1 SIGLO XVI.
1 2 3 SACRISTÍA DE LA CATEDRAL DE JAÉN.
En uno de los bloques laterales que sobresalen de la planta de la catedral de Jaén, otorgándole una característica forma de “T”, se dispone el conjunto de dependencias que fue proyectado en su totalidad por el arquitecto Andrés de Vandelvira y realizado entre los años 1554 a 1575.60 Este conjunto comprende la antesacristía que sirve de espacio distribuidor, dando acceso a la sacristía (a través de un vano serliano), a la cripta y a los pisos altos. Finalmente, en este complejo de dependencias catedralicias se encuentra también la sala capitular, cuyo eje se dispone perpendicularmente al de la iglesia y sacristía, pero coincidiendo con el de la antesacristía, de tal modo que se logra conformar un bloque compacto y unitario de espacios destinados al servicio de la catedral jienense.
Planta de la catedral de Jaén.
acabados...” PÉREZ BAYER, Francisco, Diario del Viaje desde Valencia a Andalucía, Año de 1782, Biblioteca Nacional (B.N.), Sección: Manuscritos, 5953, fol. 68vto.
Esta sacristía es la segunda de las construidas bajo la dirección de Andrés de Vandelvira, constituyendo un espacio de grandes dimensiones (21,84 x 17,29 m) en el que, a pesar de adoptar el tipo tradicional de planta rectangular para la configuración de estas estancias, el modo peculiar de disponer los elementos arquitectónicos le confieren una gran originalidad. El motivo básico a partir del cual se organiza el alzado de los muros es el de la arcada triunfal, esquema con el que este arquitecto experimentó durante toda su carrera,61 alcanzando aquí su momento culminante.
La necesidad de alojar las cajoneras y armarios para la custodia del ajuar litúrgico, constituía un condicionante que dio como resultado la composición de uno de los alzados más singulares de la arquitectura española, donde los muebles se alojan en los huecos creados a partir de un juego de elementos arquitectónicos que van alternando sus dimensiones. El maestro toma como módulo la triple arcada triunfal que dispone en los lados menores del recinto y configura los muros laterales a partir de su sucesiva repetición.
La zona superior presenta una reiteración de los elementos al colocar un segundo entablamento y sobre él un ritmo similar al de las arcadas inferiores. Estos arcos superiores constituyen los lunetos de la bóveda en los lados mayores y en los menores dispone un óculo sobre el arco central,62 de tal modo que su forma circular ocupa el espacio libre que existe en los frentes más estrechos, originado por la curvatura de la bóveda de medio cañón que cubre la estancia. De la misma manera, Vandelvira evita los grandes espacios libres en el muro al disponer “cueros recortados” sobre los arcos inferiores, de un tamaño algo menor.
Los soportes de los arcos inferiores son unas majestuosas columnas de orden corintio que se encuentran agrupadas por parejas y se alzan sobre unos elevados pedestales, lo que contribuye a otorgarles un carácter mucho más monumental. Detrás de estos soportes exentos aparecen parejas de semicolumnas adosadas al muro, cuyo capitel se puede apreciar gracias al elemento rectangular que, a modo de tarjeta, se coloca entre los capiteles y el entablamento de las columnas delanteras.
60 GALERA ANDREU, Pedro, Andrés de Vandelvira, Madrid, Akal, 2000, pág. 113 y ss. 61 LINAZASORO, J. I., “El eclecticismo crítico de Andrés de Vandelvira y la sacristía de Jaén”, Arquitectura, nº 71, 1983, pág. 43-51; AMPLIATO BRIONES, S. L., Muro, orden y espacio en la arquitectura del Renacimiento andaluz, Sevilla, Universidad y Consejería de Obras Públicas y Transportes, 1996. pág. 171.
La presencia de numerosos miembros arquitectónicos y su rítmica repetición han suscitado las evocaciones de ejemplos de la arquitectura hispanomusulmana, como el del patio de los Leones en la Alhambra. Pero a pesar de estos posibles recuerdos, también se ha mencionado que la originalidad del conjunto de esta sacristía es tal que no tiene precedentes directos ni tampoco consecuentes,63 constituyendo para otros una exquisita obra del Manierismo.64
Algunos de los esquemas arquitectónicos más logrados en la composición de este espacio habían sido previamente ensayados por Vandelvira en otros ejemplos, como es el caso del óculo de los frentes menores de la sacristía, dispuesto ya en el gran arco diafragma que hay en el descenso a la cripta y en el remate de la portada de San Nicolás de Úbeda.
A pesar de que esta sacristía no resulta novedosa en lo que se refiere a su tipología, Vandelvira demostró su talento logrando crear un escenario de gran monumentalidad y originalidad a partir de la sucesiva y rítmica repetición de elementos arquitectónicos, de modo que se disponen unas arcadas sobre otras similares, pares de columnas que a su vez están delante de otros pares de columnas adosadas, dos líneas de entablamento, etc. Con ello logró crear un sistema que constituye una prueba patente de su genialidad y su talento, volcados ahora en la tarea de configurar una estancia de gran relevancia para el conjunto de la catedral.
La magnífica resolución de los elementos arquitectónicos en esta sacristía, en los que se aúnan la función estructural y la decorativa, permitía que no se requiriese ningún otro tipo de ornamentación. No obstante, durante el episcopado de Sancho Dávila y Toledo (1600-1615) se decidió añadir unas pinturas murales. Éstas se concentran en torno a los arcos centrales de los lados menores, representando principalmente a la Virgen con el Niño y una serie de escudos episcopales. En los otros paramentos hay pinturas ilusorias que imitan marcos de jaspes, cartelas, etc.
63 CHUECA GOITIA, Fernando, Andrés de Vandelvira. Arquitecto, Jaén, 1971, pág. 184; GALERA ANDREU, P., Ibid.
64 MUÑOZ JIMÉNEZ, José Miguel, “El Manierismo en la Arquitectura Española del siglo XVI: La Fase Serliana (1530-1560)”, Cuadernos de Arte e Iconografía, nº 3, 1990, pág. 88.
Todas ellas fueron realizadas en el año 160865 y se complementan con una serie de lienzos que representan a los evangelistas y a María Magdalena moribunda.66
Interior de la sacristía de la catedral de Jaén.
65 Acerca de estas pinturas véase AGUILAR GUTIERREZ, J.; MARTINEZ MONTIEL, L. F., “Las Pinturas Murales de la Sacristía de la Catedral de Jaén y su restauración” Atrio. Revista de Historia del Arte, nº 8-9, 1996, pág. 113-119.