3. Resultados
3.4. Resultados obtenidos en las pruebas de entrada y salida
La prueba de entrada y salida, permitieron en un primer y último momento de la intervención pedagógica indagar sobre los procesos cognitivos que tenían y que
seguramente habían cambiadoa medida que se desarrollaban las diez intervenciones. En primera instancia, se debe aclarar que los resultados de la prueba de entrada permiten observar que los sujetos objeto de investigación se limitan a hacer descripciones vagas, a parafrasear lo escrito en el texto y no hacen inferencias ni deducciones a partir del mismo. Ello se hace evidente en sus respuestas, que son muy concretas y cortas, y en el hecho de que, en algunos casos, se encuentran respuestas como “no sé”. Es claro que se
trata de niños con bajos niveles de lecto-escritura (lo que se muestra en los errores
ortográficos, la mala redacción de las respuestas y la escasa coherencia en su escritura), lo cual dificulta el desarrollo de otras habilidades cognitivas.
En segundo término, los sujetos intervenidos no tenían un conocimiento claro del concepto de materia y de sus propiedades. Esto se ve en las respuestas erróneas frente a preguntas tan simples como “¿Cuál de estos elementos es un metal?”, donde cerca del 90% de los estudiantes respondieron que “el aire es un metal”; de la misma forma, al
preguntarles “¿Cómo se define el concepto de volumen?”, sólo el 25% de los estudiantes comprenden que el volumen puede ser definido como el espacio que ocupa un cuerpo, mientras el 50% de los sujetos confunden los conceptos de masa, peso y volumen,
definiéndolos casi siempre como iguales. Por otra parte, la prueba de entrada fue diseñada para intentar ver hasta qué punto les resultaba familiar el concepto de densidad; es claro, sin embargo, que ninguno de los niños a los que se aplicó la prueba había escuchado hablar de este término anteriormente.
La prueba de salida, en cambio, mostró que los sujetos intervenidos experimentaron una evolución en los procesos de lecto-escritura, pues hubo una mejora en la redacción de sus escritos, que ganaron mayor coherencia, lo que se hace evidente en que sus respuestas fueron ahora más comprensibles y claras. Las respuestas ya no eran tan cortas ni concretas; por el contrario, ahora eran más largas y estaban mejor justificadas, pues daban mejores razones para apoyarlas. Así mismo, se encontró que los estudiantes hacían mayores y mejores inferencias a partir de la lectura del texto, aunque éstas no siempre eran correctas.
Por otra parte, se encontró que los sujetos ahora establecían claramente la diferencia entre masa y volumen, aunque siguiese existiendo un porcentaje de estudiantes que no hacían la distinción entre los conceptos de masa y peso; sin embargo, este fenómeno está asociado al uso indistinto de los términos en la cotidianidad, donde se toman como iguales.
Para hacer la distinción entre masa y volumen, un gran porcentaje de sujetos intentaron hacerlo en términos de densidad, aunque su interpretación no siempre fue correcta. Fue común encontrar en las respuestas el término “densidad”, a pesar de ser un concepto muy complejo y difícil de comprender. Los sujetos lo utilizaron para dar
respuesta a preguntas como “¿Por qué el oro y la plata tienen diferente volumen si en masa son iguales?” y “¿Cuál fue el concepto que le permitió a Arquímedes resolver el
problema?”.
Las explicaciones dadas por los sujetos se evaluaron según los criterios planteados en la matriz de análisis establecida para la formación de hipótesis; y, a partir de los
resultados encontrados, se realizó una tabla de promedios según las categorías de análisis en la formación de hipótesis por prueba (véase tabla No. 4) y a partir de esta se elabora la figura 5, que muestra el contraste entre la prueba de entrada y la prueba de salida.
A partir de la observación de los cambios cognitivos que se manifestaron en los sujetos, de los que es testimonio la prueba de salida en comparación con la prueba de entrada, se pueden elaborar las siguientes conclusiones preliminares:
- Los sujetos no habían desarrollado previamente habilidades cognitivas que les
permitieran formar hipótesis; por tal razón, ninguno de ellos estuvo en la capacidad de dar hipótesis explicativas en la prueba de entrada.
- Es evidente que las intervenciones pedagógicas influyeron en la capacidad de formar hipótesis, sobre todo al reforzar los conocimientos previos de los sujetos (en las intervenciones primera a quinta, en donde se estudiaron los conceptos de estados de la materia, masa y peso, volumen y densidad), lo que les facilitó una mayor
comprensión de los problemas científicos implicados en cada una de las intervenciones.
- Todos los sujetos experimentaron algún cambio, más significativo en unos casos que
en otros, en la habilidad para formar hipótesis; sin embargo, para que esta habilidad se desarrolle mucho más, es preciso desarrollar a su vez la capacidad de
argumentación y los procesos de lecto-escritura.
Figura 5. Comparación, en promedios, de las pruebas de entrada y salida.
0.000 0.200 0.400 0.600 0.800 1.000 1.200 1.400 P ro me d io d e l o s i n d ic a d o re s d e f o rma ci ó n d e h ip ó te si s p o r p ru e b a .
categorías de formación de hipótesis
Comparación de las pruebas de entrada y salida, según las categorías de formación de hipótesis.
PRUEBA DE ENTRADA PRUEBA DE SALIDA