2. Recibir las causalidades para conectarlas y seguir la pista hacia lo que deseamos encontrar. En esto último consiste el acto de celebrar la sincronicidad.

Mientras creas en el azar, la suerte o la casualidad, la vida te moverá a su antojo sin que puedas permitirte opinar si lo deseas o no; te convertirás en algo muy frágil que con miedo avanza hacia la oscuridad que representa lo desconocido. Si por el contrario crees en las causalidades encontrarás conexiones en cada cosa, hallarás enlaces en cada situación, en cada emoción que tengas a lo largo de tu día y se hará más fácil para ti escuchar la voz de tu conciencia que te impulsa a tomar las mejores opciones para ti, dejarás de sentir miedo porque habrás comprendido que aún el evento más triste de tu día va entrelazado en una red inmensa de situaciones que involucran a cada ser vivo en el planeta y que además son parte inevitable de la experiencia que elegiste.

Cuando involucras al amor en cada uno de tus actos, en cada proceder, en cada pensamiento, puedes ser inspirada/o por la fuente universal. El amor despeja los meridianos obstruidos,

  abre nuevas rutas en los caminos de la vida, permite escuchar en el silencio la voz de la inspiración que desde planos superiores penetra tus cuerpos de luz eliminando el temor a lo desconocido, aumentando tu confianza en cada suceso en el que estés involucrada/o por pequeño e insignificante que parezca y te enseña a conectarlos; así es como empezarás a sentirte muy bien cuando te ha sido difícil pagar una deuda y la sincronicidad te lleva a arreglar el pago con un abogado; porque si eres una persona que permite, que confía, es fácil que en el trayecto hacia su oficina te encuentres con un amigo que hacía mucho tiempo no veías, o con quien será el amor de tu vida, con el boleto ganador de la lotería, incluso con una propuesta de negocios. Si llevas tu mente dispuesta a recibir, encontrarás milagros en tu camino hacia el arreglo de esa deuda y en esos caminos también conectarás con los caminos que están trazando las personas a tu alrededor, porque tus decisiones afectan al planeta y si quieres comprobarlo puedes dejar de asistir a una reunión de tu empresa para que te des cuenta de la reacción de tu jefe, de lo que ocurrirá con tus compañeros de trabajo y con sus vidas personales, notarás que muchas cosas se alteran a tu alrededor. Para ser más exacta, si se te hace fácil, pregúntales a tus padres cómo se conocieron, de qué manera se sincronizaron los eventos para que tú nacieras y si no fuiste un/a hija/o deseada/o hallarás más conexiones aún, porque tienes una vida aquí y la hiciste tal vez a partir de sueños frustrados o deseos insatisfechos y eso tiene su valor, porque tú eres parte del ritmo perfecto que tiene la Tierra. Una de mis recomendaciones para conectar las causalidades es meditar, porque en nivel alfa, la mente se encuentra menos activa y se hace más receptiva a escuchar la sabiduría que yace en ti. Puedes meditar inhalando la frase ME AMO y exhalando las toxinas del cuerpo por medio del color que creas conveniente.

 

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