CARACTERISTICAS Y DIVERSIFICACIONES
4.1. Alfombras Reticulares
4.1.4. Retícula Manhattiana
Además de estos modelos cabe señalar que existe también la retícula que podríamos llamar “Manhattiana” y cuyo principio opera a la escala urbana, presentando un marco espacial que delimita las células de forma autónoma, pudiendo éstas desarrollarse independientemente las unas de las otras. Este sistema es próximo a la trama urbana de Manhattan. Cuando Koolhaas describe en Delirio de Nueva York13 la retícula
“Manhattiana” habla de la relación que existe entre la rigidez del plano y la variedad del resultado volumétrico.
Tal como lo explica, la retícula de Manhattan fue concebida por sus autores como algo que facilitaba el “comprar, vender y mejorar la propiedad inmobiliaria”. Según Koolhaas es precisamente en la defensa que hacen los comisarios encargados de regular la ocupación final de Manhattan donde se encuentra la estrategia clave del
12 Bofill, Ricardo. “Hacia la formalización de la ciudad en el espacio”, Blume, Barcelona, 1968. 13 Koolhaas, Rem. “Delirio de Nueva York”, Gustavo Gilli, Barcelona, 2004.
Imágenes de los proyectos del arquitecto Ricardo Bofill: (de arriba a abajo) La Muralla Roja de Calpe, el Barrio Gaudí en Reus, la Ciudad en el Espacio de Madrid y el edifico Walden 7 en Barcelona.
comportamiento de Manhattan: la drástica desconexión entre las intenciones reales y las declaradas. La retícula es para Koolhaas una especulación conceptual porque siendo neutral conlleva en ella un programa intelectual para toda la isla reivindicando la superioridad de la construcción mental sobre la realidad.
El trazado de sus calles y manzanas anuncia el sometimiento de la naturaleza, por no decir su extinción, es su verdadera ambición.
Todas las manzanas son iguales; su equivalencia invalida, de golpe, todos los sistemas de articulación y diferenciación que han guiado el diseño de las ciudades tradicionales. La retícula hace irrelevantes la historia de la arquitectura y todas las enseñanzas anteriores del urbanismo; y fuerza a los constructores de Manhattan a desarrollar un nuevo sistema de valores formales, a inventar estrategias para distinguir una manzana de otra. La disciplina bidimensional de la retícula crea también una libertad inesperada para la anarquía tridimensional. La retícula define un nuevo equilibrio entre el control y el descontrol, según el cual la ciudad puede ser al mismo tiempo ordenada y fluida, es decir metrópolis del caos estricto. (…) Por tanto su planificación nunca puede describir una configuración edificada específica que vaya a permanecer estática a lo largo de los tiempos. (..) la ciudad se convierte en un mosaico de episodios. Cada uno con su particular vida útil, que rivalizan unos con otros a través de ese medio que es la retícula.14
La retícula “Manhattiana” es para Koolhaas el lugar de las posibilidades, dentro de ella pueden ocurrir los acontecimientos más variados como el caso de Central Park como principal instalación recreativa pero también como testimonio de su progreso o lo que define como la aguja o el globo que representan los dos extremos del vocabulario formal de Manhattan y describen los límites exteriores de sus opciones arquitectónicas.
Si Central Park puede interpretarse como una operación de conservación, se trata, más aun, de una serie de manipulaciones y transformaciones llevadas a cabo en esa naturaleza, “salvada” por sus diseñadores. Los lagos son artificiales; los árboles (tras)plantados; los accidentes inventados; y todos sus episodios, se apoyan en una infraestructura invisible que controla su agrupación. Así, como un catálogo de elementos naturales se saca de su contexto original, se reconstruye y se condensa en un sistema de la naturaleza que hace que la cualidad rectilínea de Mail (alameda), no sea más regular que la irregularidad planificada del Ramble (paseo). Central Park es una “alfombra” arcádica sintética.15
La aguja es la construcción más delgada y menos voluminosa con la que se puede marcar un lugar de la retícula; combina el máximo impacto físico con un insignificante consumo del terreno; y es esencialmente un edificio sin interior.
El globo es, matemáticamente, la forma que encierra el máximo volumen interior con la menor superficie exterior; tiene una capacidad promiscua para absorber objetos, personas, iconografías y simbolismo; y los pone en relación con el mero hecho de hacerlos coexistir en su interior.16
14 Koolhaas, Rem. “Delirio de Nueva York”, Gustavo Gilli, Barcelona, 2004, p. 20-21. 15 Ibídem Koolhaas, Rem. p. 23.
Ilustración del proyecto Ciudad del globo cautivo, realizado en 1972 por el arquitecto Rem
La retícula “Manhattiana” es capaz de absorber variedad, cambios de escala y unas infinidades de formas posibles siempre dentro de los límites la propia retícula. Continuando dentro de su libro, en el apéndice, Rem Koolhaas publica el proyecto de la Ciudad del globo cautivo, concebido en 1972 y que constituye una de sus primeras exploraciones de la retícula “Manhattiana”. El proyecto demuestra la total intercambiabilidad de las formas de rascacielos sobre la trama isótropa de Manhattan, presentando un dispositivo basado en una retícula que divide todas las parcelas con una misma base en granito pulido. Hablando del proyecto señala:
Si la esencia de la cultura metropolitana es el cambio – un estado en animación perpetua – y la esencia del concepto de “ciudad” una secuencia legible de permanencias diversas, únicamente los tres axiomas fundamentales en los que se basa la “Ciudad del globo cautivo” (la retícula, la lobotomía y el cisma) pueden reconquistar el territorio de la metrópolis para la arquitectura.
La retícula - o cualquier otra subdivisión del territorio metropolitano en incrementos máximos de control – define un archipiélago de “ciudades dentro de otras ciudades”. Cuanto más exalta cada “isla” los valores distintos, más refuerza la unidad del archipiélago como sistema. Puesto que el “cambio” está incluido en las “islas” que lo componen, ese sistema nunca tendrá que revisarse.17
La regularidad de la retícula se desarrolla únicamente como estructura espacial en la parte inferior (planta baja) de los edificios, la parte superior se desarrolla libremente sin ningún orden particular. Al describir este proyecto Koolhaas habla también de “un elemento estructurador mayor” y de la relación existente entre las células y la trama.
En este tipo de retícula “Manhattiana”, vuelve por lo tanto a presentarse un marco regular, rígido, bidimensional, que genera una volumetría donde cada célula es independiente. Aunque la neutralidad de la retícula aparece únicamente en la planta baja dejando que cada célula tenga su propia autonomía y volumetría, ninguna célula destaca, quedando el conjunto una vez más sin jerarquía o sin un orden compositivo preferencial.