• No se han encontrado resultados

Razones e implicancias ligadas a la prevención situacional

CAPITULO 5. RAZONES E IMPLICANCIAS DEL CAMBIO

5.1 Razones e implicancias ligadas a la prevención situacional

Existen ciertos factores situacionales intrínsecos al sector del barrio que ayudan al proceso de masificación y de deterioro del barrio, por cuanto estos últimos sirvieron de manera propicia para el tráfico de drogas y prostitución, entre otros factores de índole delictual que explican este deterioro de las funciones recreativas de Suecia.

La masificación de la que fue protagonista el barrio Suecia se explica en primer término por la conectividad y accesibilidad que las personas de otras comunas, fuera del sector oriente de la capital, experimentan al viajar a Suecia. El barrio se ubica en un centro estratégico de la capital: central y de fácil acceso. Todos los medios de transporte público transitan por el lugar. Los nuevos visitantes ocupaban microbuses de recorridos normales para la llegada al barrio, y, para su regreso, a altas horas de la madrugada, ocupaban buses fuera de recorrido, que los esperaban estratégicamente estacionados en Providencia. Este medio de transporte ilegal llegó prácticamente a institucionalizarse.

Esta facilidad de acceso tiene tres impactos directos en los cambios experimentados en el barrio. En primer lugar la llegada de los nuevos consumidores provenientes de la periferia, provoca una estampida de los consumidores originales. En segundo lugar los locales tradicionales presentan

mermas en sus ingresos, debido a que los nuevos consumidores no están dispuestos a pagar las tarifas normales. Por último, los nuevos consumidores son jóvenes menores de edad, cuyo principal objetivo, se relacionaba con el consumo de alcohol de manera, muchas veces, desmedida, como comenta una entrevistada:

“Llegan los cabros chicos al barrio (...) que no querían tomarse un pisco sour, querían quedar muertos de borrachos, pa´ después agarrase a mocha”. (Consumidora, Mujer, 24 años, La Florida)

Ahora bien, existen otras variables, además de la accesibilidad, que representan a la dimensión situacional de los factores que incidieron en el deterioro del barrio, después de convertirse en un barrio más popular y de fácil acceso.

Concretamente, la cercanía al río Mapocho, condición intrínseca del barrio, sirvió como escenario propicio para cometer delitos y abusos que se desarrollaron desde los últimos años de los 90´s hasta el año 2004 aproximadamente. Medios de prensa destacan algunos robos y abusos sexuales que decían relación con el dopaje a consumidores para robarles, y dejar los cuerpos drogados en las cercanías del río; en algunos casos, los cuerpos terminaban arrojados a la corriente.

Carolina Villegas, arquitecta de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Chile, explica la importante relación que existe entre estos espacios de diversión con lugares de tránsito -como denomina al río Mapocho-. Éste último, desde principios de siglo ha sido un lugar de movimiento, no existe una territorialidad en el río, y eso hace que sea muy distinto su análisis a partir del horario y los actores que transiten por el lugar. La

estructura natural de la orilla del río, que aparta del ruido de la celebración en el cuadrante de Suecia, efectivamente es un escenario que se presta para actos ilícitos, ocultos. Tiene la particularidad de esconder a las personas.

También existen otras variables de carácter situacional, pero que tiene relación con el proceso de cambio que vivenció el barrio posterior a su masificación.

Por un lado, la masificación del barrio, trajo consigo un deterioro físico al interior de los locales -sin contar aquellos locales cuyo rubro es la alimentación y música en vivo- asociado a la construcción de nuevos locales con precarias condiciones de confort y seguridad. Rammsy destaca la preocupación por este tema, dado que los mismos locatarios, comenzaron a percibir una mayor cantidad de robos y riñas al interior de sus pubs y discotecas.

Según los datos de la División de Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior, la fiscalización que realizó Barrio Seguro en conjunto con otras instituciones como el SESMA, destacan que la mayoría de las deficiencias de los locales visitados tenían relación con la higiene: mal aseo de los servicios higiénicos, no contar con jabón ni toallas en los baños y la escasa ventilación de las cocinas. También se presentaban deficiencias en relación a la seguridad: la mala posición de los extintores de incendio y el bajo número de luces de emergencia existentes al interior de locales.

En el capítulo anterior, los consumidores hacen referencia al deterioro de los locales, inclusive llegando a describirlos como oscuros y con el piso de tierra, lo que, en términos de seguridad, se convertían en factores propicios para cometer delitos y crímenes. Desde los últimos años de la década del 90 hasta llegar al 2004, el barrio enfrentó la mayor cantidad de ilícitos al interior de los locales.

El deterioro físico al interior de los locales se relaciona directamente con variables económicas como es la entrada de nuevos locatarios con ofertas más baratas sobre el precio de los tragos, y el consiguiente abuso del alcohol entre las personas que visitaban el lugar, respectivamente. Asistiendo así a una combinación de variables que terminan por transgredir ciertas normas de funcionamiento de un barrio en condiciones sustentables. Además, se está frente a la ausencia de políticas y servicios urbanos que ayuden a prevenir y reparar daños en el barrio.

Por otro lado, existe una variable situacional que se da a partir de la alta demanda del público que visitaba las dependencias del barrio los fines de semana; sobre todo, el público masculino. Junto con instalarse más de dos locales conocidos como night clubs, -cuyo rubro se relaciona con la prostitución de sus empleadas-, comenzaron a utilizarse edificios y cercanías al barrio para ejercer la prostitución infantil y la no infantil. “En el caso de los menores de edad, quienes se prostituyen son niñas que se instalan en la segunda cuadra de Suecia a vender particularmente flores. Se acercan a las personas que están en sus autos, justo en el momento en que el vehículo se detiene en el semáforo en rojo. Otra alternativa que utilizan es acercarse a las mesas en las que hay gente consumiendo. La prostitución de menores aumenta el viernes y el sábado y, en

general, ésta se comienza a manifestar a partir de las 23 horas en adelante”59

.

A partir de la observación realizada en terreno, las ofertas sexuales que se realizan dentro de los night clubs, fluctúan entre los US$140 a US$160, mientras que en la calle las ofertas van desde US$40 a US$120. Estas últimas ofertas se concretan en edificios aledaños a las calles del sector.

59 Castillo, D. “Los 10 pecados capitales del polémico barrio Suecia” 2004. [en línea]

http://www.terra.cl/noticias/index.cfm?id_cat=302&pagina=4&id_reg=377766&id_cat=302 [Consulta: 20, Mayo 2006]

La cercanía a centros de prostitución es una de las variables que se encuentra directamente relacionada con el ejercicio de la prostitución, variable social que para los consumidores y vecinos entrevistados, es una de las razones que explican el deterioro del barrio, y lo hacen un lugar más vulnerable y peligroso.