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Capítulo 4. Ejemplo de diseño de instalación en una comunidad rural

4.3 Resultados de la instalación sobre el terreno

El diseño de la instalación para este trabajo del BM (Aziz et al 1990) se basó en la instalación de 148 bombas Tara en la zona, de tal manera que un 80% de las familias se encontraba a menos de cien metros de un equipo de bombeo. Después de dos años en los que se potenció el empleo de estos sistemas se realizó un análisis del uso de los mismos entre la zona en la que se instalaron las bombas (zona I de intervención) y otra zona en la que no (zona C de control), que demostró que los hábitos en el abastecimiento de agua

(4.11) = = medio usuario bombeo Q V t 22 minutos

Capítulo 4. Ejemplo de diseño de instalación en una comunidad rural

habían variado notablemente en la zona donde se colocaron los equipos, tal y como observamos si contrastamos el gráfico 4.1 que recoge la situación de las dos zonas antes de realizar la instalación con el gráfico 4.2 elaborado dos años después de la colocación de los equipos de bombeo manual.

Gráfico 4.1 Porcentaje de familias en la zona I de intervención y en la zona C de comparación que usan distintas fuentes de abastecimiento de agua para los diferentes

hábitos diarios tanto durante la temporada seca como durante la húmeda antes de la instalación de los equipos de bombeo manual (Aziz et al 1990).

Gráfico 4.2 Porcentaje de familias en la zona I de intervención y en la zona C de comparación que usan distintas fuentes de abastecimiento de agua para los diferentes hábitos diarios tanto durante la temporada seca como durante la húmeda dos años después

de la instalación de los equipos de bombeo manual (Aziz et al 1990).

Para todos los hábitos de consumo de agua, tanto para beber (drinking en el gráfico), cocinar (cooking), lavar los alimentos o sus ropas (washing) o para la higiene personal (bathing) se registra un notable aumento del agua recogida mediante una bomba manual en la zona de intervención I frente a la zona de control C que se mantiene prácticamente igual en esos dos años. Sobre todo observamos que prácticamente toda el agua empleada en el consumo directo, en la preparación de comidas y en el lavado de la ropa, proviene del bombeo manual. Esto reducirá notablemente las afecciones relacionadas con el consumo de aguas contaminadas en esta región I. A continuación podemos observar el gráfico de la evolución del abastecimiento mediante bombeo manual del agua consumida por las familias, en estos hábitos en las dos zonas. Vuelve a mostrar la diferencia que se desarrollo entre la zona de la instalación y la de control.

Capítulo 4. Ejemplo de diseño de instalación en una comunidad rural

Gráfico 4.3 Evolución del porcentaje de familias que emplean las bombas manuales para el abastecimiento de agua, para distintos hábitos diarios desde 1984 a

1987(Aziz et al 1990).

Zona de intervención Zona de control

Además en la información recogida se ofreció para la temporada húmeda y la seca, el número de familias que de las 799 se decidió por el empleo mayoritario de las bombas manuales para su abastecimiento de agua junto al consumo medio por persona y día de usuarios por bomba, que presentamos en la tabla 4.3. (Aziz et al 1990).

Tabla 4.3 Número de familias que emplearon el bombeo manual como fuente fundamental para el abastecimiento de agua a lo largo de distintas épocas del año y los

litros consumidos por persona diariamente (Aziz et al 1990).

Época del año

Número de familias que emplearon bomba

manual

Litros por persona diario Marzo (seca) 594 43 Junio-Julio (húmeda) 635 38 Septiembre-Octubre 640 34$ Porcentaje de familias

Para profundizar en el caso de la época seca se realizó un estudio más preciso incluido en la tabla 4.4. Este análisis nos permite contrastar muchas de las conclusiones de este proyecto. Por un lado vemos que el consumo aumenta cuantas menos unidades familiares tiene la vivienda o cuando la edad de los niños es superior al año. También se incrementa el consumo de agua si la educación de los cabezas de familia es superior. Otro resultado importante es el notable cambio que se registra en el consumo en relación con la distancia a la fuente o al número de personas que emplean dicha fuente.

Tabla 4.4 Porcentaje de familias y consumo diario de agua por persona para distintos factores relacionados con el empleo de la bomba manual para el abastecimiento de

agua en la época seca del año (Aziz et al 1990).

Factores para las 594 familias Niveles Porcentaje de familias

Consumo diario por persona (litros)

1-3 15 60

4-6 44 41

7-9 25 41

Número de miembros por familia

>10 16 34

0 43 50

1 34 38

Número de niñas y de niños menores de cinco años

>1 22 36 Musulmán 67 41 Religión Hindú 33 46 0 65 41 1-10 31 46

Educación de la madre y del padre (en años) >10 1 51 Agricultura 45 39 Ocupación familiar Otra 55 46 0-24 9 56 25-49 28 49 50-99 42 42

Distancia desde el domicilio a la bomba (metros)

>100 20 31

< 20 15 49

Usuarios por bomba

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Por último en el gráfico 4.4 se presenta el número de familias dentro de distintas franjas del consumo diario por persona, que nos permite comprobar el reducido número de ellas que se encuentran dentro del consumo de 75 litros que hemos valorado como aconsejable. Queda otra vez demostrado que es muy difícil elevar el consumo de agua hasta los 75 litros por persona, sobre todo en la parte destinada a la higiene personal a no ser que la instalación se sitúe junto al domicilio o dentro de él. Aún así también se demuestra que asegurando una distancia inferior a los cien metros y evitando la saturación de usuarios en los equipos de bombeo el consumo personal puede alcanzar cantidades del orden de los 60 litros diarios, cifra que está dentro de intervalos razonables para evitar afecciones relacionadas con la escasez o el saneamiento inadecuado.

Observando este gráfico 4.4 comprobamos que el consumo medio es de unos 30 litros por persona y día para la mayor parte de las familias. A partir de este consumo, se podrá también establecer según lo concluido en el apartado 2.1.3 cuales de los hábitos básicos diarios se cubrirán consumiendo agua potable. Como quedó establecido, en estas familias se priorizará el empleo de agua no contaminada para el consumo personal, y a continuación para la elaboración de comidas. En este caso y dada la cantidad de 30 litros planteada, el tercero de los hábitos básicos que aconsejan el consumo de agua potable, la higiene, no se encontrará cubierto, teniendo las familias que emplear en parte aguas contaminadas, tanto para la higiene personal, como para el lavado de ropa o bien no podrán llegar a desarrollar estas acciones adecuadamente, con el riesgo sobre la salud que esto provocará.

Gráfico 4.4 Porcentaje de familias dentro de distintos tramos de consumo de agua por persona y día (Aziz et al 1990).

Consumo de agua (litros por persona y día) Porcentaje

4.4 Discusión del diseño