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RESPUESTA A ALGUNAS PREGUNTAS

In document Stanford Ray - Conocimiento Del Aura (página 39-42)

De tanto en tanto se me formulan preguntas acerca de mi capacidad para ver auras. Las mejores me fueron regaladas en forma escrita por mi amigo John Palin, un matemático que se interesa por la comprensión de los fenómenos "psíquicos". Es posible que algunos lectores se hayan preguntado lo mismo, por lo que ofreceré ahora algunas de las interesantes cuestiones propuestas por John y mis respuestas.

— ¿Puedes ver auras en TV?

—Miro TV sólo unas pocas veces al año, pero nunca vi un aura en la pantalla. No obstante, si conecto lo que podría llamar mi "yo cognoscente interior" con la persona que se ve en vivo o grabada por TV, puedo ver (¿o imaginar?) con los ojos mentales, de manera clarividente, el aura de la persona en el momento en cuestión. Tuve escasa oportunidad de poner a prueba objetivamente esta "visión" indi- recta del aura.

— ¿Puedes ver auras en el espejo?

—Sí, la mía inclusive, pero la imagen del aura resulta invertida, como todo lo que se ve en un espejo.

— ¿Puedes ver auras por la noche?

—Por supuesto que sí, pero hay algo en mi condicionamiento que me dice: "No se ve tan claramente en la oscuridad", parece oscurecer ligeramente la visión áurica.

—Por lo tanto, ¿puedes mediante la visión áurica localizar a una persona que se oculta de ti por la noche, detrás de un árbol?

—Rara vez tengo ocasión de poner eso a prueba. Las pocas veces que lo intenté, tuve éxito. — ¿Existe una diferencia fundamental predominante entre el aura de la mujer y la del hombre?

—Sí, existen algunas sutiles diferencias, a no ser que la personalidad de la mujer sea excepcionalmente masculina o la del hombre excepcionalmente afeminada. Por ejemplo, la forma mental de una persona afeminada exhibe curvas más gráciles y fluyentes, mientras el aura masculina parece caracterizarse por formas y colores más rectos y firmes. Además, que las formas mentales áuricas se inclinen hacia una mujer atractiva o no, es a menudo indicio de las inclinaciones sexuales de cada uno, si no del sexo. Nunca vi a un hombre, por afeminado que fuera, emitir el "champagne" (burbujas áuricas que ascienden desde uno de los ojos o de ambos a la vez) descrito en un capítulo anterior.

— ¿Puede el aura penetrar obstáculos como paredes, etcétera?

—Sí, puede hacerlo. A menudo, la capacidad de penetrar tales obstáculos parece relacionarse con la personalidad del sujeto que exhiba el aura. Puede aun revelar la cosmovisión consciente o inconsciente que tenga esa persona.

— ¿Los animales tienen aura? Si es así, ¿difiere del aura humana de modo fundamental?

—Sin la menor duda, los animales tienen aura. Básicamente, son menos complejas, de acuerdo con las diversas especies o el carácter de un individuo dentro de la especie. El aura de los peces, por ejemplo, es muy simple; su aspecto, básicamente, es físico, con algún rojo emocional de vez en cuando. Hay muy escaso signo de intelecto.

Por otra parte, los perros exhiben a veces auras muy variadas. Unos pocos caninos emiten emanaciones notablemente semejantes a la del hombre. Un amigo mío tiene una perra de lanas con un aura notablemente parecida a la de una maestra solterona que conocí una vez.

— ¿Puede el aura fotografiarse o medirse de algún modo?

—No sé de ninguna fotografía de un aura humana. Sin embargo, desde principios de 1968 a principios de 1971, un total de más de un millón de personas vieron (y muchos fotografiaron) la aparición de una tal "dama de la noche" que se trasladaba por sobre el techo de un templo copto en Zeitoun, Egipto. En algunas de las fotografías autenticadas de la aparición se ve algo indistinguible de un aura humana bastante excepcional y agradable en torno a la mujer resplandeciente. Muchos observadores tuvieron la impresión de que la "dama" era la madre de Jesús, pues fue en la iglesia de Santa María de Zeitoun donde el fenómeno pudo verse repetidamente, como también fotografiarse y autenticarse por un comité de investigación oficial designado por el gobierno egipcio.

Si puede decirse que la cámara fotográfica constituye un metro para el aura humana, y si la "dama de Zeitoun" era humana, quizá el aura pueda medirse.

—La gente que conoces con visión áurica, ¿tiene algo en común fuera de ella?

que tendemos a advertir los colores y las formas y a responder a ellos con mayor asiduidad que otras personas.

— ¿El aura de una persona permanece lo bastante estable o individualmente diferenciable durante un período de tiempo prolongado?

—Aunque el aura de la mayor parte de las personas cambia constantemente, los colores y las formas mentales fundamentales predominantes, característicos de los diversos individuos, son bastante persistentes, aún durante muchos años en algunos casos. En otras palabras, aun cuando las personas cambian de estado de ánimo temporariamente, la estructura básica subyacente no se altera con facilidad.

— ¿La ebriedad inhibe la visión del aura o contribuye a ella? ¿Cuál es el efecto de otras condiciones físicas?

—Como no he estado nunca ebrio, no puedo contestar la primera parte de la pregunta. Pero sospecho que algunas personas que ven auras, si han bebido lo bastante como para estar "alegres", quizá estén menos inhibidos y, por tanto, sean más exactos en la interpretación de lo que ven. Sin embargo, no consideraría que ésa sea una buena excusa para beber con exceso.

No sé de ninguna condición física que contribuya a la visión de auras per se, pero quizá las haya desconocidas para mí.

—La preferencia por un color o por el color de los vestidos, ¿influye en el aura del individuo en cuestión?

—Eso es difícil de evaluar o de saber con exactitud, pues la personalidad básica de una persona influye tanto la preferencia de los colores como las emanaciones áuricas. De acuerdo con mi experiencia, el color de las ropas que lleva una persona no es un indicio confiable del color del aura.

— ¿El color de un cuarto tiene algún efecto sobre el aura de una persona que entre en él?

—En la mayoría de los casos, no inmediatamente. Sin embargo, si una persona entra en un cuarto de colores suaves y apaciguantes —como ciertos matices del verde o el azul—, al cabo de un tiempo el aura se "serena", disminuyen las formas mentales revoloteantes y el aspecto del aura se torna más agradable, aunque no necesariamente azul o verde.

Otros colores en cambio, especialmente las combinaciones de color en un cuarto, pueden estimular el intelecto y, por lo tanto, incrementar la intensidad del amarillo contenido en el aura. Las investigaciones sobre los efectos del color ambiental en los niños indican que un medio de brillantes y agradables combinaciones de colores puede estimular concretamente el cociente intelectual del niño de modo positivo. Así pues, a la larga, el amarillo contenido en su aura se vuelve más intenso.

—En años recientes se aventuró la teoría del "espacio personal", de acuerdo con la cual, según las variables de |, personalidad, los individuos tienen barreras que constituyen su "espacio personal". Si otra persona penetra dentro del radio de ese espacio, su poseedor se incomoda o se agita. ¿Se relaciona esto con el aura personal del individuo?

—En realidad, en algunos casos, tal vez haya una relación inversa entre el aura y el "espacio personal". Por ejemplo, muchas personas con inclinaciones criminales, paranoides y tipos identificables como "red

necks 6 ", suelen tener espacios personales muy amplios que uno no osa "pisar". Esos individuos,

empero, a menudo exhiben auras muy "mezquinas", es decir, sumamente intensas, pero vueltas sobre el cuerpo, como si una energía explosiva se confinara en un continente capaz de explotar con un mínimo de estímulo. Por lo contrario, las personas amistosas y abiertas a menudo tienen amplias auras radiantes, aunque su espacio personal sea muy reducido. No puede acercarse físicamente mucho a esas personas sin perturbarlas o enojarlas.

Puede ser que en los criminales, los paranoicos, etc., el aura de hecho se recoja por temor a "tocar" a las personas; en las agradables y amistosas, el aura suele extenderse, casi como para "tocar" a los otros.

— ¿El aura de una persona dormida es diferente de la de esa misma persona cuando está despierta?

—Durante algunos períodos del sueño, el aura se "distiende" un tanto y las formas mentales disminuyen, se vuelven más apaciguadas.

Pero cuando tienen lugar las ensoñaciones, el aura se activa y varía junto con el contenido del sueño de un modo que se asemeja al aura activa del estado de vigilia.

— ¿Ves auras todo el tiempo o tienes que buscarlas, como se buscaría una mancha en la pared que se sabe está allí?

—Por cierto, no tengo que buscarlas. A veces incluso asaltan mi conciencia con una realidad hiperdimensional. Pero en ocasiones debo concentrarme para descubrir las significaciones de lo que veo tan fácilmente.

— ¿Durante todo el tiempo?

—Sí, las veo todo el tiempo. Pero me he formado el hábito de evitar tener conciencia de los problemas de los otros por la visión de su aura.

—Si una persona se imagina que su aura se expande, ¿así es en realidad?

—Algunas veces, como forma mental temporaria, sí. Pero es difícil falsificar un aura amplia y

6 Red necks:“Cuellos rojos": personas que pertenecen a la clase rural campesina del sur de los Estados

generosa.

—¿Se puede consciente o inconscientemente encoger el aura manteniendo en guardia pensamientos y emociones?

—En cierta medida, sí. Pero es difícil mantener la guardia de modo constante. — ¿Puede lograrse que el aura cese de ser visible por entero al vidente?

—Sí, es posible, pero sólo saben hacerlo muy pocos. Yo lo hice una vez como prueba cuando un conocido y honesto vidente de auras trataba de leer la mía. Dijo: "Es extraño, pero es usted la única persona en cuya aura no veo absolutamente nada. Es casi como si fuera ciego de algún modo para captar su aura, sólo la suya".

Resulta difícil explicar mediante qué procesos de conciencia logro "enceguecer" a los otros respecto de mi aura, y no estoy seguro de si lo haría de disponer de las palabras adecuadas. Pero seguramente debe de haber otros que pueden hacer lo mismo.

— ¿Pueden verse auras mediante la ingestión de drogas?

—No, que yo sepa. Uno podría engañarse a sí mismo ingiriendo una droga que dilate las pupilas, lo cual impide a ciertas distancias un foco perfecto. Luego se podrían confundir los objetos o las personas fuera de foco con personas u objetos dotados de una "pelusilla" áurica. Pero eso nada tiene que ver con el aura.

— ¿El aura vista de costado difiere de la vista de frente o de atrás?

—Sí, por cierto. Las auras parecen suspendidas en el espacio tridimensional. Por lo tanto, pueden verse desde todas las perspectivas, aunque no simultáneamente, a no ser que se posea una notable habilidad para la clarividencia.

— ¿Puedes lograr mediante la visión áurica, saber más acerca de unas personas que de otras? —Sí, puede darse el caso. Algunas personas tienen auras simples que poco me dicen. Se trata habitualmente de las personas comunes. Las más destacadas tienen por lo general auras difusoras y notables.

— ¿Has visto alguna vez un aura que no estuviera asociada con un cuerpo físico, como un cuerpo astral o un fantasma, por ejemplo?

—En efecto. El "niño fantasma" que me visitó en Phoenix tenía un aura, aunque no recuerdo haberle prestado mucha atención.

— ¿El aura de las personas creativas difiere de la de las personas corrientes?

—Por supuesto. El aura de las personas creativas es mucho más animada que las otras, aun cuando estas últimas sean muy inteligentes o intelectuales.

—Durante los años que vienes viendo auras, ¿has notado algún cambio en las de vastos grupos de gente? Las auras, en general, ¿han mejorado, se han deteriorado o han permanecido siendo las mismas?

—Es difícil hacer una evaluación generalizada de los cambios colectivos del aura durante los últimos 15 años. Los aspectos superficiales de las auras en general parecen haber empeorado, quizá por causa del consumo de drogas, exceso de TV y otros pasatiempos escapistas. En la superficie, las auras son en su conjunto más confusas, fragmentadas y barrosas. No obstante, también he notado que en muchas personas surge sutilmente una fuerza más profunda. Prefiero abstenerme de emitir un juicio de valor tajante de lo que veo colectivamente. Por algún motivo, algunas de las auras más agradables que he visto no pertenecen a los "buscadores de la verdad". Esto quizá se deba a que los que se encuentran razonablemente en paz y armonía consigo mismos no se sienten obligados a buscar agujas espirituales en un pajar.

— ¿Hay circunstancias en las que no ves el aura tan bien como de costumbre: en un cuarto iluminado con lámparas de luz ultravioleta o exclusivamente por luces rojas o azules, o por lámparas de violenta luz blanca? ¿La luz de la luna o la luz polarizada afectan tu visión áurica?

—Por cierto mi visión áurica, como mi visión normal, se deteriora un tanto cuando me siento cansado o tengo sueño. Además, no recuerdo otras condiciones perjudiciales. Aun los cuartos iluminados exclusivamente por una luz con las frecuencias o intensidades mencionadas no parecen afectarla mucho, a no ser que me sienta naturalmente cansado. En general trato de evitar una exposición prolongada a iluminaciones extravagantes. La luz lunar o la altamente polarizada nunca han afectado mi visión áurica.

— ¿Los anteojos —que, según veo, usas con frecuencia— te ayudan a la visión áurica o en los detalles de las formas mentales?

—Sí, vuelven los detalles más claros e impiden que los colores del aura se superpongan. Si la visión del aura es un fenómeno proyectivo (subjetivo) y no objetivo, puede ser entonces que los anteojos sólo ayuden psicológicamente, porque sé que veo mejor las cosas normales con ellos. Por otra parte, quizá enfoquen la luz áurica, aunque ello me resulta un tanto difícil de creer.

— ¿Qué porcentaje de personas, según

tu parecer, ve au ras?

— —Si la respuesta se refiere a la visión

de auras inconscien tes, la respuesta es que todos ven auras. Si sólo las personas "altamente visuales" ven auras (cosa que dudo) aun incons cientemente, los investigadores de ese dominio tendrían que procurar una cifra del porcentaje de la población que es altamente visual.

En cuanto a la visión del aura consciente, la cifra sería extremadamente baja, en especial después de eliminar a todos los videntes de auras imaginarios qué han seguido cursos falseados que sólo logran que la gente confunda fenómenos de disfoque y retención retinal con visión áurica. Aventuraría que mucho menos del uno por ciento (me nos que uno de cada diez mil) de la

población ve auras de modo consciente. Los experimentos llevados a cabo con niños parecen demasiado "inclinados" a obtener una cifra del verdadero porcentaje de niños capaces de ver auras. La imaginación de los jóvenes en verdad dispara enloquecida cuando creen que un maestro o un investigador quiere que informen que ven colores en torno a las personas. Tal vez sea cierto que hay más niños que ven auras conscien temente que adultos pero, al formular estas preguntas a los niños, es necesario tener suma cautela.

Finalmente, mi amigo John Palin me preguntó:

— ¿La capacidad de ver auras te ha

hecho diferente de otras personas? Al tratar con la gente, ¿no te asemejas a un jugador que sabe de antemano cuál será el resultado de una partida (sólo que en este caso es interpersonal)?

— —No puedo afirmar que me haya

hecho diferente de otros en casi todos los aspectos. No obstante, en algunas ocasiones, es probable que experimente ciertas cosas con más intensidad y más conscientemente que la mayor parte de las personas.

— El hecho de ver el aura de los demás me

hace más consciente, creo, de la necesidad de reconocer cómo mis pensamientos, actitudes y acciones pueden influir en la conciencia de los otros. Por otra parte, no puedo afirmar que esto haya contribuido en nada a hacerme capaz de concretar algo acerca de ese sentimiento de responsabilidad. La comparación con el jugador profesional no es enteramente desatinada. A menudo sé de antemano cómo las personas han de reaccionar o interactuar. Recuerdo un ejemplo sumamente personal que tuvo lugar un poco antes que mi mujer, Kitty-bo y yo nos casáramos en diciembre de 1972. Nos habíamos visto sólo tres veces antes y nunca nos habíamos dado cita.

Kitty-bo simplemente me miró, y de pronto dijo como si la pregunta le viniera del cielo: — ¿Vamos a casarnos, Ray?

Aunque yo apenas la conocía, interiormente había sintonizado con ella y también observado su aura. Sabía que era muy buena persona y que yo despertaba sus profundos sentimientos. De modo que dije con toda sencillez:

—Supongo que sí, Kitty-bo.

Unos pocos días más tarde nos habíamos casado y nunca lo lamentamos.

Aparte de toda cuestión "psíquica", no me es necesaria la ÍES, ni la visión áurica para responder esta pregunta afirmativamente. Le había dicho a un amigo unos pocos días antes, después de haber visto a Kitty- bo por primera vez, que era la muchacha más bella que hubiera visto nunca. El respondió que estaba de acuerdo. Habría sido un verdadero tonto si hubiera respondido "No" o "No sé" a la pregunta de Kitty-bo. No necesitaba consulta alguna para contestarle afirmativamente. Pero si la hubiera necesitado, mis sentimientos interiores y la visión áurica me procuraban todas las pruebas necesarias. Así pues, las auras a veces me ayudan a contestar preguntas personales importantes.

CAPÍTULO XI

In document Stanford Ray - Conocimiento Del Aura (página 39-42)

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