CAPÍTULO 4: RESULTADOS Y ANÁLISIS
II. ANÁLISIS RELACIONAL
2. Construcciones de los estudiantes acerca de la educación
2.2. Significado de la educación científico humanista
Como se observó antes, los estudiantes de la educación media técnico profesional comprenden a la educación científico humanista desde la comparación con la educación que ellos reciben.
Desde esta mirada, los estudiantes la significan como un camino que lleva a una incertidumbre acerca del futuro, pues es una educación que, desde su perspectiva, tiene la finalidad de prepararlos para la educación superior, específicamente la universidad, ya que la segregación interna que esta tiene (matemático, científico o humanista) sería una especialización para el área en la que se quieren desenvolver en el futuro en la carrera universitaria que sigan.
Esta incertidumbre se relaciona también con la mirada que tienen estos estudiantes de que -los otros- son personas menos maduras que ellos, debido a que no saben lo que quieren hacer en la vida y están en la educación científico humanista, para descubrir lo que quieren.
En este sentido, para los estudiantes que participaron en el estudio, los (otros) estudiantes de la educación científico humanista son vistos como “niños” que están en una burbuja porque que viven en un mundo ideal, protegidos de “la selva” del mundo real, el mundo laboral, en que existe una gran competencia. Esto afectaría principalmente a los estudiantes de estratos socioeconómicos bajos que estudian en la modalidad científico humanista, pues son ellos los que se quedarán con nada en el caso de que fracasen sus proyectos de continuar estudios superiores (que sería para lo que escogen esa modalidad), pues no contarían con un título que certifique
126 algún conocimiento que les permita mejores condiciones para encontrar un trabajo, por lo que finalmente son quienes pierden en la selva que implica el mundo laboral.
Ilustración 3: Significados de la educación científico humanista
Aquí se observa que los estudiantes identifican una ruptura social, pues asocian a la modalidad científico humanista, como una educación que sería para las personas de las clases altas, que viven en comunas acomodadas y que pueden darse el lujo de vivir en esa burbuja, y fracasar en conseguir una beca, porque sus familias pueden financiar estudios superiores pagados. Mientras que los estudiantes de clases medias y bajas (como ellos), caen en el riesgo de quedarse sin herramientas para el sustento futuro y lograr sus metas de llegar a ser alguien, por el hecho de no tener un título que certifique sus conocimientos.
127 En este sentido, los estudiantes realizan una distinción, en que existiría una educación que es distinta para las distintas clases sociales, una que los educa para el trabajo, les hace madurar antes y provoca que vean su vida en su contexto, y la otra que es para los privilegiados, que tienen solucionados sus problemas económicos y tienen otro tipo de intereses, o para los equivocados e inmaduros que no saben lo que quieren.
Además, en esta distinción, algunos estudiantes observan que quienes optan por la otra educación (CH) tendrían una forma distinta de comprender la vida, pues les enseñan contenidos que les hace comprender la realidad desde otro punto de vista, pues les enseñan y aprenden contenidos más abstractos y, desde algunas opiniones, conocimientos menos útiles para la vida, pero sí para su formación futura.
De esta forma, queda más o menos clara la elección que los participantes realizan al continuar una carrera en la educación técnico profesional, al comprenderse, ellos mismos, desde una situación social en la que se encuentran en desventaja y requieren herramientas que les permitan enfrentar esa situación para lograr salir adelante. Esta herramienta se ve reflejada en la obtención de este capital cultural incorporado, que es la adquisición de un conocimiento técnico específico para desarrollar una tarea en el mundo laboral y un capital cultural institucionalizado que es el certificado que les permite que esos conocimientos sean reconocidos.
Antes de revisar los significados que los estudiantes construyen sobre la educación superior, es pertinente retomar algunos de los elementos, hasta aquí mencionados, para discutirlos desde nuestro marco teórico.
Los significados construidos por los estudiantes acerca de la educación secundaria, que ellos presencian y viven, reflejan el habitus que les permite tomar sus decisiones ante el desconocimiento de las otras formas de hacer, lo que además les permite justificar sus decisiones en función de estructuras que les otorgan sentido, de esta manera, escoger la modalidad técnico profesional, les otorga cierta seguridad para su vida futura, lo que se refleja en una distinción social que les entrega el título técnico, que acredita un conocimiento especial, y les permite quedarse con algo y ser más competitivo en el mercado del trabajo.
128 El habitus de los estudiantes, que está estrictamente relacionado su proveniencia de clase, pone en contraste a la educación científico humanista, pues mientas la educación técnica entrega seguridad, la científico humanista entrega un futuro incierto; mientras que la educación TP entrega un certificado, la CH no les entrega nada; mientras que la educación TP les entrega un nuevo conocimiento, la educación CH les entrega formación en áreas que ya conocen, los prepara para la PSU, pero que no saben si es servirá de algo.
Sin embargo, el habitus también les ayuda a comprender que la educación TP los forma para ser mano de obra barata, por eso es que esta modalidad educativa se transforma en un paso intermedio en lo que ellos deben lograr, debido a que el título técnico de nivel medio (que obtienen en la educación secundaria) es algo que les da una pequeña oportunidad comparativa con quienes no la obtuvieron, pues siguen siendo mano de obra barata, que en términos de la estructura social en la que vivimos, no cambia sus condiciones materiales y simbólicas de vida.
Por otro lado, a través de estas construcciones sociales que los estudiantes realizan, se puede comprender la visión desde una perspectiva estructural de la educación. Así, desde su perspectiva, la educación que ellos reciben tiene una estructura que disciplina al ser más estricta, les enseña a trabajar y el valor del trabajo y les enseña a relacionarse con superiores y pares.
Además, en esta estructura observan desigualdades en la educación, pues ellos no reciben la misma educación que los CH, tienen profesores con menos preparación en pedagogía, no tienen la implementación necesaria para que aprendan con herramientas actualizadas y consideran que el tiempo de preparación es poco, en comparación con los estudios superiores. Finalmente, observan que hay una educación media que es para pobre, como la que ellos reciben, y una educación que es para los ricos, que estaría reflejada en la finalidad de la educación científico humanista, ya que, si ellos la toman, se quedan sin herramientas para enfrentar el futuro, es decir, se quedan “sin nada”.
Con todos estos elementos, podemos hablar también de la idea de dominación, en el sentido en que sostiene Bourdieu (2000b) cuando plantea que la dominación se reproduce a través de los mecanismos de violencia simbólica y el arbitrario cultural, los que se dan cuando los dominados aplican a las relaciones de dominación las categorías construidas desde el punto
129 de vista de los dominadores, haciéndolas parecer como naturales. En esta misma forma, es que puede entenderse que los estudiantes signifiquen como algo que no es para ellos la educación científico humanista, porque profundiza en conocimientos que ellos ya tienen, o que los educan para ver la vida de otra forma.
Esto también se puede comprender cuando aparecen, en las significaciones de los estudiantes, los conceptos de disciplina y de que la educación que ellos reciben es más estricta porque les están formando para el trabajo, siendo natural que esto suceda, mientras que los que estudian en la educación científico humanista serían más inmaduros porque no saben lo que quieren o porque estudian en esa educación que no les va a dar nada, lo que tiene como consecuencia que se encuentran en desventaja frente al mundo laboral si fracasan en continuar estudios superiores, a menos que tengan capital económico con el que puedan acceder a otros títulos, validando, finalmente, que exista una educación para ricos y pobres.