corresponden a una versión oficial y con todos los
problemas y limitaciones derivados del empleo de
un sistema para unas exigencias para las que no
fue diseñado, ha conseguido dos logros fundamen-
tales: por un lado, poder hacer frente al estableci-
miento de estructuras de mando de orden superior,
y por otro lado y no menos importante, servir de
banco de pruebas y aprendizaje...
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de
ARTILLERíA
, nº 174/1 - Junio de 2018MEMORIAL
Instrucción y Empleo
también éstos sean reconocidos en estas líneas.
«Los logros de una organización son los resultados del esfuerzo com- binado de cada individuo». Vince Lombardi.
FUTURO DEL SISTEMA TALOS
Como se desprende de lo ex- presado hasta ahora, la solución definitiva a las necesidades de la Artillería española no pasa por «es-
tirar» de forma indefinida las ca- pacidades de un sistema TALOS diseñado para un GACA. El futuro debe ser un único sistema de C2 de fuegos, que atendiendo a los reque- rimientos operativos de la conduc- ción táctica de los fuegos desde los niveles LCC/CE a Brigada y a la di- rección técnica de los materiales de ACA en servicio, pueda ser plena- mente interoperable con SIMACET y con los distintos sistemas de C2 de fuegos de las naciones pertene- cientes a ASCA.
El primer paso para alcanzar este objetivo ya ha sido dado con la aprobación por el GE JEME, el pasado treinta de marzo, del Do- cumento de Necesidad Operativa (DNO) «Evolución del Sistema de Mando y Control de Fuego, TALOS». En él se identifica la necesidad de que el sistema TALOS evolucione a un sistema de mando y control úni- co, que integre los aspectos táctico y técnico de la maniobra de los fue- gos, para proporcionar a las unida- des de Fuegos:
◊ Máxima precisión en el cálculo de los datos balísticos que per- mitan el empleo eficaz de todo tipo de municiones.
◊ Una herramienta interoperable de planeamiento y conducción de los fuegos en estructuras de todos los niveles, desde CE a S/GT.
◊ Intercambio automático de in- formación con los sistemas de C2 del ET y de las FAS. Este intercambio debe ser activo, ya que el tratamiento que hace TALOS de una medida de coor- dinación, por ejemplo, no es el dibujo de una línea en el plano de situación sino una medida de seguridad del tiro, y el trata- miento que hace de una unidad de fuegos es diferente al de una unidad de combate.
◊ Intercambio automático de in- formación en estructuras de fuegos multinacionales (ASCA).
◊ Intercambio automático de in- formación con los sistemas de sensores (RPAS, radares, sen- sores acústicos, etc.).
◊ Intercambio automático de infor- mación con las plataformas de fuego (calculadores, medidor de velocidad inicial, sistema de po- sicionamiento, correcciones par- ticulares de la plataforma, etc.). ◊ Una herramienta que cuente
con las adecuadas condiciones de seguridad para operar en re- des seguras.
◊ Plena integración del ciclo de targeting en los diferentes nive- les.
◊ Una herramienta dotada en permanencia en las unidades para la instrucción y el adies- tramiento interoperable con los medios de simulación ACA. Supone la definición de un ob- jetivo de futuro claro y concreto y precisa la nueva apertura de una oficina de programa TALOS, que determine los requisitos técnicos y operativos, atendiendo a la ar- quitectura de red e interoperabili- dad con los sistemas especificados. Además, es necesario «industriali- zar» el programa TALOS, de forma que se proceda a la dotación de las unidades usuarias del sistema, no sólo del software necesario, sino también de unos medios hardware unificados y de un sistema de apo- yo logístico definido, algo de lo que hasta ahora se ha carecido.
Es un gran paso definir el objetivo final. Ahora se abre un arduo camino para conseguirlo. Es preciso aprove- char este momento. Del trabajo que se realice dependerá el resultado fi- nal y la posibilidad de mejorar las posibilidades que el sistema TALOS ofrece en este momento. Actualmen- te, el sistema carece de un sistema de cálculo de efectos integrado; tie- ne en cuenta las medidas de coor- dinación de apoyos de fuego (FSCM) pero no las medidas de control del
espacio aéreo (ACM), para lo cual se precisa la restitución de las trayecto- rias desde los orígenes de fuego; no constituye una herramienta de ayu- da a la decisión a la hora de elegir una unidad de fuegos en función de la estimación de daños colaterales (CDE); no recoge ningún tipo de fun- cionalidad logística.
No debe olvidarse el aspecto práctico y que el resultado final debe ser viable. El nuevo sistema deberá contar con las adecuadas condiciones de seguridad para su operación en redes seguras, pero muchos de sus elementos deberán transferir la información a través de la red radio de combate y los so- portes físicos informáticos deberán estar disponibles en las unidades para las tareas de instrucción y adiestramiento diario. Eso no pasa actualmente con los nodos SIMA- CET. En caso necesario, habrá que buscar soluciones creativas, como la posibilidad de disponer de un sistema TALOS de instrucción que facilite la instrucción de operadores y el adiestramiento de las unidades.
Que éstas u otras mejoras se vean implementadas en el futuro sistema de C2 de fuegos, dependerá del trabajo de los artilleros. Pero hay algo que no faltará, la perseverancia en perseguir un objetivo desde hace mucho tiempo anhelado.
«La perseverancia es fallar dieci- nueve veces y triunfar la vigésima». Julie Andrews.