DISEÑO CURRICULAR EVALUACIÓN
4. Reflexiones finales
Las implicaciones metodológicas del concepto de flexibilidad curricular, en el contexto de este proyecto, requiere varios abordajes:
1. Un análisis documental de los programas en términos de sus estructuras curriculares, teniendo como puntos de análisis los referentes contextuales, disciplinares, pedagógicos y de formación.
2. Un análisis de la manera como los sujetos consideran
que el tema de flexibilidad atraviesa estas estructuras curriculares.
3. Un abordaje a las distintas formas y elementos que
constituyen estas propuestas curriculares y que aportan a la flexibilidad curricular: organización de contenidos, enfoque de dicha forma organización, evaluación, estrategias pedagógicas e intencionalidad formativa que se propone.
4. Una descripción e interpretación de las prácticas que
se derivan de estas propuestas curriculares, como prácticas intencionadas, pensadas y estructuradas desde el mismo proceso de construcción curricular.
Evaluación Curricular28
Una aproximación al concepto
Dentro del contexto de la reflexión sobre el ámbito de la evaluación se comprende que referida al currículo se vincula al concepto de “sistema relacional” que da cuenta de los procesos que interactúan y permiten el funcionamiento de las organizaciones escolares, en todas sus dimensiones, y que además parte de diferentes puntos de partida, tales
28 Esta parte es tomada del documento de trabajo “La Evaluación Curricular”, elaborado
por Luz Stella Uricochea M., investigadora de la facultad de educación y participante de este estudio.
como: clima de la institución, marco filosófico, cultura institucional, seguimiento y evaluación, procesos académicos y pedagógicos entre otros. Para efectos de esta investigación, valdría la pena considerar como lugar de inicio de la evaluación curricular la cultura, por cuanto permite expandir y contraer las líneas de análisis, atendiendo a la intencionalidad de las mismas y a la finalidad que traza la evaluación: Servir de instrumento para iniciar procesos de mejoramiento e innovación en el campo curricular de las carreras universitarias. Gairín (1993), Santos (1991, 1993), Domínguez (1995).
Atendiendo a lo anterior, la evaluación curricular debería circunscribirse a la contrastación entre lo deseado por alcanzar y lo realmente alcanzado en los diseños curriculares de las carreras universitarias, involucrando a los miembros de las comunidades implicadas en el proceso. Esto garantizaría no sólo la participación de quienes integran el cuerpo de los programas sino también a la reflexión de los procesos que allí se desarrollan. Participación y reflexión serían, entonces, dos factores determinantes de la evaluación curricular por cuanto involucraría a los miembros activamente y se orientaría el proceso hacia la definición conjunta de los problemas y la estrategia de solución.
Si es desde la cultura de las carreras que se da inicio al proceso evaluativo, la articulación de objetivos, estructuras y los distintos elementos que se relacionan en este contexto deben estar presentes. De ahí que se tendrían en cuenta:
Niveles de participación, manejo de conflicto, estilo de dirección, clima, procesos directivos, administrativos, académicos, entre otros.
Desde esta perspectiva la evaluación curricular constituye un instrumento interno de los programas para la mejora y formación de
Focalizada a los procesos académicos de la Universidad, fortalecería el nivel de satisfacción de la comunidad respecto a sus expectativas (estudiantes – perfil; maestros – desarrollo investigativo y docente; programas – extensión. En esta línea, la evaluación curricular genera un tipo de cultura de consenso y compromiso que llevaría a la autorresponsabilidad del profesorado (individual y grupal) respecto a su actividad (variables y procesos), así como resultados (calidad, mejoramiento e innovación) desde la propia actividad del aula (docencia) de todos los miembros implicados (investigación) con la colaboración de agentes externos, integrados en equipos mixtos (extensión).
Proceso investigativo
El proceso investigativo sobre la evaluación curricular debe combina metodologías de tipo cualitativo, de carácter etnográfico y estudio de casos, con otras más cuantitativas de forma complementaria, a través de la triangulación de fuentes, métodos, instrumentos, agentes, etc. Que validen a través de la contrastación de los datos recogidos, las conclusiones y sus implicaciones, como una de las metodologías para el análisis del concepto
EVALUACIÓN CURRCULAR (Ver Enrique Diez Gutiérrez….) Desde este
referente investigativo integrado (multimétodo)29, cabe pensar la evaluación
curricular sostenida en tres ejes o procesos: Intervención
Investigación en la actividad docente (prácticas docentes) Innovación.
Atravesados por un eje procesual, que se convierte en un proceso de formación permanente: autoformativo y de autoperfeccionamiento del
29 Bericat ____
directivo o del docente en su propia actividad de gestión, diseño, evaluación o investigación.
Domínguez (1992, UNED) define la evaluación como un proceso de valoración y de investigación del modelo de intervención. “cualquier diseño curricular debe contener el plan del proceso de evaluación, puesto que son dos procesos y aspectos del mismo, que deberán desarrollarse en paralelo y en forma convergente”. Asumidos así, se facilitará la coherencia e interacción de la teoría con la práctica al aplicar el diseño y recoger datos del mismo. Si se considera la evaluación como un proceso de valoración e investigación que ayude para recoger datos para saber en qué se puede mejorar la actividad docente y administrativa de los programas, entonces se debe tomar en cuenta el proceso socioeducativo (modelo de intervención) implica atender a conceptos (cognoscitivos) y a la sicología social aprendizaje, problemática laboral, vivencial, motivacional, necesidades, expectativas) del grupo (programa que se va a evaluar).
Desde este enfoque, se plantea, entonces, un concepto de DISEÑO CURRICULAR, como un plan de intervención abierto y contextualizado, en construcción permanente con la recogida de datos (plan-proceso de evaluación) e incorporación de los mismos a la reelaboración de este diseño para su aplicación posterior en las fases siguientes.
Evaluación curricular y diseño curricular se vincularían como procesos investigativos: recolección de datos y elaboración constante del modelo de intervención en la actividad docente para el autoperfeccionamiento, de forma tal que aporte al proceso de cambio de la realidad socio-educativa en la que interviene.
La evaluación como proceso de valoración e investigación de los diseños curriculares (posible base de la innovación curricular) y de la organización de programas, permite reflexionar y procesar los resultados por parte de quienes conforman el programa (estudiantes, directivos,
docentes, egresados) con el fin de sacar conclusiones que den curso a líneas de intervención que ayuden en la elaboración de nuevos diseños.
La evaluación curricular nos presenta nuevos caminos estructurados y configurados en varias fases, las cuales validarían diferentes tipos, modelos y metodologías de evaluación. En el proceso participarían diferentes profesionales y estudiantes del programa con diferentes roles y funciones para recoger y valorar sistemáticamente datos; para valorar y perfeccionar procesos, proponer investigaciones sobre la formación docente, por ejemplo.
Los anterior nos llevaría a pensar en la evaluación curricular como un proceso de valoración e investigación del DISEÑO CURRICULAR de programas universitarios y su experimentación sobre un modelo de intervención del docente (en ese diseño) para mejorar la calidad de su actividad y autoperfeccionamiento como profesional.
Con lo anterior se convierte, la evaluación curricular, en un proceso que impacta la actividad docente:
Evaluación curricular
Diseño curricular Evaluación
INTERVENCIÓN