Sintesis
Santuarios Privados es el nombre la propuesta de instala- ción que tiene como propósito poner en evidencia la forma particular en que los seres humanos nos relacionamos de ma- nera personal y especial con aquellos objetos que sacralizamos, inspirada en el pequeño momento de reflexión que se produ- ce al hacer memoria cuando se tienen estas cosas en las manos. En primer lugar, el trabajo se desarrolla como instala- ción, porque esta forma de producción artística me permi- te, no sólo proponer una imagen, sino reunir elementos es- paciales, ambientales y de sensaciones con los que puedan interactuar las personas, para generar una experiencia de lo sagrado donde el público es el motor de dicha experiencia, ya que, es en cada sujeto donde se produce el reconoci- miento y la relación frente a ciertos objetos como sagrados. A continuación, haré mención de los ele- mentos que conformarán la puesta en escena:
Castelblanco, J. (2019). Planimetría Santuarios privados [Ilustración digital].
Centro de memoria
La instalación será llevada a cabo en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, porque la indagación de la que da cuenta, tiene por objeto abordar procesos relacionados con la memo- ria y su importancia en el auto-reconocimiento, lo que coinci- de con las temáticas y propósitos que hacen parte de la razón de ser del Centro de Memoria, que también busca brindar a las personas experiencias significativas en torno a la memoria.
Dentro de la arquitectura del Centro, el espacio que elegí para instalar la pieza, me permite construir sobre un suelo de gravilla, que aporta una diferenciación que salta a la vista y marca una separa- ción que resalta el carácter único de la pieza que estará allí puesta.
Caja negra
La forma cúbica o hexagonal está ligada a los espacios donde se protegen los objetos sacralizados tales como cajo- nes, cofres, osarios, entre otros. Allí busco una relación en- tre estos pequeños espacios que contienen y la “arquitec- tura” de la pieza. Así mismo, su función en la instalación es contener y resguardar réplicas de objetos sacralizados. Así, dicho contenedor en forma de hexaedro tendrá en su exterior el color negro, con el cual, pretendo potenciar dos cosas: desde el exterior armonizar el objeto con el espacio que le rodea. En el interior el color negro favorece el contraste, pues permite que los elementos que están dentro se diferen- cien mejor unos de otros y, como refuerza la oscuridad, favore- ce el juego de luz que propone como interacción la instalación. Objetos en Parafina
La selección de los objetos se ha nutrido no solo de la ri- queza teórica de los libros citados en el presente documento o de un criterio personal, sino de múltiples relatos y narraciones de diferentes personas que generosamente compartieron sus experiencias de lo sagrado conmigo, aunque no aparezcan do- cumentadas aquí, aportaron un gran valor y perspectiva a toda reflexión en torno al tema de la sacralización de los objetos. Sus historias me han permitido escoger determina- dos objetos para representar de una manera más objeti- va aquellas cosas que podrían despertar en un numero am- plio de personas, los recuerdos y emocionalidades de sus propios universos privados, con el riesgo de que en aque- lla selección alguien sea capaz de verse reflejado allí o no.
Algunos de los artículos fueron donados voluntariamente, y otros adquiridos en los llamados “pulgueros”. No haré uso de objetos “originales”, en primer lugar, porque un objeto sacrali- zado goza de protección y cuidado especiales, y así deben ser mantenidos hasta que su ciclo finalice. En segundo lugar, porque, aunque son parte fundamental de la propuesta, mi propósito es
Por dicho motivo se realizan las reproducciones en para- fina, un tipo de cera de origen animal, que tiene un simbolis- mo ligado a lo sagrado en la tradición judeo-cristiana occi- dental que es vigente en el ámbito colombiano. Todavía hoy existen y se comercializan figuras de parafina con formas de partes del cuerpo humano y cuerpos enteros llamadas “mila- gros” que se usan como ofrenda para pedir algún favor personal a los santos. Igualmente, las veladoras y velas son ofrendas en templos y hogares, su luz representa un deseo, el fervor y to- dos ellas son un puente entre las personas y lo divino, es decir son una conexión más efectiva entre el creyente y lo sagrado. Es así que tras tomar la impronta de dichos objetos en pa- rafina deseo conformar una constelación de contenedores para suscitar en los espectadores algún recuerdo o alguna relación. Lo defino en términos de constelación, porque estas improntas, transformadas en contenedores de parafina, tienen en su inte- rior una luz que se hará evidente en el espacio de la instalación Algunos de los objetos son: ◊ Oso de peluche ◊ Muñeca ◊ Diario ◊ Llave ◊ Carro de juguete ◊ Carro de colección ◊ Porcelana muñeca
◊ Frasco de crema o per- fume ◊ Herradura ◊ Canasto ◊ Casete ◊ Tajalápiz ◊ Pájaro ◊ Navaja
◊ Cartas ◊ Alcancía de cerámica ◊ Prenda de vestir ◊ Camafeo ◊ Piedra ◊ Accesorio ◊ Dulce ◊ Pelota Luz
La luz se distingue siempre en contraste con la oscuridad porque ambos aspectos son complementarios, por lo tanto, no se puede hablar de lo uno sin lo otro. En su aspecto más básico la función de la luz es hacer visibles los objetos, pero su con- tenido simbólico abarca una gran cantidad de connotaciones. Desde tiempos remotos tanto la luz, como el sol y el fue- go, se asocian a la purificación, la claridad, progresivamente se asocia al conocimiento, a la toma de conciencia de algo nuevo, enfrentado a la oscuridad donde habita la ignorancia, lo des- conocido, aquello que no se distingue. Estos contrastes tam- bién se dan a nivel físico, ético, mitológico y religioso, de ma- nera que la luz se transforma en una metáfora de lo sagrado.
Como primera relación, la luz estará contenida dentro de los objetos de parafina para hacerlos visibles, a la vez que resal- ta su carácter de guía, lo que proporciona una suerte de escla- recimiento mental e identidad. Además, la luz ha sido siempre un elemento ligado a la divinidad y lo sagrado, especialmente porque genera contrastes que resaltan el carácter sagrado tan- to en las imágenes religiosas, donde lo santo está siempre más iluminado, como en las arquitecturas, donde los juegos de lu- ces y sombras buscan generar una experiencia de lo sublime. En “Santuarios Privados” la iluminación será acti- vada involuntariamente a través un sensor de distan- cia, que reaccionará a la entrada de las personas en el re- cinto, de esta manera busco señalar el hecho de que los sujetos son los que dan significado a los objetos sacralizados.
Eco de la propia voz
El eco es una forma de reflejo del sonido, en el caso de “San- tuarios Privados” es el indicio que se le propone al espectador como símbolo del carácter de reflejo que tienen los objetos sa- cralizados, pues ellos representan aquello en lo que creemos y todo aquello que nos importa, bien sea a nivel de memoria per- sonal, o colectiva. Además, produce la sensación de encontrarse en un lugar más grande, solitario y vacío de lo que en realidad es. Público
Sobra recalcar que toda la puesta en escena y sus ele- mentos se activan y adquieren sentido a través de la interac- ción con las personas. Ellas son el elemento que fundamen- ta la reunión de todos los aspectos nombrados anteriormente.
“Tal es el objeto antiguo, que cobra siempre, en el seno del en- torno, un valor de embrión, de célula madre. A través de él, el ser disfrazado se identifica con la situación original e ideal del embrión, involuciona hacia la situación micro cósmica y cen- tral del ser antes de su nacimiento” (Baudrillard, 1969, p.90).