Primera Parte: Marco Teórico
26. Riesgos para los más pequeños y pequeñas 1 Vulnerabilidad
26.4 Sitios para compartir vídeos
El visionado de vídeos actualmente es una de las actividades desempeñadas por los niños/as más pequeños/as. Sitios tales como YouTube ofrecen una larga lista de vídeos de entretenimiento y educativos para los más pequeños/as. Los canales de Barrio Sésamo en YouTube recientemente alcanzaron un billón de visitas (Luckerson, citado por Holloway et al, 2013).
Una vez que los niños/as están enfrente de cualquier medio de conexión a Internet, hay aparatos que permiten fácilmente que niños/as de 2 ó 3 años de edad activen otros vídeos de la lista de sugerencias que aparece a un lado del contenido preferido por el adulto a cargo (Buzzi, 2012, citado por Holloway et al, 2013).
De este modo, la seguridad de los niños/as más pequeños y el acceso positivo a estos sitios puede ser problemático. Los padres y los críticos sociales disparan las alarmas acerca de la facilidad con la que los más pequeños/as están pudiendo acceder a vídeos no aptos para su edad en sitios tales como YouTube y Tumblr (Blythe-Goodman, 2010; Agarwal, 2012; Dewey, 2013). Un estudio acerca del contenido de los vídeos populares de YouTube entre niños/as encontró que los usuarios/as pequeños “están a 3 clicks de un contenido más adecuado para una audiencia madura” (Dewey, 2013). Al hacer click o al tocar la lista de opciones al lado, los niños/as pueden acceder sin darse cuenta a materiales dirigidos a un público adulto.
Un estudio con 100 padres/madres italianos/as con hijos de entre 2 y 13 años de edad encontró que algunos de ellos habían visto contenido inapropiado en YouTube (Buzzi, 2012, citado por Holloway et al., 2013). La investigación de EU Kids Online además informa de que los niños/as europeos/as algunas veces se sienten molestos por vídeos que encuentran en sitios donde se comparten vídeos, tales como YouTube y RedTube, por ejemplo. Cuando son expuestos/as a pornografía, violencia, bullying en el entorno escolar, crueldad contra animales y accidentes de coche reales, los niños/as a menudo experimentan malestar (Livingstone et al, 2013 p. 6). Los hallazgos de EU Kids Online, relacionados con niños/as de 9 a 16 años, muestran muchas citas textuales en las que expresan agobio y esto venía de los niños/as más pequeños/as del estudio, de 9 a 10 años de edad. Es, por lo tanto, lamentable que haya tan poca investigación sobre las respuestas de los niños/as de 0 a 8 años en los Sitios para Compartir Vídeos (SCV).
Con el fin de minimizar estos riesgos hay peticiones para “evaluar la usabilidad de las interfaces actuales de los usuarios de YouTube y señalizar
o bloquear cualquier contenido inapropiado”. Además ha sido recomendado que YouTube y otros sitios SCV se aseguren de que todos los vídeos son clasificados antes de poder ser descargados y compartidos en sus sitios (Buzzi, 2012, citado por Holloway et al, 2013; Agarwal, 2012); y que las funciones de seguridad sean de fácil activación y fiables, así como las otras funciones de alerta y bloqueo deben ser puestas en acción (Buzzi, 2012, p. 250, citado por Holloway et al, 2013).
Los niños y niñas más pequeños consultan a un enorme grupo de usuarios de tecnologías móviles para acceder a Internet a través de una variedad de aparatos (Ofcom, 2012). Los puntos de acceso digital preferidos incluyen iPads, tabletas con pantallas táctiles, e-readers (lectores electrónicos), laptops y todo tipo de juguetes “Smart” o “inteligentes”. Las tabletas electrónicas también se están integrando en una variedad de juguetes infantiles y otros productos. Estas tecnologías móviles facilitan el acceso a, y el disfrute en Internet por parte de todos los niños y niñas. Al mismo tiempo, la privacidad y la seguridad de los niños y niñas que utilizan estos múltiples aparatos puede verse comprometida.
La configuración de las opciones de privacidad y seguridad puede ser complicada tanto para los padres y madres, como para los niños y niñas. Con frecuencia implica distintos contextos operativos aun en tecnologías aparentemente similares. En el caso de Smartphones y de Tabletas con Pantallas Táctiles, muchas aplicaciones infantiles utilizan información específica de sus usuarios, sin que lo sepan los niños y niñas ni los padres/madres. Esta información puede incluir los detalles de identificación del menor, su geo-localización o su número de teléfono. Además, algunos entornos operativos también proporcionan enlaces a las redes sociales dentro de las aplicaciones sin divulgar esto antes de que el usuario descargue la aplicación (como por ejemplo, siliconrepublic.com)
Un análisis reciente relacionado con la revelación de datos privados y el manejo de datos y las prácticas de compartirlos dentro de aplicaciones infantiles efectuada por la “Federal Trade Commission” en EEUUAA, encontró que de las 400 aplicaciones infantiles que estudiaron:
“Casi el 60% (235) de las aplicaciones revisadas transmitía el ID al promotor (developer) o, más comúnmente, a una red publicitaria, a una compañía de análisis, o a cualquier otra tercera parte… Sólo el 20% (81) de las aplicaciones revisadas revelaba información acerca de las prácticas de privacidad de las aplicaciones” (Mohapatra y Hasty, 2012, p. 6).
Poco más se sabe acerca de las relaciones entre aparatos compatibles con Internet específicos y los beneficios o los riesgos asociados a su utilización por parte de los niños y niñas más pequeños/as. Especialmente, en términos de aparatos móviles y de la seguridad en Internet. Identificar y contextualizar las prácticas de los niños/as y sus padres/madres en torno a los diferentes aparatos ayudará especificar la edad, las circunstancias y los aparatos que más pueden estar asociados con un uso seguro y beneficioso de Internet por parte de los niños y niñas más pequeños.