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La Serpiente Se Coge La Cola

Sigamos citando:

"El mundo existe. No es una cosa que deviene, no es una cosa que pasa. O mejor: deviene, pasa; pero no comenzó nunca a devenir ni a pasar. Vive de si mismo: sus excrementos son su alimento"

"La hipótesis de un mundo creado no debe preocuparnos ni por un instante. El concepto creación es completamente indefinible, irrealizable. Es una palabra que no explica nada.

La tentativa de concebir un mundo que comienza es animada de una recóndita intención teológica".

"Se ha querido encontrar una contradicción en el concepto de infinidad de tiempo del mundo del pasado, regressus in infinitum, pero ciertamente al precio de confundir la cabeza con la cola. Nada me impide calcular contando de este momento hacia atrás y decir: "yo no llegare nunca al fin", así como partiendo del mismo momento yo puedo calcular hacia adelante hasta el infinito, pero yo no cometeré el error de identificar este correcto concepto de regressus in infinitum con el concepto irrealizable de un progressus.

"Si el mundo, en general, pudiese fijarse, progresar, secarse, perecer, convertirse en nada, o si pudiese alcanzar un estado de equilibrio y si tuviese en general una meta, que incluyese en si la duración, la invariabilidad, la "una vez por todas", en suma, para hablar metafísicamente, si el devenir pudiese desembocar en el Ser, o en la Nada, este estado debería ser alcanzado, Pero no ha sido alcanzado; de donde se sigue que esta es la única seguridad que nosotros tenemos para servirnos de ella como correctivo contra una gran cantidad de hipótesis cósmicas".

"Si el mundo puede ser pensado como una determinada dimensión de fuerza y como un determinado numero de centros de fuerza - y toda otra representación es indeterminada y por lo tanto inutilizable - seguirse de aquí que deberá atravesar un numero calculable de combinaciones en el gran juego de dados de su existencia. En un tiempo infinito toda posible combinación debe ser también realizada una vez; aun más: debe ser realizada infinito número de veces. Y como entre todas las combinaciones y su próximo retorno deberían desarrollarse todas las combinaciones de la misma serie, estaría con ello demostrado un Círculo de series absolutamente idénticas: se demostraría que el mundo es un Círculo que ya se ha repetido una infinidad de veces y que seguirá repitiendo in infinitum su juego".

"Esta concepción no es sin más una concepción mecánica, porque si fuese tal no tendría por condición un retorno infinito de casos idénticos, sino un estado final. Comoquiera que el mundo no ha alcanzado este estado final, la concepción mecánica del mundo nos debe parecer una hipótesis imperfecta y solamente provisional".

"El principio de la resistencia de la energía exige el Eterno Retorno". "Hay que negar que haya cosas sin tiempo".

"En un determinado momento de la fuerza se da la condición absoluta de un nuevo reparto de todas las fuerzas que la componen: nunca puede fijarse. El "cambio" forma parte de su esencia; por consiguiente también su carácter temporal".

"Aquel emperador tuvo siempre presente el carácter transitorio de todas las cosas, para no darles demasiada importancia y permanecer tranquilo en medio de ellas. Pero yo pienso de otra manera, todo ha tenido demasiado valor para poder ser tan fugaz. Yo busco una eternidad para cada cosa. Mi consuelo es este: que todo lo que ha sido es eterno; el mar lo echa a la orilla".

Nietzsche se comparaba a si mismo con las olas, y les decía: "Vosotras y yo somos de la misma raza".

Si el mundo tuviera un fin, este ya habría sido alcanzado. Y ya no podría salir más de ahí, según Nietzsche. Si una vez hubiera existido un equilibrio de las fuerzas, jamás se habría perdido, todo estaría paralizado, inmóvil, completo, extático.

¿Por qué se habría de caer en ese estado? Los hindúes nos hablan de los Manvantaras, de los Kalpas y los Yugas. Eterna creación y destrucción, respiración de Brahma, espiración e inspiración.

El universo se estaría creando y destruyendo simultáneamente en varios "espacios y tiempos paralelos". El hinduismo llama a esto Maya y nos asegura que es una ilusión.

Solo la metafísica tántrica supera el estado ilusorio, con su concepción de la Shakti-Potencia, que es la concepción que mayormente se aproxima a la Voluntad de Poder de Nietzsche, como ya hemos visto.

Aquellos que desean "imponer por decreto al mundo la capacidad de renovarse eternamente, o sea, de imponer a una fuerza finita, determinada, de cantidad invariablemente igual, cual es el mundo, la milagrosa capacidad de una nueva configuración infinita de sus formas y sus situaciones, absteniéndose de recaer en una de sus antiguas formas, teniendo no sólo la intención sino también los medios de guardarse de toda repetición, pudiendo controlar en todo instante cada uno de sus movimientos, mantienen siempre la aspiración a creer que de cualquier modo el mundo es igual al viejo Dios amado, infinito, ilimitadamente creador; que en cualquier lugar el viejo Dios vive aun".

"La cantidad de fuerza que obra en el universo es determinada, no es infinita. Por consiguiente, el número de las posiciones, variaciones, combinaciones y desarrollos de esta fuerza es ciertamente enorme y prácticamente incalculable, pero siempre determinado y nunca infinito.

Si alguna vez las fuerzas hubieran podido alcanzar un perfecto equilibrio, este duraría aun. Sería eterno. Un devenir siempre nuevo hasta el infinito es una contradicción; supondría una fuerza que creciese hasta el infinito. Pero, ¿de dónde podría salir esa fuerza?

Si su actividad comienza en un determinado tiempo habrá de cesar. La actividad es eterna, el número de productos y de sistemas de fuerza es finito... Y como ya ha transcurrido una infinidad de tiempo, todo ha sido un infinito número de veces, debiendo repetirse así los productos y sistemas. El último estado físico de la fuerza debe ser necesariamente el primero".