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2 – RELACIONES CON LOS COLECTIVOS SOCIALES

Domínguez Sanjurjo y Merlo Vega consideran dos formas fundamentales en los que la biblioteca se implica en la comunidad: Por un lado, el desarrollo de la biblioteca como centro de información para atender las necesidades informativas de toda índole de la comunidad de usuarios a la que atiende y, por otro, las distintas acciones y actividades que las bibliotecas realizan en colaboración con los centros y colectivos de la localidad, así como aquellas destinadas a afianzar su presencia en la vida ciudadana.

La información a la comunidad

Dentro de esta función integradora, la biblioteca pública tiene el papel de satisfacer las necesidades informativas de sus usuarios, pero no solo culturales, educativas o de ocio, sino también todas aquellas derivadas de los derechos del ciudadano, así como aquellas informaciones que favorezcan el desarrollo social y económico de la comunidad y faciliten el desarrollo personal y social de sus miembros.

Este papel lo cumple con el servicio de información a la comunidad. Este servicio toma el nombre de los Community Information Centre que surgen en las bibliotecas anglosajonas en los años setenta, requieren un sistema de organización y tratamiento propios, además de una gestión ágil y flexible que les permita adaptarse a las necesidades cambiantes de la comunidad de la atienden. Este servicio está presente en algunas bibliotecas públicas españolas y puede ofrecer información de la siguiente índole:

1. Administración y ciudadano, 2. asistencia social, consumo

3. Asociaciones locales, organismos oficiales 4. Medio ambiente, ONGs

5. Jóvenes, estudios y becas 6. Jóvenes, mujer, tercera edad 7. Trabajo y empleo, cursos

8. Cultura y turismo, exposiciones, eventos

9. Información sobre la localidad, la comarca y la provincia en general. El desarrollo de estos servicios todavía no está muy asentado en las bibliotecas públicas españolas, ocupando estas funciones instituciones diferentes a la biblioteca, como:

1. Puntos de Información Juvenil, 2. Centros de atención al ciudadano, 3. Oficinas de atención al consumidor,

4. Centros de información para la tercera edad 5. Puntos de información turística, y cultural 6. Servicios locales de empleo, etc.

Cuando la biblioteca no integra estos servicios debe, cuanto menos, mantener relaciones de cooperación con los centros locales que los ofrecen. Por otro lado, en todas las bibliotecas en que de una u otra forma se ha introducido la información de carácter práctico que caracteriza estos servicios, se ha visto cómo la utilización de los recursos existentes en la red se ha convertido en uno de los pilares fundamentales sobre los que estos servicios se asientan.

T-14

La biblioteca pública no puede vivir de espaldas a los ciudadanos, ya que se trata de una institución sociocultural que debe asumir su responsabilidad en todos los ámbitos de la vida local. En este sentido debe hacer suyos los problemas de sus usuarios y desarrollar acciones encaminadas a conseguir mejores condiciones personales y sociales de los habitantes a los que atiende.

Domínguez Sanjurjo y Merlo Vega detallan las acciones que se pueden desarrollar:

1. Iniciativas de carácter editorial y literario. La edición de monografías, publicaciones periódicas, boletines informativos y cualquier otro tipo de documento afianza la presencia de la biblioteca en la comunidad, que puede realizar en solitario o como coeditoria.

2. Apoyo a la investigación local: el fomento del estudio de temas de interés local es uno de los procedimientos más evidentes de integración de la biblioteca pública en los ámbitos de interés de sus ciudadanos. Además de tener una sección local, las bibliotecas públicas pueden colaborar con centros de estudios locales, o publicar biografías locales.

3. Desarrollo de la comunicación oral, fomentando la participación activa del ciudadano en la recolección de las tradiciones, a través de actividades como maratones de cuentos.

4. Participación en la vida sociocultural, a través de exposiciones, certámenes literarios, fotográficos, etc. Se puede cooperar con colectivos locales prestando infraestructuras para la realización actos culturales. 5. Creación de grupos vinculados a la biblioteca. Estos grupos se suelen

denominar “amigos de las bibliotecas” en cierto modo son partícipes de la gestión de la biblioteca manifestando opiniones y sugerencias.

6. Salida de la biblioteca al exterior, acercándose a entornos donde no es habitual su presencia. como puestos en lugares de tránsito como comercios y mercadillos callejeros. Otros ejemplos son las bibliopiscinas, en verano, o el bibliometro, en Madrid.

7. Celebración de fechas significativas, como el carnaval o la Semana Santa, celebración del día del niño, aniversarios de figuras célebres o fiestas locales y regionales.

8. Apoyo a los centros escolares. 9. Alfabetización de la población.

La relación con colectivos sociales específicos

Una de las formas imprescindibles de integración total con la comunidad es la implicación con colectivos locales. Los objetivos de esta implicación es no sólo satisfacer las necesidades específicas de información de estos objetivos, sino que además la biblioteca puede colaborar con actividades conjuntas y contribuir a la visibilidad de estos colectivos en el conjunto de la sociedad.

Colectivos con los que se puede relacionar

• Es habitual que en las localidades existan agrupaciones que trabajen en favor de grupos desfavorecidos, causas nobles o poblaciones necesitadas. • También se puede incluir aquí las acciones de apoyo a inmigrantes, discapacitados y otros grupos sociales con dificultades de inserción en la comunidad.

• En otros casos la biblioteca colabora con asociaciones juveniles, culturales, profesionales, de consumidores, etcétera.

Formas de relación

La biblioteca pública puede ayudar de varias formas a estos grupos sociales de varias maneras.

1. Por un lado puede facilitar la recogida de material bibliográfico y escolar en las campañas que organizan colectivos locales.

2. Otras veces se centra en aspectos más técnicos, como la formación en el uso de la biblioteca, o el asesoramiento en temas bibliográficos.

3. Otra forma de ayudar es prestando sus infraestructuras e instalaciones, como en el caso de organización de exposiciones,

4. En cuanto a las acciones dirigidas a inmigrantes son ejemplos los encuentros para la comunidad o Jornadas de Cultura relativas a una minoría, que pueden integrar exposiciones, charlas o representaciones 5. La biblioteca pública también cumple una función de sensibilización ante

cuestiones de interés social, como la violencia de género, el sida o la homofobia.

6. Las bibliotecas públicas deben tener colecciones adecuadas para estos colectivos. En el caso de minorías étnicas se ha de contar con obras en estas lenguas, diccionarios e incluso manuales de texto para su integración lingüística y educativa, además de material audiovisual.

7. Con respecto a los colectivos discapacitados, además de colecciones en braille y audiolibros, ha de haber instalaciones y espacios adecuados (rampas, señalización, asientos y aseos habilitados)

Actividades de extensión bibliotecaria dirigidas colectivos recluidos

Entre las actividades dirigidas a estos colectivos destacan las denominadas de extensión bibliotecaria, destinadas a prestar los servicios propios de la biblioteca a aquellas personas que no pueden acudir al centro. Destacan:

1. Bibliotecas de hospital: Son bibliotecas ubicadas en los centros hospitalarios que dan servicios como préstamo a los pacientes de las mismas, El objetivo es garantizar el ocio del enfermo durante su estancia en el hospital y animarle para su recuperación. También se puede aplicar estos servicios a residencias de ancianos.

2. Servicios a ancianos enfermos en casa o ancianos: Los enfermos recluidos en el hogar y los ancianos con problemas de movilidad han tenido tradicionalmente el servicio de préstamo por correo. Además es oportuno establecer un servicio de visitas a domicilio, que solucionaría el problema de préstamo a los lectores y a la vez, realizaría un servicio social de interés humano. Es el modelo puesto en marcha en zonas británicas, donde lo ha hecho aconsejable el perfil de los usuarios.

3. Bibliotecas de prisiones: basadas en el principio de que los reclusos tienen el mismo derecho que el resto de las personas a leer, informarse y aprender. Es por ello que las bibliotecas de prisiones toman un cariz fundamental en el desarrollo diario de las personas que tienen privada su libertad.

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