Las Heliconias prosperan en suelos ricos en materia orgánica y profundos. Cuando se va a transplantar una planta de Heliconia a campo abierto se recomienda: 1) hacer una cepa del doble del tamaño del rizoma; 2) una mezcla de suelo (arena o suelo arenoso o roca volcánica con corteza de pino o bagazo de caña). La mezcla de suelo y cualquier tipo de materia orgánica es de 1:1.
Para el caso del sistema de cultivo de plantas en maceta, un sustrato idóneo para las Heliconias consiste en una mezcla de perlita:peat moss en relación (1:1) o corteza:peat moss:arena en relación (2:1:1). El pH del sustrato debe ser moderadamente ácido, aproximadamente 5.5. En el caso de que se utilice este sustrato, es necesario aplicar 200 ppm de nitrógeno en cada riego.
TÉCNICAS DE CULTIVO
La técnica para el cultivo de Heliconias que generalmente se utiliza en las explotaciones comerciales es la Berry y Crees (1980).
Propagación
Se tienen dos formas básicas para la propagación de Heliconias: macro y micropropagación.
Macropropagación
División. Las Heliconias pueden ser divididas en muchas partes, si ésta presenta rizomas, pero es recomendable no realizar la división en más de 4 secciones. La división puede realizarse con un machete, separando la planta en forma de X, tratando de coincidir con la distribución del rizoma. Posteriormente, se puede plantar cada sección en una maceta de tamaño igual al de la planta original.
Siembra de rizomas. Generalmente las Heliconias son propagadas vegetativamente usando rizomas (Broschat and Donselman, 1983). Las especies propagadas mediante este método no pueden ser exportadas a otros países, sin un estricto control de calidad, desde que descubrieron cepas de Pseudomonas solanacearum (Smith) en plantas enfermas cultivadas por medio de rizomas importadas de Hawaii (Akiew et.al. 1990).
Antes de plantar el rizoma es recomendable lavar éste con agua y jabón, junto con una desinfección mediante una inmersión en fungicidas, tales como Benomyl y Ridomil, y bactericidas como Sulfato de esteptomicina. Lo anterior reducirá las posibilidades de crecimiento de hongos y bacterias y, con ello, aumentará la posibilidad de que el rizoma brote. Los rizomas pueden ser sembrados en pocos centímetros del nivel del suelo en una maceta pequeña en la que ajuste fácilmente. Los rizomas generalmente brotan a las 4 a 8 semanas, dependiendo de las condiciones climáticas y la especie.
Semillas. Para la germinación de semillas se utilizan contenedores de poca altura y sustratos de alta retención de humedad. La profundidad a la cual la semilla es sembrada varía de 0.6 a 1 centímetro. Para obtener una buena germinación es necesario mantener el sustrato húmedo y las macetas en una alta intensidad de luz, así como de calor. Cuando las semillas emergen, lo cual sucede entre 1 a 2 meses, éstas deben moverse a un área con menos luz, hasta que las plantas tengan la edad adecuada para su transplante.
Micropropagación
La micropropagación es una técnica que no se había utilizado para la propagación in
vitro de ninguna especie de Heliconia, hasta que se probó exitosamente en Heliconia psittacorum Lf. Los métodos de cultivo utilizados en la propagación in vitro de Heliconia psittacorum Lf., fueron cultivo de callo meristemático y el cultivo de ápice de tallo.
Cultivo de callo meristemático. Los explantes de puntas de brotes de Heliconia
psittacorum se obtienen de cultivos en brotes in vitro, incubados en el medio de
Murashige y SKoog con un fotoperiodo de 16 horas o en la oscuridad. Después de 8 semanas de incubación, la inducción de callo ocurrió sólo en la oscuridad. La excelente inducción de callos nodulares (100%) fue realizada en el medio MS, suplementado con 80 uM de 2,4-D, 0.5 gramos por litro de carbón activado y un gramo por litro de caseína hidrolizada. Los cultivos de callo no pudieron ser mantenidos sin subcultivar por más de 10 semanas, porque ocurrió ennegrecimiento de los tejidos. Reduciendo la
concentración de 2,4-D en el medio a 40uM y subcultivándolos a intervalos de 6 semanas fue posible el mantenimiento de la regeneración de callo por un largo plazo. No hubo una disminución apreciable en la regeneración potencial de callo más allá de los 18 meses. El desarrollo y regeneración de los cuerpos protocórmicos (38% de eficiencia) ocurrió cuando el 2,4-D fue eliminado del medio. Las plantas propagadas fueron transferidas satisfactoriamente a condiciones de campo. El tiempo total que se tomó desde el inicio del cultivo hasta el transplante de las plantas fue de 10 meses (Nathan et. al. 1993).
Cultivo de ápice de tallo. El cultivo de ápice de tallo fue el método utilizado en la multiplicación vegetativa de Heliconia psittacorum Lf obtenidos de yemas axilares y terminales de rizomas (Nathan et. al. 1992).
El medio de cultivo utilizado para la etapa de establecimiento del explante fue el de Murashige y Skoog (1962), suplementado con las siguientes sustancias: tiamina-HCl con 0.5 ppm, mioinositol 100 ppm, fosfato de sodio hidrogenado con 170 ppm, sulfato de adenina con 80 ppm, sucrosa con 30 gramos por litro y agar con 2 gramos por litro; además del regulador de crecimiento BA 40 uM y 150 mililitros de agua de coco.
El medio de cultivo utilizado para la etapa de proliferación de explante fue el de Murashige y Skoog (1962), suplementado con las siguientes sustancias: tiamina-HCl al 0.5 ppm, mioinositol con 100 ppm, fosfato de sodio hidrogenado con 170 ppm, sulfato de adenina con 80 ppm, sacarosa con 30 gramos por litro y agar con 2 gramos por litro, sin agua de coco y con 10 uM del regulador de crecimiento BA.
El medio de cultivo utilizado para la etapa de enraizamiento de los brotes fue el de Murashige y Skoog (1962), suplementado con las siguientes sustancias: tiamina-HCl al 0.5 ppm, mioinositol con 100 ppm, fosfato de sodio hidrogenado con 170 ppm, sulfato de adenina con 80 ppm, sacarosa con 30 gramos por litro y agar con 20 gramos por litro, sin regulador de crecimiento siendo satisfactoriamente aclimatadas a condiciones de invernadero.
Arreglo topológico
La distribución espacial de las plantas de Heliconia en la plantación varía de acuerdo al porte y tamaño del sistema radicular de la especie a cultivar. En general un espaciamiento entre plantas de 1 a 1.4 metros y entre hileras de 0.7 a 1 metro es recomendable.
Fertilización
Las Heliconias tienen altos requerimientos nutricionales. La mejor manera de fertilizar estas plantas es con la formula de fertilizante solubles balanceados, pudiéndose emplear formulaciones comerciales a razón de una cucharada por 4 litros de agua. Estos fertilizantes diluidos deben ser aplicados tanto al follaje como al suelo. Las aplicaciones
de microelementos también son necesarias en las Heliconias, recomendándose de 3 a 4 aplicaciones por año.
Los fertilizantes granulares también son utilizados en Heliconias. Una relación de 1N:2K es recomendable, aplicando de 40 a 60 gramos por planta. Sin embargo, en otras partes del mundo, altas cantidades de fertilizantes (3.6 Kg/M2 de 18N-2.6P-10K) han incrementado sustancialmente los rendimientos (160 flores/m2 durante el primer año y 130 flores en el segundo año). Al momento del transplante se deben adicionar 10 mililitros de la formula 20-20-20 diluida en 4 litros de agua.
Riego
Las Heliconias tienen altos requerimientos de agua, pero al mismo tiempo, éstas plantas necesitan suelos con muy buen drenaje para su crecimiento. Un intervalo entre riego de 10 a 12 días se considera adecuado para su desarrollo.