El Procurador General de la Nación en Colombia, respecto a la Sentencia C-451/02, con fecha 16 de enero del 2002, manifestó lo siguiente:
(…) la apertura de cuentas corrientes en los bancos produce una concentración de capital en los bancos que estimula el comercio, la industria y el ahorro, además de dar lugar a cámaras de compensación que le permiten al sistema bancario centralizar los cheques librados para luego acreditar o debitar el saldo que resulte una vez se efectúe la compensación. En este orden de ideas resulta que, el cheque, en su carácter sustitutivo de la moneda e instrumento de pago, facilita en términos abstractos la circulación de la misma (Senado Colombia, 2002)
Todo el sector financiero colombiano desde hace varios años ha orientado gran parte de sus esfuerzos en la modernización de los sistemas de pagos, comprendiendo para este fin las últimas tecnologías aplicables, con el objeto de hacer más eficientes los procesos de pago, brindar nuevos servicios a los clientes y principalmente reducir costos e incrementar la seguridad de las transacciones financieras.
El cheque no podía ser la excepción, por lo tanto las entidades bancarias conjuntamente con el Banco de la República (Banco Central de Colombia), automatizaron el procesamiento de los cheques mediante la instauración de una Cámara de Compensación Sistematizada que permitiría tramitar el canje interbancario en un esquema electrónico, pero sobre todo que sea eficaz y seguro. La compensación electrónica de cheques se convirtió en un servicio ofrecido por el Banco de la República a nivel nacional, el cual consta de un registro de datos a través del CEDEC (Compensación Electrónica de Cheques) y del intercambio físico, mediante las Cámaras de Compensación. (Banco Central Colombia, 2013).
Este sistema permitió que el cheque tenga más acogida por los clientes del sistema financiero, pero sobre todo por el sector comercial, principal destino de pago con este instrumento. Vale indicar que el Banco de la República administra directamente en las ciudades más importantes del país que causan el movimiento de casi un 90% del total del canje nacional, e indirectamente en las ciudades más pequeñas a través de los convenios que mantiene con los establecimientos de crédito autorizados para el canje electrónico. Es decir, a través del CEDEC se mantiene un control en todo el país de todos los cheques presentados para el canje, además de los cheques que son para devolución.
Con este nuevo mecanismo implementado, el tiempo para el cobro de un cheque cruzado se redujo de 72 horas a 24 o 36 horas como máximo, ya que el Banco de la República diariamente hace la acreditación de los montos a las cuentas de los beneficiarios, al igual que la verificación física para el intercambio de cheques, dando la gran facilidad al usuario que para el inicio de un nuevo día laborable ya cuente con la disponibilidad del dinero en su cuenta, por lo que la brevedad del canje no solo permitió el cobro más oportuno, sino que se incremente mayores estándares para la seguridad de este proceso.
A continuación detallamos un cuadro con el valor de los cheques compensados y cheques devueltos, de acuerdo al informe estadístico mensual hasta septiembre del 2013, elaborado por el Banco de la República: (Banco Central Colombia, 2013)
Gráfico 11
Fuente: Página oficial del Banco de la República, Colombia.
Como muestra la imagen, el valor de los cheques compensados en enero del 2013 tiene un mínimo margen de diferencia en comparación con el valor de los cheques canjeados para septiembre del mismo año, con lo que podríamos establecer que ese es el valor promedio, tomando en cuenta que los meses de abril, mayo y julio sobrepasan sin ningún problema el promedio establecido anteriormente. Esta muestra, nos permite evidenciar que el cheque como
instrumento de pago, no precisamente se encuentra en proceso de desaparición, sino que aún mantiene su nivel de aceptación dentro de un determinado grupo de personas que aún se sirve de este medio de pago por la confianza que desde hace varias décadas viene generando.
El presente cuadro elaborado por el mismo banco de acuerdo a los datos estadísticos que maneja, establece el mes que alcanzo el monto máximo de cheques canjeados en el 2012; y, establece el monto mínimo de cheques canjeados en el mes de agosto del 2013. Las cifras son positivas y señalan que el promedio mensual entre estos dos años alcanzo el mes de septiembre del 2013.
Gráfico 12
Fuente: Página oficial del Banco de la República, Colombia.
Estas cifras confirman que los cheques son aún bastante utilizados en el medio comercial, quizá no al mismo nivel que se manejaba hace una o dos décadas, pero si se mantiene en sectores donde el dinero debe transferirse por grandes cantidades, especialmente cuando existe la compra de bienes inmuebles o suministros. Sin embargo, debemos reconocer que las transferencias electrónicas han obtenido buena aceptación en la población, por lo que ha ido desplazando el uso de cheques durante los últimos años. (Banco Central de Colombia, 2013)
En Colombia en el año de 1998, se impuso un gravamen a los movimientos financieros, el cual incluía al cheque porque era una forma de disponer de recursos depositados en cuentas corrientes al igual que los giros de cheques de gerencia. Este impuesto fue incluido de forma transitoria pero después pasó a ser ley, con lo que el fisco permitía recaudar grandes fondos para el estado. Según el último análisis de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de
Colombia (DIAN) en el año 2006, el recaudo anual de los gravámenes a los movimientos financieros fue de 2.668.946 millones de pesos.
Debemos tomar en cuenta que este tipo de impuesto fue gravado cuando el cheque era uno de los instrumentos de pago más utilizado por los clientes del sistema financiero colombiano, cuando aún las transacciones electrónicas eran conocidas y utilizadas por un grupo muy pequeño de la población.
Esto nos demuestra que el cheque era el instrumento dominante, por la seguridad que crea, como por la facilidad para su pago que hasta el día de hoy mantiene desde el momento de su emisión.
La aplicación de este impuesto que inició con un 2X1000 y terminó siendo en un 4X1000, tuvo varias consecuencias que no podemos dejar por desapercibidas, la primera fue la preferencia del efectivo por fuera de los canales del sector financiero, debido a los costos que estos implicaban por intermediación financiera y segundo porque les permitía mantenerse al margen de la administración tributaria relacionados con los pagos de Impuesto a la Renta e Impuesto al Valor Agregado.
Con estas medidas tributarias, se determinó que el promedio de la población que usaba el efectivo previo a la emisión de esta norma era del 36%, en tanto que para el 2005 una vez que el impuesto logró su más alto rango determinado en 4X1000, el promedio de la población que pasó hacer uso del dinero mediante el efectivo, se elevó a un 50%.
Al respecto, los bancos y el sector financiero fueron los principales afectados por estas impuestos, por lo que para finales del año 2005, la Asociación Bancaria de Colombia tomó medidas en el tema y en forma directa solicitó al gobierno nacional la eliminación de este impuesto, fundamentándose en los siguientes aspectos: El primero tiene que ver con la reducción en la capacidad operativa del sector, pues durante el 2005 de acuerdo a los análisis efectuadas por esta asociación, se calculó una pérdida potencial de 26,7 billones de pesos, por la presencia de este tributo. El segundo aspecto está relacionado con la profundización financiera, ya que esta no tuvo el avance de acuerdo a lo estimando, sino que contrariamente la desintermediación financiera llegó a un nivel desorbitante del 30%, cifras que mantenían en alarma a este sector dedicado a la inversión y al desarrollo financiero; y, tercero tiene que ver con la coyuntura favorable para el estado, ya que este al crear este impuesto de forma temporal
mas no permanente propuso una meta, la cual para el 2005 logró incluso ser superada a lo establecido por el Gravamen de Movimientos Financieros. (DDian Colombia, 2013).
El gobierno de Colombia, a partir del año 2008, ha preparado un proyecto con varias reformas tributarias, entre las cuales se encuentra la eliminación del impuesto al cheque. Este tema ha sido objeto de varios debates en el Congreso, por lo que una vez analizado, mediante ley se determinó que este impuesto será eliminado gradualmente desde el año 2014 hasta el 2018.
La eliminación del impuesto al cheque, es un gran avance logrado por el sistema financiero de este país, sobre todo porque de esta forma los clientes financieros podrán recibir de los bancos una variedad de servicios a costos bajos y libres de impuestos. Por lo que, los directamente beneficiados serán los clientes del sistema financiero, quienes hacen uso de estos servicios con el fin de conseguir el flujo necesario para poder desarrollarse económicamente.
En lo relativo a las transacciones electrónicas, estas han logrado obtener mucha acogida por la población de ese país, que para la actualidad realmente son grandes las cantidades de dinero que se movilizan por este sistema. Pero, hay que tomar en cuenta que Colombia no es país que fácilmente se desprenderá del cheque como instrumento de pago. Las personas que poseen cuentas corrientes en los bancos, a través de varias décadas han logrado adquirir mucha confianza al momento de girar cheques y efectuar pagos por medios de este y se necesita igual tiempo para poder acostumbrarse y aún más llegar a confiar en un nuevo instrumento de pago. Aún con los impuestos que se han mantenido los cheques no han sido desconocidos en gran magnitud, pero se considera que a partir del 2014 el cheque vuelva a tener la acogida que hace algunos años poseía. Tomando en cuenta que la principal razón por lo que la población dejo de utilizar el cheque y paso a utilizar en forma directa el efectivo como una mejor opción, fue el impuesto gravado al giro de cheques. (Asobancaria, 2013)