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Diagrama 9. Situación de espejo.

5.2.1.1 Registro de espejo

Sujeto 1.

Sin pintar. Entra haciendo pataleta, con dedo pulgar de la mano derecha en la boca: grita, salta, agita brazos, palmotea, “llora” sin lágrimas. Se mira en el espejo, se calla y busca detrás del espejo, aletea: cuando se mira deja de “llorar” Hace contactos muy leves. Se acerca y aleja del espejo mirándose con el dedo en la boca. Contactos: 1”2”2”6”4”11”. Proporción: 14.36% del tiempo total.

Comentarios: En cierto momento da la impresión de no

reconocerse a sí mismo y buscar detrás del espejo para ver

si hay alguien más; es llamativo el que deje de gimotear

cuando hace contacto con la imagen.

Pintado. Entra gritando, se mira, se toca la cara, se mira las manos, se restrega la cara. Se da cuenta de que está pintado. Se vuelve a restregar la cara y parece reaccionar con rabia; hace pequeños contactos con el terapeuta a través del espejo. Contactos: 1” 1” 6” 6” 1”. Proporción: 20.83% del tiempo total.

Sujeto 2.

Sin pintar. Deambula por el cubículo, se mira desde lejos, se acerca y gesticula ante el espejo. Trata de pasar al otro lado del cubículo; se tira al suelo, al instigarlo para que se mire se aleja. En las rodillas del terapeuta se mira: hace muecas, se ríe. Contactos: 1”21”. Proporción: 11.51% del tiempo total

Comentarios: Parece reconocer su propia imagen y percepción de su propio cuerpo manifestada en las monerías que hace ante el espejo.

Pintado. Se toca la cara, abre la boca, se ríe, se mira detenidamente. Frente al espejo dice: ha, ha, ha, ha… abriendo la boca y tocándose la cara. Hace gesto como de sorpresa abriendo la boca y llevándose las manos a la cara. Hace contactos visuales con el terapeuta a través del espejo. Luego se retira al otro cubículo.

Contactos: 2”20”2”. Proporción: 35.29% del tiempo total

Comentarios: Se reconoce y es evidente la percepción de que su cara está pintada, ante lo que hace expresiones que denotan sorpresa.

Sujeto 3.

Sin pintar. Gimotea, deambula por el cubículo, mueve la puerta, hala al terapeuta, mira a todas partes menos al espejo. Se acerca, se aleja del espejo, se balancea ante el. Tiene una expresión facial de desagrado Se acerca y se aleja del espejo, se mira de reojo. Coge al terapeuta como para que la saque. Contactos: 3”2”1”6”12”3”. Proporción: 12.7% del tiempo total.

Comentario: Reconoce su imagen en el espejo, lo que parece llamarle la atención pues persiste mucho en mirarse de reojo .El hecho de querer salir del cubículo, puede ser considerada como conducta de evitación (¿ el mirarse de reojo, también ?)

Pintada. Se acerca inmediatamente al espejo, canta tarareando, aplaude, marcha, se acerca al espejo se lleva manos a cabeza en varias ocasiones, se

mira mover los pies por el espejo, se aleja y se acerca. Se mira de lado, canta y marcha, toca el espejo. Se inclina, se observa, hace figuras con el cuerpo viéndose, se mira de lado. Continuamente emite sonidos con ritmo, acompañada de marcha y palmoteo.

Parece interactuar con la imagen del espejo: toma diferentes poses y se mira al espejo. Contactos: 5”4”4”2”5”6”1”6”4”2”7”2”. Proporción: 20.62% del tiempo total.

Comentarios: Su actitud es opuesta a la situación anterior. Parece jugar con su imagen en el espejo, interactúa con ella, observando las variaciones que hace con su cuerpo. Reconoce que es ella quien está frente al espejo.

Sujeto 4.

Sin pintar. Se balancea, emite sonidos en forma casi continua aaaAAAaaaAAAAaaaaAAAA …, es una especie de lloriqueo. Se mira milésimas de segundo. Hace “pataleta”. Se dirige continuamente hacia el lado opuesto al espejo. Se le instiga a mirarse en el espejo, lo hace un momento y se retira, Instigada se

vuelve a poner ante el espejo pero se tira al suelo. Se mira al espejo y se acerca a el, se mueve en varias ocasiones tomando diferentes posturas. Cuando hace contacto, lo hace fijamente y de modo

continuo, dejando el lloriqueo. Cuando entra la mamá, se intensifica significativamente el lloriqueo. Contactos:1”7”7”2”8”11”26”17” Proporción: 66.4% del tiempo total

Comentario: Aparentemente hay reconocimiento de si misma, aunque inicialmente parece no percibir el espejo y/u oponiéndose activamente a verse en el.

Pintado. “llora”… aaaaaAAAaaAAAaaaAA…. Da la espalda al espejo, se tira al suelo, grita, agita pies, manos y torso. Se para, empuja a la mamá y luego se tira, arremete físicamente a la mama empujándola o halándole el pantalón. Hace pequeños contactos y cuando lo hace se queda en silencio. Contactos: 1”1” 2”1”2”1”1”1” . Proporción: 8% del tiempo total.

Comentario: Aparentemente hay una oposición activa a verse en el espejo.

Sujeto 5.

Sin pintar. Hace palmas con terapeuta, se mira al espejo, señala a a través del espejo, da palmadas rítmicas ante el espejo, gira sobre si misma palmoteando buscando imagen en el espejo. Al mirarse abre la boca. Señala al otro mirando desde el espejo. Hace jarras mirándose fijamente, se retira, vuelve, toca el espejo, se aleja mirándose y haciendo jarras, finalmente se distrae. Contactos: 3”13”9”36”. Proporción: 36.96% del tiempo total

Comentario: Se reconoce inmediatamente en el espejo. Hace referencia a través del espejo con la persona que la acompaña. Parece reconocer las partes de su cuerpo y la coordinación entre la imagen y su cuerpo. ¿Tocar el espejo puede ser considerado como tocarse “alla” , como su cuerpo con las mismas dimensiones de “acá”?

Pintada. Se sorprende al verse en el espejo: abre la boca y ojos, emitiendo sonido de sorpresa. Posa, se señala, palmotea, tiende a hacerse de lado, emite sonidos, soba el espejo, aplaude. Ante la pregunta quien es esa? Se señala al espejo, a sí misma y dice

Yooo. (La respuesta verbal y de identificación no es usual en este sujeto). Parece buscarse en el espejo cuando se desplaza. Se toca la cara mirándose al espejo. Señala al

terapeuta a través del espejo con gesto de llamarlo. Contactos: 9”4”9”2”2”3”3”8”4”1”5”4”14”5”9”. Proporción: 51.25% del tiempo total.

Comentarios: La actitud de sorpresa indica claramente que nota que su cara presenta algo diferente. Hay similitudes con la situación anterior en cuanto a tocar el espejo, pero su actitud general es algo tensa. El reconocimiento manifiesto de sí misma es significativo e igualmente la verbalización que hace. Hace referencia a través del espejo.

Sujeto 6.

Sin pintar. Se mira atentamente, abre ojos., Hace muecas. Dice algunas palabras. Se aparta instigando a la terapeuta para que ella se mire. Vuelve al espejo. Contactos: 18”10”11”3”7”3”8”. Proporción: 84.50% del tiempo total

Comentarios: Es evidente que se reconoce ante el espejo e

igualmente trata de seguir los cambios que hace con su

cuerpo. Pintado. Se mira y hace gestos, se toca la cara. Hace

vocalizaciones. Se detalla la cara, girando cabeza de derecha a izquierda y de arriba a abajo. Instiga a la terapeuta a verse. Toma mano de terapeuta dirigiéndose a la puerta. Contactos: 21”5”24”16”2”15”23”5”2”. Proporción: 81.88% del tiempo total.

Comentarios: Percibe que su cara presenta modificaciones El hecho de querer retirarse podría interpretarse como disgusto ante los cambios.

Tabla 6

Porcentaje del tiempo de autorreconocimiento en Situación de Espejo

Sujetos S 1 S 2 S 3 S 4 S 5 S 6 Situación 1 14.36% 11.51% 12.70% 66.40% 36.96% 84.50% Situación 2 20.83% 35.29% 20.62% 8.00% 51.25% 81.88% 5.2.1.2 Análisis

Son claras las evidencias en cuanto a que los niños se reconocen a sí mismos ante el espejo, y que perciben los cambios en su cara entre la primera situación (sin pintura) y la segunda (con pintura); esto se refleja en los cambios de los tiempos de autoobservación y el cambio en su comportamiento general, ya que en la segunda situación, parece darse una activación de su conducta motora y un incremento de su conducta de atención.

En general, cuando se da el contacto ojo a ojo consigo mismo ante el espejo, desaparece cualquier tipo de conducta disruptiva o de activación motora, lo que indica que se ha conseguido el autorreconocimiento y que el sujeto se percibe de un modo poco distal respecto a él mismo, como también lo afirman Csibra (2005), quien subraya la importancia que el uso comunicativo de la dirección de la mirada tiene para la constitución propiamente humana, y Bejarano (2006), quien recalca el autorreconocimiento como mecanismo necesario para poder percibir y atribuir el campo visual del otro.

El hecho de observarse a sí mismo genera en el sujeto una autoconciencia, un darse cuenta de estar yo con yo, la autopercepción de corporalidad; se puede inferir que hay una representación mental de su cuerpo como objeto que ha cambiado entre una situación y otra; esto implica, como afirman Arriagada y cols., (2000), que el reconocimiento del yo, está relacionado con el desarrollo del concepto de objeto, en

donde el niño se da cuenta que los objetos van a continuar existiendo aun cuando no estén delante de él, por lo tanto es importante que el niño haya introducido el concepto de “permanencia del objeto”, para la continuidad de su identidad.

Realizado el contacto ojo a ojo consigo mismo, los sujetos empiezan a explorar su propio cuerpo lo que se expresa en el aumento de su conducta motora: abrir más los ojos, abrir la boca (gesticular), acercarse y alejarse del espejo, observarse de lado o en diferentes posiciones, palmotear, etc. Se evidencia la percepción del propio cuerpo como instrumento comunicativo con ellos mismos y ocasionalmente, el espejo es utilizado por el autista para observar al otro (el terapeuta o la persona que lo acompaña), es decir, utiliza el espejo como referencia. Esto parece indicar que él sabe cómo usar su campo visual, y que es consciente del campo visual del otro. La pregunta que es obligatoria en esta situación es ¿por qué parece que se le hace más fácil al autista, mirar al otro usando el espejo, que mirárlo directamente? Ciertamente se sabe que un ojo ajeno clavado sobre un animal, como en los primates, genera en ese animal un estado de alerta, (Bejarano, 2006); ¿la figura humana en el autista le genera un estado de alerta?

Finalmente, se presentan un conjunto de comportamientos que no son usuales ante la sola presencia física del terapeuta, tales como el incremento de expresiones emocionales de sorpresa (sobre todo en la segunda situación), risa e inclusive, el intento de realizar vocalizaciones. Parece que en general, los autistas del estudio disfrutaran de su propia imagen.