Opción b: 33%
Opción c: 47%
Si tenemos en cuenta que las opciones b y c son semejantes, el esen- cialismo detectado es aplastante. Para revisar este esencialismo, se tra- baja con textos breves de John Hospers, Umberto eco y Jorge Luis Bor- ges, entre otros. Y con ejercicios de transferencia que permiten captar la convencionalidad y arbitrariedad del lenguaje y el carácter semiótico de las definiciones (Bellocchio, 2007).
otro ítem que quisiera destacar es el siguiente:
2. ¿es posible construir un razonamiento lógicamente válido, que me permita te- ner la certeza de que mañana saldrá el sol?
Sí No
en este caso, el 90% de los encuestados responde afirmativamente y negativamente el 10% restante. el objeto de este ítem es poner a prueba la confianza en la inferencia inductiva. Y, obviamente, las respuestas in- dican que hay un desconocimiento importante de la noción de “razona- miento lógicamente válido”, asociado, muy probablemente, a la ausencia de la Lógica en los planes de estudio de la mayor parte de los progra- mas de licenciatura y posgrado que han cursado los participantes.
Para el tratamiento de esta falencia se utiliza la estrategia de raciona- lidad argumental, donde se estudia el razonamiento como unidad de ar- gumentación, sus tipos y características, realizándose ejercicios de trans- ferencia ad hoc. La finalidad es que ya no se confundan las nociones de verdad y validez, se reconozca la estructura de los diferentes argumentos y se distingan los razonamientos válidos de los falaces. Se destaca que el punto de vista en el manejo de esta estrategia no es logicista, por lo que se procede a la valoración de los razonamientos inductivos como vías de ampliación del saber y modos útiles de guiar una investigación.
otro ítem relevante de la prueba diagnóstica es el que se presenta a continuación:
3. Indique cuál o cuáles de los siguientes enunciados son necesariamente ver- daderos
a. Hoy va a llover o no va a llover
b. es falso que hoy va a llover y no va a llover c. Hoy va a llover
d. en Tapachula (Chiapas), las lluvias son de alta intensidad en este caso, la intención de la pregunta es identificar la falta de cri- terios para determinar la necesidad de la verdad de una proposición. Se cree que el último enunciado es el necesariamente verdadero en un 70% y sólo un 10% marca como necesariamente verdaderos a los enunciados correctos, es decir, el a y el b. Un 20%, combina opciones correctas con incorrectas.
Con el fin de subsanar estos errores lógicos, se trabaja con la estrate- gia de racionalidad proposicional, cuyo dominio nos permite distinguir las verdades lógicas y las empíricas, con sus respectivos criterios de de- terminación, formal y fáctico. Se destaca en este caso que puede haber verdades absolutas, las de la Lógica y la Matemática, que a la vez carez- can de toda información valiosa acerca del mundo.
en el siguiente ítem, se pregunta por la distinción entre el plano lógi- co y el plano real.
4. Indique cuál o cuáles de las siguientes series de conceptos, constituye una serie lógica:
a. Libro, estante, biblioteca b. México, América, Tierra c. Tierra, planeta, cuerpo celeste
en este caso, sólo en un 20% los maestros responden correctamente por la opción c, sin incluir alguna otra respuesta incorrecta. el 68% indi- ca que las tres son series lógicas, el 5% marca las dos primeras y un 7% responde mezclando la respuesta correcta con alguna incorrecta (a y c, o b y c), lo cual revela que se ignora la diferencia entre el plano lógico y el plano real, como ocurre en la mayoría de los casos, ya que las respuestas incorrectas ascienden al 80%.
este ejercicio es particularmente importante, ya que las series lógi- cas, a diferencia de las series factuales de conceptos nos permiten armar las definiciones y también los mapas conceptuales. De hecho, puede ser entendida una serie lógica de conceptos como una cadena definicional de la especie ínfima, como por ejemplo, en el caso de ‘ser vivo, vegetal,
conífera, pino’, donde para la definición de ‘pino’ acudimos a las clases de mayor extensión lógica de la misma serie. Asimismo, la distinción de los planos lógico y real permite clarificar la interacción entre realidad y lenguaje y concebir el conocimiento como un proceso dialéctico entre dimensiones que conviene no confundir. Los mapas conceptuales que no incluyen la serie lógica del concepto que ubican (que carecen, por tanto, de la serie definicional al que pertenece dicho concepto), están mal elaborados como mapas conceptuales; pueden ser mapas mentales correctos, pero no mapas conceptuales.
Por último, en la misma prueba diagnóstica se inquiere acerca de la noción de verdad, tan cara al conocimiento científico. el ítem es el si- guiente:
5. Señalar la opción correcta:
a. La verdad es una propiedad metateórica de las proposiciones. b. La verdad es una propiedad esencial a los hechos.
c. La única verdad es la realidad.
en este caso, el resultado −en coherencia con las respuestas anterio- res− es el siguiente:
Para la opción a, que es la correcta, hay sólo un 37% de respuestas, repartiéndose el porcentaje restante entre los puntos b y c que repre- sentan la opción esencialista que ve en la verdad una propiedad de los hechos.
Los resultados presentados muestran que los profesores enseñan a sus alumnos desde la óptica de la epistemología positivista en la que fueron formados; por ende, trasladan a sus alumnos estos prejuicios que actúan como verdaderos obstáculos para la construcción del conocimiento. Cua- lesquiera sean las estrategias didácticas que se apliquen, no es mucho lo que puede avanzarse cuando el conocimiento se aborda bajo las siguien- tes creencias que hay que remover:
1. Se definen cosas, no palabras. 2. La inducción tiene validez lógica.
3. Las verdades contingentes son necesarias.
4. No hay diferencia entre series conceptuales lógicas y no lógicas. 5. La verdad es una propiedad de las cosas o hechos.
en conclusión, si los conocimientos están epistemológicamente comprometidos por falta de conciencia lógica y metacognitiva, hay un gran número de problemas que difícilmente podrían resolverse, por más duchos que seamos en cualesquiera de las técnicas conocidas de
aprendizaje. el desafío para todas ellas, hoy en día, es enfrentarse con este problema primordial: el de la escasa formación en lógica aplicada de profesores y alumnos, situación que obstaculiza, de entrada, el éxito de cualquier metodología de innovación. el remedio, sin embargo, está al alcance de la mano; sólo haría falta: a) formar a los futuros profesio- nistas y maestros normalistas en lógica aplicada a la construcción del conocimiento y b) destinar unas horas del currículum escolar, en todos los niveles de enseñanza, a la reflexión y práctica metacognitiva. No por nada el primer pilar de la educación es el aprender a aprender, compleja función que sostiene todas las otras formas (o pilares, por seguir con la metáfora de la Comisión Delors de la UNeSCo) de aprender: a ser, a hacer y a convivir.20
20 Para un mayor desarrollo de la metacognición, véase mi libro Estrategias para la construcción del conocimiento científico (Bellocchio, 2007).