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Adper Scotchbond 1 XT + Filtek Z250

B. Resistencia adhesiva a la dentina

Una parte de los resultados que aquí se presentan fueron publicados en 2012 (Anexo II).

Los valores de resistencia adhesiva a la dentina son, a partir de los resultados del presente estudio, dependientes del termociclado, el cual afecta significativamente a la capacidad adhesiva de todos los sistemas analizados.

Los registros alcanzados por los tres sistemas restauradores decrecieron significativa y progresivamente con cada uno de los tratamientos de envejecimiento a los que fueron expuestos, por lo que, en una comparación intrasistema, el adhesivo de grabado ácido total y los dos adhesivos autograbadores mostraron un comportamiento similar, lo que encuentra respaldo en anteriores investigaciones (Oliveira et al., 2003; Yacizi et al., 2007; Hürmüzlü et al., 2007; Osorio et al., 2008).

El comportamiento de Adper Scotchbond 1 XT, adhesivo de grabado ácido total, está bien documentado, sirviendo en muchas ocasiones como material de referencia en la investigación actual (Osorio et al., 2008; Perdigão, Lopes y Gomes, 2008; Saboia et al., 2009; Margvelashvili et al., 2010).

En nuestro estudio Adper Scotchbond 1 XT no sólo disminuyó sus valores de microtracción como consecuencia de los tratamientos de envejecimiento, sino que fue el sistema que peores resultados obtuvo tras el termociclado de los 10000 ciclos, aunque estadísticamente fuera también similar a Adper Scotchbond SE, que obtuvo unos registros intermedios (Tabla 4.4). Por lo tanto, los especímenes de Adper Scotchbond 1 XT procedentes de dientes sometidos al termociclado evidenciaron una clara degradación hidrolítica. Y esto a pesar de que, tal y como algunos autores describen, la interfase dentina-adhesivo permanece estable con el uso de los sistemas de grabado ácido total, gracias al efecto protector del anillo de esmalte

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circundante, que dificulta la difusión del agua (De Munck et al., 2003; Osorio et al., 2008).

La degradación sufrida por este adhesivo pudo verse incrementada por la presencia en su composición de un co-polímero del ácido polialquenoico, el cual parece ser el responsable de los defectos de hibridación mostrados por Scotchbond 1 (la versión primigenia de Adper Scotchbond 1 XT), incapaz de establecer capas híbridas con una completa infiltración de las fibras colágenas expuestas (Osorio et al., 2002; Shirai et al., 2005).

No obstante, y a pesar de los estudios previamente citados, el comportamiento clínico del adhesivo Scotchbond 1 no siempre coincidía con los datos que ofrecía en análisis in vitro. Mientras en un estudio clínico de seis meses este adhesivo demostró unas excelentes propiedades adhesivas en cavidades de Clase V (Perdigão et al., 2001), Koshiro et al., (2005) describieron su degradación in

vivo después de un año y en otro estudio similar (Brackett et al., 2003) apenas

alcanzaba los requisitos mínimos exigidos por la American Dental Association (ADA) para obturaciones de Clase V, es decir, una tasa de retención mínima del 90% a los 18 meses.

Esta gran variabilidad sobre la capacidad adhesiva del mismo producto puede deberse a la sensibilidad de la técnica, muy alta en este tipo de adhesivos de grabado ácido total de dos pasos, o directamente a las características del operador (Giachetti

et al., 2007). El establecer un grado de humedad óptimo en la dentina previamente a

la colocación del adhesivo, como la justa aplicación de aire para fomentar la evaporación del solvente son maniobras con una gran sensibilidad técnica y suponen las mayores desventajas de este tipo de sistemas adhesivos cuando se aplican en sustratos húmedos (Zhang et al., 2005; Giachetti et al., 2007).

Sauro et al., (2008), en uno de los primeros estudios que incluía el sistema Filtek Silorane, compararon la capacidad de sellado de éste con la de Adper

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Scotchbond 1 XT a través de micropermeabilidad. El primero demostró ser mucho menos permeable que el segundo, el cual resultó más susceptible a la degradación hidrolítica. Esto se atribuye a la facilidad con la que el ácido polialquenoico atrae y retiene la humedad, lo que conlleva que sea el adhesivo en sí el responsable en primer término, sufriendo nanofiltración por su afinidad con el agua y favoreciendo el ingreso de ésta en la interfase. Los autores, además, relacionan la escasa micropermeabilidad de Filtek Silorane Sistema Adhesivo con la naturaleza tan hidrófoba de su resina adhesiva.

Es escasa aún en la literatura científica la información sobre las propiedades de los dos sistemas adhesivos autograbadores evaluados en nuestro estudio, de hecho sólo hemos encontrado un trabajo que los compare (Boushell et al., 2011). En él se determinaron unos valores de resistencia adhesiva a la cizalla tras 24 h estadísticamente similares para ambos.

Filtek Silorane Sistema Adhesivo y Adper Scotchbond SE presentan unas características que difieren de las típicas de los materiales del grupo al que pertenecen, los adhesivos autograbadores de dos pasos.

Por un lado, Filtek Silorane Sistema Adhesivo requiere una fotopolimerización individual para el primer y la resina adhesiva, lo que necesariamente hace que la adhesión se establezca en el primer paso, como hacen los adhesivos autograbadores “todo en uno” (Mine et al., 2010). Este adhesivo fue capaz de conseguir los mejores resultados de microtracción después de los dos tratamientos de envejecimiento más agresivos, en solitario en el caso de los 5000 termociclos, y junto a Adper Scotchbond SE después de los 10000 ciclos (Tabla 4.4). Este hecho es plenamente coincidente con los resultados de uno de los pocos trabajos disponibles sobre su capacidad adhesiva, puesto que ésta resultó similar a la alcanzada por Clearfil SE Bond (Kuraray) (Mine et

al., 2009), un adhesivo autograbador suave de dos pasos considerado el patrón oro

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Son diversas las razones que pueden explicar este buen funcionamiento de Filtek Silorane Sistema Adhesivo.

En primer lugar, la interfase adhesiva conseguida con este sistema es densa, gracias a su relleno de sílice tratado con silano, lo que unido a su gran hidrofobia puede hacerla muy resistente a la hidrólisis y, simultáneamente, optimizar su interacción con la resina compuesta, como apuntan Mine et al., (2010). En segundo lugar, no se debe dejar de considerar la reducida contracción de polimerización del adhesivo en sí (Miletic, Santini y Trkulja, 2009), que implicaría una menor cantidad de tensiones y, como consecuencia, de desajustes e imperfecciones (Bouillaguet, 2004).

Por su parte, Adper Scotchbond SE, tal y como se ha mencionado antes, actúa de un modo similar a los adhesivos autograbadores de un único paso (“todo en uno”), en tanto en cuanto los monómeros acídicos, encargados de desmineralizar los tejidos duros dentarios, no se hallan en el primer (lo que se consideraría primer paso) sino en la propia resina adhesiva (segundo paso).

En este sistema adhesivo el agua se encuentra separada de la solución adhesiva, con el objetivo de incrementar la estabilidad de dicho material (Mine et al., 2009), ya que se ha demostrado la rápida degradación de los monómeros metacrílicos convencionales cuando se encuentran inmersos en soluciones acídicas (Salz et al., 2005). Lo que en la mayoría de los sistemas adhesivos sería el primer grabador, en este caso se llama Líquido A. Éste es una solución de base acuosa con un intenso color rosa y presencia de HEMA en su composición. La función de este líquido consiste en humectar correctamente el sustrato, de ahí que el color indique al operador si existen zonas en las cuales no se ha aplicado adecuadamente y que podrían, por consiguiente, presentar un déficit de humedad (Perdigão y Gomes, 2008).

El Líquido B, por su parte, es de consistencia densa y color amarillo. Como ya se ha mencionado, de éste depende el poder de grabado, al contener los monómeros

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acídicos, necesariamente hidrofílicos (MHP). Estos monóneros conviven en la misma solución con otros hidrofóbicos, dando lugar a una combinación en el mismo líquido que podría ocasionar un bajo nivel de conversión en los enlaces dobles de carbono (C=C), así como acrecentar la permeabilidad de la interfase adhesiva resultante (Van Landuyt et al., 2007a; Van Meerbeek et al., 2011). También contiene un nanorrelleno de zirconia, lo que unido a la aplicación de dos capas (ordenada por el fabricante), da lugar a una capa de adhesivo uniforme y de un grosor capaz de mejorar la liberación del estrés de contracción y preservar así la integridad de la interfase (Van Meerbeek

et al., 1993a; Choi, Condon y Ferracane, 2000). De hecho, ninguno de sus

especímenes experimentó un fallo pre-test después de 24 horas de almacenamiento en agua, hecho coincidente con lo reportado por Mine et al., (2009).

Como ya se ha comentado, es poca la información científica disponible sobre este sistema adhesivo. Uno de los pocos trabajos que analiza su funcionamiento in

vitro lo compara, justamente, con el mismo adhesivo de grabado ácido de nuestro

estudio, Adper Scotchbond 1 XT (Korkmaz et al., 2010). En esa investigación Adper Scotchbond SE mostró valores de adhesión inferiores a éste, si bien es cierto que el diseño del estudio era completamente distinto al nuestro, porque se empleó el análisis de resistencia adhesiva a la cizalla y el envejecimiento artificial fue sólo de 500 termociclos, quizás insuficiente para promover la degradación hidrolítica del Adper Scotchbond 1 XT.

A diferencia de los especímenes adheridos al esmalte, en este caso, el análisis microscópico mostró una gran homogeneidad en el tipo de fallo predominante, el adhesivo, para todos los sistemas restauradores y después de todos los tratamientos de envejecimiento.

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