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CAPÍTULO 4: RESULTADOS Y ANÁLISIS

II. ANÁLISIS RELACIONAL

2. Construcciones de los estudiantes acerca de la educación

2.3. Significados de la educación superior

Uno de los primeros elementos que surgen como significado de la educación superior es la idea de “ser alguien”. Esto se refleja en varias cosas, primero, tiene que ver con un estatus que otorgaría la posesión de un certificado que sostenga un título profesional o un grado, lo que acredita un cierto nivel de conocimientos que son superiores a los de la mayor parte de la población (acumulación de capital cultural), y, por lo tanto, acreditaría también que son ellos quienes tuvieron la capacidad intelectual para obtenerlos, esto es un nuevo nivel de capital cultural institucionalizado.

Esta inteligencia no solo se sería reconocida con la obtención del título, pues el hecho de ser aceptado en una universidad, sobre todo si está adscrita sistema de ingreso vía PSU, ya es para ellos significado como un privilegio, ya que es un sistema diseñado para que no todos puedan ingresar. Pero el proceso de reconocimiento de la inteligencia va en aumento, es decir, también es un privilegio mantenerse estudiando y, más aún, terminar esos estudios, pero ahora

130 también se agrega el concepto de desafío, lo que denota la dificultad, que se cree, que esta tendría tanto en lo académico como en lo económico, lo que es connotado como “ser capo”.

Ilustración 4: Significados de la educación superior

Lograr la obtención del título les permitiría, entonces, la posibilidad de ser reconocido por pertenecer a cierta elite cultural, aunque no sean reconocidos por las clases dominantes, al menos sería reconocida por su clase de proveniencia.

Por otra parte, el capital cultural incorporado e institucionalizado que se obtiene al culminar la enseñanza superior, daría la posibilidad de continuar el ascenso en la escala social y cultural, pues con estos conocimientos y con ese certificado se puede continuar realizando estudios de postgrado como un magíster o un doctorado, lo que les instalaría en una escala superior de inteligencia y prestigio.

La otra idea relacionada con ser alguien, se trata también de un ascenso en la escala social, pero ahora está vinculada con la acumulación de un capital económico. Esto se comprende mucho mejor si recordamos el significado que tenía el “ser alguien” al salir con un título en la

131 enseñanza media, ya que, en ese nivel, tenía la consecuencia de que los estudiantes podían tener mejores posibilidades para ser más competitivos a la hora de obtener un puesto de trabajo, y, con eso, conseguir el sustento. Con el título de la educación superior sería más o menos lo mismo, se obtienen muchísimo mejores oportunidades de obtener un trabajo, ya que para ellos, el título universitario es “lo más mirado”, lo que también les daría una mejor remuneración, y les garantizaría independencia económica. Desde esta mirada, mientras se va avanzando en la complejidad de los títulos que acreditan la posesión de esos capitales culturales, más se debería avanzar en la escala de sueldos.

Todos estos elementos unidos, implicarían “ser alguien”, y además ser poseedor de una mayor inteligencia, tener mejores oportunidades laborales y mejor sueldo, es decir hacerse más fuerte en la escala social, siendo una de las maneras en que no los pueden pasar a llevar.

También desde la importancia que se le asigna a la educación superior, se realiza una relectura de lo que los estudiantes obtienen con el título de la educación media, pues de todas maneras termina siendo una situación mediocre quedarse solo con ese título. Demostrando que lo que se valora, como reflejo de nuestra sociedad, es la aspiración a no quedarse ahí, con lo mínimo, marcando el paso, hay que aspirar a más, más títulos, más años de estudios, más dinero, más inteligencia, para poder destacarnos del montón, para distinguirnos.

Además surge la idea del mérito de lograr ser alguien por sí mismos, pues si ellos logran el título, pese a todo lo que está en su contra, el éxito es mayor. Y para lograr esto, la educación técnica es solo una herramienta para cumplir esas metas, pues al no contar con un capital social, cultural y económico heredados, se debe realizar el esfuerzo de estudiar en una educación que no les prepara para la educación superior, pero les prepara para el trabajo, lo que les permite obtener los recursos para conseguir “ser más”.

Con estas construcciones sociales que hacen los estudiantes, nuevamente se refleja la idea de la dominación, la violencia simbólica y el arbitrario cultural, las que se ven reflejadas en la legitimación que se otorga a título como medio de optar a un ascenso en la escala social.

132 La importancia del título, es explicado por Collins (1989) en su obra La sociedad credencialista, en que explica que estas serían un medio de movilidad social, permitiendo el acceso a lugares de prestigio social, ya que con estos podrían superar las barreras a posiciones sociales y de poder, precisamente lo que manifiestan los estudiantes que buscan al conseguir un título de nivel superior, lo que se comprende mejor en la frase que plantean los padres a sus hijos: “ser más que nosotros para que no los pasen a llevar”, es decir, conseguir un espacio de poder y una mejor ubicación en la estructura social.

Esta situación nuevamente se convierte en una violencia simbólica, en la medida en que se legitima que, a los más pobres, a los que son mano de obra barata, se les pase a llevar y se mantengan en una posición social inferior de la que hay que salir por medio de los estudios para llegar a tener capital económico y social, es decir, reconocimiento, propiciando los mecanismos de reproducción de la desigualdad y la dominación.