Capacidad regenerativa de los receptores auditivos J M Sánchez Fernández, A Martínez Ibarguen, A Sánchez del Rey, F Santaolalla Montoya, J A Macías
RECUPERACIÓN MORFO-FUNCIONAL AUDITIVA EN LAS AVES
La comprobación de la normalidad electrofisiológica de la vía auditiva es un dato que corrobora los fenómenos regenerativos y su actividad morfofuncional.
En el momento actual disponemos de dos pruebas cu- yos datos son concluyentes tanto en la clínica humana co- mo en la experimentación animal: 1º Los productos de dis- torsión. 2º Los potenciales evocados tronco encefálicos. También existen otros procedimientos indirectos usados en el animal experimental como son los test de comportamien- to.
Los productos de distorsión (PD) son generados en el receptor auditivo como respuesta al impulso de dos fre- cuencias diferentes y pueden corresponder a dos mecanis- mos: 1º A los movimientos somáticos de las células ciliadas externas24, 25. 2º A la transducción electromecánica del haz ci-
liar26.
Los potenciales auditivos de troncoencefálico reflejan la fisiología del receptor auditivo y de sus dos primeras neuronas, por lo que la recuperación de sus parámetros ex- presan los fenómenos de regeneración auditiva después del trauma sonoro27-29.
En nuestro servicio de ORL30hemos realizado un pri-
mer estudio en pollos de raza blanca leghorn de 15 días de edad, con peso que oscilaba entre los 300–350 g, que fueron intoxicados con gentamicina intramuscular (40 mg /Kg-día) durante 8 días. En estos animales se determinó los PD, a los 15, 23, 29 y 60 días. El grupo de 23 días fue sacrificado para el correspondiente estudio histológico. Los PD de todos los animales intoxicados presentaban unas amplitudes simila- res a las del grupo control; aunque se detectaron algunas diferencias en la incidencia de las frecuencias 700, 1000 y 5000 Hz.
En el estudio morfológico de la papilla basilaris a nivel del apex, comprobamos una degeneración vacuolar que afectaba a todas las células de soporte y a las del limbo es- piral. Las células sensoriales largas y cortas de toda la papi- lla basilaris estaban normales, manteniendo su conexión con la membrana tectoria (Figura 1 a-b). A nivel del ganglio espiral, en su segmento más basal detectamos una disminu- ción del número de neuronas por área estudiada (Figura 2 a-b). En el segmento medio de la cóclea, comprobamos otras alteraciones neuronales cualitativas consistentes: 1º Pérdida de la envoltura mielínica. 2º Irregularidad y rotura de la membrana plasmática. 3º Aspecto cariopicnótico del
CAPACIDAD REGENERATIVA DE LOS RECEPTORES AUDITIVOS
núcleo (Figura 3 a-b). La membrana otolítica, de la mácula lagenae, en los animales intoxicados inicialmente se des- prende de las conexiones que normalmente presenta con la porción apical de las células sensoriales y de soporte, pero
mantiene los otolitos en su interior. En una fase posterior puede desaparecer el centro de la membrana leganar, pero en el resto persiste la supraestructura más compacta, pero sin otolitos en su interior. A nivel de las células sensoriales y de soporte, no detectamos ninguna alteración (Figura 4 a- b), La mácula lagenae de las aves es un receptor sensorial situado dentro de la cóclea, en su apex, que tiene una es- tructura similar a la de los receptores utrículo-saculares.
La discrepancia entre la pobre repercusión fisiológica y la importante alteración morfológica del segmento apical de la papilla basilaris y de la mácula lagenae, podríamos interpretarla pensando que en nuestro estudio los PD de- tectan con dificultad la respuesta electrofisiológica de las frecuencias graves por una parte, y por otra, dada la su- puesta bifuncionalidad (auditiva y vestibular) del receptor lagenar, tampoco hemos estudiado la respuesta vestibular. Con respecto a las alteraciones neuronales, quizás se hubie- ran confirmado mediante el estudio de los potenciales de acción del nervio auditivo.
En un segundo trabajo31, también en pollos Leghorn de
15 días, provocamos una sobreestimulación sonora (2kHz, 120 dBSPL, durante 24 horas). Inmediatamente después del trauma sonoro aparecía una importante pérdida de ampli- tud en todas las frecuencias del DPgrama, recuperando el perfil normal a los 5 días pos-trauma, exceptuando la fre-
Figura 2a-b. Papilla basilaris de gallus domesticus en su segmento basal. Animal control (a) e intoxicado (b). Obsérvese la ausencia de neuronas en el área correspondiente al ganglio espiral del animal intoxicado. Ambas figuras x126.
Figura 3a-b. Neuronas del ganglio espiral de gallus domesticus. Animal control (a). La mayoría de las neuronas son de tipo I y están rodeadas por una gruesa vaina mielínica, cuyas células de Schwann se identifican por sus núcleos. La figura 3b corresponde al animal gentamicínico. Compruébese las alteraciones cualitativas que se señalan en el texto. Ambas imágenes x 2800.
Figura 1a-b. Papilla basilaris de gallus domesticus, a nivel del apex. Animal gentamicínico. Las células sensoriales largas de la fig. 1a, y las células sensoriales cortas de la fig. 1b son normales. Las imágenes de degeneración vacuolar corresponden a las células de soporte de la fig, 1a X2800.
J.M. SÁNCHEZFERNÁNDEZ ET AL.
cuencia 3 kHz. En lo que se refiere a los potenciales evoca- dos de tronco encefálico, recogidos con 3 electrodos subcu- táneos, se observó un desplazamiento del umbral desde 50 hasta 93.25 dB (5.7 s.d.). La recuperación se iniciaba a los 5 días (54.38 dB) y a los 15 días después del trauma sonoro se obtenían valores normales 50 dB (1 s, d,).
Estos hallazgos nos han permitido considerar que la recuperación espontánea electrofisiológicamente interesa a la actividad de las células ciliadas cortas y más tarde a las células largas, así como sus conexiones sinápticas con las dos primeras neuronas de la vía sensorial auditiva.
REGENERACIÓN AUDITIVA ESPONTÁNEA EN