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1. El nivel del Paraíso 1 = Deidad indivisa, la Trinidad del Paraíso

2. El nivel de Havona 3 = La triple personalización de la Deidad 3. El nivel de los superuniversos 7 = La séptuple expresión de la Deidad

trina

4. El Primer Nivel de Espacio 70 = (3 + 7) x 7 = 10 x 71 5. El Segundo Nivel de Espacio 490 = (3 + 7) x 7 x 7 = 10 x 72 6. El Tercer Nivel de Espacio 3.430 = (3 + 7) x 7 x 7 x 7 = 10 x 73 7. El Cuarto Nivel de Espacio 24.010 = (3 + 7) x 7 x 7 x 7 x 7 = 10 x 74

Total 28.011

Nota: El número 28.011 representa algún tipo de límite, el agotamiento del potencial personificable del nivel absonito. No fue posible existenciar un

Arquitecto adicional; el número 28.011 alcanzó los límites de la absonidad, y el intento por existenciar al Arquitecto nº 28.012 fracasó porque en este punto la conceptualización de los Arquitectos trascendió lo absonito y “…se encontró con el nivel matemático de la presencia del Absoluto” (p.352:3)

(Vean la página 351, sección 9. Los Arquitectos del Universo Maestro, para las referencias en los Documentos)

Resumen del número de Arquitectos. Una tabla siempre ayuda a ver las relaciones numéricas. En el resumen anterior se ha hecho una tabla. Aquí podemos ver la expansión de los números del uno a través del tres hasta el siete, luego vemos que el tres y el siete se combinan para formar el diez, un número que perdura en los niveles del espacio exterior con la incorporación de las potencias del siete (siete elevado a uno, siete al cuadrado, siete al cubo y siete a la cuarta) En nuestra opinión, estos números no se deben al azar. No hay más azar en ellos que el que hay en el número de Espíritus Maestros; este número, el siete, es inherente a la situación creativa implicada en el origen de estos Espíritus elevados.

Estos números tienen significado; no parecen ser fruto del simple azar. Parecen expresar el despliegue de las interrelaciones de la Deidad y la

Divinidad en los dominios de la realidad actual y actualizada. Consideremos lo siguiente:

Uno. Este número simboliza la unidad de la Deidad. Podría significar el concepto pre-Padre de la Deidad solitaria (el Infinito) y la realidad pos- Padre de la Deidad indivisa, la Trinidad del Paraíso.

Tres. Este número podría significar muchas relaciones: la

potencialización triple de la realidad absoluta; la proyección triple de la realidad funcional como finita, absonita y absoluta; la personalización de potencial triple de la realidad experiencial como Supremo, Último y

Trinidades. Probablemente la más simbólica es la personalización triple de la Deidad del Paraíso como Padre, Hijo y Espíritu.

Siete. Este número simboliza la derivación de la Deidad Séptuple desde la Deidad Triple. Esta es la primera expresión subabsoluta de la deidad experiencial: de manera lateral en los Siete Espíritus Maestros, y de manera vertical en la asociación de Dios Séptuple.

Setenta. Este es el número diez multiplicado por siete. Parece ser un reflejo de la actividad personal del Supremo en asociación con los Siete Espíritus Maestros (quizá el principio de la asociación de la Deidad dual del Espíritu-Supremo en el Primer Nivel de Espacio)

Cuatrocientos noventa. Este número (7 x 7 x 10) sugiere la

superposición de las siete naturalezas únicas de los Espíritus Maestros sobre las siete naturalezas únicas de esos mismos Espíritus en

asociación con el Ser Supremo. Esta interacción de siete veces siete aparece primero en los 49 Espíritus Reflectantes. Es algo que

probablemente esté proyectado desde la organización básica del primer nivel del espacio exterior. Creemos que la organización del Primer Nivel de Espacio determinará la naturaleza de estos creadores y

administradores, que posteriormente estarán a cargo de la organización y el gobierno del Segundo Nivel de Espacio.

Tres mil cuatrocientos treinta. Este número (7 x 7 x 7 x 10) refleja la segunda superposición de siete sobre siete, en este caso la

superposición de siete sobre 49 (siete veces el cuadrado de siete) Este número sugiere la complejidad de la diversificación de divinidad

proyectada en el Tercer Nivel de Espacio desde el Segundo Nivel de Espacio.

Veinticuatro mil diez. Este es el número del séptimo cuerpo de Arquitectos (7 x 7 x 7 x 7 x 10 = 74 x 10) Parece reflejar la cuarta interacción del siete con el siete. Si el patrón de los desarrollos previos se mantiene en el último nivel espacial, parece probable que la

diversificación ambiental de este nivel espacial final pueda dar lugar a una diversidad de divinidad de siete elevado a la quinta (16.087) No es posible la expresión de esta quíntuple interacción del siete con el siete dentro de los confines del universo maestro. Cualquier expresión así tendría que tener lugar en alguna creación externa al Cuarto Nivel de Espacio.

La expansión del siete desde la primera hasta la cuarta potencia. ¿Hay alguna razón discernible en el número de Arquitectos por la cual el número siete debería expandirse desde la primera potencia hasta la cuarta? ¿Por qué no la tercera potencia? ¿O la quinta? Bien, podemos señalar que los

Trascendentales están proyectados para la actividad de la personalidad en exactamente cuatro niveles (p.333:1) Esto podría tener algo que ver (o no) con el hecho de que haya cuatro niveles del espacio exterior. No deberíamos

(Ibíd.) Los siete niveles de lo absonito son los siete niveles funcionales del Cuerpo de Arquitectos Maestros (p.351:4)

3. NATURALEZA DE LOS TRASCENDENTALES

Nos han enseñado que los Trascendentales no son creados (no son criaturas ni creadores); son no creadores increados. Hemos examinado previamente el origen de los Trascendentales (Apéndice VIII, sección 3) En este estudio sobre las técnicas de existenciación, llegamos a la conclusión de que esos seres surgen a la existencia (ocurren) porque un suceso así es una parte natural del pensamiento de Dios, porque es una consecuencia inevitable de la

“elaboración” de los planes para el universo maestro. Los trascendentales no son creados; ocurren (se existencian) como repercusión a la preparación de los planes de Dios para el universo maestro. Por lo tanto no son ni criaturas ni creadores; no se ocupan de la creación como tales; son precreadores

(originadores) en relación con lo que está implicado en los planes de Dios para el universo maestro.

Estos “no creadores increados” que se existencian, que “ocurren”, son un complejo orden de existencia que vive en las regiones occidentales del

Paraíso (p.350:5) Utilizan una forma de energía (tranosta) que no se encuentra en otros lugares del universo (p.471:3) Son los superciudadanos del Paraíso (p.350:5), relacionados únicamente con los asuntos del universo maestro (p.350:6), y están sometidos a Dios Último y a la dirección de la Trinidad del Paraíso (p.351:1) Pueden experimentar crecimiento, pero un crecimiento mediante técnicas superevolutivas (p.1159:7); son seres experienciales, pero su técnica empleada para experimentar es superexperiencial (Ibíd.)

Los trascendentales actúan en siete niveles de lo absonito (p.351:4) y existen en cuatro niveles últimos de actividad de la personalidad (p.333:1) Trabajan en doce grandes divisiones, y cada una de ellas tiene mil grupos de trabajo

mayores, 12.000 grupos en total (Ibíd.) Cada uno de estos grupos de trabajo mayores tiene siete clases (7 x 12.000) o 84.000 clases de Trascendentales. Se trata de un gran número de diferentes tipos de seres. Los Ciudadanos del Paraíso parecen ser más bien numerosos, pero los “más de tres mil órdenes” de Ciudadanos del Paraíso (p.222:6) son relativamente pocos comparados con las 84.000 clases de superciudadanos de la Isla Eterna.

Los mortales que llegan al Paraíso son capaces de asociarse con los

Trascendentales (p.300:3; p.351:2); ciertos ministros trascendentales facilitan esta posibilidad. Los mortales ascendentes son personalidades, y los

Trascendentales son superpersonalidades (p.350:5); no obstante, lo personal y lo superpersonal aún se pueden asociar (p.8:4) Los mortales son enrolados en el cuerpo de los finalitarios por el Arquitecto más antiguo del universo maestro (p.351:2)

Los Trascendentales superpersonales son completamente diferentes a las creaciones del Hijo Eterno que se designan como seres distintos a los

posible parentesco de naturaleza superpersonal con los representantes superpersonales del Hijo Eterno que residen en las capitales de los superuniversos (p.179:9), y posiblemente con los Espíritus Inspirados

Trinitarios, cuya naturaleza también se cree que es superpersonal (p.219:4) De todos modos, no creemos que esto indique de ninguna manera algún tipo de relación genética. Consideremos lo siguiente: en la clasificación paradisíaca de los seres vivientes (p.330, sección 1), los Espíritus Inspirados Trinitarios están clasificados en el grupo I, clase C, en los “seres de origen trinitario y seres trinitizados” (p.333:11); mientras que los Trascendentales están clasificados en el grupo IV, “seres trascendentales existenciados” (p.332:38)

4. FUNCIONES DE LOS TRASCENDENTALES

Los Arquitectos del Universo Maestro (y sus asociados trascendentales) se ocupan de iniciar los planes de Dios. Dios existencia a esos seres; más tarde, Dios crea a los Creadores Supremos (y a los Elevados Administradores) que son tan necesarios para el desarrollo detallado y la realización cósmica de dichos planes. Y aún más tarde, estos existenciadores y estos creadores se unirán (con la deidad evolutiva) para llevar a cabo la culminación de ese destino que es posible alcanzar a través de los planes que Dios ha hecho, y a través de los potenciales establecidos de acuerdo con sus planes.

Los Arquitectos existenciados son los “iniciadores”, los que comienzan el plan. Los Creadores Supremos son los “realizadores”, los que crean las existencias previstas en el plan. Juntos (con la deidad experiencial) se convierten en los “culminadores”, los que alcanzan el destino (el destino que Dios ha establecido en el plan)

Al parecer, las funciones principales de los Trascendentales están relacionadas con el nivel precreativo de la planificación de los universos (p.455:2) Pero no creemos que este trabajo se limite a dirigir a los Organizadores de la Fuerza y a la creación de nebulosas del espacio (p.352:5; p.329:5) Adelantamos la propuesta de que los Arquitectos y sus asociados trascendentales están relacionados con todas las fases de la planificación del desarrollo del universo maestro (p.350:6) Consideremos lo siguiente:

(a) El diseño de la materia. En los Documentos hay una clara indicación (p.480:3) de que los Arquitectos Maestros son los diseñadores de la estructura de la materia física. La estabilidad física y la flexibilidad biológica de la materia se atribuyen a su sabiduría casi infinita.

(b) El diseño de los seres vivos. Hay cierto orden de seres que solo se menciona una vez en los Documentos (p.396:1) Este orden se llama “los Arquitectos (no revelados) del Ser”. Son los responsables de formular los planes que tienen que ver con la construcción básica de los seres vivos. Los Portadores de Vida de los universos locales llevan a cabo todo su trabajo dentro del marco de estos planes. Aunque los

Documentos no lo indican así, exponemos la creencia de que estos Arquitectos del Ser no revelados pertenecen a los Trascendentales.