de sacerdocio, el cual se efectuaba en día sábado por la tarde. • Cambio de sacerdocio Levítico al de Melquisedec, (He. 5:5): De la misma forma como en el A.T. el cambio de sacerdocio se efectuaba en día sábado, entendemos a la luz de la palabra que también el cambio del sacerdocio levítico al de Melquisedec se realizó en día sábado, este cambio se efectuó con la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. De esta gran verdad entendemos que Jesús no pudo haber muerto en día viernes y resucitar en día domingo, porque en primer lugar la profecía decía que El debía estar tres días con sus noches en el fondo de la tierra (Mt. 12:40) y en segundo lugar el cambio de sacerdocio se hacía en día sábado por la tarde. En las tradiciones judías existían dos tipos de sábado, el que correspondía a cada semana y uno que era llamado “el gran sábado anual”, que podía caer en cualquier mes del año y cualquier día de la semana; en la semana en que el Señor Jesús murió hubo un sábado anual, que fue en día jueves, de esta manera se cumplía perfectamente la profecía porque quiere decir que el Señor murió en día miércoles y resucito día sábado, porque de miércoles a jueves: un día, de jueves a viernes: dos días y de viernes a sábado: tres días, con lo cual se cumplía exactamente la profecía y también se cumplía el cambio de sacerdocio. • Una Nación de Sacerdotes, (Ap. 1:6; He. 10:19‐22; 1 P. 2:5, 9): Es después de este cambio sacerdotal cuando Dios nos constituye como sacerdotes en el orden de Melquisedec, tanto a hombres como a mujeres, porque en Cristo no hay distinción entre ambos (Gá. 3:27‐28), haciendo de nosotros un real sacerdocio, nación santa, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables delante de El por medio de Jesucristo y para anunciar en el universo (Lugar santo del verdadero tabernáculo), el evangelio de Jesucristo (Ef. 3:10).
El contraste entre Cristo y los sacerdotes es notable. Coinciden en que a ambos los constituyó Dios en favor de los seres humanos, han de ofrecer sacrificios por los pecados, y han de tener paciencia con los débiles. Pero difieren en varios aspectos importantes.
1. Las ofrendas y sacrificios de los sumos sacerdotes aaronitas eran muchos y continuos, mientras Cristo ofreció un
solo sacrificio de una vez y para siempre (He. 5:1).
2. La paciencia del sumo sacerdote estaba basada en su debilidad, mientras que la de Cristo proviene de la
misericordia como una virtud propia (He. 5:2; 7:28).
3. El sumo sacerdote debía ofrecer sacrificios por sí mismo antes de ofrecer el de los pecadores, mientras que Cristo
no necesita sacrificio a su favor (He. 5:3; 7:27).
4. El sumo sacerdote aaronita ofrecía animales y entraba al santuario con sangre ajena, mientras que Cristo se
ofreció a sí mismo y derramó su propia sangre (He. 9:12). 5. El sumo sacerdote entraba una vez al año a un santuario hecho con manos (He 9:7), mientras que Cristo entró al santuario celestial y una vez y para siempre (He 9:11, 24). 6. El sumo sacerdote tenía que salir del Lugar Santísimo, pero Cristo entró más allá del velo y ha permanecido en él dejando abierto el camino para que los suyos entren a la presencia de Dios (He. 10:19‐20 y Mt. 27:51). 7. Los aaronitas fueron muchos, por cuanto por la muerte no podían perdurar, pero Cristo es uno solo eternamente (He. 7:23) y su sacerdocio es inmutable.
8. Su sacerdocio no es según el orden de Aarón, sino según el orden de Melquisedec (He. 9.20; esto implica que
también Melquisedec era sumo sacerdote). 9. La intercesión del sumo sacerdote era temporal, pero la de Cristo es eterna (He. 7:25). 10. El sumo sacerdote era un ministerio imperfecto, porque correspondía a un pacto que caducó, mientras que el de Cristo es un ministerio perfecto que permanece para siempre (He. 8:6‐13). Nelson Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia.
na de las funciones del sacerdocio de Cristo fue el de identificarse con la humanidad (He.2: 17) establecido por juramento divino, para salvar para siempre, teniendo una intercesión perpetua para todos los creyentes (He.7:25) teniendo confianza para entrar allá lugar santísimo. Todos los creyentes provenientes del judaísmo como de la gentilidad están constituidos en un reino de sacerdotes (Ap.1: 6). Todos los creyentes constituidos sacerdotes deben ofrecer sacrificio continuo y racional que es nuestro culto a Dios (Ro. 12:1).
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11 Los Cuerpos
Módulo III Doctrina Avanzada
“Se siembra un cuerpo corruptible, se resucita un cuerpo incorruptible; se siembra un cuerpo natural, se resucita un cuerpo espiritual. Si hay un cuerpo natural, hay también un cuerpo espiritual” 1 Co. 15:42,44 l cuerpo humano es una obra maravillosa de Dios que constantemente evoluciona, desarrollando cada una de sus partes, de tal manera que el cuerpo de un bebe es diferente al de un niño, al de un adolescente y al de un anciano, sin embargo es el mismo cuerpo que se ha ido transformando. De igual manera, las Escrituras mencionan diferentes clases de cuerpos, desde un cuerpo de humillación, hasta un cuerpo glorioso; pero todos son cambios ó transformaciones de un mismo cuerpo.
a palabra “cuerpo” se traduce del griego soma, que significa “al cuerpo como un todo, el instrumento de la vida, tanto si es de hombre viviente, o muerto, o en resurrección…” (Strong 4983). Entendemos en la Biblia que muchas de las cosas que le sucedieron al cuerpo físico del Señor Jesucristo, también le sucederán al cuerpo místico del Señor, que es, su iglesia; vemos que Jesús participó de un cuerpo de humillación cuando vino a la tierra (He. 2:14), luego cuando resucitó tenía un cuerpo espiritual de carne y huesos, sin sangre (Lc. 24:39); después un cuerpo celestial (Hch. 7:55‐56) y por último un cuerpo glorioso (Ap. 1:10‐17). Asimismo la iglesia de Cristo también participará de estos cambios en su cuerpo; pero solamente la esposa llegará a tener un cuerpo glorioso como el que ahora tiene el Señor Jesucristo (1 Co. 15:40; Ap. 19:7‐8). Las clases de cuerpo que se mencionan en la Biblia son:
1. CUERPOS TERRENALES
a) CUERPO ANIMAL O NATURAL (1 Co. 2:14; 15:44).
Este cuerpo es el órgano de la vida terrenal. Natural viene de la palabra griega psuchikos (ψυχικός G5591) que significa: animal, natural. Perteneciente a la psique, alma. Se traduce natural en 1 Corintios 2:14, contrastado con el hombre espiritual. Cuando este cuerpo sea sembrado para hacerlo morir resucitará a un cuerpo espiritual (1 Co. 15:44). Es el cuerpo que tenemos ahora y que va a llegar a la estatura del Varón Perfecto. Este cuerpo es el que tendrán aquellos que después de un proceso y de acuerdo a las obras que hicieron estando en la tierra, llegarán a poblar el cosmos, el universo (Ef. 3:10‐11). Este cuerpo estará adecuado de tal forma que aquellos que lo tengan podrán vivir en otros planetas, como nosotros estamos viviendo en la tierra, porque nuestro organismo se adapta perfectamente a la ecología de la tierra, en donde hay agua, aire y vivimos de lo que la tierra produce.
b) CUERPO DE HUMILLACIÓN (Filipenses 3:20‐21).
Humillación viene de la palabra griega tapeinōsis (ταπείνωσις G5014) que significa: depresión en rango, humillación, bajeza, estado humilde. De acuerdo a lo anterior, este cuerpo también puede ser llamado de bajeza, humilde, vil. En el Salmo 51:5 David dice que fue dado a luz en iniquidad y concebido en pecado; vemos como Dios trató con él a través de muchas pruebas, con el propósito de que fuera limpio de la contaminación de iniquidad y pecado. En esta figura podemos entender que algo similar sucedió en la preexistencia con nosotros; fuimos contaminados de iniquidad (1 P. 2:25) y por ello Dios nos propuso un plan de salvación y limpieza (Ef. 1:3‐ 4; Mt. 9:12‐13), que empezaría dándonos un cuerpo de humillación para luego exaltarnos a su tiempo mediante un proceso de obediencia y ministración (1 P. 5:6; Stg. 4:10). Este cuerpo es susceptible de ser tentado por el enemigo, es por esta razón que Jesús pudo ser tentado por el diablo en el desierto (Mt. 4:1) pero sin pecado, es decir, Cristo es Dios y Dios no puede ser tentado (Mt. 4:7); pero Cristo fue tentado en su cuerpo de humillación no así en su esencia de Dios, en su Divinidad (Fil. 2:6); a diferencia de nosotros que sí cedemos a las tentaciones (Ro. 3:23). Cuando Dios formó a Adán le dio un cuerpo de estado de humillación, esto no significa que él sería humillado constantemente, sino que su cuerpo era de un bajo rango o estado, por lo que debía ser perfeccionado. Ejemplos de este tipo de humillación son: • Lucas 1:48, María expresa gratitud al Señor por haberla elegido en su estado de bajeza. • Hch. 8:32‐33, la Biblia habla del estado de humillación que vivió Jesús como cordero que fue llevado al matadero. Este cuerpo implica la humildad que debemos tener bajo la mano de Dios que representa los cinco ministerios.
E
L
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c) CUERPO MORTAL (Ro. 6:12).
Mortal viene de la palabra griega thnētos (θνητός G2349) que significa: mortalidad, tendencia a morir. A la vez que Dios puso a Adán en un cuerpo de humillación, le puso un cuerpo mortal (Gn. 2:17) que tendía a perecer. Esta consecuencia fue trasladada a toda la humanidad, pero únicamente en los cuerpos de los hijos de Dios se manifiesta la vida de Jesucristo (2 Co. 4:11) por medio del Espíritu que habita en nosotros para que seamos transformados (Ro. 8:11).
En Mateo 10:28 dice que debemos temer al que mata el cuerpo y el alma, por lo tanto el cuerpo mortal es la suma del cuerpo y el alma, el cual puede ser destruido por el Señor en el infierno. Este cuerpo puede estar bajo sujeción del pecado cuando se obedece a las concupiscencias (Jn. 8:3; Stgo. 1:14‐15) y en tal caso el resultado será la muerte; pero Dios nos exhorta a que no reine el pecado en este cuerpo mortal, llenándonos constantemente de su Santo Espíritu y no por nuestras propias fuerzas.
d) CUERPO DE PECADO (Ro. 6:6)
Pecado viene de la palabra hebrea chaṭṭâ'âh chaṭṭâ'th (תאטּח 2403) que significa pecado; pecado‐culpa; pecado‐ purificación; ofrenda por el pecado, Pecado: errar en el camino o no dar en el blanco, puede indicar una ofensa contra el prójimo. También viene del griego hamartia (ἁμαρτία 266), que significa errar en el blanco, perder la marca, no alcanzar la meta. Diccionario Vine.
Fue en el momento que Adán pecó, que le colocaron un cuerpo de pecado y después de él fue transmitido a todos sus descendientes. Fue el pecado y el cuerpo de pecado quienes condenaron a Adán a la muerte. El cuerpo de pecado es activado por el pecado, por medio del conocimiento de la verdad (Ro. 7:7‐11), para esclavizarnos, arrastrarnos y engañarnos a vivir de forma desagradable delante de Dios y como consecuencia matarnos. La Biblia nos enseña que el Señor no tenía cuerpo de pecado (Ro. 8:3), por ello el príncipe del mundo, no tenía nada en él (Jn. 14:30).
Este cuerpo esta formado por el conjunto de receptores de concupiscencia que tenemos en el alma y en el cuerpo (Ro. 7:23). Según leemos en las Escrituras éstas son leyes que muchas veces tenemos en nuestros miembros y que nos llevan cautivos al pecado y de las cuales solamente Cristo nos puede librar, cuando nos llenamos del Espíritu Santo. Cuando nacimos y éramos bebes aún no habíamos pecado; pero los receptores de concupiscencia allí estaban porque es algo que heredamos en la sangre, en nuestra genética; como ejemplo podemos citar a una persona que ahora tiene problemas con el alcohol; según los científicos han descubierto que esto puede deberse a que el cromosoma 11 de esta persona venía dañado con una predisposición hacia el alcohol (1 P. 1:18). e) CUERPO DE MUERTE (Ro. 7:24) Muerte viene de la palabra griega thanatos (θάνατος G2288) que significa: culpable de muerte, mortal, mortífero. Como consecuencia del pecado y del cuerpo de pecado, a Adán y a toda la humanidad le pusieron el cuerpo de muerte. En Romanos 5:12‐13, el Apóstol Pablo indica que por Adán el pecado entró al mundo y con él la muerte y ésta a todos los hombres que pecaron; sin embargo, por medio de Jesucristo vino la vida y la resurrección de los muertos, para que en Él todos seamos vivificados (1 Co. 15:21‐22). Este cuerpo es la consecuencia de los otros anteriores y es por esta razón que toda la humanidad está condenada a sufrir la muerte, incluso eterna, si no reconoce a Jesucristo como su Salvador, quien según el apóstol Pablo es el único que nos puede librar de este cuerpo de muerte, sujeto a pasiones y leyes de pecado (Ro. 7:25); la parte que a nosotros nos corresponde es ministrar nuestro cuerpo de pecado, nuestro hombre viejo, crucificando nuestra carne (Gá. 5:24). Como figura de nuestro hombre viejo podemos ver a Goliat quien fue muerto por David (Cristo) de una pedrada (esto es el bautismo en agua, Ro. 6:6); pero luego le cortó la cabeza; esto es, librarnos del cuerpo de muerte. Sabemos que seremos totalmente libres mediante un proceso de ministración ya que entendemos que nuestro cuerpo de pecado no fue destruido totalmente, sino reducido a la impotencia y que cuando nuestro David (Cristo) regrese le cortará la cabeza y seremos libres.
f) CUERPO DE LOS PECADOS DE LA CARNE (Col. 2:11).
Carne viene de la palabra griega sarx (σάρξ G4561) que significa: carnal, carnalmente y carnalmente dispuesto. Entre las características de la carne están: tiene corta vida (Isaías 40:6); es débil (Is. 31:3); no se puede confiar en
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ella (Jer. 17:5); está condenada a muerte (Ro. 8:13); y cae en la tentación (Mt. 26:41). La carne es la unión de los deseos del alma con el accionar del cuerpo. El cuerpo de pecado fue puesto por el pecado de Adán, pero este cuerpo es por los pecados de la carne de cada persona. La Biblia enseña que la intención de la carne es enemistad hacia Dios, y vivir en sus pecados produce corrupción (Gá. 6:8). 2. CUERPOS CELESTIALES a) CUERPO ESPIRITUAL (1 Co. 15:44).
Espiritual viene de la palabra griega pneumatikos (πνευματικός G4152) que significa: no carnal, espíritu (divinamente), sobrenatural, regenerado, espiritual. Es el cuerpo con el cual resucitan los muertos, es un cuerpo incorruptible, inmortal; pero no perfeccionado porque es necesario que todos seamos perfeccionados en un mismo tiempo (He. 11:39‐40). Este es un cuerpo de carne y huesos como el de Jesús después de resucitar que ya no tenía sangre. Es diferente resucitar que levantarse, en el caso de Lázaro cuando el Señor lo vuelve a la vida, fue un levantamiento, él no se levantó con un cuerpo espiritual, sino con un cuerpo mortal; el cuerpo espiritual es para los que resucitan a la manera de Jesús. Dependiendo de lo que hayamos hecho estando en el cuerpo, seremos juzgados en el tribunal de Cristo y habrá quienes se quedarán con un cuerpo espiritual. b) CUERPO CELESTIAL (1 Co. 15:40)
Celestial viene de la palabra griega epouranios (ἐπουράνιος G2032) que significa: sobre el cielo, celestes, celestial, en los cielos. Es un cuerpo adaptable para entrar a los cielos; previo a transformarse en un cuerpo glorioso como el del Señor Jesucristo. Este cuerpo le es dado únicamente a aquellos que forman parte de la novia del Señor; son cristianos de una simiente celestial, como las estrellas en los cielos (Gn. 15:5; 1 Co. 15:51). c) CUERPO DE GLORIA (Fil. 3:21) Gloria viene de la palabra griega doxa (δόξα G1391) que significa: gloria, glorificar, glorioso, honra, honroso. Es el proceso después de tener cuerpo celestial; es necesario que el cuerpo celestial se transforme en un cuerpo de gloria para que sea de una misma naturaleza con el Señor; ya que dice la Escritura que cuando dos personas se casan llegan a ser una misma carne; es por esta razón que este cuerpo les será dado solamente a los que se casarán con Cristo; este cuerpo es una vestidura de lino fino (Ap. 19:7‐8). 3. TRANSFORMACIÓN DEL CUERPO El señor Jesucristo vino para libertarnos y una de la maneras de libertarnos del cuerpo terrenal, que es de muerte, es el bautismo en agua (Ro. 6:1‐8), cuando somos sumergidos en el agua, somos sepultados juntamente con Cristo para muerte, pero cuando salimos del agua, somos resucitados, así como El resucitó de entre los muertos, para que andemos en novedad de vida.
Otra de las ordenanzas por medio de la cual podemos ligarnos más a Cristo y ser liberados del cuerpo de muerte es la Santa Cena (1 Co. 11:23‐26), donde la genética de Dios se introduce en nuestra genética para llegar a ser parte de El. De tal manera que cada vez que participamos de la cena del señor, vamos reduciendo aún más el cuerpo de pecado hasta que llegue aquel día en que venga Cristo por nosotros, y nuestro cuerpo terrenal, se convierta en un cuerpo espiritual, incorruptible e inmortal, aunque no perfeccionado. Luego, los que alcancen la calidad de novia, tendrán un cuerpo celestial, y luego este cuerpo celestial se transforme en uno de gloria, de la misma naturaleza con el Señor. l cuerpo como creación de Dios se debe cuidar, valorar, porque lo hizo para ser portadores de su presencia como templo y morada del Espíritu Santo (1 Co. 3:16). La transformación del cuerpo, es un proceso donde el bautismo y la Cena, toman parte importante en menguar el cuerpo terrenal y que el cuerpo celestial sea elevado. El presentarse a Dios como un sacrificio vivo, agradable, renovando nuestra mente (Ro. 12: 1‐2), meditando en la ley de Jehová (Sal 1) y teniendo la mente de Cristo, es parte de este proceso. En este proceso es necesario que nos limpiemos de toda inmundicia de la carne y del espíritu (2 Co. 7:1) buscando la consagración y así el Dios de paz nos santifique por completo (1 Ts. 5:23).
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12 LA ENERGÍA PRIMIGENIA DE DIOS
Módulo III
Doctrina
Avanzada
Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.
Sal. 90:2 RV60
ios Él Eterno, propuso crear por medio del Verbo las cosas que están en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles eso incluye los tronos, dominios, potestades, principados o autoridades (Col. 1:16) para ello, hizo espacios creativos en los cuales fueron establecidos los cielos y la tierra; todo esto tuvo un origen el cual es Dios mismo, quien en su voluntad dispuso crear y establecer allí seres que le reconozcan y que le adoren.
nergía se traduce del griego Energeia y se usa para denominar el poder de Dios. Este poder es el que actúa en la resurrección de Cristo y nuestra (Ef. 1.19‐20; Col. 2:12), en la transformación de nuestro cuerpo de humillación en conformidad con su cuerpo de gloria (Fil. 3.21) y para ser ministro de El, trabajando esforzadamente en la predicación del Evangelio (Ef. 3:7; Col. 1.29).Veamos los siguientes conceptos
Energía, Según la ciencia define este concepto, como la capacidad de un sistema físico para realizar un trabajo. La
materia posee energía como resultado de su movimiento o de su posición en relación con las fuerzas que actúan sobre ella. La energía se manifiesta en varias formas, entre ellas; Energía mecánica, térmica, química, eléctrica, radiante o atómica. Todas las formas de energía pueden convertirse en otras formas mediante los procesos adecuados. En el proceso de transformación puede perderse o ganarse una forma de energía, pero la suma total permanece constante. Primigenio. Se traduce del idioma Latín primigenius y significa; primitivo, originario, o que dio origen. 1. LA TRIUNIDAD Dios Altísimo para manifestarse a las creaciones, deriva su esencia por medio de tres personas de la divinidad: a. El Padre, quien es la primera persona hecha visible de la energía primigenia su nombre en hebreo es Jehová. b. El Espíritu Santo su nombre en hebreo es El Shaddai que traducido es el Omnipotente, Todopoderoso.
c. El Hijo que en su ministerio terrenal fue conocido como Jesús a quien le fue dado al final de su ministerio toda gloria y todo poder (Mt. 28:18). Aunque aún no habían sido hechos los universos, Dios en su sabiduría dispuso cosas desde antes de la fundación del mundo, como por ejemplo el sacrificio de su hijo (1 P.1:19‐20) las parábolas (Mt. 13:35) el reino (Mt. 25:34) todo esto lo hizo por medio de El Hijo (Jn. 1:1‐4) Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos sean dominios sean potestades; todo fue creado por medio de El y para El (Col. 1.16).