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Pasa que él siempre me dijo: “Estudiá, estudiá” y yo quedada Nunca Uno porque el primero era chico, y después ahora porque el segundo es chico otra vez, y qué

Capítulo 3. Análisis por casos

A: Pasa que él siempre me dijo: “Estudiá, estudiá” y yo quedada Nunca Uno porque el primero era chico, y después ahora porque el segundo es chico otra vez, y qué

sé yo. Toda una mezcla ahí, porque tampoco me animaba, y después agarré… como que

te da vergüenza a veces. Pero ahora ya no.

Veamos cómo en el discurso de Alicia se articula la relación con su marido en torno al saber escolar: ocultamiento y vergüenza frente al pedido de ayuda o intercambio.

(EA1,R143)

A: Y si por ejemplo, dividir, por ejem yo, o sea, hace poquito abrimos un kiosco con mi marido, y dividir no lo sé hacer, entonces él me decía… ayer, por ejemplo, llevé una... porque hasta a él, hasta hace poquito se enteró que yo no sabía… a mí me daba vergüenza decirle a él que no sabía… yo le dije que había hecho más años, más… que había terminado la primaria, por ejemplo.

A: Y hace poquito le tuve que decir, o sea, se enteró porque no sé cómo fue mis hermanos creo que… le contó, y bueno me dijo: “¿Por qué?”, y le digo: “Y me daba vergüenza”, porque él sabía más que yo del presupuesto, y todo eso, todo bien y bueno…

y bueno, y tuvimos, abrimos un kiosco y, por ejemplo, dividir, me decía él, y yo no sé dividir yo. Y esas cosas como que te da aparte las matemáticas de acá son por ejemplo, si Martín el día de mañana me lleva una tarea, y yo no lo sé hacer… está bien,

están las profesoras bueno que nos enseñan pero

Al final del extracto anterior vemos también cómo considera la tarea escolar de su hijo como un “asunto familiar”: “si Martín me lleva una tarea”, “yo no lo sé hacer”, “las profesoras nos enseñan”, etc. Las tareas de Martín son tareas también para ella. Para Alicia una buena madre debe enviar a sus hijos a la escuela –a diferencia de lo que hizo su madre e igual que lo hacía su madrastra–, y debe poder ayudarlo con sus tareas escolares –a diferencia de lo que le sucedía con los niños que cuidaba–. Y una buena esposa debe también poder ayudar a su marido con el kiosco y el locutorio.

La tarea escolar actual de Alicia también está mediatizada por el marido que sabe. Incluso él ejerce un rol casi pedagógico frente a ella cuando decide no ayudarla para que ella se haga cargo de su propia tarea:

(EA1,R240)

A: Hoy le di (refiriéndose al marido) mi tarea de matemática, y me dice: “¡Ay, lo que me faltaba!”, me cargaba viste, le digo: “¿Te fijás si esto está bien?”, y me dice: “No te voy a mirar porque la, tu profesora es la que te tiene que mirar, no yo, porque si yo te pongo que está todo bien bueno vas a ir todo ah… y no lo hiciste vos”, me dice. Y no me lo hizo.

Esta es una de las escenas familiares que Alicia tiene actualmente y que se aproximan a las evocadas en la familia paterna o en la casa que cuidaba: el intercambio, la ayuda, las “cargadas” en torno a las tareas escolares. Para Alicia y su marido hay un modo de ayudar a los familiares que sirve, y otro que no; ellos comparten e intercambian ideas sobre los roles de los familiares en la tarea escolar.

En alguna ocasión Alicia se refiere a que su marido quería que ella lo ayudara pero no le fue posible. Él le propone situaciones que ponen en evidencia su no saber, y a la vez la estimula para que estudie y aprenda:

(EA1,R161)

A: () Sí, me acuerdo que me dijo: “Dividido tanto”, o habrá sido, estábamos un día a la noche y me dijo… estaba haciendo el presupuesto y me dijo: “Agarrá la calculadora y dividime tal cosa”, y no… no lo supe hacer, entendés, como queriendo él que lo ayude en sus cosas y no lo supe hacer.

(EA1,R212)

A: No, porque hoy mi marido me dijo, me puso un cuaderno y me dijo: “Dividí”, y me, se sentó ahí y me enseñó.

El siguiente extracto de entrevista se produce luego de que Alicia había dicho, inmediatamente después de que le salieran algunas divisiones, que le gustaba la matemática. Frente a la pregunta acerca de si antes también le gustaba Alicia responde directamente refiriéndose al vínculo con su marido:

(EA1,R523)

A: Me gusta, pero mucho no entendía. Siempre me tenía preocupada estos números.

Por ejemplo, él me decía: “cuatrocientos”; y yo ponía y me decía: “pero ese no es cuatrocientos”, y siempre se enojaba viste. Y ya me quedaba viste, después ya no lo

quería ayudar porque siempre me cargaba o me decía

En algunas de las escenas que Alicia relata con su marido él le enseña, él la ayuda, él se enoja, él decide no ayudarla para que ella aprenda. En estas escenas Alicia se ubica en una experiencia que no tuvo con su madre, que su padre sí quiso instalar y ella se negó. Para Alicia este marido actúa paternalmente frente a su relación con el saber: proyecta para ella un futuro mejor por medio de la exigencia y el estímulo.

En su relación con la escuela y el aprender hemos mencionado el rol fundamental de su hijo mayor, Martín. Alicia siente vergüenza de no saber y tiene el profundo deseo de ayudarlo en sus tareas escolares. Piensa que una madre debe poder enseñar y ayudar a su hijo; quiere hacer lo que hacía su madrastra con sus hermanos y no lo que su madre hizo con ella. Quisiéramos reseñar aquí una anécdota. Durante una de las primeras clases observadas, la maestra estaba organizando un espacio colectivo de reflexión sobre las diferentes maneras de resolver un problema. Los alumnos van levantando la mano para participar. Alicia levanta la mano, dice algo referido al tema de discusión y aprovecha que tenía la palabra para preguntar sobre la tarea de su hijo.

(C1,R42)

A: Yo también sé algo de las tablas. Tengo una pregunta (levanta la mano). ¿Me