Para aparentar que usas una baraja mezclada, esta sutileza que yo uso a menudo es de lo más práctico: se trata de tener la baraja ordenada en mnemónica, cortar abajo el dos de picas y pasar el as de picas bajo él. Añadirle dos comodines delante y, detrás, la-carta tabla de valores, o
tercer comodín, 0 cartas anuncio. Meterlo todo dentro del estuche que se ha abierto con todo cuidado para que parezca sin abrir. Tras simular abrir por vez primera el estuche, se saca toda la baraja, se quitan comodines y cartas anuncio, dejando ver como sin querer el dos de picas detrás del as de picas: parece un paquete nuevo en el orden natural de as a rey. Mezclar en falso de varias maneras diferentes (pasando en el proceso el as de picas cuatro sitios arriba, 0 sea, a su sitio) y extender en mesa cara arriba dejando ver que están bien mezcladas (pobres espectadores...alguno morirá del pasmo ante lo que se le avecina...)
Se me ocurrió buscando vistazos para la mnemónica y resultó ser un gran y directísimo e f e c t o d e predicción: nombran una carta. Sacamos de la baraja una carta que esté lo más cerca posible de la nombrada (por estimación). Se mantiene una separación con el meñique, en el lugar de donde se extrajo la carta. Al mismo tiempo se ha dicho: "Nombraste libremente, podías haber nombrado cualquier otra, por ejemplo ésta" (se muestra y se ve la recién sacada). Se dejan pasar secretamente una, dos o tres cartas de encima o debajo de la separación para que la nombrada quede. sobre dicha separación. yo ya sabía, desde hace mucho tiempo, que ibas a nombrarla". Se empalma (robo lateral) en la mano derecha y se lleva y simula sacar del bolsillo. "Por eso la guardé aquí ayer". C l í m a x . esencial no mirar la baraja durante el y empalme)
Otra idea similar con el mismo origen: muestra el comodín cara arriba sobre la baraja. Pide que nombren una carta. Como jugueteando haz un corte deslizante por aproximadamente el lugar de la baraja en donde estimas que está la carta nombrada. El corte deslizante mantiene arriba el comodín, y la debe ser una de las dos o tres de arriba o de abajo. Coge ahora juntos el comodín y la carta bajo ella (como una). Cómbalas suavemente y descómbalas diciendo: "El comodín es mago y está haciendo algo mágico". A la vez, y gracias al combamiento, viste desde arriba el
de la carta inferior de las dos combadas.** Ahora ya sabes el sitio exacto de la nombrada: una o dos bajo el comodín o bajo la baraja. Sólo resta localizarla, empalmarla y sacarla del bolsillo del espectador que la nombró. Normalmente se queda lívido del susto. Y no es para menos.
Con el mismo vistazo pero para un cambio de carta. La baraja está recién cortada por el espectador y no sabemos, por tanto, la posición de las cartas. Nombran una. Volteamos la de encima de todo: prefieres ésta tan bonita?" (si por azar es la nombrada, más de un mago espectador morirá. A mí me ha ocurrido dos veces, con el resultado de sendos funerales). Si no es la nombrada, continúa como en la idea anterior (la del comodín) y luego pasa por mini corte deslizante la carta de arriba, que está cara arriba, sobre la nombrada (cuya posición exacta ya conoces). Coge de nuevo dos como una de arriba y realiza el cambio por chasquido (el que voltea las dos cartas). Aparece a la vista la nombrada.
Para forzar un número cualquiera, vi que la mnemónica nos es utilísima: basta dar a cortar y, tras vistazo de la inferior, pedir que cojan tres 0 cuatro cartas de arriba o de abajo, o combinadas, pero que sumadas o multiplicadas o restadas, nos hagan llegar al número deseado. Leído parece y hasta cara dura, pero no es ni lo uno ni lo otro: imagínate que quieres forzar el 33 y cortan abajo el Piensas, mientras hablas y dices: coge la de abajo y la de arriba y... yo qué sé... tres más de arriba y suma todos los puntos = 33, suponiendo que las figuras valen diez). Si deseas forzar el 48 y cortan el abajo, pides que cojan dos de abajo y la de arriba y que sumen = 12) y que multipliquen por el número de la que está ahora abajo arriba: ambas son un 4) y 12 x 4 = 48. Prueba y verás. Si no encuentras combinación siempre puedes pedir que, para mayor azar, corten otra vez
88 El combamiento es con la concavidadhaciaarriba, carta(s) enposiciónhorizontal. Ver Card Technique de Hugard y Braue.
Aunque yo no lo uso, la utilización de marcas en el dorso de las
cartas de la mnemónica permite milagros para magos, de igual magnitud que los que haces con la mnemónica sin marcas para profanos. Que quedan muertitos, Creo que fue Theodore De Land a comienzos de este siglo
(me refiero al XX, porque con lo poquillo que queda de él cuando escribo esto, quizás lo leas en el XXI) el primero que utilizó la idea, y la vendió aplicada a su famosa baraja multimarcada. el iraní Rezvani y su discípulo Claude Rix encontraron muchas ideas con mnemónica marcada (ver Bibliografía).
Creo que conviene recordar aquí la fabulosa idea de que, tras una e n manos, por arrastre de paquetes, hecha por un espectador (y siempre que no mezcle a conciencia) queda el orden de la mnemónica, si no intacto, sí en grupos de cartas juntas ordenadas. Eso permite que si el espectador coge una carta, hay muchas probabilidades de que la anterior sea la misma que sería si estuviesen en orden perfecto. Bert Allerton, Frank García y otros grandes magos profesionales (y buenos, que no es lo mismo) han sacado el máximo efecto y partido a esta sutileza diabólica muy diablillos...!)
Algo similar pasa si mezclan una vez por imbricación de dos
paquetes, por hojeo a la americana. En este caso hay que mirar dos o tres cartas de aquellas que están antes y después de una carta Así se conoce, al cien por cien de seguridad, la identidad de la Lo uso mucho.
Un magnífico efecto que pensé es el de que te nombren un palo cualquiera y tú vayas haciendo (por diversos métodos, floriturescos 0 mágicos) la aparición de todas las cartas (por orden y una a una) del palo nombrado quizás baste con aparecer del as al L o mismo puede hacerse si pides que te nombren un número y haces aparecer las cuatro cartas de ese número. 0 las tres figuras (J, Q y K) de un palo. 0 las doce figuras de la baraja. 0 las cartas cuyos números componen el número de teléfono de un espectador o espectadora...
Recordemos el efecto del magnífico Ricky Jay, así como la exquisita versión del gran Pepe Carroll (ver su excelente libro que edité, con Ramón Mayrata, en la hermosa aventura de la Editorial Frakson).
Combinando en una sola baraja, la Mnemónica con la
de Val Evans (ver mi libro sobre ella o Jinx, extra de invierno de 1931) se consiguen mejorar todos los juegos posibles (ya de por sí magníficos) de la baraja multiefecto, pues no hay orden aparente en las parejas.
Se que también se pueden hacer buenos efectos con dos barajas: una mnemónica Y una trucada cualquiera: l a biselada, o la multiefecto, o la menetekel, o la de Franklin V. Taylor (ver el
libro best de Thompson Jr), la radio, o cualquier otra baraja trucada o preparada de alguna forma. Las posibilidades vienen a borbotones a la mente en cuanto coges una mnemónica y una trucada en tus manos y te pones a jugar con ellas. Compruébalo y te asombrarás tú mismo.
La idea anterior cambia cuando se utiliza una sola baraja que se compone de media ordenada (en mnemónica) y media trucada (de alguna
manera). Piensa y verás... (otros lo hicieron).
También creo que con dos barajas ordenadas de forma inversa
(quiero decir, una de 1 a 52 y la otra de 52 a 1) tiene haber algunas combinaciones, tanto matemáticas como de otros estilos, que produzcan diversos efectos posibles. Ambas barajas pueden tener el dorso del mismo color, 0 ser una roja y otra azul. Vuestro turno, lectores.
Con una mnemónica oculta a la vista (en el bolsillo lateral de
la chaqueta, en el trasero del pantalón, bajo la mesa en el regazo, en el interior de la chaqueta, en el cinturón delante o detrás, etc.) puedes en cualquier momento añadir, a la baraja que estés usando, una carta duplicada de una cualquiera nombrada. Es pues, una "carta extraña" o "carta ajena" con la que realizar ahora milagros sin fin: revelaciones maravillosas, viajes, carta vuelta, ambiciosa, ascendentes, controles imposibles, etc. Ver, a este respecto, el capítulo sobre "carta extraña" en el
Technique de Hugard y Braue. Por cierto, que si la baraja a la vista está
también ordenada en mnemónica...
Algo que he utilizado muchísimo te recomiendo: presentar juegos
d e mnemónica e n combinación con un amigo mago que conozca el orden. Imagina cuántas diabluras hacer con ella ("ella" es la mnemónica, lo siento): telepatía de una o varias cartas al pasarle tú el nombre de la "llave" o carta de abajo, simplemente diciendo "en
veces que lo intenté, sólo salió una... a ver hoy" dejándole ver a tu amigo la inferior de la baraja al mezclar en manos, o en mesa, o dejando caer una carta al suelo por accidente, o... Revelación: t u
amigo corta, estimación, por el lugar que te interesa para el desarrollo del juego. Robo: nombran una carta y el amigo corta para que quede arriba, en primer o segundo o tercer lugar (estimación) y tú empalmas inmediatamente una, dos o tres de arriba (quizá simplemente al poner tu mano sobre la baraja que está en la mesa extenderla llevándote en el empalme plano del tahúr, entre pulgar meñique, varias de arriba). Dejas las que no necesites en el bolsillo sacas la nombrada. Pides luego a tu amigo, como un efecto añadido, que nombre una o dos cartas: nombra las que dejaste en el bolsillo (debió ver dejarte ver, o conocer por código verbal, la inferior tras el corte). La adivinación de las cartas de un paquete cogido por un espectador puede hacerse nombrando cartas alternativamente tu amigo mago tú. Imagina a tu amigo con otra baraja ordenada en sus manos (oculta en la o bajo la mesa, lo que equivale a un clasificador). También puede tener la otra mnemónica a la vista juegos con dos magos dos mnemónicas. 0 tres magos amigos
se sepan el orden una dos o tres barajas ordenadas, hermoso vértigo!