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Significaciones de educación física en el preescolar

CAPITULO V EN BUSCA DE LOS IMAGINARIOS SOCIALES SOBRE INFANCIA Y

2. Significaciones de educación física en el preescolar

Las significaciones imaginarias sobre educación física en el preescolar que tienen las maestras devienen en su mayoría de la experiencia como niñas, pero también de sus experiencias laborales. Es de anotar que ninguna de ellas tiene una formación específica en esta disciplina. Por

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eso se encontraron significaciones imaginarias instituidas asociando la educación física a movimiento, ejercicio, juego como se muestra a continuación.

Educación física como movimiento y ejercicio.

Luego de aplicados los instrumentos (entrevista y observación) se puede interpretar que este grupo de maestras de preescolar consideran la dimensión corporal como un factor de la clase educación física y no como un desarrollo integral como lo recomienda el Ministerio de Educación Nacional, donde se reconoce la educación física, recreación y deportes como una práctica social del cultivo de la persona como totalidad en todas sus dimensiones (cognitiva, comunicativa, ética, estética, corporal, lúdicaEducacionNacional,2002,p.12).

Ellas afirman que “la educación física es desarrollar ejercicios, como la palabra lo dice físicos… la educación física…es aprender a manejar el cuerpo” mientras que la docente dos lo ve como “La oportunidad para que los niños empiezan a coordinar sus movimientos. Para que ellos empiecen también a despertar todas sus habilidades motrices, toda su coordinación tanto ojo- mano, ojo- pie…en fin toda la coordinación” (Entrevista No. 2, 2017).

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En contraste con estos discursos la teoría de Le Boulch (1993) propone que la educación física debe ser una “Educación Física Funcional”, la cual tiene como objetivo “hacer del cuerpo un instrumento perfecto de adaptación del individuo a su medio tanto físico, como social, gracias a la adquisición de la destreza que consiste, en ejecutar con precisión el gesto adecuado en cualquier caso particular y que se puede definir como el dominio fisiológico para la adaptación a una situación dada”.

Las maestras retoman la educación física como la ejercitación del cuerpo sin tener en cuenta aspectos sociales, afectivos, comunicativos que rodean el contexto de la educación física, además manifiestan en la entrevista el deseo de tener un especialista en el área que oriente de forma adecuada y secuencial los procesos educativos en relación con la Educación Física “debería ser primero para ellos dictarle una clase de educación física con un especialista…especialistas en educación física, pero si sería maravilloso que tuviéramos un profesor de educación física desde pequeños, desde prescolar” (Maestra 2),otra maestra afirma que “ un especialista en educación física tiene todas las técnicas y todas las bases, por eso estudia la educación física para transmitir esos conocimientos a los niños de cómo es la educación física , porque uno que no es esa su área, no la va a dictar igual como la dicta un profesional de educación física” (Maestra 3) (Entrevista N° 2, 2017).

Además se percibe dentro de las entrevistas y la observación poca disposición para la realizar la clase de educación física, una de las maestras afirma que a ella no le gusta, le tiene miedo y lo hace porque es una obligación; “No y no me gusta, para mi es una obligación preferiría no hacerlo”(Maestra 3), dentro de la observación se evidencia que no tiene una indumentaria adecuada, pues aspectos mínimos como lo es uso de la sudadera por parte de las maestras durante la clase no es relevante, visten en ocasiones falda, pantalón y botas.

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Dentro de las clases de educación física que dictan las maestras predomina un modelo pedagógico autoritario asociado al mando directo, donde se considera al maestro como el poseedor del conocimiento y el niño o niña solo debe seguir las ordenes con disciplina y orden, sin posibilidad de explorar, experimentar otros movimientos o ser un co-constructor de saberes impidiendo el desarrollo de la autonomía, podría decir que es una clase mecanizada donde una docente da la instrucción y las otras vigilan que los niños y niñas no se salgan de los parámetros establecidos, la clase se rige por la ejecución de movimientos específicos definidos por la maestra las cuales desean que la clase se termine lo más pronto posible, constantemente miran su reloj a ver si es el momento de ingresar nuevamente al salón de clase (Observación 2, 2017).

Educación física como juego.

Frente a esta significación, dentro de las teorías abordadas en relación a la educación física se encuentra la de Parlebas quien establece el término de “comunicación motriz” como eje central de la socio motricidad, la cual es considerada como las relaciones que se tejen entre las personas que desarrolla la actividad física, en tanto esta actividad le permite al sujeto comunicar y establecer un contexto social y cultural, es decir interactuar con otros, es encontrarme con el otro cara a cara, es compartir la experiencia motriz con base en los otros (Parlebas P. , 2001).

En la socio-motricidad, el elemento central es el juego colectivo. Entendiéndose el juego como actividad determinante dentro de la educación física en palabras de las docentes y trayendo no solo su experiencia pedagógica sino su relato de vida frente a sus recuerdos en esta área, las

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maestras expresan que en sus recuerdos la educación física “más que todo encaminada al juego. El balón era lo principal y nos ponían a jugar… pues hoy día me doy cuenta de que no había una metodología… no era dirigida, era juego.” La maestra dos aporta que en su preescolar “solo eran juegos y me acuerdo que era el uniforme blanco totalmente con faldita de prenses” (Entrevista N°2, 2017).

Pero durante las prácticas se observa que a los niños no se les permite jugar durante la clase de educación física, pues se da de forma sistematizada y autoritaria los movimientos que deben realizar, “realicen cinco saltos, levanten las rodillas, talones que golpeen la cola… más rápido, más despacio.” En todo momento los niños ejecutan los movimientos señalados por una de las maestras, las otras profesoras están pendientes de corregir los movimientos y verificar que todos los hagan de forma adecuada, no se evidencia un espacio para el juego autónomo o dirigido.

Del discurso emitido en las entrevistas a las docentes y de la observación en la práctica diaria y específicamente en la clase de educación física orientada por las maestras se evidencia que no hay coherencia frente entre el discurso y la practica en relación a la educación física como juego, pues mientras que en las entrevistas retoman el juego como elemento esencial para el preescolar “era muy enfocado al juego…solamente el juego, muy dinámicas las actividades, en ese momento no nos enseñaban ni letras, ni números” (maestra 1) y en especial para la educación física donde especifican que tienen “dos horas semanales, una hora es más que todo de desarrollo corporal y la otra es de juegos recreativos y rondas” (Maestra 1); (Entrevista N° 2, 2017).

Pero en la práctica de las clases, los niños y niñas son condicionados a permanecer en su puesto sentados y en silencio, las actividades son dirigidas y sistematizadas y no permiten que los niños y las niñas propongan actividades fuera de los esquemas establecidos , la clase de educación física es guiada paso a paso por la maestra, la organización en filas e hileras permite evidenciar el

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orden y la rigidez de los movimientos, otro aspecto que afirma que en la práctica las maestras contradicen su discurso es que ellas modifican el horario de forma inesperada para evadir la clase de educación física a pesar que afirman que es “La oportunidad para que los niños empiezan a coordinar sus movimientos. Para que ellos empiecen también a despertar todas sus habilidades motrices, toda su coordinación tanto ojo- mano, ojo- pie…en fin toda la coordinación” (Maestra 1) (Entrevista N° 2, 2017).

Imagen N° 6 Clase de Educación física

3. Tensiones y relaciones entre imaginarios Instituidos e Instituyentes sobre educación