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En la Singularidad de Enseñar el Cuidar Cuidado, la docente va Cultivando

ABORDAJE METODOLÓGICO

2. En la segunda Categoría de SINGULARIDAD DOCENTE PARA EL

2.3 En la Singularidad de Enseñar el Cuidar Cuidado, la docente va Cultivando

Actitudes y Valores Profesionales en los estudiantes, entendiendo los valores

como principios educativos, normas de conducta, actitudes, en que se basan los actos humanos y la convivencia con otras personas, favorecedores de la dignidad humana, la armonía y la paz.

Cultivar y realizar valores humanos, sin dejar de ser uno mismo ni de ejercer la propia libertad, es una necesidad vital y una responsabilidad que atañen a nuestra existencia como personas y a nuestros actos, dando forma a nuestras ideas, influyendo en nuestros sentimientos, ayudándonos a mejorar y a evolucionar. Los valores están, muy relacionados con el sentido de la vida y con la voluntad de sentido de los seres humanos, es decir, con la búsqueda de significado, de fin, de razón de ser respecto a la propia existencia, las experiencias y los acontecimientos a los que nos enfrentamos, las relaciones y las circunstancias en que participamos. Todo ello tiene una finalidad única, irrepetible y diferente para cada persona, a la vez un propósito común que a todos nos une y afecta.

Waldow (2004:13) sostiene que el cuidar además de procedimientos técnicos y conocimiento, engloba actitudes y comportamientos que buscan aliviar el sufrimiento, mantener la dignidad y facilitar los medios para manejar las crisis, siendo importante las acciones de cuidar, o su proceso y la presencia del profesional como ser humano competente y sensible así como el cambio de actitudes que consecuentemente se presentan en el escenario de la enseñanza y de la práctica.

Si el objeto y sujeto de estudio y educación es para el hombre y con el mismo hombre; el ser humano; su complejidad se potencializa gracias a la trascendencia que representa el dar cuidado a la salud, lo cual se logra no sólo con ideas y conocimientos científicos; sino generando reflexión como hombres críticos, conscientes, con principios y valores éticos, comprometidos con su quehacer y con la vida (Grupo Cuidado, 1998: 108).

En el aprendizaje del cuidar cuidado, se deben plantear procesos cognitivos que hagan propio del pensar y actuar del estudiante, los elementos esenciales del cuidado que les faciliten el aprehender las actitudes que son primordiales para realizarlo. Toda acción educativa se sustenta en una concepción filosófica del hombre. Si se considera la educación como formación integral, el estudiante será totalidad potencial posible de desarrollo y transformación (Grupo Cuidado, 2002: 119).

Demo (2008:22), considera que la universidad no sólo debe diseñar, cuestionar y promover el futuro debe incluir lo ético que se nutre de argumentación científica como parte del proyecto de desarrollo de la sociedad, respetando las creencias, praxis y culturas, teniendo como objetivo mayor fomentar la convivencia humana, capaces de tratar las diferencias y los derechos de la naturaleza.

Como parte de la categoría de la singularidad la subcategoría Cultivando

Actitudes y Valores Profesionales, se construye desde los temas Desarrolla

el Aprendizaje con Responsabilidad, Cultivando la Puntualidad, Respeto, Pautas de Comportamiento, Perseverancia, Higiene, Pautas de Exigencia,

Dedicación, y Buena Conducta, que contribuyen en cultivar en el estudiante el

aprender a ser; que significa el desarrollo de las actitudes de responsabilidad personal, de la autonomía, de los valores éticos y de la búsqueda de la integridad de la personalidad significa en fin, la síntesis creadora que se aspira en la preparación de las nuevas generaciones.

Waldow (1998), en su obra Cuidado de Enfermería Humanizado: Un rescate necesario sostiene que trabajar sobre las propias actitudes permitirá acercarse a la nobleza del ejercicio de la profesión de enfermería, sólo así lograremos una correspondencia y una armonía entre ser persona y ser enfermero, entre el ejercicio de la profesión y la propia realización como persona; esto nos permitirá cuidar con valores si consideramos a la persona en el centro. Sin embargo, no es por medio de cursos y entrenamientos que las personas se tornarán más humanizadas y si a través de la práctica y del ejercicio de comportamientos y actitudes demostradas en el día a día (Waldow, 2008: 47).

Tal es así que Demo (1996b:84) afirma que la universidad tiene en primer lugar un compromiso educativo, porque es antes de nada, un centro dedicado a la producción del conocimiento, esencialmente educativo, más no una empresa lucrativa, que jamás debe alienarse del mercado, porque implicaría un perjuicio fatal para cualquier profesión porque los valores humanos son su propia esencia. Las enfermeras docentes tienen solvencia académica y compromiso con la tarea, para guiar adecuadamente el proceso de aprendizaje, cultivando actitudes y valores profesionales.

Se aprende mejor, sobre todo sólo conseguimos aprender bien, cuando estamos por entero en el proceso, como sujetos comprometidos y autónomos (Demo 2002:38). El compromiso involucra Desarrollar el Aprendizaje con

responsabilidad, la palabra responsabilidad proviene del latín responsum, que

es una forma latina del verbo responder, Respon (responder) sabilidad (habilidad), definida como la obligación y/o capacidad de responder a los actos propios y en algunos casos de los ajenos, cumplir con los deberes y obligaciones que le compete en el aprendizaje del cuidar/cuidado a los estudiantes, porque los futuros enfermeros deben comprender la importancia que pueden tener sus acciones u omisiones durante el cuidado, compromiso que enuncian las docentes en los siguientes discursos:

“Responsabilidad grande la formación en la Universidad”

(MARCELA). “(...) no es fácil demanda mucha entrega, dedicación,

responsabilidad, para ir cultivando en ellos el quehacer de la profesión” (CLARISA).

“La práctica docente es una responsabilidad grande, hay que formar a los futuros enfermeros no sólo con la verdad del conocimiento sino con la verdad de la vida, con ética” (FEBE).

Las enfermeras docentes cultivan en los estudiantes el sentimiento que el conocimiento humano es importante, pero que debe estar acompañado de una gestión moral, verdad y aplicación moral constituyen la ética del conocer, porque no basta con obtener conocimientos, es importante el crecimiento del capital intelectual, emocional. Los estudiantes deben internalizar el conocimiento teórico y la responsabilidad de tener un deber que cumplir; todos sus actos, trabajos, son una consecuencia del cumplimiento del deber; cuando se tiene bien inculcado este concepto, da la perseverancia necesaria para no decaer en el camino y forjar un espíritu de rectitud, de amor a la justicia, esencial en todo puesto de responsabilidad.

Para la enfermera docente responsable, el conocimiento científico trasciende a los hechos, va más allá de ellos, porque el aprendizaje se da dentro de los paradigmas en que se mueve el individuo, porque éste asimila los nuevos conocimientos dentro de su entorno cultural, en el cosmos de enfermería.

La enfermera docente desarrolla el aprendizaje con criterios de verdad y de aplicación en la vida diaria, con información acrítica que requiere de reflexión adecuada; evitará enseñar en base a un conocimiento rigurosamente adquirido y aplicado o basado solamente en la opinión, y que fuera denominado por los griegos como episteme, para el conocimiento verdadero y

doxa para la simple opinión porque el joven estudiante no tiene parámetros para distinguir la certeza de la incerteza; lo verdadero de lo falso y lo que está basado en la experiencia o es fruto de la opinión personal, sujeta al error

(Campos, 2006: 67).

La enfermera docente enseña con Pautas de Puntualidad, Respeto, la puntualidad es una cualidad que refleja respeto, respeto de la persona que espera, revela seriedad y disciplina. El estudiante aprenderá a respetar al sujeto de cuidado, enriquecerá su capacidad organizativa, aumentará su interés por el cuidado con seriedad; situación que se expresa en los discursos siguientes:

“Se insiste mucho en la puntualidad, responsabilidad" (CLARISA).

“Trato de sembrar en ellos la puntualidad, el respeto” (MARCELA).

La enfermera docente busca una transformación del estudiante que implica un hacer del cuidado con valores y principios éticos que incluyen solidaridad, amor, compasión, honestidad, preocupación, respeto, responsabilidad, desvelo, entre otros; que en su totalidad representa el cuidado, por tanto si el cuidado es ético el enseñar el cuidado también es ético porque debe acompañarse de actitudes y valores (Waldow, 2004: 10).

Así mismo imparte Pautas de Comportamiento, Perseverancia e

Higiene, la meta de enfermería no es la cura es una acción que además de

procedimientos técnicos y conocimiento, engloba actitudes y comportamientos, que requiere un temple moral, una energía, una perseverancia, que no están al alcance de todo el mundo y exige una serie de cualidades morales que pueden mejorarse por una formación adecuada, situación que se hace evidente en los siguientes discursos:

“Corrigiendo aquellas actitudes que no van con el perfil profesional” (CLARISA).

“Siempre les recomiendo comportamientos como señoritas y jóvenes de bien. Recalco la presentación e higiene, puntualidad, perseverancia (PAULA).

“El cuidado empieza desde que entramos al ambiente empezamos saludando yo entro saludando para que ellos también saluden, cuando les asigno los pacientes al inicio, saludamos. Saludamos a todos los que encontramos, al personal, nos dirigimos a los ambientes entramos saludando y cuando estamos al cuidado de cada uno” (FEBE).

El saludo con actitud de serenidad permite propiciar un ambiente amable de seguridad y tranquilidad, da ánimo y apoyo durante cualquier procedimiento. La enfermera docente tiene el compromiso y deber ético de cultivar actitudes y valores profesionales, los mismo que se encuentran consignados en el Código de Ética y Deontología del Colegio de Enfermeros del Perú: “La docente enseña cultivando actitudes y valores profesionales como resultado de su educación formal, la Enfermera (o) se encuentra identificada con los más altos valores morales y sociales de la humanidad y comprometida con aquellos que en particular propician una convivencia armónica de dignidad, justicia e igualdad, enmarcados dentro del deber ser para una vida civilizada, para bien de la sociedad, de la profesión y de los usuarios de los servicios de enfermería” (Colegio de Enfermeros del Perú, 2002: 5).

Enseña con Pautas de Exigencia, Dedicación y Buena Conducta, según explican en los siguientes discursos:

“La relación con el alumno es de respeto. pero al mismo también le exijo, porque el alumno debe llevar lo que ya en clase hemos

hecho y lo que se hizo en cursos anteriores, porque el alumno debe aprender no solo para un examen para un curso sino para la profesión , para la vida, un consolidado y les recalco a los alumnos si soy exigente y ellos me lo han dicho, que soy dura porque yo le exijo y les llamo la atención, no delante de los pacientes en un lugar adecuado, los estudiantes se fastidian me lo han dicho en las evaluaciones que hacen pero luego de egresados lo agradecen, les exijo dedicación, que lean ” (FEBE).

“Si uno se muestra rígido ellos van a tener temor, demostrarles seriedad, responsabilidad” (PAULA).

La enfermeras docentes demuestran cierta rigidez en la exigencia y dedicación por ser inherente a la labor de la enfermera el cuidar seres humanos, sin embargo, cada acción que el docente realice debe reflejar y contener respeto para que el otro lo perciba con claridad, situación que permite no sólo conocer a los demás sino conocerse a sí mismo (Grupo Cuidado, 2002: 112).

Las docentes exigentes pueden ser mal vistas, precisamente porque insisten sobre cualidades y esto no puede describirse como defecto, otros pueden ser muy queridos por los estudiantes, no por competencia sino por que ceden ante los estudiantes. Es evidente la exigencia de cualidad en el estudiante por parte del docente para cultivar en ellos un cuidado con compromiso que incluye responsabilidad (Demo 1996b:112).

Jamás se debe establecer la importancia del sufrimiento para la formación de las personas, porque se aceptaría que hay que sufrir para aprender más el esfuerzo reconstructivo personal siempre incluye dedicación sistemática, hay que conseguir transformar el sufrimiento en oportunidad (Demo, 2002:40).

3. La tercera CATEGORÍA LIMITACIONES PARA LOGRAR EL