El sistema constructivo está basado en anchos muros portantes y pilares en galerías que sostienen cubiertas abovedadas de diferente tipo, el ala Oeste sobre zócalo de relleno que nivela la diferencia topográfica entre el Primer y Segundo Patio, y el ala Norte que aprovecha la cota más baja para desarrollar dos plantas.
Muros
Los muros son de ancho variable entre 0,80 a 1,00 m. Están fabricados con mampuestos de diversos tipos: piedras irregulares mayores de 60 x 30 cm, 40 x 30 cm hasta 20 x 20 cm y menores de 10 x 5, 6 x 5 cm, ladrillos completos de 35/6 x 5 x 16 cm y fragmentos de ladrillo ubicados de canto, también fragmentos de teja, tomados con mezcla de cal y arena. Se puede observar que las piedras son predominantemente del tipo graníticas en planta baja, y calcáreas en planta alta.
En el caso de la Herrería, los muros están construidos predominantemente con piedras del tipo laja, al igual que su cerramiento superior, los ladrillos solo fueron empleados como rellenos puntuales y mayormente en fragmentos, salvo los vanos de aberturas y nichos-alacenas.
En planta baja, como componente del sistema sanitario y control de la humedad ascendente por descarga de fluidos, un muro doble con cámara de aire está formado por una cara de adobe con mortero de barro. Separa la habitación de Lugares comunes – B4 de lo que en este período fuera el almacén, hoy oficina administrativa – B1.
Se puede apreciar en ciertos sectores que los morteros de asiento fueron repuestos superficialmente incorporando componente cementicio: fachada Norte y fachada Oeste en Segundo Patio.
Los pilares que forman las arquerías de galerías en planta alta son de ladrillos de 35/6 x 5 x 16 cm, tomados con mezcla de cal y arena, con junta tomada al ras.
Las aberturas jesuíticas son abocinadas con arcos adintelados de ladrillos a sardinel, mientras que las realizadas en el siguiente período poseen dintel de madera.
Los muros exteriores muestran los mechinales, huecos dejados para el apoyo de los andamios necesarios para su construcción en altura y desecado de los morteros. Inclusive el muro de cierre frontal que se encuentra revocado.
Cabe destacar que durante las obras de rehabilitación en la década del 70 se completó el muro de cierre del Segundo Patio en el tramo entre el portón de acceso y su esquina Suroeste (donde fueron construidas dos casas luego demolidas) y en el cierre por detrás dela Herrería (este último tramo no existió antes).
Techumbre
La estructura de la techumbre está conformada por bóvedas de cañón corrido, de medio punto en planta alta y rebajado en planta baja. Bóvedas de aristas en galerías de planta alta. Frente al ingreso al Palco Tribuna se arma en forma de bóveda de rincón de claustro sobre arcos rebajados. En la escalera a espadaña, las bóvedas de cañón corrido acompañan su inclinación. La marca continua a aproximadamente un metro de todos los arranques sugiere la posibilidad de que el cimbrado no haya cubierto toda la curvatura, reduciendo la necesidad de maderas para la construcción que eran escasas en la zona.
panderete trabado. La junta a base de cal, es abierta tomada al ras con un ancho promedio de 1 cm. Inclinada a dos aguas, cada faldón cubre entre 3.70 m y 4.00 m sobre las bóvedas de cañón corrido de planta alta, y 2.60 m siguiendo la curvatura de las bóvedas de arista sobre las galerías, con una diferencia de nivel entre ambas que varía entre los 10 a 30 cm. Hacia el exterior los faldones tienen caída libre, excepto en el Primer Patio donde las ondulaciones de las bóvedas de arista están unificadas por un murete de terminación que sobresale hasta 10 cm de la altura máxima y hasta 50 cm en las depresiones de las bóvedas, donde se ubican los conductos rectangulares que conducen el agua hacia las tejas que funcionan como botaguas.
Cimientos
La Residencia se inserta en el borde de la cota de nivel, de manera tal que el Ala Oeste mantiene en su nivel de piso dicha cota, avanzando la Iglesia y el Ala Norte hacia el este, absorbiendo la diferencia mediante relleno en el ala Oeste y escaleras en el cuerpo de la Iglesia, o aprovechando la diferencia para una planta inferior en el ala Norte.
Esta distribución espacial indica que los muros de cimiento del edificio pueden ser:
• De escaso desarrollo y apoyados directamente sobre la roca madre, como se puede observar en los afloramientos en el ángulo Noroeste del Primer Patio y en el pasillo – F1, donde se juntan las alas; también por calle Nieto al costado de la Sacristía
• De gran desarrollo, sirviendo incluso de encofrado al relleno con una altura promedio de 2.50 m, más la profundidad que pueda tener bajo nivel de terreno en el ala Oeste.
• De sección rectangular, sobresaliendo 0.20 m del espesor del muro, y variando la altura según el nivel natural del manto rocoso.
Los muros de cimiento pueden apoyar sobre materiales muy resistentes, como la mencionada roca madreen la cota alta, metamórfica tipo gneis1 cuya respuesta a las solicitaciones de la estructura es muy buena en cuanto a los esfuerzos por compresión, o sobre suelo conformado por sedimento moderno o residualde menor resistencia. En principio, y de acuerdo al informe realizado por el TIDE-FAUD para la Iglesia, se trata de un perfil residual proveniente de la meteorización de rocas metamórficas (esquistos y gneis), intercalado con calizas. También se han detectado sectores donde la roca metamórfica se ha transformado en arcilla (Gómez J. L., 2006).
Solados
Los pisos internos de baldosones de ladrillo de 28 x 28 cm con junta corrida tomada al ras, son los instalados en intervenciones de la década del 702.Como así también los de la escalera que conecta el Primer Patio con la planta alta, ladrillos de 28 x 15 x 6 dispuestos en plano y a sardinel en escalones con junta trabada tomada al ras. En la habitación A-13 se reunieron y colocaron piezas rescatadas en los estudios arqueológicos, mientras que los del Palco Tribuna son los originalmente jesuíticos en disposición con junta trabada.
1 Roca metamórfica compuesta por los mismos minerales que el granito (cuarzo, feldespato y mica), pero con orientación definida en bandas alternas de minerales claros y oscuros. Su estructura es compacta, cristalina y estratificada.
Las veredas externas, de baldosones de ladrillo de 28 x 28 y bordes a sardinel con ladrillos comunes de 24 x 11 x 5 cm, se fueron construyendo en diferentes tramos desde la rehabilitación del edificio hasta la actualidad en que se concluye un programa de puesta en valor de patios3.
La escalera a la espadaña presenta escalones de madera maciza en la altura total de su contrahuella. Los escalones, solados y canteros de accesos por portada, B1 y B6 son de piedra. Solo los cuatro escalones más altos en la portada y en B1 son del período jesuítico, el resto fueron construidos en el siglo XX.
Revoques
Es posible que los muros exteriores no recibieran en época de los jesuitas un revoque final o en su defecto sólo un blanqueado a la cal, según se deduce de las fotos antiguas de principios del siglo XX. En la actualidad, salvo sectores puntuales, los muros tienen sus mampuestos a la vista externamente. En el caso de la Herrería, los revoques interiores fueron retirados para su rehabilitación y montaje museográfico. En el Primer Patio sólo el parapeto de cierre entre los arcos está revocado, como así también las molduras horizontales superiores, con agregado de capas de mortero sobre el original según las fotografías tomadas en la rehabilitación.
El muro de cierre que incluye la Portada de ingreso a la Residencia presenta un revoque liso de grano grueso, cuya única moldura actúa a modo de protección superior del muro, terminado en dos planos inclinados hacia los laterales del mismo. En este plano, hacia el exterior y el interior, se distingue la reposición del revoque seguramente desaparecido debido a la humedad ascendente.
Sobre un revoque de árido grueso y cal, el trabajo ornamental de la Portada recibió como terminación superficial una capa fina de material cuya textura y composición es similar a un estuco coloreado. Los cateos realizados en el año 2008, por la Bioquímica Restauradora Marcela Cedrola, indican que los colores provendrían de polvo de ladrillo, el rosa-salmón, piedra negra molida, el gris-celeste, y carbonato de calcio, el amarillo-ocre pastel. También incorpora piedra sapo tallada en el medallón con anagrama central, cruz y pináculos.
Las habitaciones de la planta baja tienen revoque irregular bolseado y encalado en cielorraso, realizados para su rehabilitación. Únicamente, las habitaciones B6, B8 y B10 tienen revoques grueso y fino reglados, también repuestos. Las galerías tienen un revoque a la cal de espesor variable, superior al centímetro, si bien es posible observar en la documentación fotográfica de 1971 que parte de los muros y las bóvedas habían recibido un simple encalado.
Los cateos ejecutados indican numerosas capas de pintura a la cal, las superficiales blancas correspondientes al siglo XX, y luego con pigmentos de diversos colores, probablemente del siglo XIX. Sobre el último revoque, que en hipótesis es el original por la abundante presencia de cal y granos de arena gruesa, se ubican un zócalo oscuro, casi negro (h: 0.71 a 0.72 m), separado del paño superior por una línea negra (h: 0.02 m), pintado esta parte superior con un color blanco crema.
En cuanto a las habitaciones, todas están revocadas con superficies más regulares y pintadas de blanco a la cal. Tras los cateos ejecutados en A1, A2, A4, A5 y de la A10, se constó la existencia de una delgada capa de estuco o símil-estuco sobre el revoque original, que supera los 0.02 m. Sobre él se fueron aplicando capas de pinturas de diversos colores como beige, bermellón, amarillo, azul, gris, etc. Las canalizaciones 3 Nombre del Proyecto: PUESTA EN VALOR DE LOS PATIOS DE LA RESIDENCIA EN LA ESTANCIA JESUÍTICA DE ALTA GRACIA. La presencia de los esclavos negros; del 2009.
eléctricas fragmentaron los paños originales de revoque y estuco, que nuevamente usaba un color oscuro para el zócalo y otro más claro para el resto del muro.
Como anteriormente se mencionó, en el Palco Tribuna se descubrieron pinturas del Sagrado Corazón sobre la puerta de ingreso y la ventana, inscriptas en un rectángulo de 58 x 45 cm. Sobre la pared Norte, a media altura, un tramo de guarda floral de color azul similar a las conservadas en el altar y coro de la Iglesia. También en la habitación A1, una pintura de escudo masónico sobre la puerta que la conecta con A2.
Para la apertura del Museo se unificó la imagen interna del edificio mediante la pintura a la cal blanca, color y material directamente vinculado a la idea del pasado colonial.