• No se han encontrado resultados

La sencillez del Nuevo Testamento

In document El Camino a la realidad - K.P. Yohannan (página 182-190)

A

prender a usar correctamente las cosas terrenales es uno

de los más grandes desafíos que enfrentan los cristianos hoy.

Extremistas y falsos maestros abundan, enseñando el ascetismo por un lado y el evangelio de la prosperidad por el otro. Para los que buscamos la realidad, debemos evitar ambos extremos y aprender la enseñanza balanceada de la Biblia sobre cómo debemos manejar el dinero.

Digamos que usted conoce con seguridad el futuro de las relaciones internacionales, y sabe que habrá una guerra nuclear muy pronto. Digamos que también conoce los blancos exactos, y ellos incluyen su pueblo natal, su lugar de trabajo, su casa—en otras palabras, todo lo que tiene en este mundo.

¿Cómo viviría usted con semejante conocimiento? Sus cosas materiales no significarían mucho para usted, ¿O sí? O su carrera, su casa, su auto, sus colecciones de arte o cualquier otra cosa que ahora atesora. Estoy seguro de que querría hacer todo lo que pudiera para salvar su familia, amigos y seres queridos.

Tal conocimiento crearía un cambio radical en las prioridades de cualquier persona. Sin embargo, como cristianos creyentes en la Biblia, tenemos tal urgente conocimiento. Sabemos con absoluta certeza que todo en este mundo será pronto completamente quemado, y que todos nuestros conocidos y amados morirán dentro de unos pocos años. Y sabemos que mil millones de otros alrededor del mundo también van camino a una eternidad sin Cristo.

Con este conocimiento y lo que la Biblia enseña sobre el compartir, el amor y el desprendimiento, ¿Cómo deberíamos estar viviendo?

La conclusión es ineludible: En vista de la presente condición

del mundo y los mandamientos de Cristo, debemos renunciar a todo por encima de las necesidades básicas para completar el evangelismo mundial.

Cada uno de nosotros tiene asignado un lugar diferente en el campo de la siega. El significado de la simplicidad, por lo tanto, variará de tiempo en tiempo y de lugar en lugar, pero ningún cristiano está exento.

Necesitamos aprender a vivir el estilo de vida acerca del cual leemos en la Biblia. En Lucas 14:25-35, Jesús está hablando de nada menos que una vida radical de sacrificio— una donde analizamos el costo y decidimos pagar el precio dándole la espalda a los lujosos estilos de vida que nuestra cultura nos ha acondicionado a desear. “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.” (Lucas 14:33)

Si usted vive para Cristo, usted no mira su sala y sueña sobre el tipo de muebles que puede comprar. En vez de eso, encuentra formas de vivir sin ellos o espera en Dios para que supla.

Pablo le escribió al joven Timoteo, “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.” (2 Timoteo 2:4)

La sencillez del Nuevo Testamento

183

Nosotros ya estamos en guerra. El día en que confesamos a Cristo como nuestro Salvador nos enlistamos para la batalla, y por eso hago un llamado a cada cristiano a comenzar a vivir a la luz de la realidad espiritual.

Hago un llamado a creyentes en todas partes que se unan a mí en una vida de simplicidad radical y separada que parecerá locura a muchos de sus familiares y amigos. Puede vivir una vida de ambición y egoísmo, o puede elegir el camino de la cruz, viviendo para otros como lo hizo Jesús, quien todavía hoy nos llama a que lo imitemos.

Mientras escribía este capítulo, me senté con algunos amigos por una hora para analizar. Nuestra meta era pensar en el mayor número de formas posibles para simplificar nuestras vidas y ahorrar dinero para el evangelismo mundial. Se nos ocurrió una lista de 53 cosas—ninguna de las cuales era un sacrificio mayor.

He aquí algunas de ellas.

Compradores

Evite etiquetas de diseñadores y las marcas famosas. Compre productos genéricos y de marcas domésticas.

Use cupones de descuentos sólo para las cosas que compra normalmente y guárdelos para las ventas en ofertas y especiales.

Compre artículos en oferta sólo cuando ya los tiene en su lista de compras. Planee sus compras usando listas y presupuestos. Compre el papel de baño más económico y productos desechables.

Pague en efectivo y no use tarjetas de crédito ni planes de pago con intereses.

Espere por lo menos 24 horas antes de comprar un artículo de alto precio. No salga a comprar sólo por comprar.

Compre en tiendas de ahorro o en almacenes de descuentos. Compre al por mayor en vez de pequeñas

cantidades. Compre de amistades o en ventas de garaje. Compre autos y electrodomésticos usados en lugar de nuevos.

No compre artículos que no necesite. No compre vehículos deportivos como botes o vehículos recreacionales.

Deje su chequera en casa cuando vaya de compras y llévese sólo el dinero que necesitará.

Cuando compre aparatos tales como teléfonos, compre los de menor precio sin esos lujos extras que raramente usa.

Preste atención a los ciclos de los productos y espere a comprar al final de la temporada y en ventas de liquidación.

Finalmente, elimine de su lista de compras los productos adictivos y peligrosos.

Padres

Organice el cuidado de niños en cooperación con amigos y vecinos; organice transporte colectivo en auto para llevar los niños a eventos.

Sea moderado al regalar juguetes a los niños; envuélvase más en actividades gratuitas fuera de la casa.

Use bibliotecas en vez de comprar libros y grabaciones; explore museos y otras actividades gratuitas; traiga su almuerzo en salidas en lugar de comprar la cara comida chatarra de las cafeterías y los vendedores.

Use las secciones cómicas dominicales para envolver regalos en las fiestas de los niños. Haga de las actividades de la iglesia el centro de la vida social de sus hijos en lugar de los costosos entretenimientos mundanos.

Dé a sus hijos tiempo y atención en vez de chucherías.

Amas de casa

Haga un presupuesto para gastos y sígalo.

Use agua en vez de los aerosoles de almidón para planchar la ropa; aprenda a comer más arroz; reduzca las costosas

La sencillez del Nuevo Testamento

185

carnes rojas.

Escriba cartas y notas en lugar de usar el teléfono.

Reduzca el uso de electricidad y otras utilidades, especialmente la calefacción y el aire acondicionado.

Use recipientes plásticos reusables para alimentos en lugar de depender del papel plástico y de aluminio para guardar las sobras de comida. En vez de dejar las pequeñas barras de jabón derretirse o de tirarlas, mójelas y añádalas a las nuevas barras de jabón.

Ayune regularmente.

Haga una lista de cosas esenciales que necesita para vivir y luego comience a eliminar y a vender todo lo demás. Llene las lavadoras de ropa y de platos a capacidad.

Congele y guarde las sobras de comida para usarlas después.

Repare las cosas en vez de tirarlas; haga mantenimiento preventivo en su auto y su casa antes que la condición empeore, para que el arreglo sea más barato.

Finalmente, inspeccione su casa una vez al año y haga una venta de garaje de todo lo que no usa o necesita.

Empleados

Lleve su almuerzo al trabajo en lugar de comer fuera, así ahorra tanto tiempo como dinero.

Compre ropas que requieran un mínimo mantenimiento y que combinen con las que ya tiene. Vista ropa clásica en vez de la última moda.

únase a alguien y comparta recursos profesionales con otros en su carrera.

Evite las máquinas vendedoras.

Damas

Reduzca el uso de cosméticos y productos de belleza. Evite comprar modas durante las temporadas de modas; tenga

cuidado con los populares productos de dieta y artículos caseros que usa una vez y luego los tira o simplemente los guarda sin usar en los armarios y gabinetes.

Caballeros

No compre peluquines; espere las ofertas para comprar trajes y zapatos. No compre artículos deportivos que rara vez usa, como equipos de ejercicio y armas de fuego. Evite la compra de cámaras profesionales y equipos de video. Cuidadosamente evalúe la necesidad real de las costosas herramientas eléctricas y los sofisticados sistemas de sonido.

Para todos

Indague a su alrededor los precios de corte de pelo y elija los estilos clásicos en lugar de los de la última moda.

Reduzca las suscripciones a revistas y catálogos. Compre artículos usados de calidad en lugar de productos nuevos y baratos.

Envíe notas en vez de tarjetas de ocasión. Evalúe y reduzca los regalos, particularmente en la Navidad.

Evalúe y reduzca el costo y la duración de las vacaciones. Reduzca los costosos entretenimientos y estilos de vida recreativos. Evite los restaurantes lujosos.

Reconsidere el costo de mantener y alimentar mascotas. Reconsidere las colecciones costosas y los hábitos caros.

Clérigos

Reconsidere y simplifique el uso de ciertas vestiduras sacerdotales y muebles eclesiásticos. Reduzca el tamaño de su biblioteca y no compre libros que sólo usará una vez.

Reevalúe anualmente todo el presupuesto de la iglesia para evitar el uso egoísta de los fondos y usarlos en las misiones. Separe por lo menos el cinco por ciento de su presupuesto bruto para las misiones nativas de la línea frontal y corte en

La sencillez del Nuevo Testamento

187

otra área en sus programas, si es necesario, para asegurarse de que este mínimo vaya al extranjero.

Reevalúe la eficiencia de sus programas misioneros actuales, especialmente esos que apoyan misioneros estadounidenses o servicios sociales. Entienda que la mayoría de los esfuerzos misioneros que dependen de personal estadounidense—o proveen servicios sociales—ya no son efectivos.

Use las cosas materiales para el reino

Nuevamente, permítame reiterar que estas son sólo unas ideas que podrían o no aplicar a su situación particular. Todos los cristianos están llamados a encontrar formas de simplificar sus propios estilos de vida según el Espíritu Santo les dirija.

La meta más importante es usar las cosas materiales para el reino de Dios en lugar de hacerlo para nosotros mismos. Esta es una de las pruebas más reales para saber dónde está su amor. Cristo demanda nada menos que el total señorío de todo nuestro ser, incluyendo las bendiciones materiales que hemos acumulado en esta vida.

No es cuánto damos lo que cuenta—sino con cuánto nos quedamos. Esa es la única manera de medir correctamente la simplicidad de la vida de alguien. Continúa siendo uno de los autoexámenes espirituales más privados que se nos requiere hacer, y es absolutamente esencial si queremos llegar a la realidad espiritual que buscamos.

John Wesley dijo una vez, “Acumular tesoros en la tierra es tan prohibido por nuestro Maestro como el adulterio y el homicidio.”

A través de su larga vida como famoso autor y orador, Wesley, si hubiera vivido hoy, hubiera sido multimillonario. Sin embargo él diligentemente operó sus negocios de tal manera que nunca tuvo más que unos cuantos dólares en sus bolsillos. Condujo un ministerio a nivel mundial, sin

embargo siempre dijo que manejó sus asuntos financieros con tal simplicidad que no había necesidad de un testamento o ejecutor para sus bienes.

Y cumplió su palabra. Para el tiempo en que Dios lo llamó a Su presencia, sus amigos y familiares estaban asombrados al ver que Wesley verdaderamente, de una forma silenciosa y sistemática, había dado todo para la obra del Señor. No quedó nada excepto el pequeño cambio en sus bolsillos.

Capítulo 25

In document El Camino a la realidad - K.P. Yohannan (página 182-190)