Andén de la Estación
Foto 50: El sentido de un sinsentido.
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Me habían hablado los entrevistados de los trenes a los que les habían sacado asientos… pero ninguno hizo alusión a la situación a la que me enfrento… reconozco que en todos mis recorridos de observación y fotográficos ésta es la primera vez que noto la evidencia casi grotesca de una señalización creo… olvidada, porque si hubiese sido colocada para guardar el lugar de una silla de ruedas, de acuerdo a la reglamentación del caso… ¿dónde se sujeta o ancla la silla…? (Recorrido fotográfico del miércoles 7 de noviembre de 2012 por la línea 5 del Metro de Santiago).
En la foto 50 se observa que la señalética utilizada habitualmente en el Metro de Santiago para identificar el asiento preferencial, también se puede encontrar en vagones a los que se le han extraído asientos, política que implementó la empresa tras los episodios de mayor saturación de pasajeros hace un par de años atrás, quedando así el testimonio de un adhesivo que apunta a un espacio donde ya no hay asiento, sino un espacio vacío.
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Es más, la política que implicó colocar esta nueva señalética de acuerdo a la ley, en todos los vagones del Metro, es posterior a la supresión de los asientos, por lo que se tomó la decisión no sólo de colocarla sino además de mantenerla puesta en “espacios vacíos”.
Este tipo de carros, que corresponde al grupo de trenes más antiguos de la empresa los Alstom NS-74 adquiridos entre 1973 y 1981, circulan hasta hoy por las líneas 2 y 5. Igualmente cabe hacer la precisión que Metro anunció para el año 2014 el retiro de estos modelos para su modernización.
De esa forma, de la imagen 50 se evidencia que efectivamente puede haber contextos no acordes a los enunciados.
Ahora bien, si de acuerdo a lo expuesto en esa foto, lo que se pretende es que ese espacio vacío, por ejemplo, sea ocupado por una silla de ruedas, parece ser discutible, debido a que éstas requieren por ley medidas de seguridad para que queden sujetas al medio de transporte, y además, en relación a las cuatro imágenes que muestra la señalización, nos podemos cuestionar en términos de seguridad, cómo se afirma un adulto mayor, una mujer con un bebé en brazos, una persona que usa muletas, etc., en ese lugar reservado como preferencial.
Entonces llama la atención, ¿por qué utilizar el símbolo de la discapacidad sobre un asiento o en lugar donde ello no tiene lógica?, pues ahí justamente hay un asiento y no un espacio donde ubicar una silla de ruedas.
Austin dice que si los criterios de autenticidad fallan, la acción no se completa. ¿Podría ser ésa la causa de las fallas o ineficacias en su uso, visualizados durante algunos de los trabajos de observación?
Otra posibilidad es que la acción se completa, pero de modo no satisfactorio. Lo que sucede según el autor, “cuando las intenciones son falsas, o el acto en sí requiere de acciones sucesivas para complementarse”. Podría suceder eso con la palabra “preferencial” y los símbolos asociados en la señalética, si también los consideramos como tipos de enunciados, se constituyen sino en acciones incompletas al menos en insatisfactorias, ya que el objetivo del registro del término no se está cumpliendo, incluso si se consideran aquellas situaciones donde
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sí es posible observar que opera correctamente el dispositivo coordinando la acción como se espera.
Al observar con detenimiento la señalética, no sólo fijándonos en el enunciado “preferencial”, los cuatro dibujos o símbolos en línea de las características de movilidad reducida, siguen siendo aglutinados, de alguna forma, por el símbolo universal de la discapacidad. La imagen de la silla de ruedas en un espacio que, paradójicamente, no cabe una silla de ruedas. Quizás el sin sentido mayor. Quizás como señala Austin un “infortunio”, a causa del fallo en las reglas y que dice relación al final, con que el objetivo tenido en cuenta en su funcionalidad se cumpla a cabalidad o no, de acuerdo a una serie de condiciones requeridas. ¿Se ha producido un infortunio o es el fallo en los criterios de autenticidad, o tal vez es un poco de ambas?
La señalética como mensaje
Partiendo de la base que el asiento tiene como función original servir para sentarse, tomar asiento, descansar, etc., entonces, el hecho de separar un asiento del resto para dotarlo de una condición especial, a través de una señalización en forma de adhesivo que dice PREFERENCIAL, es un elemento que debiera entenderse como determinante o al menos complementario en la funcionalidad del asiento.
Esto es, que sea entendido o significado como asiento preferencial. Producto de la generalidad de asientos del mismo color al interior de los vagones, entonces éste se constituye como dispositivo en cuanto a la señalización, ya que ésta determina frente a qué tipo de asiento estamos, con la acción de mirarlo y leer el mensaje de la señalética.
Para responder a la hipótesis planteada, quiero contestar a la pregunta sobre ¿qué significados pueden tener para los usuarios del Metro de Santiago esos adhesivos indicativos de la condición de preferencial?
Foto 51: Señalética ubicada sobre una ventana y que apunta al asiento seleccionado