ADMINISTRACIÓN DE RIESGOS
II. RIESGO DE CRÉDITO
“Sin asumir riesgos, no hay ganancia legítima”. A partir de esta afirmación se deriva que la principal misión de la gestión de riesgo de crédito es optimizar la relación riesgo-retorno, sujeta al apetito de riesgo definido para el banco. Es así como, se gestiona a partir de una estrategia global basada en el entorno económico actual y futuro, en el conocimiento de los clientes y en los mercados definidos como objetivos. Todo esto circunscrito a un marco de políticas y normas, sumado a la existencia de procesos que reconocen los atributos de los distintos mercados y segmentos, asociando una propuesta de valor diferenciada para la gestión crediticia de cada uno de ellos. En términos generales, esto se traduce en una diferenciación entre el mundo masivo y el casuístico. El primero se gestiona a través de procesos automatizados para las personas y en parte importante paramétricos para pequeñas y medianas empresas. El segundo por su parte, se gestiona a través de un análisis caso a caso para grandes empresas y corporaciones.
Para Banco de Chile, un principio fundamental en la gestión del riesgo de crédito y sobre el cual basa su modelo, es su carácter permanente durante todo el ciclo de vida crediticio, estando presente, por tanto, en todas las fases del proceso como son admisión, seguimiento y recuperación de los créditos otorgados.
Otro fundamento de la gestión de riesgo, está en la capacidad de anticipar eventos de cualquier naturaleza, que pudieran entorpecer o dificultar el normal desarrollo del proceso de crédito incluyendo la recuperación.
Fiel a estos principios, la División Riesgo Corporativo vela en todo momento por la calidad de la cartera y la optimización de la relación riesgo–retorno para todos los segmentos de clientes, ya sean personas o empresas, gestionando todas las fases del ciclo señalado. Junto con ello, también se asegura de cumplir íntegramente los criterios y directrices que emanan del Directorio del banco, quien a su vez se involucra activamente en la gestión del riesgo de crédito, entregando directrices a la administración en el manejo de este e informándose periódicamente del desempeño y comportamiento de la cartera.
Es necesario enfatizar que el carácter permanente de la gestión de riesgo de crédito, permite no solo realizar una rigurosa evaluación en el proceso de admisión que asegure, entre otros aspectos, la pertenencia de los clientes al mercado objetivo predefinido, sino que garantizar un exhaustivo cumplimiento en la aplicación de las políticas de crédito y un detallado monitoreo de la evolución de los riesgos de la cartera, así como de los procesos de normalización y cobranza de los clientes en incumplimiento. De igual forma, permite actuar de manera anticipada ante eventuales signos de deterioro a través de un sistema de alertas, mitigando los riesgos.
BANCO DE CHILE
En materia de riesgo de crédito, los principales objetivos son los siguientes:
Proponer al Directorio políticas de riesgo de crédito efectivas y que garanticen rentabilidad al negocio.
Proveer una visión actualizada de cada segmento, con vistas ampliadas que permitan definir planes permanentes sobre su composición, crecimiento y demás variables críticas de éxito.
Establecer para cada segmento de negocios las normas y procedimientos que rigen el proceso integral de crédito (aprobación, seguimiento y cobranza).
Disponer de un nivel suficiente de provisiones acorde a la calidad crediticia de la cartera y que garantice el reconocimiento de todos los riesgos existentes.
Administrar los límites y alertas que establece el Directorio sobre los niveles de atribución de crédito. Identificar, cuantificar y controlar los riesgos que generan las operaciones de crédito.
Evaluar y aprobar operaciones de crédito, velando por una correcta estructuración de los mismos, de acuerdo con la calidad crediticia del cliente, entregando soluciones adecuadas a sus necesidades y acordes a las políticas del banco en el tiempo, en todos los ámbitos de riesgo.
Valorizar en forma correcta las garantías que caucionan operaciones de crédito. Resolver las operaciones que constituyen excepciones a las políticas de crédito.
Realizar una permanente vigilancia que permita anticipar eventos y reaccionar frente a las alertas de riesgo, asegurando una sana calidad del portfolio.
Gestionar grupos de clientes que presentan un riesgo potencial mayor al normal y realizar gestiones de cobranza de clientes con claros signos de deterioro.
Administrar la recuperación de activos deteriorados.
Gestionar el conocimiento de riesgo crediticio al interior de la organización, permitiendo el desarrollo de expertise en los diferentes productos y segmentos, además de establecer una cultura crediticia que favorezca la mantención de activos de alta calidad, la que debe estar alineada con las personas y con la estrategia de la organización.
Optimizar el desarrollo de modelos estadísticos para procesos de aprobación masiva, seguimientos más focalizados y modelos para provisiones según pérdida estimada.
Orientar en la estructuración de negocios, de modo de maximizar la relación riesgo- retorno de la cartera.
Gestionar talentos de modo de asegurar la continuidad del trabajo realizado en la gestión de riesgos, manteniendo los resultados de excelencia alcanzados.
II.1 Proceso de Admisión
El banco opera con enfoques diferenciados para el análisis y aprobación de créditos, según cada tipo de segmento objetivo abordado. Para ello, se aplican distintos fundamentos para evaluar el carácter crediticio, la capacidad de pago y la estructura financiera, según el tipo de cliente. Sin embargo, en cada proceso de aprobación intervienen los siguientes conceptos generales:
El perfil crediticio se califica mediante la utilización de modelos estadísticos o “Credit Scoring”, que son distintos para Banca Comercial y CrediChile. Adicionalmente, en cada banca son sub segmentados y específicos, según los distintos tipos de clientes que atienden cada una de esas áreas comerciales. La adecuada capacidad predictiva de estos modelos estadísticos es fundamental para determinar correctamente el riesgo o pérdida de la cartera durante los distintos ciclos económicos. Esto obliga a estar permanentemente revisando su calidad y desempeño, según las condiciones vigentes en el mercado y a su modificación cuando estas cambian.
Los límites de endeudamiento establecen la máxima exposición que el banco está dispuesto a tomar con cada cliente en sus diferentes productos, en consideración del endeudamiento que mantienen con otras instituciones financieras. Estos parámetros se definen conforme al perfil de riesgo y según el segmento o nivel de ingresos de cada cliente. La correcta determinación de la capacidad de endeudamiento de cada tipo de cliente es muy importante, sobre todo en ciclos económicos más restrictivos, que se caracterizan por mayor desempleo o disminución de los ingresos de los clientes. La definición del mercado objetivo es una dimensión elemental para orientar los esfuerzos comerciales y las estrategias de negocio. La oferta de productos más eficiente permite maximizar la exposición individual y los retornos esperados.
A partir de lo anterior se configuran tres tipos de modelos de aprobación:
Modelo Automatizado: Este modelo se utiliza para evaluar solicitudes masivas de crédito en los segmentos de personas naturales sin giro comercial, de la Banca Comercial y CrediChile. Los pilares fundamentales en este modelo de admisión son las siguientes dimensiones:
Políticas y Procedimientos.
Niveles de especialización y experiencia de los participantes del proceso de decisión. Tipología y nivel de profundidad de las plataformas tecnológicas utilizadas. Tipo de modelo o indicadores predictivos para cada segmento (Scoring o Rating).
Perfil crediticio.
Límites de endeudamiento. Mercado objetivo.
Modelo Paramétrico: Este tipo de modelo se utiliza principalmente en el mercado PyME. Para este segmento se han ido desarrollando metodologías paramétricas de evaluación y admisión, de acuerdo con las características propias de este tipo de clientes. El objetivo es combinar las particularidades de un segmento masivo a través del uso de un modelo paramétrico, como también de una parte de análisis caso a caso, considerando los atributos de los distintos clientes que forman este mercado. Para ello, el modelo considera la evaluación de los clientes de acuerdo a tres pilares fundamentales:
El proceso de evaluación paramétrica entrega una categoría que califica la calidad crediticia del cliente, a través de una puntuación o “Rating”, el cual se encuentra vinculado directamente a las atribuciones de crédito requeridas para aprobar cada operación.
Aquellos casos en que no es posible evaluar a través de Rating, por contar con poca o baja calidad de información disponible, son revisados sin excepción directamente por el Área de Riesgo, quien realiza la evaluación crediticia aplicando su criterio experto. Para asegurar la calidad de la información utilizada en la determinación de los rating, se llevan a cabo auditorías internas permanentes. Adicionalmente, la División de Riesgo Corporativo cuenta con unidades especializadas de inteligencia, que generan ofertas de créditos pre aprobadas para los segmentos minoristas de Personas y PyME. Estos procesos de evaluaciones masivas utilizan modelos estadísticos y aplican estrategias acordes a los distintos grupos de clientes, las que se van calibrando de acuerdo con la evolución de variables macroeconómicas y del comportamiento de los clientes. Estos procesos dotan en forma permanente a las áreas comerciales de una herramienta muy relevante para la buena gestión comercial y la atención de clientes de mayor atractivo.
Comportamiento interno y externo. Análisis financiero.
Modelo Caso a Caso: Se aplica a todos los clientes del segmento mayorista. Consiste en una evaluación individual que contempla el nivel de riesgo, plazos involucrados, monto de la operación, complejidad y perspectivas del negocio, análisis financiero, entre otras variables. Este proceso también es apoyado por un modelo de rating, el cual otorga una mayor homogeneidad en la evaluación y determina, además, el nivel de atribuciones de crédito requerido.
En este sentido, se cuenta con un proceso y equipo consolidado, que posee un alto nivel de experiencia y especialización en la aprobación de créditos, para los diversos segmentos y negocios en los cuales participa el banco, complementado con una mirada de mediano y largo plazo respecto a las distintas industrias y clientes. Adicionalmente, para hacer más efectivo el proceso de admisión mejorando la calidad de la evaluación y optimizando los tiempos de respuesta al cliente, el proceso completo es realizado conjuntamente por las áreas de riesgo y comerciales, a través de diferentes modelos de atención.
Se cuenta, además, con áreas especializadas en algunos segmentos que por su naturaleza requieren de un conocimiento experto (sectores inmobiliario, construcción, agrícola, financiero y otros con asesorías ad hoc cuando son muy específicos), las que apoyan también desde la gestación de las operaciones, contando con herramientas diseñadas especialmente en función de las características particulares de los negocios y sus respectivos riesgos.
Cabe señalar, que si bien se cuenta con áreas dedicadas al seguimiento, dentro de las áreas de admisión, se desarrollan en forma permanente labores de seguimiento que permiten monitorear en forma conjunta el desarrollo de las operaciones desde su gestación, a su recuperación, de modo de asegurar que están bien reconocidos los riesgos de la cartera.
II.2 Gestión y Seguimiento
Esta etapa del proceso de crédito, que permite actuar de manera preventiva ante signos de deterioro que afecten a nuestra cartera de colocaciones, tiene por objetivo reducir o mitigar riesgos y minimizar las pérdidas potenciales.
Para cumplir este objetivo, Banco de Chile cuenta dentro de su estructura organizacional con áreas dedicadas al seguimiento, las cuales han desarrollado metodologías y herramientas para los diversos mercados y segmentos en los que participa, las que aplicadas sistemáticamente y en su conjunto, permiten una adecuada gestión de su portfolio de crédito.
Es así, como el reconocimiento temprano de señales de riesgo permite una oportuna toma de decisiones tendiente a mitigar las potenciales pérdidas por riesgo de crédito inherentes al negocio financiero.
II.2.1 Mercado Empresas
En el mercado de empresas, la gestión y el seguimiento se efectúan mediante un conjunto de procesos sistemáticos, basados en indicadores paramétricos para las pequeñas y medianas empresas y la fijación de controles particulares para las grandes empresas, que permitan verificar el normal desenvolvimiento en sus negocios en el tiempo. A modo de ejemplo, destacan los siguientes: Gestión de morosidad, apoyada en la información de indicadores predictivos del nivel de riesgo con seguimiento y planes de acción en el caso de los clientes más relevantes, además de manejo de estrategias diferenciadas en cobranza temprana.
Controles de cumplimiento de covenants de crédito.
Seguimiento sistemático de indicadores financieros y variables de comportamiento de crédito de las empresas.
Control de condiciones y restricciones particulares de los créditos.
Gestión de clasificación de cartera, en que se determinan riesgo y la tasa de provisión requeridas, de acuerdo a la normativa general establecida por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), recogida en criterios específicos por el Banco y que permiten su correcta aplicación a clientes que requieren una mirada caso a caso.
Gestión de cartera en seguimiento especial, a través de comités periódicos y monitoreos permanentes, que posibilitan establecer planes de acción para empresas que presentan alertas de riesgo activadas.
Revisión rápida del portafolio, determinando clientes potencialmente afectados producto del impacto generado por un cambio en algunas variables macroeconómicas relevantes en un sector o segmento de actividad específica.
DISTRIBUCIÓN COLOCACIONES POR SECTOR ECONÓMICO EMPRESAS DICIEMBRE 2014
Comercio, Restaurantes y Hoteles 18,1% Servicios Financieros 14,3% Construcción 10,9% Transporte y Comunicaciones 12,7%
Servicios Sociales y Personales 11,9% Industrial 11,4% Silvoagropecuario 7,2% Minero 2,7% Electricidad, Gas y Agua
3,4% Personas Sin Giro Comercial
5,3% Pesca
Durante el último período, en línea con su enfoque prudente de riesgo, Banco de Chile ha aumentado su nivel de provisiones sobre la cartera de colocaciones, entendido como las reservas ante eventuales pérdidas, llegando su índice de provisiones a un 2,42% al cierre de 2014. Por su parte, el sistema financiero muestra igual tendencia presentando a noviembre un índice de 2,36%.
Banco de Chile mantiene un buen índice de cobertura de provisiones sobre créditos, con mora mayor a 90 días, alcanzando 2,01 veces a noviembre 2014, mientras que el promedio del sistema financiero a igual fecha fue de 1,55 veces.
La cartera comercial de Banco de Chile continúa presentando índices de morosidad menores que el sistema financiero, es así como a diciembre 2014 el porcentaje de la cartera mora mayor a 90 días sobre el stock de colocaciones era de 1,22%, lo que se compara positivamente con el 1,52% de la industria a noviembre.
COBERTURA PROVISIONES SOBRE MORA MAYOR A 90 DÍAS (VECES)
Noviembre 2014 Banco de Chile Sistema
2,01
1,55
EVOLUCIÓN MENSUAL - ÍNDICE DE PROVISIONES
(%) 2,6 2,4 2,2 2,0 1,8 1,6 2013 2014
Banco de Chile Sistema
EVOLUCIÓN MENSUAL - MORA MAYOR A 90 DÍAS
(%) 2,0 1,6 1,2 0,8 0,4 0,0 2013 2014
monitoreo permanente de los principales indicadores de riesgo y calidad de portfolio. Entre los principales destacan:
Además, se definen estrategias segmentadas de riesgo en los procesos de cobranza, que compatibilicen una adecuada estructura, protocolo e intensidad que maximicen la recuperación en las distintas fases de morosidad de los clientes.
II. 2.2.1 Créditos de Consumo
La tendencia en indicadores de morosidad de créditos de consumo en el segmento de personas naturales sin giro comercial de Banco de Chile, registró un comportamiento estable durante un año caracterizado por restricciones adicionales en la oferta de créditos, de acuerdo con la encuesta trimestral de condiciones generales de crédito realizada por el Banco Central de Chile. Lo anterior está en línea con expectativas de menor dinamismo de la actividad económica general y del desempeño de los salarios reales de las personas, aun cuando el nivel de empleo se ha mantenido en niveles similares a los últimos años.
El producto consumo de Banco de Chile continuó presentando índices de morosidad menores que la industria, tanto en los segmentos de Banca Comercial como Banco CrediChile, cerrando a noviembre 2014 en 1,83%, medido como cartera con morosidad de más de 90 días sobre el stock de colocaciones de consumo, lo que se compara positivamente respecto de la industria, que a igual fecha registró un indicador de 2,06%.
La pérdida esperada de la cartera, representada por la relación entre provisiones y colocaciones, mantuvo un comportamiento estable durante el año 2014. Es importante comentar que durante noviembre de 2014 el banco realizó mejoras y actualizaciones a sus modelos de provisiones, que si bien tuvo impactos marginales en los ratios de cobertura, estos permitieron recoger una mejor discriminación y una mejor adecuación al mix de productos de la cartera. El índice de provisiones sobre colocaciones alcanzó a 5,60% al cierre de noviembre de 2014, que se compara con el 5,69% del año anterior.
Siguiendo las tendencias de índices de morosidad, la pérdida esperada en ambos segmentos del banco continuaba registrando un mejor desempeño que el agregado de instituciones del sistema Seguimiento de la pérdida esperada de la cartera a través de mediciones de back test de desempeño de los modelos de provisiones grupales.
Análisis de camadas de nuevos clientes y de la respectiva desagregación de la tasa de default por tipo de producto, segmentos y estrategia de admisión.
Seguimiento de tasas de morosidad por fases tempranas y tardías por variadas dimensiones, orientada fundamentalmente a la detección temprana de fuentes de riesgo potenciales, mayores a las esperadas en la cartera.
Tasas de aprobación y rechazo de las solicitudes presentadas en primera instancia y vía apelación, con detalle de información por distintos atributos explicativos.
Seguimiento de cartera hipotecaria según variables de política, tramos de financiamiento (relación préstamo sobre garantía), plazos, relación dividendo/ingresos de clientes, segmentos, entre otros.
EVOLUCIÓN MENSUAL - MORA MAYOR A 90 DÍAS
(%) 2,6 2,4 2,2 2,0 1,8 1,6 1,4 2013 2014
EVOLUCIÓN MENSUAL - MORA MAYOR A 90 DÍAS (%) 4,0% 3,5% 3,0% 2,5% 2,0% 1,5% 1,0% 0,5% 2013 2014
Banco de Chile Sistema
Al cierre de noviembre de 2014 la cobertura de provisiones sobre créditos con mora mayor a 90 días alcanzaba a 3,06 veces, mientras que el promedio del sistema financiero era de 2,97 veces. El banco ha mantenido una política prudencial en la constitución de provisiones, alineando sus modelos a la pérdida esperada de la cartera y que se verifica en los permanentes seguimientos y validaciones de suficiencia de provisiones.
II. 2.2.2 Créditos Hipotecarios
Las condiciones económicas observadas en 2014, referidas a menor actividad y a mayores restricciones a la oferta de este tipo de créditos, recogidas en la encuesta trimestral realizada por el Banco Central de Chile, crearon las condiciones para adecuaciones graduales a las políticas de crédito, manifestándose por una parte en menores porcentajes de financiamiento máximo y por otra en un alza de los valores mínimos de propiedades susceptibles de ser financiadas. Con ello, el banco generó una estrategia de ajuste gradual, coherente con las nuevas condiciones de financiamiento de este mercado y la relación retorno/riesgo de largo plazo para el producto. Con ello, la cartera de créditos hipotecarios en el segmento de personas de Banco de Chile mantuvo indicadores de desempeño de riesgo mejores que la industria, observándose una tasa de mora mayor a 90 días de 0,91% al cierre de noviembre 2014. La morosidad del sistema bancario en el mismo indicador de créditos impagos mayores a 90 días al cierre de noviembre 2014 fue de 3,00%. Al igual que en consumo, la morosidad del producto hipotecario a personas del Banco de Chile es significativamente menor que la del sistema financiero.
EVOLUCIÓN MENSUAL - ÍNDICE DE PROVISIONES
(%) 7,0% 6,5% 6,0% 5,5% 5,0% 4,5% 4,0% 2013 2014
Banco de Chile Sistema
COBERTURA PROVISIONES SOBRE MORA MAYOR A 90 DÍAS (VECES)
Noviembre 2014 Banco de Chile Sistema
EVOLUCIÓN MENSUAL - ÍNDICE DE PROVISIONES (%) 1,0% 0,8% 0,6% 0,4% 0,2% 0,0% 2013 2014
Banco de Chile Sistema
Al igual que en créditos de consumo, la cobertura de provisiones sobre colocaciones hipotecarias, con morosidad superior a 90 días, al cierre de noviembre alcanzaba a 0,47 veces, siendo superior a la tasa promedio mantenida por el sistema financiero que fue de 0,23 veces.
La tasa de gasto de cartera neto en créditos hipotecarios a personas, que incluye las provisiones