- La introducción del criterio de pertenencia de una AEI en la evaluación de los proyectos del Programa Nacional de Proyectos de Innovación (Innoempresa) se ha identificado como una buena práctica
E) RECOMENDACIONES GENERALES
E1) Formulación de recomendaciones para mejorar el funcionamiento del actual Plan Nacional y la gestión de los programas de ayudas públicas.
• Se debe mejorar la información disponible para los solicitantes sobre todos los programas. Sería interesante disponer de un mapa general de todas las iniciativas de financiación de la actividad de I+D, enmarcadas por las diversas estrategias del Plan Nacional de I+D+i y que explique cada una de las actuaciones y programas y que facilite el entendimiento de lo que se cubre en cada tipo de proyecto o convocatoria. Falta una foto completa que permita ver los nichos que abarca cada convocatoria y especialmente las similitudes y diferencias entre las actuaciones que están gestionadas por distintos entes dentro del propio ministerio (por ejemplo distintas subdirecciones generales, ente ellas, o sus relaciones con el CDTI, que no están claras para la mayoría de participantes no expertos en solicitar subvenciones).
• Todas las convocatorias deben tener criterios de evaluación claros y cuantificados. Sería muy útil la creación de una “guía del evaluador” conocida a priori por los solicitantes y si es posible “manuales de las mejores prácticas”, tal como ocurre en los principales programas internacionales.
• Se debería estudiar la necesidad de empezar una transición de los programas actuales de apoyo tecnológico a otros más dirigidos por los retos sociales actuales, de tanta importancia a nivel mundial y europeo (bienestar, salud, cambio climático, sostenibilidad energética,…) tal como está ocurriendo en los principales programas internacionales de I+D.
• Los niveles de financiación deberían aumentar en la medida que crecen las infraestructuras y los recursos humanos aplicados a la I+D+i y siempre buscando los mínimos niveles de burocracia y los máximos niveles de agilidad y eficiencia posibles. La creación de una agencia y el aumento de personal de gestión de la investigación es vital para ello. También lo es incorporar la figura de los gestores científicos/técnicos en todas las actuaciones y no sólo gestores administrativos, o la creación de organismos propios de seguimiento de las actuaciones más importantes.
• Es necesaria una mayor coordinación entre programas, creando si es necesario actuaciones tipo “cluster” para asegurar que dicha coordinación se realiza tanto a nivel de entes gestores como de participantes en las actuaciones más estratégicas.
• Se observa como necesaria la valoración de la participación en ciertas actuaciones del Plan Nacional de I+D+i, que sean pre-requisitos, para otras actuaciones de mayor calado, como forma de ver las actuaciones de forma global y dentro de una estrategia definida.
• En paralelo se deben continuar creando medidas de apoyo a la participación en programas estratégicos e internacionales, sin discriminar al recién llegado al sistema, sino precisamente potenciándolo. Para ello, es necesario disminuir la carga administrativa y simplificar la figura del coordinador en proyectos concertados y/o coordinados.
• Se debería tender en lo posible a concesiones de subvención plurianuales, por la seguridad y continuidad que esto implica entre los solicitantes.
• Se debería estudiar la viabilidad de implementar procesos de evaluación en dos fases (primero, la evaluación de un resumen del proyecto y después el proyecto completo para los casos de éxito en la primera fase) para los principales programas estratégicos como forma de simplificar y hacer más atractiva la participación en dichos programas, por el menor riesgo de malgastar recursos en propuestas completas con pocas posibilidades de éxito.
• Se debería aumentar el nivel de internacionalización de los solicitantes de las actuaciones de dicha LIA, como forma de asegurar en el futuro una mayor relación entre los grandes proyectos y programas financiados a nivel nacional (Acciones estratégicas, programas CENIT, PSE; AEI, PT,…) y los éxitos conseguidos por los mismos actores, posteriormente en convocatorias internacionales.
• Es necesario aumentar la visibilidad general de los logros conseguidos en los principales programas y actuaciones nacionales. Se deberían lanzar acciones continuadas de publicación y difusión de casos de éxito en todas las actuaciones y en coordinación con otras actuaciones que muestren sinergias claras. • Conviene promover la evaluación científico/técnica presencial de los grandes programas, como forma de
mostrar una mayor relevancia y reconocimiento a los beneficiarios y una mejor comprensión del trabajo hecho por parte de las unidades gestoras. Todo ello redundando en una mayor reputación y calidad de la actuación realizada.En esta misma línea es necesario mejorar la relación entre las actuaciones de los distintos programas con las áreas y acciones estratégicas definidas en el Plan Nacional de I+D .
• Se deberían evitar situaciones como las de la LIA de Fortalecimiento Institucional o la Acción Estratégica de Nanociencia que después de ser consideradas estratégicas en el Plan Nacional de I+D, no han abierto ninguna actuación en 2008 y previsiblemente no lo hagan durante toda la duración del Plan Nacional 2008-2011.
• Asimismo, se identifica la la necesidad de crear cuando sea posible una Acción Estratégica de Convergencia Tecnológica (Bio-Nano-TIC-Materiales-…), que englobe conocimientos ya desarrollados en campos muy punteros y que si se afrontan de forma coordinada se puede conseguir un alto valor añadido.
• Finalmente, es necesaria la creación de una carrera tecnológica dentro de los Centros y organismos de Investigación y valorar más los meritos tecnológicos y de gestión, si se quiere una mayor cooperación Industria-OPIs-administración y una mayor implicación en la mejora de la innovación de las empresas nacionales y no sólo de la I+D más fundamental.
E2) Propuestas de nuevos instrumentos de financiación de la investigación básica no orientada, de apoyo y estímulo a la cooperación público-privada, a la innovación, a la incorporación de tecnólogos y doctores en las empresas, creación de empresas de base tecnológica, etc.
Por parte de muchos actores del sistema de I+D+i se considera que la carga administrativa asociada a la justificación de gastos en las actuaciones con niveles bajos de financiación es excesiva y no es apropiada Para solucionar esta situación se propone la creación de un nuevo instrumento tipo bolsa o premio (award) con tarifas fijas, que impliquen la valoración y la justificación de la actividad por los niveles de éxito de actuación y no por el gasto ejecutado y justificado. Dicho nuevo instrumento podría utilizarse en AEI’s, PT, Eurociencia, Acciones complementarias internacionales, etc… que tienen financiaciones bajas, de la misma forma que se utiliza para las becas y otras ayudas para actuaciones de recursos humanos.
5.6.- PROGRAMA DE CULTURA CIENTÍFICA Y DE LA INNOVACIÓN
Al analizar este Programa Nacional, es preciso considerar que las actividades de fomento de la cultura científica y tecnológica tienen como beneficiario directo a la ciudadanía misma: están encaminadas a lograr tanto un incremento de la cultura científica pública como un mayor grado de conciencia positiva en relación a los beneficios, tanto personales como sociales, de las actividades de investigación, desarrollo e innovación, como parte del Sistema Ciencia-Tecnología-Sociedad.
Por otra parte, las acciones de I+D+i tienen, o intentan tener, un impacto en principio no limitado a las propias fronteras nacionales y, especialmente en el contexto de la actual globalización, tiene como destinatario al conjunto del “mercado mundial” del conocimiento y la información; por el contrario, las acciones financiadas por el Programa Nacional de Fomento de la Cultura Científica y Tecnológica (PNFCCT), tienen, por lo general, un impacto más local, en algunos casos con un ámbito de actuación nacional, si bien a menudo, se desarrollan limitadas a la comunidad autónoma en la que se realizan, o, incluso, a la localidad específica donde se presentan. Finalmente, la difusión de la cultura científica es en esencia una actividad que ni es investigación ni es desarrollo. Y es esa esencia la que fundamenta todas las demás diferencias con el resto de acciones y programas de los sucesivos Planes Nacionales de I+D+i.
A pesar de ello, en la práctica las similitudes en relación con gran cantidad de aspectos de procedimiento y gestión son muchas. El procedimiento de evaluación es, en esencia, el mismo. Incluso, como es el caso al que se refiere la realización del presente documento, las instrucciones para la realización de su seguimiento, especialmente los aspectos a considerar, es común para todos los Programas Nacionales, incluido el de Fomento de la Cultura Científica y Tecnológica.
Los datos que hemos podido colectar de anteriores ejercicios SISE se muestran en la siguiente tabla:
Año Financiación (k€) respecto año anterior Nº Proyectos financiados Nº Proyectos presentados % Éxito
2004 2.999,0 -- 112 373 30
2005 3.500,0 +17% 145 360 40
2006 4.000,0 +14% 155 352 44
2007 7.000,0 +75% 276 694 37
2008 4.155,0 -41% 252 858 29
Puede observarse que durante las tres primeras convocatorias sometidas a seguimiento, el número de proyectos presentados se mantuvo en unos niveles relativamente constantes, observándose un incremento significativo desde la convocatoria de 2007, lo que ha implicado una reducción del porcentaje de aprobación en la financiación de los proyectos. El principal motivo en la reducción del índice de éxito es que, habiendo aumentado el número de proyectos financiados, no lo ha hecho en la misma proporción que el número de proyectos presentados. En lo sucesivo, el análisis comparativo de la convocatoria de 2008 se hará exclusivamente en relación con la convocatoria de 2007, dado que es en relación con estas dos convocatorias mucho mayor la riqueza de datos a los que podemos tener acceso.
con motivo de la celebración del Año de la Ciencia, un incremento “muy notable” en los recursos destinados al fomento de la divulgación científica y con los que se pretendía favorecer y financiar actividades de comunicación y divulgación de la ciencia a lo largo de ese año; así como dotar al sistema de estructuras estables en este terreno. Por lo tanto, cualquier análisis cualitativo comparativo que se lleve a cabo incluyendo los datos de 2007 deberá tener en cuenta esta circunstancia.
En todos los casos, la modalidad de financiación ha sido la subvención. En ningún caso se ha utilizado la modalidad de créditos.
En todo caso, hay dos aspectos llamativos. En la convocatoria de 2008 se ha vuelto a un nivel de financiación similar al de 2006, lo que, teniendo en cuenta el contexto económico global, se traduce en una apuesta decidida por la divulgación de la ciencia y la innovación. Además, y es un aspecto muy a considerar, los proyectos presentados han sido casi 2,5 veces en número superior a los presentados en 2006.
Por ello, el significativo aumento de la participación, medido en número de solicitudes, da una idea del interés creciente por la realización de actividades de difusión, del tipo de las que son apoyadas por parte del Programa, y que se ha manifestado desde instituciones, centros y entidades, esencialmente desde el Sector Público. En 2008, el presupuesto solicitado (39.070,0 k€) fue un 8% inferior al solicitado en 2007 (42.466,3 k€), sin embargo, el número de solicitudes (858) fue un 23,6% superior al registrado en la convocatoria de 2007 (694). Esta observación soporta un hecho que merece la pena ser puesto de manifiesto: parece existir una tendencia a presentar presupuestos mucho más ajustados y a la baja por parte de los solicitantes.
Por otra parte, el análisis de las cantidades concedidas a los proyectos que, tras el procedimiento de evaluación, fueron financiados con cargo a la dotación presupuestaria del Programa, pone de manifiesto otro hecho que merece la pena resaltar: la cantidad media concedida por proyecto ha sufrido una considerable disminución en la convocatoria de 2008 tras haberse mantenido en niveles significativamente similares en convocatorias anteriores.
Año 2004 2005 2006 2007 2008
€/proyecto financiado 26.776,0 24.138,0 25.806,0 25.362,0 16.488,0
Aún sin contar con datos de una evaluación ex-post de cada proyecto tras su realización, los recortes aplicados en las concesiones ha implicado que, para el desarrollo práctico de los proyectos financiados, haya sido necesario contar con recursos adicionales a la subvención recibida en cada caso. Así pues, el Programa de Fomento de la Cultura Científica y de la Innovación está consolidando un papel eminentemente catalítico para la realización de acciones que constituyen el objetivo del Programa.
Hay que tener en cuenta que, a la vista de los datos disponibles, la financiación media solicitada en la convocatoria de 2007 fue de 61,2 k€ mientras que en la de 2008 fue de 45,5 k€ [Financiación media= importe solicitado (39.070,0 k€)/ número de actuaciones solicitadas (858)].
volumen de subvención) de los proyectos financiados.
Distribución de ayudas por financiación concedida 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% < 5. 000 € 5.00 0-10 .000 € 10.0 00-2 0.00 0 € 20.0 00-3 5.00 0 € 35.0 00-5 0.00 0 € 50.0 00-1 00.0 00 € > 10 0.00 0 €
Cantidad conce dida
% P re su p u es to t o ta l d e la C o n vo ca to ri a Convocatoria 2007 Convocatoria 2008
La figura anterior pone de manifiesto de una forma gráfica que más del 50% de los proyectos financiados han recibido una cantidad inferior a los 20.000 €.
Todos estos datos inciden en el hecho del recorte en las concesiones a los proyectos aprobados, en relación con los presupuestos presentados por cada uno de ellos. Parece que la opción que se ha elegido ha sido la de aumentar el número de proyectos financiables versus aumentar la financiación por proyecto.
Por regla general, tales acciones requieren la participación de fuentes de financiación adicionales (y en muchos casos de manera cuantitativamente importante) que complementen la subvención recibida desde los fondos del PFCCI. De ahí que la función del Programa haya ido adquiriendo un papel que puede calificarse de catalítico. Tal carácter tiene unas indudables ventajas: involucrar responsablemente a otras instancias locales, regionales e incluso privadas es un logro en sí mismo, al compartir con otros actores un grado suficientemente alto de consciencia acerca del importante papel que juega el incremento de la cultura científica así como la valoración positiva de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en todo el tejido social.
Otro de los efectos positivos del Programa es, en adición a los del incremento de la cultura científica y de la valoración de la ciencia, la propia valoración de que tales aspectos, que ya han de formar parte de la cultura cotidiana, constituyen un objeto de interés esencial por parte de los poderes del Estado, así como la importancia de los propios instrumentos políticos para su desarrollo, siendo de ellos el fundamental el propio Plan Nacional de I+D+i.
La desagregación entre solicitantes de los sectores privado y público indica una significativa disminución en la participación de solicitudes del sector privado, tomando como referencia la observada en 2007. Así, en 2008 las solicitudes desde el sector privado (272) constituyeron el 31,7%, mientras que las del sector público (586) completaron el 68,3% restante. Tal proporción es muy distinta a la observada en 2007, donde las 284 solicitudes de entidades privadas constituyeron el 40,9% del total, entendiendo siempre como entidades privadas las asociaciones sin ánimo de lucro y las fundaciones instrumentales de diversas administraciones públicas, ya que
las entidades con ánimo de lucro no han podido optar a ayudas hasta 2009.
Si analizamos las tasas de éxito comparativas entre las solicitudes de los sectores privados y públicos, tal como se muestra en la siguiente tabla, destaca la diferencia del porcentaje de aprobación, especialmente en solicitudes, entre las entidades privadas y las públicas.
Tipo de entidad Porcentaje de aprobación por solicitudes 2007 Porcentaje de aprobación por presupuesto 2007 Porcentaje de aprobación por solicitudes 2008 Porcentaje de aprobación por presupuesto 2008
Entidades privadas 40% 17,6% 23% 7,8%
Entidades públicas 60% 15,7% 32% 12,3%
Tasa global 40% 16,5% 29,3% 10,6%
En relación con los Recursos Humanos, la convocatoria de 2008 ha movilizado a 1.707 personas, con dedicación variable, a los distintos proyectos (252) que obtuvieron financiación. Ello da un tamaño medio por grupo responsable de la ejecución de cada proyecto financiado de 6,8 personas, tamaño muy considerable y, por otra parte, suficiente para la puesta en práctica de la mayoría de los Proyectos de Difusión.
Pero hay que tomar en consideración otro aspecto que, de nuevo, viene a aportar otra diferencia adicional a las acciones elegibles para los objetivos de este programa: muchas de las acciones de difusión cuentan con la colaboración de un sector importante de voluntariado que no se ha contabilizado a la hora de aportar los datos de personal involucrados en la ejecución de los proyectos.
A la hora de hacer este análisis, es preciso tener en cuenta que una parte substancial de la financiación del programa se ha dirigido a acciones y proyectos “no regionalizados” queriendo indicar esta definición que los mismos o bien son horizontales, o bien su ámbito de ejecución incluye más de una comunidad autónoma, estando así diseñados ab initio.
Bajo este epígrafe se han incluido proyectos que alcanzan un 10,8% de las propuestas solicitadas que se han financiado con un 15,7% del presupuesto del Programa. Este hecho implica que los datos que a continuación se discuten deban ser tomados con carácter relativo y en todo caso con alguna cautela. Sin embargo, hay ciertos aspectos que pueden aportar un cuadro general del éxito territorial del Programa, así como de sus posibles valores (o carencias) desde el punto de vista de la cohesión interregional.
En el cuadro siguiente se muestran los Euros invertidos por habitante así como los proyectos presentados y financiados por cada 100.000 habitantes por cada región española. Ceuta y Melilla no se incluyen por su ausencia de participación. De la misma manera su población no se considera a la hora de producir los correspondientes datos que toman en cuenta la cifra correspondiente.
Se ha hecho un análisis de las inversiones por comunidad autónoma utilizando a la población como parámetro importante de las mismas por dos razones. La primera y esencial se fundamenta en las afirmaciones que se incluyen en la introducción de este documento, i.e., el beneficiario directo de la ejecución de la mayoría de las acciones financiadas por el PNFCCI es la ciudadanía misma. Es por ello que el número de habitantes debe ser tomado en consideración para tener una idea de los posibles efectos positivos y deseables de este instrumento de política científica haciendo una aproximación lo más cercana posible a sus beneficiarios. Por otra parte, el valorar los datos en relación a la población, realiza una homegeización de los resultados que no dependen del tamaño de la comunidad autónoma.
Los fondos del PNFCCI significaron en 2008 una financiación de 0,11 Euros por habitante (tomando como referencia el censo de 2008) en el conjunto del Estado. En la convocatoria de 2007, coincidente con el Año de la Ciencia, tal valor alcanzó los 0,15 Euros por habitante. La siguiente figura muestra los datos comparativos entre ambas convocatorias por comunidad autónoma.
Destaca, en ambos ejercicios, La Rioja como una región beneficiada de una manera significativamente superior a la media nacional, mientras que, en el lado opuesto, el País Vasco, Comunidad Valenciana, Cantabria y Andalucía se benefician de menor manera, todo ello en ambas convocatorias.
Si volvemos a los datos exclusivos tomados para la convocatoria de 2008, puede observarse que, en rasgos generales, se manifiesta una cierta coherencia entre las propuestas emanadas desde cada comunidad autónoma (que se han expresado como propuestas/100.000 habitantes en aras de la escala numérica), la financiación solicitada por habitante y la financiación conseguida. Ello induce a pensar en que el procedimiento de evaluación, en cuanto a la distribución territorial se refiere, es razonablemente equitativo.
Básicamente, los tipos de acciones financiables se mantuvieron con respecto al año anterior 2007. En la convocatoria de 2008 se establecieron tres modalidades: a) actividades generales de divulgación de la ciencia, b) actividades de divulgación (b1) o de coordinación (b2) en el marco de la Semana de la Ciencia, y c) creación o potenciación de unidades de cultura científica. En el primer grupo se incluyó específicamente, por primera vez, la posibilidad de financiar actividades de divulgación dirigidas a la celebración de conmemoraciones internacionales (Año Mundial del Planeta Tierra) e incluso de actividades preparatorias de conmemoraciones del siguiente año 2009 (Año Internacional de la Astronomía y “Año Darwin”).
Del total de proyectos presentados (858), la gran mayoría, un 87%, correspondieron a actividades de divulgación (modalidad a + b1), un 10% a acciones para la creación o consolidación de unidades de cultura científica y sólo un 2% se incluyeron entre las actividades de coordinación de la Semana de la Ciencia.
En la siguiente tabla se muestran el número de proyectos, solicitados y concedidos, y financiación, por tipo de acción: Actividades de divulgación Actividades de coordinación Creación/Consolidación de unidades de