2. CONOCIMIENTOS TRADICIONALES, SEMILLAS Y DERECHOS COLECTIVOS.
2.3. Las semillas como patrimonio de los pueblos y bien común de la humanidad
2.3.1. Semillas, Biodiversidad y vida colectiva
Como se ha mencionado anteriormente, las semillas son parte de la biodiversidad del planeta e implican un entramado de relaciones históricas que permiten la existencia biológica y social de la especie humana14, dentro de un sistema de vida complejo y dinámico. Las semillas son organismos vivos con propiedad de auto-regeneración y auto- reproducción15(Varela,2002:26-35) que interactúan dentro de los ecosistemas y constituyen la unidad básica para la producción agrícola o la medicina; la agricultura integra la comprensión de conceptos biológicos sobre las semillas, los procesos de modificación y adaptación realizados durante generaciones en diversos territorios y las prácticas culturales para su uso y reproducción.
Para ello es fundamental la coexistencia de diversas cosmovisiones del mundo, en donde el ser humano en su capacidad de transformación de su entorno, puede potenciar la aparición, conservación o extinción de especies. La agricultura es uno de los procesos en los cuales se advierte de manera más fácil estas transformaciones:
―Para el caso de América, la agricultura se inició aproximadamente hace 10.000 años,
desde entonces, se ha presentado un proceso permanente de cruzamientos espontáneos y también los realizados por las diferentes poblaciones de agricultores, sobre los cultivos básicos para la alimentación, la medicina y otros usos. Como resultado de este mejoramiento de trabajo colectivo se han desarrollado una gran cantidad de especies y variedades tradicionales con características particulares adaptadas a diferentes ambientes, requerimientos culturales y productivos. La innovación y conservación local ha sido el fundamento de la biodiversidad actual y es la única garantía de la seguridad futura de
ésta‖. (Grupo semillas, 2008: 8).
14En este documento se comprende la especie humana como parte de los organismos vivos diversos que coexisten, se transforman y que a la vez transforma la naturaleza desde diversos procesos de apropiación y producción.
15Para Francisco Varela una definición básica de todo organismo vivo incluye la capacidad de albergar una actividad que regenera sus propios componentes y puede reproducirse. Para este punto pueden consultarse también los trabajos de Francisco Varela con Humberto Maturana en cuanto la autopoiesis.
Lo anterior evidencia la importancia de los conocimientos de las culturas ancestrales que perviven en prácticas locales de agricultura y cuidado de semillas, en cuanto aportan a la conservación y reproducción de especies vegetales tradicionales para la alimentación, la medicina y la vida de otras especies. ―Este flujo libre de conocimientos y recursos ha permitido su acumulación colectiva y enriquecimiento permanente. La diversidad biológica y la diversidad cultural se alimentan mutuamente‖ (Ribeiro, 2004). Se trata de una diversidad biológica y cultural que se concreta en innumerables variedades de especies existentes en la labor agrícola de los y las campesinas del país; ejemplos de ello son el maíz, la papa, las habas, la arracacha o la yuca, solo por mencionar algunos productos tradicionales que pueden encontrarse en muchas variedades en las fincas campesinas de cada región16.
Las semillas son un patrimonio colectivo de los pueblos, sustento del alimento y la cultura, contienen en sí mismas un conocimiento acumulado desde muchas generaciones de agricultores en todo el mundo, llevan implícita la vida y la diversidad. Como bien común de la humanidad representan la diversidad cultural desarrollada desde formas de vida rural, la medicina y el fortalecimiento de los ecosistemas a través de la conservación de la diversidad biológica. ―la semillas son la vida, nosotros las cuidamos y ellas nos cuidan‖(Entrevista a Luis Efrén Largo, 2012)‖
Las semillas hacen parte orgánica de la existencia de las comunidades rurales no sólo por su composición biológica sino en cuanto la diversidad de usos y significados que han adquirido a través del tiempo; alrededor de las semillas se recrean rituales, ciclos comunitarios para el trabajo, transmisión de saberes desde la siembra o la medicina tradicional, roles para todos los miembros de la familia y en particular para las mujeres17; así mismo están asociadas a los hábitos alimentarios, alas prácticas económicas, a las
16En el encuentro campesino realizado en la Universidad Nacional en agosto de 2012 sobre las semillas, los campesinos y campesinas participantes realizaron un listado de los productos y variedades de semillas que cada uno tiene en su finca y el resultado sorprendió en cuanto la diversidad de variedades de una sola especie, así como el gran número de especies de semillas que existe en cada piso térmico. Muchas de estas semillas no son conocidas por la mayoría de la población urbana y mucho menos usadas como alimento.
17Generalmente son las mujeres las encargadas de la selección de semillas luego de la cosecha y en ellas recae el conocimiento medicinal de muchas de ellas, además de sus roles de reproducción cultural mediante la crianza de los hijos.
características físicas y geográficas del territorio, etc. Es por esto que puede decirse que ―si la gente va perdiendo las semillas, al perder las semillas pierde el conocimiento de cómo cultivarlas, como manejarlas y cómo usarlas; cuales alimentos ya pierden valor, que es cultural también, por eso hablamos de que al perder las semillas no es solamente perder algo físico sino que es perder prácticamente la cultura‖(Entrevista a Mauricio García, 2012).
2.3.2. Construcción de otras racionalidades alrededor de las semillas
A pesar de su importancia como eje vital de las formas de vida rurales, históricamente también desde las acciones de los actores locales se ha generado la extinción de variedades de semillas, especialmente como consecuencia de la implementación generalizada de formas producción y consumo basados en concepciones de desarrollo que fragmentan la biodiversidad y priorizanlos factores económicos. La Revolución verde y los monocultivos, por ejemplo, se convirtieron en unos de los principales factores de simplificación de los ecosistemas y extinción de especies locales desde los años sesenta aproximadamente; en este modelo se hizo común y normal el uso de agroquímicos y paquetes tecnológicos que permitieran acelerar e incrementar la producción agraria para obtener mayor rentabilidad, afectando directamente el proceso biológico y cultural de las semillas, alterando la composición microbiológica de los suelos, del agua y en general del territorio.
La priorización económica de la producción agropecuaria a gran escala (monocultivos de plantación, ganadería extensiva, expansión de frontera agrícola, etc.) ha tenido grandes costos ecológicos y culturales en el contexto rural como la extinción de variedades de semillas, la disminución de la diversidad de alimentos y la modificación de ciclos bio- geoquímicos alrededor de los ecosistemas. Por otro lado, ha consolidado una visión del ser humano que se comprende a sí mismo como especie fuera del ecosistema y por tanto con la
posibilidad de explotarlo indiscriminadamente para satisfacer las necesidades del mercado. Sin embargo, ante la evidencia actual del carácter finito de la naturaleza y las repercusiones
que su deterioro trae para la supervivencia de la especie humana y demás especies, se ha puesto en debate la necesidad global de detener ésta lógica devoradora de la biodiversidad a partir de una relación sociedad-naturaleza diferente y el cuestionamiento a los fundamentos
de crecimiento económico del modelo de desarrollo imperante18. Siguiendo a Enrique Leff, en la lógica de la sustentabilidad se requieren cambios estructurales y la construcción de una nueva racionalidad basada en los potenciales ecológicos del planeta, del poder saber, la ciencia y la tecnología y las formas culturales de significación de la naturaleza.
―En un escenario de diversidad cultural, soberanía nacional y autonomías locales, el nuevo orden sustentable no podrá construirse por la globalización del mercado, sino a través de procesos socioculturales en los que se definen nuevas estrategias de apropiación, uso y transformación de la naturaleza y donde la economía global habrá de reconstruirse como la articulación de economías locales sustentables. Estos procesos de transformación implicarán el encuentro de diversas racionalidades, algo mucho más complejo y complicado, pero más viable como estrategia de
sustentabilidad, que los dictados por el mercado‖ (Leff, 2004, pág. 192)
Se trata entonces de la necesidad de recrear y actualizar formas de comprender y vivir la vida como un sistema complejo que permita construir, desde el reconocimiento del valor de las semillas y del conocimiento alrededor de éstas, procesos vitales indispensables para la existencia de las comunidades rurales yde la humanidad en general; esto por supuesto requiere de procesos de transición para la transformación de las bases del desarrollismo hegemónico dándole fuerza a otros referentes de relación sociedad-naturaleza desde el diálogo argumentado entre distintas comprensiones de construcción de relaciones sustentables.
2.3.3. El mercado de semillas
En el contexto de mercantilización de la vida generado por el sistema capitalista, las semillas han sido convertidas en un bien transable, apropiable y susceptibles de ser transformadas en su esencia desde procesos biotecnológicos e industriales. La regulación y el control de estos procesos responden a diversos intereses, marcados especialmente por una lógica económica de negocio: las semillas como mercancía se han convertido en
18Sin embargo, en muchos casos los cuestionamientos a ese paradigma de desarrollo no han llevado al control del crecimiento económico sino a la adopción de mecanismos ideológicos de capitalización de la naturaleza, planteando la internalización de las externalidades socio- ambientales en el sistema económico. (Leff, 2004).
producto bandera de negocio de un importante sector tecno industrial en los últimos veinte años, que genera dependencia de los agricultores a la oferta de semillas comerciales,cambios en los hábitos alimentarios19, transformación de las formas deproducción campesina y en el creciente implementación de semillas transgénicas en todo el mundo20.
Es importante señalar que existe un mercado global de semillas en el cual los principales actores son las empresas transnacionales, mercado que genera repercusiones en la economía global y en las prácticas locales. Según el informe del Grupo ETC las diez principales empresas de semillas son Monsanto, Dupont, Syngenta, GroupeLimagrain, LandO‘Lakes / Winfield, Solutions, KWS AG, Bayer CropScience, Dow AgroSciences, Sakata y DLF- Trifolium A/S.(ETCGROUP, 2011)
Para el año 2009 estas diez empresas controlaban el 73 por ciento del mercado global de semillas y tres de ellas más del 50 por ciento, además tienen intereses económicos en sectores de agroquímicos y/o de biotecnología. ―El sector de las semillas comerciales está indisolublemente ligado al mercado de agroquímicos. Cinco de las seis principales empresas de agroquímicos también aparecen en la lista de las diez principales empresas de semillas y la única de ellas que no aparece —BASF— mantiene importantes asociaciones con las mayores empresas semilleras.‖ (ETCGROUP, 2011). Igualmente, tanto las semillas como el conocimiento asociado a ellas en cuanto los usos medicinales son un producto de interés de las empresas farmacéuticas que viene siendo apropiado a través del sistema de patentes.
19En este sentido puede consultarse a Horacio Martins de Carvalho quien en el texto ―el oligopolio en la producción de semillas y la tendencia a la estandarización de la dieta alimentaria mundial (2004) argumenta la existencia de un control del tipo, el volumen, la diversidad, la periodicidad y la calidad de los alimentos ofrecidos para el consumo por parte de las grandes corporaciones que detentan monopolio sobre la producción y distribución de semillas.
20En Colombia ya han sido aprobadas varias licencias para la implementación de semillas transgénicas de maíz, soja y algodón, solicitadas por empresas como Monsanto. Este es un tema importante para la reflexión bioética que puede abordarse desde diferentes aristas. En este documento no se aborda el tema aunque se considera un componente importante para la discusión frente a la propiedad intelectual (patentes) y los impactos frente a los conocimientos tradicionales. Este es un tema que puede ser abordado en estudios posteriores.
En este contexto de mercado global, las políticas estatales regulan los límites y posibilidadesde control e intervención de estas empresas en las prácticas tradicionales de las comunidades locales.
En Colombia, el marco normativo y políticas públicas están en relación con la consolidación de la industria de semillas y los procesos de propiedad individual a través del sistema de propiedad intelectual sobre las variedades vegetales.
2.4. Fundamentación ética de los derechos colectivos: pertinencia como punto de