• No se han encontrado resultados

3. Bases teóricas y conceptuales en la sociología de la ciencia

3.5. Teoría de Merton sobre la ciencia

3.5.3. El sistema de recompensas

Para la teoría funcionalista de las instituciones sociales, un mecanismo que permite el cabal cumplimiento del desempeño de roles, es el sistema de recompensas. Merton (1977, 2002) destaca este componente institucional como un estimulante que permite mantener la producción constante de los científicos a nivel individual y el avance de la ciencia en su nivel estructural. Particularmente en la ciencia, estas recompensas se expresan, en un primer plano, de modo honorífico, y luego, de modo económico; es decir, la segunda deriva de la primera. Estas recompensas consisten en reconocer el impacto significativo y la originalidad de la obra al investigador. Como los descubrimientos y los resultados de investigación son informados a través de las publicaciones, el ámbito de la comunicación se constituye en la concreción del conocimiento (el conocimiento público es el que existe) y en un escenario de competencia por la prioridad.

Ya se ha puesto el planteamiento de Merton (1977) acerca del carácter del conocimiento científico es público. Con relación a la lucha por la prioridad, Merton (1977) lo aborda como un valor institucionalizado y que se expresa en los conflictos que el mismo produce entre los científicos. Como el producto científico es de dominio público -al menos aquellos que no son patentes-, el escaso derecho individual de propiedad se concreta en el reconocimiento de su autor. Merton (1977) lo problematiza con relación a los descubrimientos científicos múltiples en las ciencias naturales, en donde quien primero publique, gana el reconocimiento, así otro autor lo haya realizado independiente.

Para Merton (1977), este énfasis en la prioridad no contradice otros valores institucionales de la ciencia como la humildad o la búsqueda desinteresada del conocimiento, sólo que si es necesario estimular la producción de conocimientos científicos. No obstante, si el sistema de recompensas opera de manera excesiva en los reconocimientos, pierde su significación

38 funcional y se convierte en una disfunción, lo cual genera que el reconocimiento y la originalidad se conviertan en un fin en sí mismo y desplacen la búsqueda del conocimiento a un plano inferior.

...el sistema de recompensas de la ciencia refuerza y perpetúa el énfasis institucional en la originalidad. En este sentido especifico, puede decirse que la originalidad es un importante objetivo institucional de la ciencia moderna, a veces el principal, y el reconocimiento de la originalidad un objetivo derivado, pero a menudo de igual importancia. En la competencia organizada para contribuir al conocimiento científico humano, la victoria es para el más veloz, para el primero que llega con su contribución en la mano” (Merton, 1977; p.396)

En síntesis, el sistema de recompensas es un mecanismo institucional de estímulos y de regulación de la actividad productiva en la ciencia. Tiene una doble funcionalidad: por un lado, reconoce la labor realizada por el científico a través de reconocimientos honoríficos, de modo que actúa como estímulo para la producción de conocimiento, como también para el ascenso de estatus entre los científicos y los centros de investigación y académicas. Su participación en el engranaje de la institución científica actúa además como motivación psicológica del científico en su tarea de promover el conocimiento, de modo que garantiza el funcionamiento de la ciencia en su cometido, aunque no está exenta de grietas. “Cuando se reparten recompensas, estas pueden desplazar el motivo original: el interés por el reconocimiento puede desplazar al interés por promover el conocimiento. Un exceso de incentivos puede originar conflictos que aparten de los objetivos” (Merton, 1977; p. 439).

Como todas las instituciones sociales no funcionan de manera idílica ni perfecta, Merton (1977) señala la ocurrencia de ésta y otras contradicciones entre los elementos normativos y las desviaciones. No obstante, el sistema valorativo de la ciencia ejerce una presión tan grande en el científico, que el mismo sociólogo norteamericano lo referencia en sus trabajos sobre las luchas por la prioridad.

39 Para Merton (1977), el sistema de valores en la ciencia con relación al sistema de recompensas, expresa lo siguiente: 1. el sistema de recompensas es efectivo en la medida en que se reconozca al científico según el grado de significación de la realización científica; 2. que el sistema valorativo se ha consolidado hasta tal punto que está interiorizado en la acción de los científicos, al preferir, antes que todo, la promoción del conocimiento; y 3. el sistema de recompensas en la ciencia, que es más honorífico que económico, puede verse rebasado por los deseos egoístas de reconocimiento y estatus de los científicos, aspecto que no desaparece (en términos funcionalistas, es una disfunción), lo que quiere decir que es un mecanismo que ayuda a mantener la estabilidad para el funcionamiento de la institución científica.

Si de incorporación o legitimidad en la ciencia se trata, la estructura de valores por sí sola no funciona. Es por ello que el sistema de recompensas es un mecanismo que sirve para controlar y mediar la competencia entre los científicos, en tanto distribuye las recompensas según las realizaciones científicas (Merton no explica cómo se dan esos grados de significación). Pero también opera como un mecanismo que ayuda en la motivación psicológica y que repercute en su legitimación. La contradicción que se expresa en la lucha por la prioridad, entre originalidad y humildad, fomenta la necesaria competitividad. En los afanes por publicar lo más pronto posible un hallazgo científico, expresa el hecho de que hay en el medio más científico en una línea de investigación. A este fenómeno se refirió Merton (1977) como descubrimientos múltiples.