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Rock psicodélico

In document Asi se escucha el rock (página 85-88)

En comparación con otros subgéneros, el movimiento del rock psicodélico

fue relativamente corto. Este fenómeno de contracultura tenía una relación directa –abierta públicamente- con las drogas como el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), el peyote, el cannabis y la mezcalina, para así expandir la mente

a través de viajes psicotrópicos. El objetivo principal de esta estética era gene- rar una música para recrear y aumentar la sensación que producía el consumo

de estupefacientes.

Con el uso de la distorsión de guitarra, el empleo de instrumentos exó- ticos –como el sitar de la India–, la máxima tecnología de grabación para la época, el uso controlado de feedback y un volumen brutal, el rock psicodélico

rompió con el molde tradicional de la canción e, inspirados en el jazz y la mú-

sica india, se creó un nuevo medio que expandió los límites del rock que hasta la fecha no se conocía, para así dar cuenta del poder amplificador de la mente. El escritor y columnista, Richard Goldstein, afirma que “la ética psicodélica […] recorre la corriente principal de la música como un fluir tranquilo. Las ideas musicales se pasan de grupo en grupo como un porro”.

El problema, a nivel auditivo, del rock psicodélico es, como afirma Heatley (2007:384), que cuando se mezclan elementos musicales tan dispares como el rock y la música india pueden sonar bien en papel, pero en la realidad, quizás, no funcionen. Por lo tanto, según él, cuando se interpreta y se construye de forma correcta, muestra esta fusión su lado “más ambicioso y emocionante”, pero cuando no, “parece incompetente, pretenciosa y temeraria”.

En el single de 1966 “Eight Miles High” de la banda The Byrds, el guita- rrista trataba de emular al saxofonista de jazz, John Coltrane, en una errante

improvisación, en la que, además, exponía una influencia india. Esto hizo pensar que The Byrds se inspiraban en drogas, aunque luego lo negaron. Lo importante en este caso, es la reiterada acusación que se les hizo a los grupos rock y a la movida psicodélica.

The Beatles había cambiado su look original de chicos rebeldes de Li- verpool por una puesta más psicodélica. Lennon había tratado de imitar la

sensación de LSD en la canción “Tomorrow never knows” del álbum Revolver

(Parlophone) de 1966. El cuarteto inglés expresó, de forma más evidente, su

espíritu psicodélico con el álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Parlo-

phone, 1967). Este álbum fue catalogado por la revista Rolling Stone como el

“Mejor álbum de todos los tiempos”. Canciones como “Lucy in the Sky with Diamond” (1967), en la que sus siglas son LSD –pura coincidencia, decían– y

“Strawberry Fields Forever” (1967) son himno propios de la psicodelia. Por su parte, “A Day In The Life” (1967) hace que la orquesta suba desde lo más grave hasta lo más agudo para emular “una subida de drogas”.

venta la ópera prima de The Doors, en la que se mezcla la poesía de Jim Mo- rrison, el órgano hipnótico Ray Manzarek y las improvisaciones flamencas de Robbie Krieger. Sin duda, el álbum The Doors (Elektra, 1967) respiraba

del aire de la costa oeste de los Estados Unidos, lugar donde se concentró la movida hippy y psicodélica.

Ese mismo año, el álbum Surrealistic Pillow (RCA Victor) de la agrupación

Jefferson Airplane contenía “White Rabbit” que, con letras de las historias de Lewis Carrol en combinación con un mundo flamenco, expresaba el pa-

ralelismo de un viaje de LSD. De ese mismo álbum, también se destaca el

sencillo “Somebody to Love”.

Aunque el rock psicodélico fue una movida muy estadounidense, en In- glaterra, bandas como Cream, Arthur Brown, Jimi Hendrix Experience y The Rolling Stones se empaparon rápido de la onda: las obras de esa época dan fe de ello. Además, empezaron a surgir bandas como Pink Floyd, quienes, con Syd Barrett, desarrollaron para muchos el mejor álbum de rock psicodélico. El éxito de The Piper at the Gates of Dawn (Capitol) de 1967, resultó sorprendente

porque se trató de la primera producción de Pink Floyd. En ella se pueden apreciar temas ligados al espacio, a los espantapájaros, los gnomos, las bicicle- tas y a los cuentos de hadas con pasajes psicodélicos. Tras el abandono de Ba- rret en la banda, Pink Floyd desarrolló una amplia carrera en el rock progresivo.

Por otro lado, The Yardbirds, quienes habían destacado por reinterpretar canciones de otros compositores, lograron la atención del público con su ál- bum The Yardbirds (Columbia), titulado originalmente Roger el Ingeniero, de 1966.

Con una mezcla de blues rock y rock psicodélico, esta banda a cargo de Keith Relf

en la voz y Jeff Beck en la guitarra –en sustitución a Eric Clapton–, anticipa- ron el blues rock de Cream y de Led Zeppelin. De la movida psicodélica de Inglaterra, también se destacó la banda The Move, con el tema “I Can Hear The Grass Grow”, incorporado en la reedición de 1998 de su primer álbum.

Sin embargo, la agrupación que más se apegó y transmitió la esencia de la psicodelia y la cultura hippy a lo largo de toda su existencia fue Grateful

Dead. Fundado por la leyenda de la guitarra, Jerry García, esta banda basó la mayoría de sus composiciones sobre la improvisación. Live/Dead (1969) fue

su primer álbum en vivo y de éste destaca el tema “Dark Star”: canción que nunca se ha tocado igual dos veces.

“El rock psicodélico o ácido, más allá de la música, tuvo afinidades con la moda, el diseño de posters y discos y con los efectos visuales en los concier- tos, y estaba ligado en general con la contracultura juvenil y, más en concreto,

con la subcultura hippy” (Shuker, 2009:264). Una consecuencia importante

que derivó de esta estética musical fue que por primera vez se empezaron a consumir los álbumes en su totalidad y no sólo las canciones promocionales. Esto fue algo que heredó, además de la influencia musical, el heavy metal, el rock progresivo y el rock alternativo. Por último, cabe mencionar que el rock psi-

codélico es el responsable de la música trance y electrónica de los noventa y hoy

en día es una fuente para el experimental rock. Discografía recomendada:

• The Yardbirds

The Yardbirds (o Roger the Engineer) (Columbia, 1966) • The Byrds

Fifth Dimension (Columbia, 1966) • Pink Floyd

The Piper at the Gates of Dawn (Capitol, 1967) • The Doors

The Doors (Elektra,1967) • The Beatles

Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (Parlophone, 1967) • Jefferson Airplane

Surrealistic Pillow (RCA Victor, 1967) • Grateful Dead

Live/Dead (Warner Bros. Records, 1969)

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